Para comprender la lógica trascendental de Immanuel Kant

El siguiente texto fue galardonado en los Premios Filosofía en la Red como el artículo más leído del mes de enero del 2021.

Introducción a la lógica general y trascendental

Para iniciar este pequeño apartado, comenzaremos con la parte segunda de la doctrina trascendental de los elementos citada en (A50) en la primera edición de 1781 y [B74] para la segunda edición realizada en 1787. El apunte a este parte, es acerca de la introducción a la idea de una lógica trascendental. En esta sección, en uno el tema fue expuesto como De la lógica en general ¿Por qué es importante esta aclaración sobre los dos tipos de lógica? Es sencillo, una sería en tanto condición de posibilidad al ser trascendental y parte de la estructura; y la general – que hablaremos en breve – es sobre la lógica que se ha mostrado en la historia.

Ahora bien, el filósofo de Königsberg escribió: Nuestro conocimiento surge de dos fuentes fundamentales de la mente, de las cuales la primera es [la de] recibir las representaciones (la receptividad de las impresiones), y la segunda, la facultad de conocer un objeto mediante esas representaciones (la espontaneidad de los conceptos); por la primera, un objeto nos es dado ; por la segunda, éste es pensado en relación con aquella representación ([considerada] como mera determinación de la mente). Intuición y concepto constituyen, por tanto, los elementos de nuestro conocimiento; de modo que ni los conceptos, sin una intuición que de alguna manera les corresponda, ni tampoco la intuición, sin conceptos, pueden producir un conocimiento.

Entonces, si nosotros no tenemos intuiciones puras – tiempo y espacio – no tenemos por tanto, conceptos; y por ende, ningún tipo de representación de un objeto. Por eso, la intuición pura contiene solamente la forma en la cual algo es intuido, y el concepto puro contiene solamente la forma del pensar un objeto en general. (A51) [B75]

Y por todo lo anterior, podemos concluir: Pensamientos sin contenido son vacíos, intuiciones sin conceptos son ciegas. (A52) [B76] Entendemos de lo anterior que, si no tenemos el «inicio» de los fenómenos como representaciones en las intuiciones puras de espacio y tiempo; no tenemos tampoco el «acceso» a los conceptos y a los objetos de conocimiento.

La imagen inicial es un trabajo que intenta exponer esta sección de manera visual, en espera que sea de su agrado y con ello, pueda ser más comprensible. Si «algo» me pega nos sabré que es hasta que mi categorías y juicios entren en acción.

Imagen | Instagram

Artículo de:

Sofía Alvarado M. (autora invitada):
Mtra. en Filosofía de la Ciencia (UNAM). Estudiante de Griego Moderno en la ENALLT. Especialista en Filosofía de la época moderna y en Historia de la Ciencia.

2 Comments

  1. Hola, gracias por tu artículo. Me he recordado mis clases de Kant. ¡Un autorazo!

    Pero, me ha quedado una duda. Por lo general, el sentido de la vista es el sentido por antonomasia para los filósofos. La vista, prácticamete, ha monopolizado al resto de los sentidos cuando se habla de ellos. En este sentido, y de ser ésto verosímil, un ciego de nacimiento, por ejemplo, ¿podría experimentar esa «intuiciones puras», toda vez que no recibe naturalmente «impresiones» [al menos por esta vía]?

    ¡Gracias!

  2. Qué tal, Gendrik.
    Gracias por leerme; y en efecto, es un gran autor y filósofo. Una cuestión importante es que Kant no está dentro del rubro de los empiristas, es en tal caso, un idealista trascendental; en otro términos, busca «la conjunción» de la experiencia sensible con la razón. Y con respecto a la pregunta que realizas, en cierto sentido es un: no podría tener esta ordenación en de los fenómenos en las intuiciones puras. De hecho, en dos textos «Sueños de un Visionario» y «Enfermedades de la cabeza», Kant -se puede pensar- que asume que quién no tiene una correcta estructura trascendental, no es capaz de organizar de manera correcta. Espero pronto sacar un artículo sobre este tema. Nuevamente, agradezco tu lectura.

Comments are closed.