Amistad entre mujeres, tema que muchas veces parece vislumbrarse en lugares meramente utópicos. Vista como aquella amistad que es poco común y que está relegada del ámbito público. Pareciera que la amistad entre mujeres no solo es difícil, sino imposible de encontrar. La psicóloga Elizabeth Herrera nos dice que una de las posibles respuestas a esta problemática se encuentra en la educación que las mujeres hemos recibido, puesto que identifica que:

[…] a las mujeres desde pequeñas se les educa para atender a otros, se aprende desde una edad muy temprana que los hombres tienen mayores privilegios y mayores libertades; que las mujeres deben ser más comprensivas, más obedientes, más hogareñas, y más dóciles.

Elizabeth Herrera

La educación de hombres y mujeres es tradicionalmente distinta, puesto que a éstas se les “premia” por tener una buena disposición al servicio de los demás, en mayor medida, al servicio de los hombres: sea padre, hermano, abuelo, etc. Esta servidumbre que tachamos de “voluntaria” genera que las mujeres aprendan a “acallar el YO”, puesto que sus emociones, sentires y pensares quedan en un segundo plano, anteponiendo la comodidad de la mirada masculina.

En Ética y feminismo, dice que las mujeres han estado situadas en la categoría de “ser para otro” puesto que:

[…] se le impone la conciencia masculina, la cual le impide “ser para sí”, condición necesaria para alcanzar la categoría moral de persona.

Graciela Hierro

Identificando que este “ser para otro” generalmente está relacionado con la inferiorización, el control y el uso de las mujeres en tanto su “condición femenina”. 

Además, a las mujeres se nos enseña desde una temprana edad que hay que desconfiar de las otras mujeres. Escuchando el clásico enunciado de que “el peor enemigo de una mujer, es otra mujer”, enunciado que es más común escuchar de la boca de algún hombre, pareciera que:

Los hombres saben mejor que nosotras lo que podemos decir sobre nosotras mismas. Las mujeres, si quieren sobrevivir, tienen que aprender a entender órdenes.

Virginie Despentes

Exponiendo de manera burlona como es que la cultura que solo contempla la mirada masculina, niega la opresión de las mujeres oprimiendo su propia voz. La otra mujer, según esta mirada, no es mi compañera, mucho menos mi amiga, es más bien una amenaza, alguien con quien tengo que estar constantemente compitiendo por aprobación, impidiendo cultivar una amistad con otras mujeres.

¿Cómo romper con algo que nos ha acompañado tradicionalmente durante toda nuestra vida?, ¿cómo decirle a nuestras madres, primas, abuelas, que la amistad entre nosotras es no sólo posible sino favorable? Para Aristóteles la amistad es una virtud o algo acompañado de virtud, además, la considera como algo necesario para la vida. Un buen ejemplo de ello es cuando una mujer logra establecer una amistad con otra que ha decidido apropiarse de su espacio y tiempo, que ha reconocido que su tiempo le pertenece a ella y que puede decidir con quien compartirlo. Además, ambas logran abrir espacios para aquellas que apenas comienzan a darse a sí mismas, que no se entregan totalmente al servicio de otros.

La amistad entre mujeres permite tener ámbitos seguros en los cuales aprender una de la otra, se generan confianza, reconocen sus propias diferencias, aprenden a no juzgarse, mantienen una escucha activa, puesto que reconocen el sentir y el pensar de la otra, sin tener que “ponerse en su lugar” puesto que no se hacen protagonistas.

La amistad “se construye con un pie en lo privado y el corazón, y el otro, en lo público-político del pensar… del pensar juntas. Con todo lo que esta dimensión conlleva de valores y responsabilidades sociales y humanas.

Margarita Pisano

Una amiga no es solo alguien con quien comparto sentires, afinidades, gustos o deseos, también es alguien diferente a mí, con quien convivo y con quien mantengo límites que resultan saludables para ambas, en tanto que reconozco a la otra como una “ser para sí” que tiene su propia manera de pensar, de habitar el mundo y de interactuar con él.

La amistad entre mujeres se cultiva cuando se toman un café, cuando se cuidan en alguna borrachera, cuando ríen, cantan, bailan, lloran, cuando aprenden y desaprenden ciertas costumbres, cuando se acompañan aún estando a la distancia:

Cuando la amistad entre mujeres logra darse, es uno de los regalos más valiosos de la vida.

Elizabeth Herrera

Bibliografía

Aristóteles (2019) Sobre la amistad. En Ética a Nicómaco. España. GREDOS

Despentes, V. (2020). Teoría King Kong. México: PENGUIN RANDOM HOUSE.

Mujeres de largo camino. (2021, 28 mayo). LA AMISTAD ENTRE MUJERES [Vídeo].
YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=DjIJZdkY1AY

Hierro, G. (2016) A nuestras amigas. México: UNAM. 

Hierro, G. (2020) Ética y feminismo. México: UNAM.

Artículo de:

Carmen Isabel Hernández Galván (autora invitada)
Estudiante de la Licenciatura en Filosofía y consejera académica por la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro. Sus temas de interés son: la literatura, retórica, feminismos, filosofía de la educación, filosofía política y epistemología.

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Imagen | Pixabay

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por autores invitados

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