El siguiente texto fue galardonado en los Premios Filosofía en la Red como el artículo con más impacto en redes sociales del mes de marzo del 2021.
Clarice Lispector es una autora que nos enfrenta a los límites entre la filosofía y la literatura, si existen, al encarnar un lenguaje fragmentario que pone en cuestión la composición tradicional de la narración. En la obra de Lispector se pueden encontrar conexiones y ecos con el pensamiento de María Zambrano, en particular en cuanto a la concepción de una razón poética.
Clarice, sin formación filosófica, se enmarca en un enfoque humanista y vitalista, en el que el lenguaje poético y la creación no imita la realidad, sino que tienen la capacidad de generar vivencias y de transformar la realidad. A esta postura se llega tras una sospecha de la razón, percibida como insuficiente, para explicar el enigma que le supone a la autora la vida. La escritura poética se convierte en la herramienta capaz de unir razón y sentimiento, razón e irracionalidad, el ser y el no ser, lo que es y lo que podría ser.
Un soplo de vida es en la obra donde se pone en manifiesto, de una manera más pronunciada, esta ligazón de ideas, pues en ella, Lispector escribe sobre un Autor y su personaje ficticio, Ángela, en una conversación sorda a través de la cual cada personaje se transforma, crece y se hace realidad. El autor encarnaría al filósofo escritor, mientras que Ángela es la poeta. Tras la sospecha de la insuficiencia de la razón, Lispector coincide con Zambrano en buscar en la escritura lo inefable, hablar lo que la razón no puede; es entonces donde el lenguaje poético llena los huecos. Sin embargo, Lispector no busca desvelar el enigma de las cosas y de la vida, sino vivenciarlo, revivirlo:
“Mi secreto es la vida. Y no le cuento a nadie que estoy viva”. 1
Clarice Lispector, Un soplo de vida
Pese al carácter ficcional de Ángela, lo cierto es que el Autor no es un sujeto primero pensante, pues la escritura es la manifestación plural de la posibilidad de ser:
“¿Qué sería de mi si no fuese Ángela? La mujer enigma que me hace salir de la nada en dirección a la palabra”.2
Idibem
La razón poética
Lispector está apostando por la razón poética de Zambrano; una razón que no se escinde del sentir, que integra la intuición y el sentimiento.
“He descubierto que necesito no saber lo que pienso: si soy consciente de lo que pienso, comienzo a no poder ya pensar, comienzo a solo verme pensar. Cuando digo “pensar” me refiero al modo en que sueño las palabras. Pero el pensamiento tiene que ser un sentir”.3
Ibidem
La unión entre la escritora y la filósofa se hace visible en más aspectos, por ejemplo, en lo referente a la unidad del conocimiento. Para María Zambrano, la unidad que el poeta logra es siempre incompleta,
«(…) y el poeta lo sabe, y allí está su humildad: en conformarse con su frágil unidad lograda«.4
María Zambrano, Filosofía y Poesía
En Lispector notamos la escritura fragmentaria, que no es sino un reflejo del carácter tal del conocimiento; leemos a través de Ángela sus palabras:
“Todo lo que sé sin realmente saber no tiene sinónimo en el mundo del habla, pero me enriquece y me justifica.”5
Clarice Lispector, Un soplo de vida
La escritura poética no revela la verdad que se supone en las cosas porque no acepta la dicotomía platónica de la verdad y el engaño o la apariencia, entre real y falso, por eso es capaz de expresar aquello que se escapa a una razón tradicional y, en ese sentido, la forma que le corresponde a la escritura no puede ser sino fragmentaria.
Al respecto, la filósofa malagueña afirmaba que el poeta
«quiere la realidad, pero la realidad poética no es solo la que hay, la que es; sino la que no es; abarca el ser y el no ser (…) todo tiene derecho a ser hasta lo que no ha podido ser jamás«.6
María Zambrano, Filosofía y poesía
Ambas autoras están apostando por el poder plenamente poiético de la literatura, de la poesía; Zambrano lo desarrolla teóricamente, y en la obra de Lispector podemos ver plasmado el pensamiento de aquella en la creación de Ángela por el Autor, ya que Ángela genera autoconciencia y, de alguna manera, es tan real como el Autor que la crea, no pudiendo ser el uno sin el otro, en lugar de constituirse una relación unilateral entre el creador y lo creado.
Así, Lispector recoge las enseñanzas de Zambrano, quizás sin saberlo. En el fondo, ambas autoras postulan una defensa de la razón poética para llegar adonde la razón tradicional no puede: a descifrar, o quizás solo vivenciar, plenamente el sentido o sinsentido de la vida, sus enigmas y sus claros oscuros; permitir las posibilidades del ser a través de la escritura, en tanto que poder creador de realidad.
Notas a pie de página
Lispector, C, Un soplo de vida, Editorial Siruela, Madrid, 2015, p.85
Idibem, p.105
Ibidem, p.79
Zambrano, M, Filosofía y Poesía, Fondo de Cultura Económica, Méjico DF, 2012, p.21
Lispector, C, Un soplo de vida, Editorial Siruela, Madrid, 2015, p.66
Zambrano, M, Filosofía y Poesía, Fondo de Cultura Económica, Méjico DF, 2012, p.23
Anexo
Obra de consulta: Jiménez Quenguan, M, Clarice Lispector y María Zambrano: El pensamiento poético de la creación, Editorial horas y HORAS, Madrid; 2009.
Artículo de:
Imagen | Pixabay
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