¿Se logró la inmortalidad? La inteligencia artificial y los límites éticos que trae consigo

A una temperatura de entre 20 °C  y 22 °C, en las profundidades de los océanos, principalmente de zonas templadas y tropicales, habitan los únicos seres inmortales en todo el planeta: Las Medusas Turritopsis Nutrícula. Con un ciclo de vida muy particular, esta especie tiene la capacidad biológica llamada “transdiferenciación” que consiste en una vez alcanzada su madurez sexual volver a su estado de inmadurez y repetir el ciclo infinidad de ocasiones en cualquier etapa de su vida, esto suele ocurrir cuando se sienten amenazadas o cuando enferman, según expertos. Es un proceso celular único en todo el planeta1.

Lo cierto también es que eso no las exime de la muerte por enfermedades, depredadores, tormentas, contaminación y cambios climáticos. Hoy en día esta especie es foco de estudio para científicos que buscan pistas que permitan aplicar este rejuvenecimiento celular a la salud humana como curar ciertos órganos y partes dañadas del cuerpo o bien aplicar en productos cosméticos y dermatológicos.

A lo que nos obliga a preguntarnos: ¿sería una ventaja para el ser humano la inmortalidad?, ¿esta búsqueda de la inmortalidad es nada más que un camino directo al exterminio de toda la vida humana en el planeta? Porque hay que decirlo, las medusas aún con este “don” biológico, no han sobre poblado la tierra, pero al parecer las máquinas sí.  

Estas dos preguntas han sido ocupación sustancial de la filosofía, más aún de la ciencia moderna. De los diálogos de Platón, Fedón2 viene a ser uno de los más importantes porque habla sobre los últimos momentos de vida de Sócrates. ¿Por qué sería tan importante para Platón hablar sobre el alma en este momento?, ¿acaso fue bastante conveniente para pensar en la vida eterna?

Sócrates se dirige a quienes lo acompañan y extiende un discurso por demás esperanzador de un hombre que en absoluto no teme a la muerte. Esa postura imperturbable en ese momento crítico, se debe nada más y nada menos que a su fe por la inmortalidad. Pareciera con esto que el ser humano tiene una capacidad impresionante por resolver ese conflicto interno y natural. Esta capacidad también responde a la naturaleza primera del hombre que es, no la sobrevivencia sino, la supervivencia, la cual se hace manifiesta en la inversión literaria de la Ciencia Ficción, y más tarde, la inteligencia artificial.

Pero cuando ni permeaba la Ciencia Ficción, ni la inteligencia artificial: Fedón le cuestiona su fe a Sócrates momentos antes de tomar la cicuta a lo cual este da argumentos bastante débiles, o ustedes lectores dirán lo contrario.

 El primer argumento es que todas las cosas tienen contrarios que se derivan de sus partes contrarias, una afirmación que nos recuerda a las ideas de Anaximandro sobre la justicia cósmica3. La vida y la muerte son opuestas por lo tanto se crean mutuamente.

El segundo argumento es el saber como recuerdo y por lo tanto el alma debe haber existido antes del nacimiento. Esta teoría se mantiene principalmente por el hecho de que tenemos ideas como la igualdad exacta que no se puede originar de la experiencia. Tenemos experiencia de la igualdad aproximada, pero la absoluta no se encuentra nunca ante los objetos sensibles y sin embargo sabemos lo que queremos decir con igualdad aproximada absoluta, puesto que esto no lo hemos aprendido por experiencia tenemos que haber llegado al conocimiento a través de una existencia previa.

En estos argumentos podemos jugar a tener un acercamiento a las bases que dictan el algoritmo de la inteligencia artificial. Ahora pensemos de la siguiente manera: 

Poniendo en práctica la primera tendencia, la literatura moderna o bien la Ciencia Ficción, citaremos a Isaac Asimov, padre de este gran género, con las reglas que plantea en su obra Yo, robot4 tales fundamentales para el desarrollo de la inteligencia artificial hoy en día:

1. Un robot no hará daño a un ser humano ni por inacción permitirá que un ser humano sufra daño.

2. Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos. A excepción de aquellas que entren en conflicto con la primera ley.

3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que está protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley5.

Aunque en un primer momento estas tres leyes puedan parecer perfectas, el mismo Asimov advirtió que no lo eran, que concebidas como recurso literario eran lo suficientemente flexibles como para permitir que se desarrollen conflictos respecto a ellas. Estas tres leyes las sustentó en los conocimientos del contexto que tuviera el robot.

Podemos citar muchos ejemplos; en The Naked Sun6, un robot entrega comida envenenada a un humano sin saberlo y de esta manera matarlo, o como ocurre también en el planeta Solaria, donde los solarianos modificaron el concepto ser humano para que solo identifiquen como tales a los mismos solarianos y como último ejemplo El hombre bicentenario7, donde ocurre que un robot puede intervenir quirúrgicamente a un ser humano, causándole en primera instancia por lo que representan la operación, pero salvándole la vida.

Ahora, si pensamos en las relaciones y afectos que genera el ser humano con la inteligencia artificial, los parámetros cambian y claro que sorprenden. Por enunciar ejemplos cinematográficos, Her8 historia de un hombre que establece una relación amorosa con Samantha, un sistema operativo que adquiere intuiciones, sensibilidad y entidad propia ó la relación sentimental que sostiene el personaje “K”  de la cinta Blade Runner 20499 que quizá pudiera sonar muy parecida a la historia real del joven japonés Akihiko Kondo10 quien contrajo matrimonio con el holograma de una caricatura llamada Miku Hatsune.

Pero estos solo son ejemplos extremos de la relación entre los seres humanos y las maquinas, ejemplos diversos y espeluznantes, cuando ya no solo se trata de retener una existencia perpetua en la vida humana, sino acuñar a las máquinas a que lo reafirmen.

Hay diversos tipos de inteligencia artificial, unos están completamente enfocados en el mejoramiento de la salud humana, otros como sistemas de detección de riesgo, incluso de enfermedades congénitas desde antes del embarazo. Unas tantas están enfocadas en la convivencia social, máquinas de asistencia, entretenimiento y otras más en el desarrollo industrial, armamento y equipo de guerra.

En una conferencia sobre Planificación del mundo digital11, se promovió la inteligencia artificial en la medicina. Un tema de la agenda digital es el sistema de aprendizaje de la inteligencia artificial con las llamadas redes neuronales, es decir como lo hace el propio cerebro humano. Jünger Schmidhuber dijo “Pronto todos los diagnósticos médicos serán sobrehumanos, porque nuestras profundas redes neuronales de aprendizaje pueden aprender a imitar a los médicos humanos. Es muy alentador que esta investigación básica puede realmente traducirse en vidas más largas, mejores y más saludables para las personas12”.

Refiriéndonos a la inteligencia artificial en la asistencia médica, en muchos asilos en EE. UU., ya cuentan con estos avances a lo cual surgen más cuestionamientos.

Thomas Metzinger13 propone tratar las grandes cuestiones con pragmatismo. “¿Qué opciones hay para usar la inteligencia artificial en los ancianos sin medir la dignidad del paciente? También habría que preguntarle al paciente si le es más agradable que le cambie el pañal una máquina que su propio hijo, o que le lea el periódico o le recuerde los medicamentos14”.

Ahora, otro de los tópicos que atañen al filósofo es la preocupación por el desarrollo de inteligencia artificial en la carrera de armamento las cuales ya se han desarrollado en las películas de ciencia ficción como es el caso de Terminator. Pero mientras hablamos de algo que no ha sobrepasado la ciencia ficción, lo cierto es que en la Comisión de Expertos en Inteligencia artificial en Bruselas el tema de armas no se considera punto de debate ni siquiera para pasarlo por códigos de ética de la inteligencia artificial.

Sócrates enfatizaba demasiado que en la muerte, el alma se separa del cuerpo. Este dualismo platónico es crucial para entender la inteligencia artificial. La diferencia entre espíritu y materia que ya es un lugar común en la filosofía, en la ciencia y en el pensamiento popular tiene un origen metafísico y religioso y empezó por la diferencia entre alma y cuerpo.

Pensar en algo que equipare este fundamento pudiese ser el límite ético con el que se consta la directriz de la robótica. Y este no deja de ser antropocéntrico y fuera de toda norma biológica natural. Mientras tanto vemos que en las simulaciones de los robots humanos, la fundamentación socrática sobre la inmortalidad se cumple y se supera.

La inteligencia de las medusas no dejará de ser un excelente mecanismo de sobrevivencia, pero la robótica ¿también lo es?

Notas al pie

[1] (Estapé, 2021)

[2] (Platón, 2015) (Asimov, 2010)

[3] Norma que tiende a establecer la unidad de los contrarios.

[4] (Asimov, 1950)

[5] (Asimov, 1950)

[6] (Asimov, The Naked Sun, 1957)

[7] (Asimov, The Bicentennial Man and Other Stories, 1976)

[8] (Jonze, 2013)

[9] (Hampton Fancher, 2017)

[10] (Fuente, 2019)

[11] (Schneider, 2020)

[12] (Schneider, 2020)

[13] Filósofo y experto en Ética de la Inteligencia Artificial, lucha en la Unión Europea por las normas morales en el desarrollo de inteligencia artificial.

[14] (Schneider, 2020)

Bibliografía

Schneider, U. (06 de 2020). Límites éticos para la inteligencia artificial | DW Documental. (DW Documental) Recuperado el 03 de 03 de 2021, de You Tube: https://www.youtube.com/watch?v=sHVwwriaT6k

Asimov, I. (1976). The Bicentennial Man and Other Stories,. EEUU: Doubleday.

Asimov, I. (1957). The Naked Sun. EEUU: Doubleday & McClure.

Asimov, I. (1950). Yo, robot. Buenos Aires, Argentina: Sudamericana.

Estapé, J. A. (14 de 02 de 2021). Esta medusa es inmortal: puede vivir eternamente . Recuperado el 03 de 03 de 2021, de ComputerHoy: https://computerhoy.com/noticias/life/medusa-inmortal-806589

Fuente, F. J. (29 de 05 de 2019). “Me casé con un holograma: es difícil de entender, pero debería ser respetado”. Recuperado el 03 de 03 de 2021, de BBC News Mundo: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-48229491

Johnson, B. (Productor), Hampton Fancher, M. G. (Escritor), & Villeneuve, D. (Dirección). (2017). Blade runner 2049 [Película]. EEUU: Warner Bros Pictures.

Megan Ellison, S. J. (Productor), Jonze, S. (Escritor), & Jonze, S. (Dirección). (2013). Her [Película]. EEUU: Warner Bros.

Platón. (2015). Fedón o del Alma. En Platón, Colección Biblioteca Clásica (Vol. III). Barcelona, España: Gredos.

Artículo de:

Paulina Pallares (autora invitada):
Egresada de la Lic. En Humanidades con especialidad en Filosofía, y de la Carrera profesional de Danza (México). Actualmente estudia Cine y Actuación en la Asociación Mexicana de Cineastas Independientes. Co-fundadora de Códice ArtStudio.

Imagen | Wikimedia

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