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Filósofos de paseo, de Ramón del Castillo (reseña)

La editorial Turner México tuvo a bien enviarnos el libro Filósofos de paseo, para permitirnos a pensar, en un mundo donde el confinamiento aún sigue siendo un fantasma, en cómo el caminar puede ser esa válvula de escape. Caminemos juntos en esta reseña de Filósofos de paseo para descubrirlo…

Ramón del Castillo, profesor de filosofía contemporánea y estudios culturales en la UNED, tiene la intención de abrirnos un panorama interesante: el poder del andar en la reflexión. El paseo interminable, la introducción, nos presenta cómo diversos pensadores a lo largo de la historia han visto en la caminata a una poderosa aliada que ayuda a detonar sus reflexiones; estas primeras líneas intentarán seducirnos, pero nos dejarán una premisa en el aire: ¿será realmente así? Dicha pregunta buscará ser respondida a lo largo del texto.

Pensadores al aire libre. De Kant a Hegel; el primer capítulo, nos lleva a recorrer un poco la historia de algunos pensadores y el cómo estos han encontrado en el andar un detonante para sus reflexiones, pero al tiempo que se reconoce el valor de salir a la calle para “despejar” la mente, el autor sentencia: “los pensadores son unos paranoicos […] el paseo a veces les funciona simplemente como un mecanismo de huida, una forma de evadirse de una sociedad con la que no logran entenderse […]”.

Sin vuelta atrás. Nietzsche es un ambicioso recorrido sobre las reflexiones que el filólogo alemán realizó sobre el andar y el pensar invitándonos a que será únicamente mediante el caminar que nos podremos encontrar frente a profundas reflexiones, ya que quien camina, parafrasea Ramón del Castillo, no tiene un fin, sino que solo trata de observar lo que sucede en el mundo: “hay que permanecer sentado lo menos posible, porque todos los prejuicios vienen del intestino, así que no hay que dar crédito a ningún pensamiento que no haya surgido al aire libre y que no vivifique los músculos”.

Rescatando a Heidegger, quien consideraba que un pensador no es alguien que llega a un sitio, sino alguien que se pone en movimiento, Ramón del Castillo nos lleva a lo largo de Sendas prohibidas. Heidegger a un viaje por la manera tan peculiar en cómo el filósofo se encontraba más atraído por lo sublime que por lo común. Las ciudades, tan odiadas por Heidegger, sirven de punto medular al capítulo para señalarnos cómo el alemán buscaba mantenerse en movimiento aunque estuviera arraigado a su tierra natal, lo que desembocó a su reflexión sobre el caminar y el cómo, aunque es un hábito admirable, puede conllevar a la dispersión.

Para Adorno, nos recuerda Ramón del Castillo, toda experiencia de la naturaleza es siempre, y desde el principio, una experiencia mediada histórica y socialmente; este será el hilo conductor de Paseante mínimos. Adorno, el cuarto capítulo del texto, en el que se nos presentan las diferentes concepciones del pensador a sucesos muy concretos de la historia y el cómo se pueden ligar con la naturaleza. Por contraparte, y conectando con el capítulo anterior sobre Heidegger, Ramón del Castillo repara en la relación de Adorno con Amorbach en Odenwald, un pequeño pueblo de la infancia del pensador en el que solía vacacionar con su familia; Adorno pudo expresarse maravillosamente de dicho lugar sin sentir un “arraigo” como lo hubiese expresado Heidegger; y en una nota personal de Ramón del Castillo sentencia el cómo los lugares que recordamos no lo son por el lugar en sí sino, precisamente, por los recuerdos que estos evocan.

En Ni monje, ni jardinero Wittgenstein, el siguiente capítulo, se nos presenta cómo el pensamiento del matemático austríaco puede resultar atractivo, ya que no se trata de una filosofía elevada sino la de alguien común, la de un transeúnte de la vida diaria. Además, se nos matiza el cómo, al caminar hacía un interesante paralelismo con el lenguaje y con las ciudades: “así como el lenguaje limita lo que puede ser dicho, la arquitectura limita por dónde se puede caminar” y por esto mismo la ciudad, al recorrerla, será para Wittgenstein no un lugar pacífico sino un laberinto agobiante lleno de señalamientos y reglas.

El jardín de la náusea. Sartre es un recorrido por la Náusea, novela que desde el mundo vegetal nos lleva a entender el movimiento del pensar y otras formas de vida. Reflexionamos de la mano del personaje Roquentin y del cómo, desde lo absurdo de la existencia, el jardín sin irse a la naturaleza se enraíza cerca del árbol; esto nos lleva a ver al jardín como una alegoría de Sartre quién se definía como alérgico a la clorofila, en esa lucha constante en pro de las ciudades.

Con Entre bosques y frutales. Fowles Ramón del Castillo nos presenta a un Fowles que habla de la naturaleza como consecuencia del conflicto con su padre, en una especie de rebeldía. Fowles está en constante lucha contra los jardines meticulosamente cuidados frente a los “asilvestrados”. Para él, una ciudad geométrica (aludiendo a los jardines, fríamente calculados), hace gente geométrica; mientras que una ciudad inspirada en bosques, silvestres, hace seres humanos.

El libro cierra con Perderse de vista. Walser y compañía y en e quel Ramón del Castillo se pregunta: ¿por qué la gente asocia el paseo a solas con la serenidad y no con distintos tipos de trastorno? Inicia reflexionando sobre Zaoui que critica a epicúreos y estoicos: “unos y otros huyen, se encierran en su jardín o en sí mismos para ser felices, escapan de la sociedad en pos de su propio bien”. Luego nos introduce a la pluma de Walser, a su realismo, en donde nos enseña cómo el contemplar es un papel invertido y permutado en donde pasear es una forma de caminar sin rumbo fijo.

Pasear y pensar siguen siendo dos elementos interesantes. Muchos los consideran, como vemos a lo largo del libro, como dos entes con una sinergia inseparable mientras que, también nos muestra Ramón del Castillo, otros muchos pensadores no comparten del todo este sentimiento. Filósofos de paseo es una gran crónica hacia el andar y, sobre todo, un texto que sin pretensiones académicas o rimbombantes, busca que el lector conecte y descubra junto a su autor un poco -o mucho- de la historia de la reflexión fruto del caminar.

Muchas gracias a la Editorial Turner México por facilitarnos una edición física para la realización de esta reseña.

Si deseas adquirir el libro (en México) en su versión física, te recomendamos hacerlo directamente aquí.

Puedes ver el unboxing que hicimos al paquete cuando nos llegó:

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por Miguel Ángel

ceo de filosofía en la red, drando. en Filosofía, mtro. filosofía y valores, lic. en psicología organizacional, PTB en enfermería; catedrático de licenciatura en la Universidad Santander (México)

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