La creciente necesidad de un Dios personal con preceptos cristianos

El siguiente texto fue galardonado en los Premios Filosofía en la Red como el artículo con más impacto en redes sociales del mes de septiembre del 2021.

Hoy en día existen eclecticismos y sincretismos religiosos tales como: técnicas de meditación, lecturas de constelaciones, curación con energía que proviene de cuarzos, tarot, por mencionar algunos que han instaurado en la sociedad actual un aumento de flexibilidad para con las ideas vanguardistas que demandan libertad de culto. Estas poseen una base energética divina, que muchas veces hacen disociar la realidad al creer en ficciones terapéuticas o de recreación, en suma, con una base subyacente de concepciones cristianas, no obstante, con sentidos desatinados que no forman parte de la palabra de Dios.

A modo de ejemplificación es rescatable el sinfín de “pruebas” que circulan por las redes sociales y, concretamente, en la red social YouTube. En donde a modo de testimonios las personas utilizan un discurso base sobre una revelación mediante un estado de la conciencia extraordinario, en el cual se les manifiestan audiovisualmente las “vidas pasadas” de cada persona que entra en ese estado meditativo de la conciencia.

Lo cual podría hacernos pensar ¿hasta dónde ha escalado el imaginario fantasioso del humano con tal de vislumbrar su ser aquí y ahora? En suma ¿podría ser el ser humano que confundido espiritualmente y hambriento por esclarecer la posición y sentido de su vida lo que crea un fanatismo para con las diversas actividades religiosas de la modernidad?

En conjunto, pareciera que el auge por el respeto en la diversidad de pensamiento se ha nublado por una aceptación de todo tipo de ideas insensatas. Ya que, diferentes cosas son: el respeto hacia el pensamiento del prójimo y, la aniquilación de la cordura por la admisión/popularidad de ideas que se autonombran salvíficas en aspectos espirituales de las personas que las llevan a cabo. Las cuales las más de las veces se auto posicionan a modo abrupto como “la verdad”, “la senda”, “la salvación”, aún más, hay quienes se autoproclaman “mesías” para vislumbrar espiritualmente lo buscado al hacer ciertas actividades que conllevan un sincretismo religioso entre la libertad demandada por los individuos que conforman la sociedad actual, y el cristianismo, al ser el modelo de vida ético con más admisión y certezas dentro de la historia de la humanidad.

Lo cual hace pensar en la constante necesidad de los humanos por creer en un más allá o de representarse una fuerza trascendental, que de alguna manera medie el sentido, actitudes y actividades de la vida individual como una relación dual entre lo individual y lo divino. En donde se busca ese vislumbrar y el momento sagrado que ponga en contacto a la verdad inexorable de la creación y las vidas que lo buscan concretamente.

No obstante, ese momento sagrado parece estar abrazado por prácticas tendenciosas, por no decir, extravagantes, que, reitero, se encuentran en una posición en la cual es permisible la aceptación de todo tipo de ideas, aun si ellas son altamente irracionales ante una fe cristiana.

Además, según estadísticas recabadas por el Censo de Población y Vivienda 2020 en México, se expone que en una comparación entre los años 2010 y 2020 que hay “un menor porcentaje de fieles de la iglesia católica (de 82.7 a 77.7 %) […] un mayor porcentaje de personas sin religión (de 4.7 a 8.1 %, con un 2.5 adicional de personas sin adscripción religiosa)” (Díaz Alejandro, ¿Qué nos dice el Censo 2020 sobre religión en México?, 2021). Por lo cual se extrae que el rechazo del modelo cristiano ha ido aumentando, pero, al tiempo que se le tilda de dogmático e irracional, se crean, diversifican o evolucionan concepciones que necesitan de aún más fe por parecer sacadas de la manga por el mero lucro económico.

Entonces, se toman ciertos preceptos cristianos que hacen reproducir prácticas sagradas para el contacto con aquello trascendental, tales como:

  • Creencia en un ente, vibra o estado trascendental
  • Creencia en actividades sagradas que hará intimar con aquella figura trascendental
  • A raíz de lo anterior, una fe futurística en la mejora de las plegarias.

Y, a modo contradictorio estas prácticas retóricas se reconocen como libres de prejuicios, pero abrazan subyacentemente las mismas ideas que posicionan como “arcaicas” que, en última instancia, rechazan. En suma, añadiéndoles ideas inverosímiles, vagas y creadas con el afán de establecer una concepción “contraria” a lo establecido y presenciado cristianamente.

Ahora bien, al menos aquí nos encontramos con dos aspectos:

  1. El rechazo del cristianismo por religiones individuales popularizadas.
  2. El desarrollo en “la pluralidad de las visiones del mundo y los estilos de vida.” (Champion. F., Lo religioso flotante, eclecticismo y sincretismos, p, 535)

Desde lo cual se puede precisar que existe una trasmutación del cristianismo que lejos de esfumarse, es tomado como fundamento yuxtapuesto hacia la búsqueda de la felicidad individual. En donde los seguidores de actividades sacras y corrientes espirituales mencionadas con antesala, en última instancia, practican rituales sagrados para concretar una intimidad con su espiritualidad personal.

Concluyentemente, la mujer y el hombre actual acogen y respetan nociones vagas antes mencionadas; de una conciencia irracional, pero cuestionan y ponen en tela de juicio al cristianismo. Puesto que, conceden total libertad de opinión en las nuevas actividades religiosas, pero cuando se trata del Dios cristiano se le tilda de dogmático y se promueve cero tolerancia ante la fe, lo cual resulta contradictorio, al estar no respetar todo pensamiento.

En particular, parece importante replantearse ideas con gran auge contemporáneo que buscan respuestas trascendentales, ya que en el fondo podrían ser meros sincretismos entre el libertinaje y Dios.

Por su parte Dios es un ser que genera desconfianza por confusiones y tergiversaciones para que él se adecue a la época en la que vivimos. Pero, Dios al ser cristianamente, en última instancia, un ser que participa de la suma perfección no le es asequible modificarse. Por lo que sería la representación humana la que, viéndolo bajo su centro y perspectiva ha creado una edificación errónea de lo que Jesucristo extendió en su tránsito humano por la Tierra.

En definitiva, habría que exhortar a hacer un análisis reflexivo para con cada uno de los eclecticismos y los sincretismos religiosos que vemos popularmente en el presente, así, se evitaría caer en un fanatismo que defienda irracionalmente concepciones extravagantes.

Bibliografía

Champion, Francoise. (1995). Persona religiosa fluctuante, eclecticismo y sincretismos. Enciclopedia de las grandes religiones. Alianza Editorial.

Díaz, Alejandro. (2021). ¿Qué nos dice el Censo 2020 sobre religión en México? https://datos.nexos.com.mx/que-nos-dice-el-censo-2020-sobre-religion-en-mexico/

Imagen | Pixabay

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por Claudia Gómez

Estudiante de Filosofía en la Universidad de Guadalajara (México).

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