Una de las paradojas de la tecnología es que, para avanzar, necesita retroceder.  De ese modo, por ejemplo, en la cultura occidental, es bien sabido el caso de la «obsesión» de la cultura Romana por la antigua Grecia1. Intentaré defender que el exceso de información, difundido por los medios de comunicación digital, la web, Internet, las redes sociales; o bien, nos pueden inducir por completo en la virtualidad —aunque todavía podemos hablar en términos de elección—, o nos podrían orillar a volver atrás. Para ahondar en esta cuestión, mencionaré a grandes rasgos, algunas reflexiones en torno al futuro de la comunicación desarrolladas por Marshall McLuhan. Señalaré un problema desencadenado por la confianza depositada en la tecnología de parte de las sociedades actuales. Este conflicto es principalmente de carácter político pues, ante el avance de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs), ¿podemos seguir hablando de las libertades de decisión sobre asuntos políticos?

¿Es Internet una extensión
de la conciencia humana?

Marshall McLuhan (1911- 1980), filósofo canadiense, es conocido porque en su trabajo teórico examina el impacto de los medios de comunicación en áreas como el arte, la ciencia y la literatura. En La Aldea global [The Global Village; (1989)] que escribió junto con Bruce R. Powers, aún sin conocer el giro digital que tomarían los medios de comunicación, el análisis de McLuhan se adelantó a su tiempo; sostuvo que la tecnología es la extensión de la conciencia humana y que, contrario a lo que podría pensarse, entorpece sus habilidades cognitivas. Así pues, los primeros capítulos de este texto comprenden la conceptualización estética de la técnica que desarrolló McLuhan; mientras que los capítulos restantes, abordan la reflexión en torno al futuro de los aparatos electrónicos. Cabe aclarar que, en la época de McLuhan, no existía internet tal como lo conocemos actualmente, por esta razón, sus aproximaciones son importantes. En este sentido, es posible decir que, una de las preocupaciones centrales del libro es el futuro de la comunicación en distintos aspectos: estético, social y económico.

McLuhan defendió que era posible construir alternativas para sobrevivir, por decirlo así, en medio del vasto espacio compuesto de valores que se desprenden de la experiencia audiovisual proporcionada por los medios de comunicación. Más precisamente, la experiencia «multisensorial» está constituida por: el espacio visual, el espacio acústico y la tétrade. Con esta última, McLuhan se refiere a la parte cultural que constituye un aparato tecnológico, por ejemplo, la computadora, que podría tener en la sociedad el efecto contrario a su intención original. Así, la tecnología de las computadoras, en lugar de proporcionar un beneficio para la sociedad, pueden provocar conflictos entre los ciudadanos o entre los Estados.

Antes de abordar estos problemas sociales y políticos, veamos cómo se compone la propuesta de McLuhan. Pues bien, uno de los ejes claves en la argumentación de McLuhan, es que esta experiencia «multisensorial» no es exclusiva de unos cuantos, sino que se ha extendido hasta volverse global. Por ello, en La Aldea global él muestra que estos elementos, en su conjunto, forman parte de la cultura del mundo. El efecto de esta nueva experiencia es la creación de modos diferentes de percepción de la realidad. No obstante, como sabemos, actualmente no todas las personas pueden acceder a esta experiencia. Consideremos, por ejemplo, el caso de varios países en América Latina, en regiones de pobreza extrema. Por ello no podemos asumir que muchas personas, en estas condiciones, deban incluirse en la «experiencia multisensorial global», como lo supuso McLuhan. Sin embargo, lo que resulta inquietante, es que el futuro que imaginó el filósofo canadiense es muy parecido a lo que acontece actualmente en el ámbito de la tecnología: una sociedad que está inmersa en redes de comunicación, el avance de la Inteligencia Artificial (IA) y la robótica, por mencionar algunos ejemplos, muestran el potencial de predicción de los estudios de McLuhan. Surge entonces la pregunta, ¿qué significado puede tener el futuro de la comunicación? ¿Estamos experimentando ese futuro que predijo McLuhan?

La velocidad del presente

De acuerdo con el diagnóstico de McLuhan, para alcanzar el presente es necesario abandonar la paradoja de la técnica que mencioné al inicio: dejar atrás la idea de formular interpretaciones de lo nuevo en términos de lo aquello que lo precede. De esta forma, es posible percibir la velocidad con la que cambia el mundo. Desde «Comprender los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano» [Understanding Media: Extensions of Man ; (1964)] McLuhan defendió la idea de que el ser humano modela los aparatos tecnológicos, pero estos también nos modelan a nosotros. El propósito de McLuhan, en esta obra, fue aproximarse al futuro de las generaciones que crecieron junto al desarrollo de la técnica: sólo estas generaciones podrían interpretar las cosas del mundo que eran incomprensibles para las generaciones pasadas: lo visual pasa a lo acústico, el orden del mundo ya no es continuo, sino discontinúo. Y el ser humano se volverá gráfico; estará hecho de signos para imprimir su acción en el mundo.

Es preciso mencionar que el estado del hombre que imaginó McLuhan, como un ser gráfico, ha traído conflictos en otros ámbitos como la política. En una entrevista a Fernando Broncano (2021), catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad Carlos III de Madrid, afirma que: «La tecnología es una extensión de lo que somos»; tal como lo había dicho McLuhan. No obstante, ¿qué pasa con la política? Específicamente, ¿cómo afecta este futuro a la democracia? Broncano sostiene que es necesario limitar el funcionamiento de los algoritmos que reconocen patrones para vigilar tanto a los civiles como a los políticos. La democracia no se reduce al voto; como lo propuso Habermas, y lo menciona Broncano, es importante que los civiles puedan convencerse de la legitimidad de sus elecciones. ¿Es suficiente esta estrategia de la democracia deliberativa? Uno de los puntos a favor de este modelo de democracia es que permite la integración de varios puntos de vista, pero, por ejemplo, en el contexto de las redes sociales que ha desatado conflictos, es relevante: «domesticar a Twitter, Facebook… y rebajar la violencia de sus lenguajes», como expresa Broncano.

Para finalizar, señalaré de paso algunas cuestiones: a propósito del nuevo anuncio que ha hecho Mark Zuckerberg sobre el “Metaverso”, habría que preguntarnos hasta qué punto esta tecnología tendrá acceso a nuestros datos para conducirnos y convencernos del funcionamiento de un sistema político y social.  ¿Podemos ver el riesgo o es que necesitamos la implementación de esta forma de vida dentro de la red, para darnos cuenta de que, en el futuro, seremos considerados como objetos de consumo masivo cuyo propósito es la homogeneidad social? No es posible asegurar cómo será el manejo de la comunicación en el futuro porque, hasta ahora, sólo tenemos expectativas sobre su funcionamiento.

Probablemente, para liberarnos del peso de un futuro inacabado, debamos volver a la actividad que dio origen a la expansión de la comunicación: la escritura en papel.

Notas

[1] Los romanos no sólo retomaron la mitología griega para explicar el origen del mundo —recordemos que el mito griego contiene en sus planteamientos una buena dosis de logos—, sino que las formulaciones griegas sirvieron como anclaje de su civilización

Bibliografía

Broncano, F. (17 de octubre del 2021). En Niusdiario. Entrevistado por Pedro Silverio.https://www.niusdiario.es/cultura/libros/fernando-broncano-filosofo-tecnologia-extension_18_3219046542.html?fbclid=IwAR3_wfDa-3LtTLuI_U_AgZ-fOtqkP1stXUdn-tFHofKx5ncY9GXFqCQymBk

__________(1996): Comprensión de los medios de comunicación. Las extensiones del ser humano. Barcelona: Paidós.

Habermas, Jürgen. (1992, 1994): Faktizität und Geltung. Beiträge zur Diskurstheorie des Rchts und des demokratischen Rechtsstaaats. Suhrkamp Verlag, Frankfurt am Main. (tr. Esp. Facticidad y validez. Sobre el derecho y el Estado democrático en términos de teoría del discurso, España, Trotta, 2005).

McLuhan, Marshal, (1995): La Aldea Global, Barcelona: Gedisa.

Artículo de:

Daniela López Martínez (autora invitado):
Estudiante de la Maestría en Filosofía Moral y Política. Escribe ensayos, cuentos y poesía. Es promotora de lectura y Directora Editorial de Anapoyesis: Literatura, Arte y Cultura, revista mexicana de ficción especulativa.

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Imagen | Pixabay

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por autores invitados

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