El siguiente texto fue galardonado en los Premios Filosofía en la Red como el artículo más leído del mes de septiembre del 2021.

Y si te hiciera la pregunta: ¿Qué es lo primero que se te viene a la mente al decirte la palabra “Filosofía”? Tu respuesta podría ser tal vez el nombre de algún filósofo de renombre, quizá Aristóteles, Platón o algún otro como Nietzsche quien ha tenido un auge en la contemporaneidad por su aparente rebeldía de pensamiento. Tal vez venga a tu mente la majestuosa Grecia con su Acrópolis y toda su cultura. Pero sin duda también tiene cabida como respuesta el asociar Filosofía con reflexión, y es que, por sí mismo, el filosofar es una reflexión, es decir, es cuestionar y someter a juicio todas las cosas.

La Filosofía tiene un objeto de estudio ilimitado, ya que todo entra en su alcance y, por si fuera poco, también es ilimitado el método mediante el cual se va a abordar dicho objeto. Al tener un objeto y un método tan amplio, el estudio dirigido por la Filosofía se ha escabullido en rincones muy profundos en los estudios de ciertos temas, yendo de la mano con otras ciencias como con la medicina mediante la bioética, o con el derecho por medio de la legitimidad que pueden tener o no ciertas leyes, esto por nombrar ciertos ejemplos.

El hecho de que se pueda cuestionar sobre tantas cosas, puede provocar que otras se vayan quedando de lado, es por eso que hoy me pregunto por la filosofía en sí misma y qué es lo que ha estado pasando con ella en el transcurso de este tiempo. Una filosofía de la Filosofía.

Vemos que al igual que muchas de las materias de estudio incluidas dentro del ramo de las Ciencias Sociales, poco a poco ha ido decayendo la cantidad alumnos que ingresan a universidades a cursar Filosofía, y es que la dificultad en general de encontrar un trabajo para cualquier egresado ha ido aumentando paulatinamente, cosa que de manera consciente o inconscientemente toma partida al momento de que los jóvenes deciden qué estudiar. Esta baja demanda, consecuentemente provoca una baja oferta, cosa que podemos palpar en el curriculum educativo en donde más universidades han relegado la carrera de Filosofía, y en primarias, secundarias o preparatorias se han intercambiado las horas dedicadas a materias afines por otras de “mayor utilidad”.

Pese a las dificultades que se encuentran al buscar un campo laboral establecido para el egresado de la carrera de Filosofía, las habilidades que se obtienen durante su estudio son de gran ayuda al momento de enfrentarse al mundo profesional y a las particularidades que la vida va presentando, ya que permiten comprender y tener una postura crítica, el estudiante de Filosofía busca respuestas a cosas que se dan por hechas y que algunas de las veces acarrean problemas, el filósofo analiza variables, es capaz de tener distintos puntos de vista y siempre está en búsqueda de la verdad.

¿Pero por qué hablo de un renacer de la Filosofía en el título, si menciono que académicamente sigue decayendo al parejo de otras carreras del ramo de las Ciencias Sociales? Precisamente porque las cualidades que menciono en el párrafo anterior han venido tomando un auge en la sociedad joven de nuestro tiempo, no sólo en México, sino en la mayoría de los países. El ser humano, principalmente el joven, ha comenzado a inquietarse cada vez más respecto a las cosas que hay establecidas, comienza un cuestionamiento de aquello que le rodea, aquellas prácticas que han estado durante mucho tiempo y nadie cuestionaba, aquello nuevo que surge y se tiene que discernir sobre su utilidad, certeza y alcance.

Estamos enfrentándonos a un renacer de la Filosofía, porque se está volviendo a reflexionar, se está comenzando a someter a análisis el todo por el todo, está despertando ese interés por conocer el porqué de las cosas. Como los presocráticos se preguntaron en el origen del mundo y la vida, así está surgiendo un espíritu de reflexión, una sed de conocer, un deseo de acercarse a la verdad, de ser buscador y amigo de la verdad.

Cada día percibo un mayor cuestionamiento de las cosas y dilemas filosóficos se van haciendo presentes en los areópagos de la juventud, es decir, las redes sociales. Se nota el aumento en canales de filosofía en YouTube, páginas de Facebook dedicadas a la divulgación de temas de reflexión y hasta algunos “memes” divertidos con relación a grandes pensadores o corrientes filosóficas. Todo es bastante bueno, ya que por simple que parezca, son la puerta de entrada a temas más complejos, y mejor aún, marcan pauta para ejercitar el pensamiento con cuestiones que hemos tenido frente a los ojos, pero jamás nos habíamos percatado de ello.

Sigamos ese camino del cuestionamiento, del tratar de encontrar explicaciones, de innovar, de buscar caminos alternos, de estar más cerca de la verdad, todo esto para tener como objetivo un mundo mejor, hay muchísimas cosas por mejorar, hay otras más que se encuentran bien, no por el hecho de que algo tenga instituido mucho tiempo significa que deba de cambiar, ni de permanecer igual. Precisamente el espíritu crítico permitirá tener claridad y una apreciación adecuada de cada una de las cosas, permitirá el renacer de la Filosofía.

Artículo de:

Carlos H. Bustos H. (autor invitado):
Licenciado en Filosofía por la UVAQ, Apasionado por el conocimiento y “ese estar” siempre en búsqueda de la verdad; absorto por Kant, Platón, Aristóteles y Descartes. Además de la Filosofía, es amante de la tecnología y el deporte, practica ajedrez, futbol y el ciclismo tanto de montaña como de ruta.

Imagen | Montaje del autor mediante imágenes de Pixabay y pngimg

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por autores invitados

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