El deber y la necesidad de la enseñanza de la filosofía para y con niños y niñas

Un tema aún poco conocido en la filosofía y fuera de la filosofía, pero que muestra su importancia y necesidad a cada instante es sin duda la filosofía para y con niñas y niños. Es por eso que me parece importante abordar este tema en esta ocasión, pero desde una perspectiva educativa, de derechos humanos y de los niños y niñas, en un contexto global del siglo XXI y por supuesto filosófica.    

Rechazo y fundamento
de la enseñanza de la filosofía

En la tradición filosófica la enseñanza de la filosofía desde los primeros años de vida ha sido cuestionada o simplemente no abordada por no considerarse importante o fuera de lugar, sin embargo es en ella donde también encontramos su fundamento. Se considera que la filosofía es un conocimiento muy elevado y que se madura conforme más edad se tiene, pero, no obstante vale recordar lo que Aristóteles mismo afirma al decir que “todos los hombres desean por naturaleza saber”1.

 Podemos complementar lo antes dicho con la experiencia de ver en los niños y niñas una etapa que se caracteriza por un cuestionamiento constante: ¿Por qué la luna no se cae? ¿Por qué la gente trabaja? ¿Por qué no se puede quedar más tiempo mi mamá o papá? Entre muchos otros. Una caracterización constante de un filósofo o filósofa es una persona que cuestiona su entorno, que no lo da como dado, si esto es así, la semejanza con esta deseo de saber, de curiosidad y darle sentido al mundo es algo que ya está desde los primeros de vida, pero que pocos conservan… al paso de los años.  

Crítica y pertinencia
de la enseñanza de la filosofía

Mattew Lipman el fundador de la filosofía para niños junto con Ann Sharp, cuestionan el hecho de pensar una pirámide de funciones cognitivas que limita la enseñanza de la filosofía a temprana edad2.

Normalmente cuando se piensa en filosofía se piensa en un lenguaje complejo, muy difícil, abstracto, pero veamos lo siguiente ¿No es común enseñar matemáticas a temprana edad y ser un conocimiento complejo y abstracto? ¿No se recomienda enseñar idiomas a temprana edad para aprenderlo mejor al tiempo que se reconoce lo difícil de aprender un idioma?

Parece que no hay motivos racionales para aún reconocimiento la complejidad y abstracción de la filosofía para enseñarla desde los primeros años. Desde que empezamos a socializar con otros humanos vamos aprendiendo una forma particular de hablar que se distingue de otras zonas de la ciudad, de otros estados o países, lo mismo se da en la educación formal y desarrollamos desde edad temprana un lenguaje especializado, es decir, hablamos de diptongos, paralelos, aritmética, el nervio óptico y muchos otros conceptos complejos y especializados como se le atribuyen a la filosofía, pero ¿Cuál es la razón por la cual no se enseña filosofía desde la niñez?         

Veamos el caso de la didáctica y sus implicaciones sobre el tipo de personas que se asume que somos y debemos ser. Piaget hace hincapié en que se pensaba un innatismo respecto de la abstracción y de ahí se entiende cómo el énfasis memorístico3 generalizado en la didáctica de toda la adquisición de conocimientos, sea aprenderse los nombres de capitales, ríos o memorizas las tablas de multiplicar. Ante ellos Lipman opone una educación contra los manuales, destacando el desarrollo de habilidades, incluida la meta cognición y por supuesto la finalidad de una mediante comunidades de indagación desarrollarnos como hacia una ciudadanía democrática.

Derechos y necesidades  

Por si fuera poco los prejuicios sobre la enseñanza de la filosofía desde la infancia no está limitada a un tema educativo o pedagógico sino un marco de derechos. Los derechos humanos de niñas y niños nos hablan entre otros de una igualdad sustantiva, a no ser discriminado, a la inclusión, a la educación, libertad de expresión y a la información, entre otros. Todos estos quedan en entredicho cuando se les excluye de  expresar su voz en las problemáticas de las que son claramente afectados, se piensa en el mejor de los casos hacer democracia sin el pueblo pero para el pueblo.

La etimología no siempre es espejo de una realidad, pero me parece que en este caso si refleja cotidianidades muy trágicas. El concepto de infancia refiere al que no habla o bien niño o niña al que no puede hablar, incluso en el origen se derivan conceptos similares para hablar de los abuelos…

Les invito a reflexionar si en sus comunidades lingüísticas es común solicitar la opinión de niños y niñas o de adultos mayores. Me atrevo a decir que no es regla general en el mejor de los casos. Tenemos que asumir como interlocutores válidos a los niños y niñas si deseamos vivir en sociedades cada vez más democráticas conforme a los derechos humanos de las niñas y los niños. Con Freire cabe pedir justicia sobre la opresión que viven al ser silenciados, al no hacer uso de su palabra para nombrar y construir el mundo.

Por último quiero hacer notar la necesidad de la filosofía para y con niñas y niños en un contexto global como el que vivimos. En países como Francia y Australia se han empezado a formalizar su enseñanza y la ONU hace ver una relación sustantiva entre su enseñanza y el mejoramiento de otros conocimientos como la lengua y matemáticas4.

En el caso mexicano, como en la mayoría de países del mundo queda reducida a enseñanzas optativas en la educación básica, como parte de la bibliografía de consulta o la enseñanza en colegios privados pero no como un proyecto asumido dentro de la educación del gobierno del Estado. Sin olvidar como en el caso mexicano en 2008 por medio de la RIEMS se intentó quitar la filosofía del nivel medio superior (alrededor de los 15 a 18 años).              

Vivimos en unas sociedades que en su mayoría aspiran a ser naciones democráticas, pero no se dedican formar sociedades democráticas en su niñez, hay que terminar también con los y las mercenarias que venden la filosofía para y con niños como si vendieran perfumes y con la idea de que cualquiera puede enseñar filosofía menos los filósofos y filósofas. 

Hasta aquí mis reflexiones sobre la necesidad y el deber de la inclusión de la filosofía para y con niños y niñas. Espero en escritos posteriores poder plantear en que consiste la propuesta de Mattew Lipman, y otras propuestas en el mismo sentido así como de problemáticas específicas de la educación como el proceso enseñanza-aprendizaje ¿Enseñamos lo que evaluamos y evaluamos lo que enseñamos?, la enseñanza de la ética ¿Es posible una autonomía moral?, la enseñanza de la filosofía por no filósofos, entre otros temas.

Notas

[1] Aristóteles (2008) Metafísica España: Alianza P.35

[2] Mattew Lipman, Ann Margaret Sharp, Frederick S.Oscanyan La filosofía en el aula España: Ediciones de la Torre. Capítulos 1 y 2.

[3] Jean Piaget. A dónde va la educación. Ed. Teide.

[4] UNESCO La filosofía. Una escuela de la libertad.

Bibliografía:

Aristóteles (2008) Metafísica. España: Alianza

Lipman Mattew, Sharp Ann, Oskanyan Frederick (1992) La filosofía en el aula España: Ediciones de la Torre  

Piaget Jean (1981) A dónde va la educación. España: Teide   

UNESCO (2011) La Filosofía Una Escuela de la Libertad  

Imagen | Pixabay

Artículo de:

Jonatan Orlando Guillén Cabañas (autor invitado):
Filosófo uacemita de la educación, conocedor de la filosofía para y con niñas y niños. Consultor Filosófico y un apasionado de la filosofía kantiana y un corazón lagunero.

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#complejidad y abstracción, #Deseo de saber, #filosofía para niños

por autores invitados

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