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Creación y Naturaleza, breve interacción entre el materialismo evolucionista y Sto. Tomás de Aquino. Parte 1 de 3

Al realizar un trayecto a un lugar específico, generalmente hay momentos en los que nos llama la atención un paisaje, y más aún, muchas veces reflexionamos sobre ello por medio de preguntas ¿Cómo es posible que forme un lugar tan lindo? ¿Quién hace posible aquello? A la ciencia le pasa lo mismo, el motivo corresponde a que un aspecto de su objetivo material es analizar lo creado; ahora bien, de las distintas disciplinas existentes que ayudan a responder estas interrogantes, la filosofía de una respuesta más enriquecedora ya que busca sus últimas causas, específicamente en este tema, la cosmología o la filosofía de la naturaleza.

Por lo mismo, al elegir el tema sobre la creación en el materialismo evolucionista y analizarlo desde una mirada tomista, es para entregar un aporte a las reflexiones sobre esta área de la filosofía. Por lo tanto, el estudio de este trabajo tiene por finalidad facilitar el adentrarse a la reflexión cosmológica y/o filosofía de la naturaleza, para ello se realiza una serie de sentencias del materialismo evolucionista, de las cuales se extrae un cierto hilo común, y que posteriormente es contrarrestado con el planteamiento de Santo Tomás de Aquino que se expresa de modo escrito en la “Summa Theologiae”. Elegí este texto por dos razones básicas: una es porque, aunque verse sobre la ciencia de Dios, utiliza la filosofía como instrumento de análisis; y dos, porque así podemos ir acrecentando en los elementos que justifiquen la importancia y actualidad del Aquinate. Cabe precisar, que este texto redactado si bien tiene como columna el texto de William Carroll “La creación y las ciencias naturales. Actualidad de Santo Tomás de Aquino”, no merma en nada el objetivo propuesto.

Contexto y
argumentos principales

Entre los siglos XV-XVI comienzan a surgir varios descubrimientos científicos que contribuyen a que la sociedad fuera progresando en su desarrollo cada vez de modo más rápido; esto tuvo su impacto en distintas áreas y la filosófica no estuvo exento de ello. Además, paralelo a todo lo señalado se empieza a producir un gran giro en la reflexión filosófica cuyos aportes siguen estando vigente en nuestros días. En general este pensamiento se empezó a caracterizar por desplazar a Dios como el centro del mundo y el universo, y lo comenzó a reemplazar por el hombre. Esto trajo como consecuencia que se empezara a crear nuevos pilares en nuestro modo de concebir la identidad del individuo y su entorno.

Posteriormente, en el siglo XIX, Darwin revolucionó no tan solo la ciencia, sino también influyó en la reflexión filosófica de la época, pues a partir de sus investigaciones no tan solo se da origen a la Teoría de la Evolución, el cual tiene como eje central: “Todo en la naturaleza, incluyendo el origen de los organismos vivos, puede ser explicado por procesos materiales gobernado por las leyes naturales” (Carroll 2002, p. 65-91), sino que además, este planteamiento asentó las bases para futuras reflexiones, entre ellas, el materialismo evolucionista del siglo XX.

Algunos autores científicos de los siglos XX-XXI como Ernst May, Richard Dawkins, Phillip Johnson, Jacque Monod, Stephen Hawking y Daniel Dennett, reflejan el planteamiento del Materialismo evolucionista, es decir, aceptan de una u otra manera aceptan la revolución de Darwin, y al mismo tiempo, se dan las condiciones para poder sintetizar o destacar siete elementos centrales:

Se postula una incompatibilidad entre la Biología Darwiniana y la Filosofía Tradicional, es decir, a aquella que postula la unión entre Fe y Razón. (Filosofía Tomista, Realista, etc.)

Consideración: La división o separación que se manifiesta tiene como un elemento central la eliminación de toda posibilidad de existencia de la realidad sobrenatural o en la desconfianza que se pueda conocer dicha realidad. Sto. Tomás piensa totalmente distinto ya que acepta la existencia de la realidad sobrenatural por medio de la fe y, por ende, desarrolla que está unida a la razón y perfecciona al hombre. En otras palabras, hay compatibilidad de pensamiento en cuanto a la existencia del cuerpo, pero la diferencia está en que Darwin expresa que sólo existe sólo cuerpo (razón) y Sto. Tomás expresa que existe alma y cuerpo (Fe y razón).

Refutación1: STh II-IIa,q.8, art. 2s.  “…en cuanto a la fe se distinguen en cuanto incumben a la razón y las que le exceden. Por parte de la para entender las cosas, también se distingue en el modo perfecto, que refiere a cuando se conoce la esencia de la cosa entendida o la verdad de un enunciado intelectual como es en sí. Está el modo imperfecto de conocer una cosa, no se conoce que es ni cómo y, sin embargo, se conoce que lo que aparece exteriormente no es contrario a la verdad”.

Notas

[1] Las citas escogidas tal vez no aluden directamente a las sentencias del materialismo, aunque ello se debe a la diferencia de tiempo y época, no significa que lo señalado por el Aquinate sea nulo, sino que asientan las bases para hallar dichos, principios y desarrollar las consecuencias de teorías sobre el tema que estamos tratando, cf. Martínez, E., Ser y Educar, p. 29

Imagen | Pixabay

[cite]

#Causas, #creación, #Materia y Forma, #Materialismo

por Rodrigo Camacho

Licenciado en Filosofía y Mg. En Educación Superior. Área de investigación: Filosofía de la Educación y Didáctica de la Filosofía. 10 años de Docencia en diversas instituciones de Educación Superior.

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