Uno de los grandes tropos de la ciencia ficción es el imperio galáctico de la humanidad. Esta fantasía literaria es cada vez más un futuro próximo gracias a “mars society” y sus proyectos de colonización interplanetaria. Precisamente un grupo de catalanes formado por la red internacional SOnet y por el estudio ABIBOO han destacado en el último certamen de la organización.

 Su  proyecto  apodado Nüwa ha resultado ser uno de los diez finalistas, y a pesar de no haber sido uno de los seleccionados, me parece un proyecto digno de análisis dadas sus implicaciones sociopolíticas.

La ciudad estado Nüwa está formada por un conglomerado de cinco ciudades hermanas. La razón de esta disgregación se debe al esfuerzo por aumentar las fuentes de recursos y la movilidad de la ciudadanía. Esta decisión me parece un punto muy positivo, dado que aumenta las probabilidades de supervivencia de los nuevos pobladores y posibilita el comercio entre las distintas polis marcianas.

El principal inconveniente de este planteamiento son las tensiones políticas derivadas de la desigualdad entre las distintas metrópolis. No sería de extrañar que la capital se viera con el derecho de decidir sobre los recursos y el destino del resto de poblaciones. Esto podría derivar en protestas sociales o incluso en una guerra civil en el peor de los casos. Para evitar estos hechos se debería o bien tener sumo cuidado y respeto con la soberanía local o bien se debería realizar una integración total desde el inicio de la nueva civilización.

Regresando a la capital, Nüwa, ciertamente he de decir que es un proyecto espectacular. La propuesta de Guillem Anglada y su equipo se basa en una ciudad subterránea dentro de un cañón gigantesco. La razón de este planteamiento se debe  a la necesidad de evitar la mortífera radiación solar, a la par que se aprovecha la luz, a través del millar de cúpulas construidas a lo largo del cañón.

En lo referente a las fuentes energéticas, estarían compuestas casi en su totalidad por energía solar y cumplimentadas con una planta nuclear situada a 30 km del centro urbano. 

La dieta de los nuevos pobladores se basará principalmente en alimentos de origen vegetal siendo las algas el elemento predominante con una pequeña ingesta de animales tales como insectos, peces, aves y cerdos. Las cosechas tendrán una doble función, ya que además de alimentar a los colonos servirá para insuflar oxígeno al aire junto con los bosques artificiales.

El sistema energético y la dieta propuesta me parece de lo más inteligente y algo que debería implementarse en la tierra más pronto que tarde si no queremos extinguirnos por motivo del cambio climático.

Hasta aquí llegaría la parte técnico-científica del proyecto. Ha decir verdad he excluido ciertas partes en las que no tengo demasiado que aportar con el fin de explayarme más en las aportaciones socio-políticas. 

Pasando al núcleo de la cuestión, la propuesta social contempla tres fases de desarrollo.  En la primera fase, la ciudad Nüwa, sería una colonia dependiente de las corporaciones de la tierra a pesar de que los ciudadanos serían los únicos propietarios y accionistas  de la nueva ciudad. Este punto es crucial  a la hora de entender el futuro desarrollo del sistema político y económico. En la segunda fase nacerían las primeras instituciones políticas como el ayuntamiento de Nüwa emprendiendo de este modo la independencia política de marte respecto a la tierra. En esta fase del desarrollo no existiría  ningún tipo de economía. La ciudad cubriría las necesidades básicas de la población, creando de este modo una sociedad comunitaria ajena a cualquier mercado. En la última fase se forman instituciones complejas como el Senado y el parlamento marciano a la par que se forja el sistema económico.

El sistema económico está basado en la distribución de créditos en la población a través de las instituciones como el parlamento o el ayuntamiento. Estos créditos se crean a partir de excedentes de producción, cada unidad de excedente representaría un millón de “Micros” que se repartirán entre los ciudadanos para que estos puedan intercambiarlos por servicios cómo excursiones privadas, veladas en restaurantes o espectáculos y ampliaciones de la vivienda básica. Estos créditos no influyen en la vivienda básica ni en el acceso a víveres, dado que el viaje a marte cuesta 300.000 dólares y cubriría las necesidades básicas de toda una vida. 

Otro punto importante es la idea colectivista que tienen de ciudad. La educación marciana va a estar dirigida a fomentar un espíritu comunitario en donde cada uno de los ciudadanos es responsable del desarrollo y la supervivencia de la ciudad. Estableciendo de este modo una idea de bien común, que por cierto me trae reminiscencias a las polis griegas. 

Para finalizar la disertación acerca del proyecto me gustaría añadir como datos relevantes la existencia de una educación y una sanidad completamente públicas así como la monitorización constante a través de aparatos inteligentes del conjunto de la población.

Una vez hablado de la propuesta de ABIBOO y de SOnet pasemos a desgranar y comentar su propuesta. La sensación general que me ha producido el proyecto Nüwa es fascinación, sin embargo creo que la falta de realismo en las propuestas político-sociales nubla un proyecto a priori espectacular. 

La sociedad marciana emergente se ha planteado de la misma forma que se han planteado los aspectos logísticos de la ciudad, sin embargo el campo de lo humano es el feudo de la libertad y por lo tanto de lo variable. 

Las tres fases de desarrollo  se plantean de forma muy artificial y existen múltiples impedimentos que pueden dejar el proyecto político en la estacada. Esto es algo inadmisible teniendo en cuenta que un proyecto tan ambicioso, con un control tan formidable de las fuentes energéticas, de la arquitectura y de la dieta de sus pobladores quede en la estacada por el devenir político de los mismos.

 En primer lugar, puede que las corporaciones de la tierra impidan una independencia de la nueva colonia a través del boicot y de bloqueos económicos. 

En segundo lugar, se puede generar una casta de especialistas que impidan la transición hacia la democracia o generen ciertas tensiones con los cuerpos populares. Quizás este punto requiera un pelin más de desarrollo. En la etapa inicial, no es de extrañar que el gobierno de la ciudad quede en manos del grupo de expertos y economistas que regirán la primera fase de desarrollo. Si esta primera fase se diera de forma fluida y en concordancia con el plan terrestre, qué razones tendrían este grupo de expertos en ceder el gobierno de la ciudad al conjunto de la población. De esta forma se iniciaría un gobierno tecnocrático algo que por cierto me parece muy probable.

En tercer lugar, está el tema del mercado interno, algo que considero completamente innecesario dada la propuesta. La alimentación, la educación, la sanidad y la vivienda corren a cargo del estado  y la sociedad se supone que es comunitaria, es decir que el individuo trabaja en pos del bien común. Teniendo esto en cuenta que necesidad hay de insertar un sistema de mercado que lo único que va a hacer es socavar el comunitarismo y generar diferencias sociales irrecuperables.

En cuarto lugar creo que el proyecto comunitario choca de bruces con dos elementos. El primero de ellos es la existencia de una democracia representativa. Si queremos una población comprometida con el proyecto de la polis, no podemos permitirnos la existencia de una casta política separada de la población. Lo ideal, en mi opinión, sería establecer un sistema asambleario que generara un debate rico y directo acerca del gobierno marciano con el fin de generar un compromiso político. El segundo elemento es la monitorización constante de toda la población, dado que  puede dar lugar a un sistema totalitario que coharta la libertad de sus ciudadanos.

En último lugar, no creo que pueda imponerse un modo de vida como si fuera una receta o una dieta saludable. El devenir de la vida política, se va formando a través de la acción y de los acontecimientos históricos. y por lo tanto es algo completamente impredecible. “Los hombres son libres[…]mientras actúan, ni antes ni después, porque ser libres y actuar es la misma cosa”(Arendt,2016,p.241). Esta cita resume perfectamente mi pensamiento, la política es libertad y acción y por tanto ni se puede pronosticar ni se puede adherir. Si no que es algo que fluye ajeno a nuestro arbitraje. Por lo tan considero que deberían seleccionarse minuciosamente los nuevos colonos antes de imponer una deriva política que al fin y al cabo resulta completamente ajena a nuestro control.

Para finalizar me gustaría preguntaros, vosotros ¿cómo imagináis la vida en Marte?

Referencias Bibliográficas:

Abiboo (2020). Nüwa Martian city explained.https://abiboo.com/nuwa-mars/

Arendt,H.(2016).Entre el pasado y el futuro: ocho ejercicios sobre la reflexión política.Barcelona. Austral

Artículo de:

Jon Ander Díaz (autor invitado):
Español. Graduado en filosofía y aficionado a escribir.

por autores invitados

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