La investigación científica es un proceso de aplicación metodológica con la idea de obtener información sobre un determinado tema de estudio. El progreso de la ciencia moderna depende en gran medida de los medios, instrumentos, técnicas y paradigmas teóricos en que se desarrollan los programas de investigación. La explicación de los fenómenos, los hechos y la realidad, así como la ampliación del entendimiento son algunas de las finalidades en que se basa la investigación. 

Desde el inicio de la ciencia occidental, la investigación está ligada íntimamente con el desarrollo de la filosofía, pues al ser la ciencia primera, estableció los fundamentos de la indagación del saber como parte constitutiva de su naturaleza. Los antiguos filósofos presocráticos buscaban establecer enunciados que fueran capaces de develar los misterios de la naturaleza, exponiéndolos mediante leyes, reglas, axiomas y fundamentos capaces descifrar la realidad.

Fue así, como el proceso de investigación inicio su desmitificación y se integró al quehacer de los seres humanos. Con el transcurso de los años la preocupación por el saber se extendió tanto que surgieron muchas disciplinas a raíz de la filosofía, cada una de ellas con un objeto de estudio específico y con distintas metodologías y medios de comprobación de sus enunciados. Aunque autónomas de la filosofía son todas las ciencias, siempre tendrán dentro de ella un desempeño filosófico inherente en su constitución como ser: 1) los rasgos metafísicos  que indagan sobre la naturaleza y finalidad de los entes, 2) la ontología referente a la determinación de lo que existe o no, 3) un estudio del lenguaje mediante el uso de la filosofía analítica, 4) la relación ética, axiología y política en que se desarrolla la ciencia, pues ella no puede ser ajena a tales factores, 5) el estudio de la inferencia mediante la lógica, 6) la denotación de las diversas teorías del conocimiento para explicar el problema de la esencia, naturaleza y posibilidad del entendimiento y, 7) el fundamento epistemológico que nutre de la formación metodológica de las ciencias.

Lo anterior recalca, que la filosofía es una pieza fundamental en la investigación científica por lo que su relación con la ciencia en general no puede ser nunca castrada ni olvidada porque es en esencia el porqué de su ser.

La filosofía resulta ser una persecución por el conocimiento que mediante un análisis crítico y reflexivo que se encamina por subsumir al ser humano en la investigación científica. Los procesos de investigación dentro de la diversidad de disciplinas científicas dan origen al entendimiento que tiene por objeto la presunción de entender la realidad, es así como la verdad, la falsedad, la validez e invalidez en términos lógicos fomentan una relación inseparable entre el espíritu de la filosofía y la investigación.

Dentro de la filosofía, “La epistemología, o filosofía de la ciencia, es la rama de la filosofía que estudia la investigación científica y su producto, el conocimiento científico.” (Bunge; 1980; 21). La epistemología es por tanto una analítica de la metodología de la ciencia, un estudio de la demarcación de los criterios y variables en que se desarrollan los paradigmas en la investigación científica, una reflexión sobre los diversos programas de investigación y un estudio sobre el origen el conocimiento y la posibilidad de la verdad.

Muy cercana a la epistemología, tenemos a la lógica, que como disciplina filosófica es también un poderoso auxiliar en el proceso de investigación científica. Aunque muchas definiciones se depositan en ella a lo largo del tiempo, nadie podría contradecir que es un estudio de la validez o invalidez de la inferencia que mediante la deducción e inducción busca llegar a consecuciones a raíz de ciertas premisas y argumentos. La lógica dispone por tanto una coherencia dentro de la estructura de la investigación científica y se vuelve vital para el desarrolla de ella. Para Popper, “La tarea de la lógica de la investigación científica —o lógica del conocimiento— es ofrecer un análisis lógico de tal modo de proceder: esto es, analizar el método de las ciencias empíricas.” (Popper; 1980; 23)

Si el objeto de la investigación científica en la modernidad se ha caracterizado por denotar la producción de conocimientos, sería inválido indicar que la filosofía está fuera de ella, sino al contrario, la filosofía es la esencia misma de la investigación porque se convierte en sugerencia metodológica y fundamentación lógico-epistémica del entendimiento.

El devenir de la ciencia se nutre en la recolección de datos que solo mediante la metodología es preciso designar. Su sistematización conlleva a la acumulación ordenada del conocimiento y a la construcción de paradigmas, por tanto:

Si la ciencia es la constelación de hechos, teo­rías y métodos reunidos en los libros de texto actuales, entonces los científicos son hombres que, obteniendo o no buenos resultados, se han esforzado en contribuir con alguno que otro ele­mento a esa constelación particular. El desarro­llo científico se convierte en el proceso gradual mediante el que esos conceptos han sido añadi­dos, solos y en combinación, al caudal creciente de la técnica y de los conocimientos científicos, y la historia de la ciencia se convierte en una disciplina que relata y registra esos incrementos sucesivos y los obstáculos que han inhibido su acumulación.

Kuhn; 1962; 24

El progreso del desarrollo científico dentro del discurso filosófico se ha convertido en una serie de interpretaciones que buscan inspeccionar dentro de la ciencia los distintos procesos en que se compone la investigación. La filosofía al ser un estudio que encierra elementos holísticos del porvenir científico es también parte integral del desenvolvimiento de los parámetros históricos que establecen la estructura de la ciencia.

El objeto de estudio de la filosofía es el conocimiento, su análisis y reflexión consiste en saber, en interponer la duda en todo y establecer los parámetros de lo que existe, definiendo el fenómeno y el hecho, decretado ontológicamente su ser y lógicamente su validez y estructura, no se equivoca Lakatos cuando en su metodología de los programas de investigación afirma que: “El respeto que siente el hombre por el conocimiento es una de sus características más peculiares.” (Lakatos; 1989; 9), ya que es su esencia, su naturaleza buscar, indagar, querer saber.

La filosofía se vuelva una actitud de vida, una forma de estar en el mundo, una forma de describir ese mundo, aunque su destino parece estar involucrado con la disposición de la verdad y validez, no siempre encuentra respuestas, porque siempre está indagando, en constante devenir, siempre redefiniendo el entendimiento y estableciendo formas o metodologías para llegar la concreción del saber.

Otra rama de la filosofía muy importante para el desarrollo de la investigación es la metafísica, que se ocupa del estudio del ser y de sus principios generales y últimos, así como la clasificación de los entes en relación con la ontología, tiene una fundamentación dentro de la ciencia moderna muy preponderante al tratar de delimitar los fundamentos de la realidad, aunque su existencia ha sido rechazada por los paradigmas neopositivistas que reducen a la ciencia a esquemas puramente lógicos formales, la investigación necesita de su fundamentación para desarrollarse, por lo que:   

Es parte integral, pues, si la ciencia constituye el esfuerzo de la mente humana por conceptualizar el mundo a través de teorías, y el esfuerzo se centra en ir más allá de La percepción simple que asumimos por nuestros sentidos, ubicándonos en un espacio donde la misma realidad la reconstruimos e imaginamos pata ser explicada y comprendida por el pensamiento que se expresa a través de teorías, y cuyo vehículo de comunicación es el lenguaje. No tenemos otra vía que asumir que la metafísica es parte integral del pensamiento científico que tiende a desbordar el horizonte de la simple observación.

Johani; 1995; 8

La metafísica al ocupar los espacios que los juicios empíricos y lógico formales no satisfacen su autoridad todavía cobra vigencia. Cuando Kant se pregunta, ¿Es posible la metafísica como ciencia? En la crítica de la razón pura, en la sección que versa sobre el problema de la razón pura, afirma que es “Una ciencia imprescindible de la razón humana, ciencia cuyas ramas pueden podarse, pero cuya raíz no puede cortarse” (Kant; 2005; 40)

Es así como el fundamento de la investigación y por lo tanto del desarrollo de la ciencia moderna depende de la filosofía por su carácter totalizador y constructivo de cánones de validez, criterios de demarcación, metodologías y programas de investigación y sobre todo por su necesidad de conocer.

Bibliografía

Bunge, Mario, (1980) Epistemología, editorial siglo XX1, Buenos Aires, Argentina

Kant, Emmanuel (2005) Critica de la Razón Pura, Editorial Taurus, Madrid, España

Kuhn, Thomas, (1962), La estructura de las revoluciones científicas, editorial fon de cultura económica, México.

Johani, Martin, (1995), ¿Presenta la metafísica un aporte a la ciencia?, Revista de humanidades de la escuela de ciencias socio-políticas, Universidad de Santander, Colombia

Lakatos, Imre(1989) la metodología de los programas de investigación científica, editorial Alianza, Madrid, España

Popper, Karl (1980) la lógica de la investigación científica, editorial Tecnos S.A, Madrid, España

Artículo de:

Jorge Alberto Villeda Bojorque (autor invitado):

Originario de la ciudad de Tegucigalpa, Honduras. Lic. en Filosofía y Lic. en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras con un posgrado en Filosofía en la Universidad Francisco Marroquin.

Imagen | Pixabay

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