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El principito no es un libro para niños

Mi primer acercamiento a este texto fue a los 10 años en el club de lectura de 5to año de primaria y realmente no entendí nada, solo comprendí la existencia de un niño que venía de otro planeta, que se hacía preguntas de las cuales yo a esa edad no me había realizado jamás. La escena más memorable en mi cabeza para esa época fue la del zorro y en niño, la cual atesoré en mi mente… Pasaron los años y con ellos algunas vivencias que me hicieron pensar, razonar y ver la vida de otra manera, así que decidí buscar aquellos libros que en el club de lectura me marcaron y leí nuevamente El Diario de Ana Frank, Mujercitas y El principito.

Todo iba de maravilla y descubrí o mejor dicho interpreté a Ana Frank de otra manera (además que los libros del club, eran resúmenes para niños, llegó el turno de El Principito y hasta compré una edición bonita y me sorprendió saber que ese resumen no estaba o tal vez era la versión íntegra, ya que el texto es breve. 

Comencé la lectura sin ninguna expectativa y me indigné rápidamente porque todas las preguntas y dudas que tenía este personaje no me pasaban por la mente a los 11, pero sí llegaron a mí a los 17 o tal vez 25, esa linda imagen que yo tenía del zorro y el niño solo me decían CODEPENDENCIA … a los 11 años no sabía qué era eso, la conocí muchos años más tarde en una relación de pareja y no fue bonito, no fue un discurso tranquilo como el que se intenta idealizar en el libro.  

Tal vez en lo único que sí me había cuestionado a los 11 era mi existencia ¿quién soy?, ¿De dónde vengo?, ¿por qué llevo este nombre? Más nunca había pasado… En el texto escrito en 1943.  Otra cuestión son los tintes políticos que hay en él, detalle que no noté como infante o tal vez se omitió en esa versión; crecí y mi criterio político es vago y reconozco que me faltó madurar o atender esta parte, pero también creo que no hay porque saber o entender más allá de leyes básicas a tan corta edad.  

En mi desesperación por no comprender el texto o amarlo como los demás lectores hacen, fui en búsqueda de otras presentaciones de esta obra y fue así como encontré una obra de teatro basada en libro, pero tampoco llenó mis expectativas, ni mis ganas de amar al texto… al contrario, sostengo que esta obra literaria para adolescentes o adultos jóvenes y que un texto no dramatúrgico es difícil llevar al escenario teatral o algún otro formato audiovisual. 

En conclusión, para mí es un libro que, aunque el protagonista es un niño, no representa que sea un texto infantil, aunque sí hay pequeños y pequeñas muy inteligentes, por ejemplo, hace algunos años un niño me respondió que desea ser adulto a mi pregunta ¿qué quieres ser cuando seas grande? Y su respuesta me sorprendió por ser lógica y exacta, no deseaba nada más, iba a lo evidente, a lo que sabía que era seguro y no deseaba o pensaba en una profesión que tal vez no podría cumplir o tal vez sí, pero no es algo que le preocupara de momento.  A lo que voy, es que un niño es inocente, no tiene tanto juicio crítico como el que muestra el Principito, por lo que lo hace irreal, o al menos para mí lo es, lo hace no adecuado para una persona que se encuentra en los primeros años de desarrollo. 

Artículo de

Eduardo Gómez (autor invitado):
Intento de lingüista y escritor hispanohablante apasionado por la cultura pop. Vive en la frontera entre México y Estados Unidos.

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Imagen | Pixabay

#el principito, #libros infantiles

por autores invitados

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