fbpx

El ateísmo siempre ha estado desde casi siempre muy vinculado a la filosofía, es un tema con un sesgo muy particular, que siempre ha buscado negar la existencia de un ser supremo llamado Dios, ¿pero qué es el ateísmo?

En griego “a”: no; “Theos“: dios; es decir, sin dios. El ateísmo es la negación científicamente argumentada de la religión, de la creencia en milagros, en la vida de ultratumba, etc. El ateísmo nació en la antigua Grecia. Los materialistas Demócrito y Epicuro, y más tarde el filósofo romano Lucrecio Caro, negaban la existencia de algo sobrenatural y enseñaban que en el mundo no hay nada fuera de la materia, que existe eternamente y se compone de átomos. En los siglos XVI y XVII, durante el período de la lucha de la burguesía contra el feudalismo, los descubrimientos científicos hechos por Copérnico, Giordano Bruno, Galileo y otros, asestaron un golpe destructor a las concepciones religiosas oscurantistas del mundo y de su constitución. Spinoza (Holanda) y Hobbes (Inglaterra), asestaron un golpe no menos eficaz a la dogmática religiosa y a la escolástica teológica.

Ímpetu particularmente extenso y agudeza especial adquirió la lucha contra la concepción religiosa del mundo durante el período de la preparación de la revolución burguesa de 1789 en Francia. Sin embargo, a pesar de su poseer una doctrina amplia y extensa, a lo largo de la historia este debate aún no se ha agotado, ya que el ateísmo es en la actualidad una forma de concebir la vida a partir de un cuestionamiento intrínseco a la religión. A partir de esta forma de negar la existencia de un ser supremo, se podrá asumir de forma clara y contundente que el ateísmo es una corriente pura que niega cualquier existencia de un ser supremo que esté supeditada a la conciencia humana.

Desde la naturaleza el hombre puede visualizar dos tipos de fe: la fe natural y la fe religiosa. La primera es creer en algo o poner su confianza en un conjunto de pensamientos o doctrinas, que lo pueda definirse como persona; la segunda implica supeditar la confianza en un ser supremo, mediante un sistema de creencias a través de la religión que dan cabida a una relación entre el hombre y Dios.

Los ateos creen que los conceptos de Dios, divinidad y lo sobrenatural son creaciones humanas, vinculados con las tradiciones, los mitos y las leyendas asumiendo así a inexistencia real y efectiva. Los ateos no necesariamente cuestionan los modos de creencia en Dios, ni tampoco persiguen su ausencia. Simplemente carecen de dichas preocupaciones, su mundo es un mundo material.

Si bien el ateísmo, visto en su aspecto histórico, no ha significado nada más en la antigua negación crítica o escéptica de la teología de quiénes han usado el término como reproche, y consecuentemente no tiene ningún significado estrictamente filosófico, esto no tiene un lugar definido dentro de la exposición de algún sistema consistente. Sin embargo, considerado el significado más amplio, como simple término opuesto al teísmo, podemos enmarcar todas las clasificaciones de sistemas que sean necesarias dentro del término. Al hacerlo así estaremos adoptando simultáneamente tanto la perspectiva filosófica como la histórica.

Toda forma o concepción de creer en algo lleva implícita una confianza en algo; no existe un ateísmo puro porque siempre se confía de alguna manera en algo o alguien sin necesariamente llamarlo Dios o ser superior.

Artículo de:

Litzardo Rivas (autor invitado):

Abogado, escritor y poeta. Cojutepeque, El Salvador, C.A.

Imagen | Pixabay

[cite]

#Ateísmo, #dios, #filosofía

por autores invitados

¿Te gustaría escribir para nosotros? Puedes hacerlo enviando textos de forma esporádica o unirte a nuestro equipo permanente de autores. Para más información, envíanos un mail: contacto[at]filosofiaenlared.com

error: Content is protected !!