El desarrollo del pensamiento crítico y la educación virtual en tiempos de pandemia

La educación en un mundo pandémico

Desde el año 2019 el mundo ha sido testigo de uno de los sucesos que está cambiando nuestro modo de trabajar, estudiar, comprar e incluso vivir. La pandemia del Covid-19 ha llegado a nuestra cotidianeidad para quedarse, lo cual ha supuesto una gran modificación hasta en las formas de relacionarnos como personas, llegando hasta las puertas de la educación y la formación de los estudiantes, quienes han tenido que adecuarse de forma obligatoria para no suspender su educación.

En todos los países, la educación ha sufrido cambios sumamente drásticos, pasando de la presencialidad hacia la virtualidad en cuestión de días, en nuestro país fue de igual forma, ya que decretado el estado de emergencia se suspendieron las clases presenciales en todo el territorio nacional, sin embargo «El papel de la escuela continúa siendo fundamentalmente enseñar a pensar, a sobrevivir en el mundo, a guardar las distancias» (Wolton, 2000, p. 104), y que en nuestro tiempo ha tomado gran relevancia, ya que la educación es la pieza angular para sostener una sociedad que cada vez la encontramos más decadente ante la pandemia.

Los docentes también juegan un papel importante en este tiempo, pues son los que llevan adelante la educación virtual de tantos niños y jóvenes que día a día luchan por no ser excluidos de un sistema que busca su exclusión, ya que «[…] el sistema educativo está atravesado por conflictos que ponen en cuestión el sentido de la educación» (Bacher, 2009, p. 120). Se está centrado todo el aparato educativo sólo a lo tecnológico y se está olvidando lo más importante dentro de esta pandemia, lo emocional. Por ello, es importante repensar una formación educativa que esté centrada en lo emocional, ya que en estos momentos -niños, jóvenes y adultos- están pasando por situaciones duras frente a esta pandemia.

El desarrollo del pensamiento
crítico ante la pandemia

El pensamiento es un bien valioso en el ser humano, que le permite desarrollar diversas habilidades a lo largo de su vida, esto implica la resolución de problemas de diversa índole. Pero, para poder llegar a este punto, es importante el desarrollo del pensamiento crítico, el cual se ha visto afectado por la pandemia, ya que en la presencialidad era menos complicado para el docente, pues la virtualidad presuntamente ha limitado su desarrollo.

Con la llegada de la pandemia, la distancia social nos ha confinado a una pantalla, la cual muchas veces no se prende y eso dificulta el proceso de enseñanza y aprendizaje de los estudiantes, frente a ello es importante «acercar al educando a la conciencia de la objetividad del conocimiento y de la fundamentación de la acción, a la autenticidad de su pensar y a la propiedad de la estrictez de la expresión» (Salazar, 1967, p. 38). Que la virtualidad no sea un obstáculo para el desarrollo del pensamiento crítico, por el contrario, sea una oportunidad de aprendizaje mutuo, dónde el docente sea el que plantee dilemas a los estudiantes, con la finalidad de traer a la realidad lo que en teoría se conoce.

Bacher (2009) señala que «En el presente la figura del maestro preguntador, capaz de promover estudiantes preguntadores, es necesaria para que el encantamiento que producen las tecnologías no inhiba la capacidad de interrogar, de cuestionar, de pensar» (p. 121). En el desarrollo del pensamiento crítico, dónde el estudiante problematiza y piensa de acuerdo con el contexto para buscar una solución adecuada, aparece la figura del maestro que acompaña en ese proceso, brindándole las herramientas necesarias para su formación.

De esta manera, la pandemia no debe suponer un obstáculo, por el contrario, es una oportunidad para seguir explorando nuevos escenarios en un lenguaje discursivo que permita a los estudiantes pensar lo cotidiano y de esta manera puedan cuestionarse los diversos problemas que nos aquejan como sociedad, en el marco de la pandemia del Covid-19.

La educación virtual
en tiempos de pandemia

La educación se ha desplazado de las aulas a un nuevo escenario, la virtualidad. Nadie en su sano juicio se imaginaba que desde el año 2019, los modelos educativos que se habían previsto en la presencialidad sufrirían un cambio radical, donde la educación virtual ha llegado para quedarse entre nosotros desde el 2020. De esta manera, «La realidad material es destituida para ser reemplazada por una virtual, donde espacio y tiempo aparecen tan relativos según lo es la velocidad de la conexión de su equipo» (Petrova, 2015, p. 109). En consecuencia, esto ha dejado al descubierto la brecha digital en la educación peruana, la cual se ha recrudecido a medida que la falta de conectividad ha imposibilitado a muchos niños y jóvenes, para poder acceder a una educación que hasta ahora se ha creído ciegamente gratuita. Por otro lado, Wolton (2000) sostiene que:

No existe ningún libro sin profesor, sin bibliotecario, sin documentalista. Se ha podido creer que se iba a modificar esta estructura gracias a la televisión ayer y a internet hoy. Siempre estamos ante el mismo error: creer que la tecnología puede sustituir al hombre. Las nuevas tecnologías no tocan la muerte de los profesores, sino más bien lo contrario, el principio de su revalorización. (p. 98)

Que, frente a esta pandemia, la figura del docente toma vital importancia en la educación. Los niños y jóvenes demandan otras alternativas de parte del gobierno frente a esta constante brecha que los va separando y empujando a la deserción escolar, imposibilitando a muchos a continuar en las aulas virtuales. Es claro que, se ha buscado ciertas alternativas como la entrega de Tablet, el programa aprendo en casa a través de la radio y televisión, pero siempre existe la interrogante de que si media hora de educación virtual sustituye las cinco horas diarias que se tenía en la presencialidad.

Quizá estamos muy lejos de constituir verdaderamente una educación virtual que responda a las principales necesidades de los estudiantes, por eso «[…] sabemos que el maestro, en una época marcada por la desigualdad de oportunidades, una figura clave para romper las espirales de injusticia que acortan el horizonte de las infancias más castigadas […]» (Bacher, 2009, p. 123).

Referencias

Bacher, S. (2009). Tatuados por los medios. Dilemas de la educación en la era digital. Buenos Aires: Paidós.

Petrova, G. (2015). La contienda de la educación. Ensayo para una teoría crítica de la educación. México: Universidad de Guanajuato.

Salazar Bondy, A. (1967). Didáctica de la filosofía. Lima: Arica.

Wolton, D. (2000). Sobrevivir a internet. Conversaciones con Oliver Jay. España: Gedisa.

Imagen | Pixabay

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por Vladimir Sosa Sanchez

Licenciado y profesor de Filosofía, Ciencias Sociales y Religión. Estudió Maestría en Filosofía. Miembro del grupo de investigación, Filosofía y Liberación - UNMSM (Perú). Miembro de Filosofía en la red (México). Miembro del colegio profesional de la COMEFI (México) y del Instituto Peruano de Investigaciones Filosóficas.

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