Una de las analogías recurrentes en la obra de Donna Haraway es la del juego de los hilos o cat’s cradle. Este juego tradicional consiste en entrelazar un hilo anudado a sí mismo entre las manos de tal manera que se formen figuras que pueden ser capturadas por otra persona, quien creará nuevas formas continuando el juego indefinidamente. A través de esta imagen somos invitados a pensarnos como naturalezas en relación, como parte del trabajo colectivo que encadena los mundos que hacemos y deshacemos (Haraway, 2016)

La idea del juego de hilos nos puede ayudar a pensar modelos de transformación en el campo social. Las sociedades como formas concretas e históricas están organizadas y cohesionadas por instituciones que las reproducen a través de mecanismos como el consenso, la legitimidad o las creencias de los grupos humanos. Cornelius Castoriadis, distingue esas formas derivadas, que han asumido la gestión de lo público, de su génesis, que es lo fundamental político: las sociedades surgen porque las creamos, surgen a través del poder instituyente como capacidad originaria y creativa de los individuos para darse sus propias normas y formas de organización política y social (Castoriadis, 1983).

Este concepto de autonomía pone al individuo en relación con lo social en un plano de correspondencia. Cuando las instituciones se autonomizan y se desligan del poder que las instituye, se fosilizan: los individuos se subordinan a ellas perdiendo la relación de equivalencia. Es lo que Castoriadis llama heteronomía: someterse a la ley separada del “otro” es continuar reproduciendo la misma forma, significa perder la capacidad de crear nuevos esquemas de sentido (Ibid.).

Una gran parte del pensamiento contemporáneo ha destacado la falta de imaginación política que la sociedad actual presenta para innovar formas que impulsen un proyecto social autónomo, basado en nuestra suficiencia creativa y colaborativa[1]. Esta preocupación parece reflejarse hoy en el visible agotamiento ideológico de los grupos tradicionalmente progresistas o en el retraimiento social favorecido por el vertiginoso desarrollo tecnológico.

En un texto reciente, B. Preciado describe el aislamiento de los sujetos confinados por la COVID19 como el que verdaderamente conviene al sistema neoliberal: sin materialidad -sin cuerpos-, los sujetos participan virtualmente de la economía y de las redes sociales reproduciendo su realidad a solas; son individuos descarnados que no necesitan colectivizarse[2]. En este sentido, también “Bifo” Berardi, ha denunciado la estandarización de la experiencia moderna y de los procesos cognitivos en un mundo neurototalitario donde “las personas pasan cada vez más tiempo en compañía de fantasmas electrónicos” (Berardi, 2017, p. 320).

Mark Fisher, por su parte, recopila elementos interesantes de la reflexión política de las últimas décadas para volvernos a hacer pensar el presente y la pérdida de la agencia colectiva. Partiendo del agotamiento de la creación cultural posmoderna, en Ghost of my life (2014), desarrolla lo que Fredic Jameson llamó “modo nostalgia”: ya no reconocemos lo nuevo en el arte porque hay una primacía de la fórmula sobre la forma, un apego generalizado por las técnicas que recrean el pasado sobre las formas innovadoras que pueden capturar el presente[3]. Como ya había mencionado Walter Benjamin (Benjamin, 2019) este tipo de producción nostálgica, o pastiche, ejemplifica el carácter de la producción dentro del capitalismo tardío: lo que se produce ha de ser reproducible (Fisher, 2018a). La recreación por la fórmula hace que pasado y presente tengan una extraña familiaridad.

En el ámbito de lo ideológico, la ausencia de un proyecto autónomo social -acabadas las aspiraciones por la consecución del modelo de emancipación marxista-,  hace desaparecer también el futuro. La cancelación de metas colectivas representa la finalización de una concepción del porvenir como proyecto que ha de hacerse colectivamente (Bifo, en Fisher, 2014, p. 13). Dejamos de ser capaces de imaginar el fin del capitalismo o concebir siquiera una alternativa viable a este sistema. Es lo que Fisher llama realismo capitalista[4], concepto insignia que describe una condición de agotamiento creativo que instituye una racionalidad de lo establecido, una conformidad de nuestras prácticas a los fines del sistema (Castoriadis, 1983). El tiempo se detiene cuando nos falta una concepción común de futuro a perseguir. Si consideramos que la historia solo la hacen aquellos que tienen la capacidad de transformar su presente -de derrocar las formas objetivas que configuran el statu quo-(Luckács, 1969)-, la inactividad presente, la stasis, nos anuncia el fin de la historia.

Lamentablemente, la muerte temprana de Fisher dejó inacabada un previsible desarrollo teórico original que puede entreverse en su texto introductorio Acid Comunism (Fisher, 2018b), allí propone una salida al parón ideológico volviéndose hacia lo que llama la razón psicodélica. El pensamiento psicodélico se entiende como aquello que manifiesta lo que hay en la mente, sus propias potencialidades; es aquello que “no te hace ir más allá de tu mente, si no lo que te hace ir más allá a través de tu mente”[5].

El juego de hilos por el que creamos nuevas figuras de lo pensable[6], representa este reto por superar las formas cristalizadas del fin de la historia a través de nuestra capacidad de imaginar nuevas posibilidades, más allá de lo que nos toca reproducir, hay una exigencia por recuperar para nosotros la vis formandi (Castoriadis, 1999) que es, al final, una praxis, una combinación de teoría y práctica que se condicionan mutuamente. Esto parece requerir volver hacia lo colectivo y salirnos del solipsismo de lo virtual. Importan las ideas con las que pensamos y con aquellos con que lo hacemos.

Notas al pie

[1] La lista es larga, podemos citar autores procedentes de la teoría crítica, postestructuralismo, autores como Max Bloch, Marcuse, Boaventura de Sousa, Negri, pero realmente la selección sería arbitraria e incompleta.

[2] “No intercambia bienes físicos, ni toca monedas, paga con tarjeta de crédito. No tiene labios, no tiene lengua. No habla en directo, deja un mensaje de voz. No se reúne ni se colectiviza. Es radicalmente individuo. No tiene rostro, tiene máscara (…) la máscara de la dirección de correo electrónico, la máscara de la cuenta Facebook, la máscara de Instagram” (Preciado, 2020, p. 16)

[3] “A formal attachment to the techniques and formulas of the past, a consequence of a retreat from the modernist challenge of innovating cultural forms adequate to contemporary experience” (Fisher, 2014, p. 15)

[4] “We are inevitably reminded of the phrase attributed to Fredric Jameson and Slavoj Žižek, that it is easier to imagine the end of the world than it is to imagine the end of capitalism. That slogan captures precisely what I mean by ‘capitalist realism’: the widespread sense that not only is capitalism the only viable political and economic system, but also that it is now impossible even to imagine a coherent alternative to it”(Fisher, 2009, p. 2)

[5] “Not to get out of your head but how to get out through your head”, en http://k-punk.abstractdynamics.org/archives/003926.html  (Trad. propia)

[6] Término utilizado por Cornelius Castoriadis  (Castoriadis, 1999, p. 10, n.2)

Bibliografía

Berardi, F. “Bifo.” (2017). Fenomenología el Fin. Sensibilidad y mutación conectiva. Caja Negra.

Castoriadis, C. (1999). Figuras de lo pensable. Cátedra.

Castoriadis, C. (1983). La institución imaginaria de la sociedad. Vol.1. Tusquets.

Fisher, M. (2009). Capitalist Realism: is there no alternative? Zero Books.

Fisher, M. (2014). Ghosts of My Life: Writings on Depression, Hauntology and Lost Futures. John Hunt Publishing.

Fisher, M. (2018a). Flatline Constructs: Gothic Materialism and Cybernetic Theory-Fiction. Exmilitary.

Fisher, M. (2018b). K-punk: The Collected and Unpublished Writings of Mark Fisher (D. Ambrose & S. Reynolds (eds.). Watkins Media.

Fisher, M. (2020). Post-Capitalist Desire: The Final Lectures (M. Colquhoun (ed.)). Repeater Books.

Haraway, D. J. (2016). Staying with the Trouble: Making Kin in the Chthulucene. Duke University

Haraway, D. J. (1994). A game of cat’s cradle: Science studies, feminist theory, cultural studies. Configurations, 2(1), 59–71.

Luckács, G. (1969). Historia y conciencia de clase. Grijalbo.

Preciado, P. B. (2020). Aprendiendo del vírus. El País, d, 1–17. https://elpais.com/elpais/2020/03/27/opinion/1585316952_026489.html

Imagen | Flickr

Artículo de:

Leticia Prado (autora invitada):
Titulada en Filosofía y Sociología Cultural. Sus intereses son la Ética, la Política y los Movimientos Sociales.

#Castoriadis, #Haraway, #ideas, #realismo capitalista, #sociedad, #transformación social

por autores invitados

¿Te gustaría escribir para nosotros? Puedes hacerlo enviando textos de forma esporádica o unirte a nuestro equipo permanente de autores. Para más información, envíanos un mail: contacto[at]filosofiaenlared.com

error: Content is protected !!