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Con el “escándalo” que ha salido sobre Foucault, resulta que no lo conocen, “apneas lo leo” “no es un escritor que me cautive” ¡Por favor! Su pensamiento es imprescindible en la academia. La importancia de desarrollar una investigación con las aportaciones que hace Michel Foucault al análisis del discurso, está en dar cuenta que su propuesta relaciona poder y sujeto en el campo del lenguaje, a través del discurso. Para la mayoría de los estudios del poder, el discurso es visto como un efecto del sujeto. Sin embargo, para Michel Foucault, es el discurso del poder el que tiene efectos sobre el sujeto.

La arqueología del saber, publicada en 1969, se ubica en un contexto histórico: el del surgimiento del estructuralismo en Francia. Por tanto, puede decirse que dicha obra constituye un instrumento de análisis del estructuralismo de Michel Foucault. De hecho, Eribon, uno de sus biógrafos, dice al respecto: “[…] Foucault también intenta redefinir, de una manera más general, la relación de la acción política y la reflexión teórica llevada a cabo en términos de estructuras” (Eribon,1992: p. 224).

El nacimiento de la Arqueología

La crítica que desarrolló Michel Foucault en el contexto social que vivió en Francia se centró básicamente en tres cuestiones: relaciones de poder, saber y campos de domino y, la tradicional descomposición de los enunciados del discurso en átomos del discurso. Es en esta última crítica donde se ve la importancia de su análisis del discurso, pues Foucault lo analiza no para entender lo que dice el discurso, sino para comprender sus reglas de formación.

En su artículo “El sordo rugido de la guerra” (s.f, p. 3), Barbeito menciona lo siguiente:

La arqueología del saber (1969), en cuyas páginas algunos han querido encontrar un nuevo Discurso del método, revisa la tarea realizada con el propósito de elucidar los instrumentos utilizados y sus métodos de aplicación. No sería arbitrario, sin embargo, asociar La arqueología del saber con la Crítica de la razón pura, siempre y cuando se advierta que si esta última se vuelca  sobre  el  a  priori  trascendental  de  toda  experiencia  aquélla  se encamina siempre a desnudar el a priori histórico de una experiencia posible.

Observamos que la obra de Michel Foucault incursiona en un contexto de “rebeldía política”, si así lo podemos denominar, debido a que se refleja en sus obras, la represión social, cultural, etc., con las cuales él no estaba de acuerdo, y pareciera que justificaba este pensamiento en sus obras.

Los autores no surgen y se desarrollan en el vacío, su trayectoria intelectual tiene una indudable vinculación con el contexto histórico del país e incluso de la época mundial en la que viven. Recuerdo aquí de memoria un proverbio árabe que gustaba repetir el historiador francés Marc Bloch y que dice más o menos así: “Los hombres son más hijos de su tiempo que de sus padres”.

Pero esta relación entre el autor y su contexto histórico no sólo es planteada por los historiadores, también en sociología es considerada. Así, un sociólogo como Norbert Elias afirma lo siguiente: “ningún hombre inicia nada, todos somos continuadores” y también como cualquier investigador, siguió trabajando a partir de lo que otros habían elaborado  antes que él” (Elias, 1982: p. 38).

Así, el contexto en que trabajó Foucault nos dice que fue frecuente que muchos intelectuales franceses de aquella época trataron de desprenderse de la tradición hegeliana. En cierta medida, por la preocupación política, social, cultural y económica, fijaron su análisis sobre la realidad de lo que en ese momento acontecía y forjaron así una construcción crítica de ellos mismos, de lo que pensaban y de todo lo que les rodeaba.

El propio Foucault, con el seudónimo Maurice Florence (elegido por tener las mismas iniciales que su propio nombre), escribió:

(Si Foucault puede enmarcarse en la tradición filosófica, sería en la tradición crítica de Kant, en la que se pudiera) denominar a su trabajo intelectual una Historia crítica del pensamiento. Esta no ha de entenderse como una historia de las ideas que, al mismo tiempo, sería un análisis de los errores que, una vez cometidos, pudiesen ser medidos. Tampoco ha de entenderse esa historia, como un desciframiento de los desconocimientos a los que estarían ligadas las ideas y de los que pudiera desprenderse lo que pensamos hoy día. (Florence, 1999: p. 1)

Objeto de estudio
de la Arqueología del saber

Ahora bien, la serie de cuestiones que se encuentran en La arqueología del saber, Michel Foucault no las ha planteado en relación con cualquier juego de verdad. Ha limitado su trabajo intelectual a los juegos de verdad en los que el sujeto mismo se plantea como objeto de un saber posible, es decir, su trabajo intelectual intenta responder la pregunta: ¿Cuáles son los procesos de subjetivación y de objetivación que hacen que el sujeto pueda llegar a ser, en cuanto sujeto, objeto de conocimiento?

Por consiguiente, no se trata de saber cómo se constituyó en la historia el sujeto o la subjetividad. De esto, Foucault (1999) bajo el seudónimo de Florence ha dicho con respecto a que su propia obra, no es una historia crítica del pensamiento, sino que, más precisamente, se trata de saber cómo se formaron históricamente diversos juegos de verdad a través de los cuales el sujeto llegó a ser objeto de conocimiento.

Una de las preocupaciones que se infiere dentro de la obra de Michel Foucault es considerar al sujeto como un elemento, que si bien es fundamental, debe ser situado como el último en el análisis del discurso. Pues no es quién habla, ni quién dirige, sino cómo las palabras tienen una relación de poder, una jerarquía que se ha construido, la palabra que, ya no es una actividad del pensamiento, sino una actividad que legitima una dominación constante del discurso.

¿Hacia dónde se dirige el estudio
de la Arqueología Foucaultiana?

La arqueología del saber, el análisis del discurso,  serán no sólo análisis del contexto histórico que produce el discurso, sino un conjunto de hechos lingüísticos ligados entre sí por reglas que pretenden encontrar las estructuras  conceptuales  que  se  encuentran  en  los  mismos  y  que  producen efectos sobre las prácticas políticas que los sujetos realizan. Es decir, se trata de una relación entre el contexto histórico y el lenguaje, a la que puede accederse por medio del estudio del discurso.

Por todo ello, dicha obra nos brinda bases sólidas para esta investigación tanto histórica como en el campo del lenguaje, ya que se ha considerado a Foucault como uno de los últimos pensadores (que algunos consideran posmoderno) más influyentes de las últimas décadas, y que sus estudios son enseñados tanto en la filosofía como en la psicología y sociología.

Las herramientas teóricas como enunciado,  lenguaje, palabras, reglas de formación, campos de dominio, etc., confirman los ejes de estudio  presentes en la Arqueología del saber.

Otra cuestión importante es que Foucault no juzga en sus obras si el poder es bueno o malo, cómo debemos de pensar la historia o cómo no la debemos de pensar, sino que nos hace mirar las prácticas de poder y la simbiosis que se da en el campo de las relaciones de poder, o las rupturas entre una etapa histórica y otra. Así, sus estudios pretenden llevar las formas de poder a una reflexión de cómo está instaurado el discurso, el poder y la historia no desde un método, la arqueología no es un método, sino como él lo ha nombrado: es una caja de herramientas.

Bibliografía.

DREYFUS  Hubert y L. Paul  Rabinow (1988),  Michel  Foucault: Más  allá  del estructuralismo y la hermenéutica, Méx. Edit. UNAM.

DELEUZE, Gilles. (1987), Foucault, Méx. Edit. Paidós

ERIBON, Didier. (1992), Michel Foucault, Barcelona. Edit. Anagrama.

FOUCAULT, Michel. (1970), La arqueología del saber, Méx. Edit. Siglo XXI.

FOUCAULT, Michel. (1971), El Orden del discurso, Méx. Edit. Tusquets.

FOUCAULT, Michel. (1981),  Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas, Méx. Edit. Siglo XXI.

FOUCAULT, Michel. “Poderes y Estrategias”. En: Un diálogo sobre el poder y otras conversaciones. Alianza Ed., Madrid, 1985.

FOUCAULT,  Michel.  (1988),  “El  sujeto  y  el  poder”,  en  Revista  Mexicana  de Sociología, Vol. 50, No. 3. (Jul. – Sep., 1988).

FOUCAULT, Michel. (1994),  Michel Foucault Por sí mismo. En: M. Foucault, Dits et Écrits (Edward, F., Defert. D. (Eds), París. Edit. Gallimard. (Traducción Jorge Dávil).

Artículo de:

Eric Rodríguez Ochoa (autor invitado):
Docente, escritor e investigador de la Lic. en Psicología Crítica.

Imagen | Pixabay

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por autores invitados

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