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Mouffe-Alberdi: ¿Cómo afecta a la sociedad y a la Constitución argentina la política?

En el siguiente escrito se realizará una relación entre Chantal Mouffe, propiamente a su introducción y capítulo II de En torno a lo político y, a algunos capítulos de las Bases de Alberdi. De esta manera se buscarán y analizarán puntos de conexión entre ambos autores sobre cómo afectan los planteamientos de Mouffe a la creación que hizo Alberdi a nuestra Constitución argentina. Junto a cómo influye en nuestra sociedad a la política, si los ciudadanos forman parte de la misma, si están al tanto, y la relación que hay con las políticas exteriores; y también si influyen activa o pasivamente en nuestro país. Así, se tratará de demostrar, qué falencias se cometieron desde los tiempos de la creación de nuestra constitución y como influyó esto hasta nuestros días. 

En primer lugar, hay que recalcar que Mouffe lo que buscaba era tratar de apaciguar y dejar de un lado la visión antagonista, la cual consistía en que no hay superación de los conflictos que puedan surgir. Pero a la vez buscaba no erradicarla del todo, ya que es lo constituye a la política: tratar de que se pueda instaurar de a poco una visión más agonista en donde sea posible el diálogo. Esto en Alberdi se puede ver, que hay una posición completamente antagonista cuando se trata de negar toda influencia de la corona española. Tratando de extirpar cualquier parecido con la misma, ignorando que quedo una impronta de esta, tanto a nivel político como a nivel cultural y social. De esta manera, cuando Mouffe toma a Heidegger para señalar que lo político se refiere al nivel óntico, se enfoca con la multitud de prácticas de la política tradicional y a nivel ontológico, se enfoca en el modo mismo en que se instituye la sociedad. Así, la autora buscaba el nivel ontológico, ya que le da mucha importancia a la sociedad en la cuestión política.

Buscando también superar la visión racionalista e individualista, algo que en las Bases de Alberdi se encuentra sumamente pronunciado, ya que no se tiene en cuenta al pueblo a la hora de poner manos a la obra en la creación de la constitución. Si no que el mismo Alberdi menosprecia a los que son descendientes de pueblos originarios, tratándolos de bárbaros, puesto que al no provenir de Europa no tienen lugar, perdiendo así la validez de ciudadanos, y en sus palabras, el suelo no es la patria, creando de esta manera una visión antagonista muy marcada.

Siguiendo lo anteriormente dicho, de esta forma se genera más individualidad y división en la sociedad dejando para unos pocos la cuestión de la política y la Constitución. Alberdi tomaba a Europa como la verdadera patria y como camino a seguir, de esta manera aparece otro punto de conexión entre dos autores el cual se centra en la relación nosotros/ellos que plantea Mouffe, que es la condición para la formación de entidades políticas. Y el cual proviene del agonismo del que se quiere que haya un diálogo respetuoso y un debate fructífero entre las dos partes que se encuentran en desacuerdo sin tener que recurrir al antagonismo que solamente trae más división, haciendo imposible entablar un acuerdo entre las partes. En consecuencia, Alberdi con su teoría de trasplante, que consistía en la fomentación de la inmigración europea, la impulsará en todos los gobiernos argentinos desde el último tercio del siglo XIX hasta principios del siglo XX.

Se marca a un más esta posición de antagonismo y de la brecha de nosotros/ellos dejando a gran parte de un pueblo argentino fuera de toda esta transformación y formación como país, ya que esto comenzó, recordando, con la negación de Alberdi, tanto de las raíces españolas, por considerarlas como la escoria de Europa, lo más bajo. Y sus raíces autóctonas de los pueblos originarios los cuales rechaza y desprecia, en efecto busca una identificación con Inglaterra, un lazo inexistente. Queriendo tomarla de ejemplo, como modelo de país, dándole vía libre a través del acuerdo firmado en la presidencia de Rivadavia en 1825 y comenzando así nuestra deuda externa. Creyendo que con este acuerdo de amistad y el libre acceso a nuestras tierras, nos insertaríamos al mundo, generando solamente que lo que producían los ingleses vuelvan a sus tierras.

De esta manera, la visión de un agonismo que pueda solventar las fallas que hay nuestro país se ve cada vez más lejano. No reconociendo nuestras raíces e imitando un modelo extranjero, sin tener en cuenta como es nuestra sociedad y cultura generando una política totalmente ontológica y antagonista, ya que se tendría que aceptar tanto las raíces de los pueblos originarios como las de España.  Porque eso es lo que nos identifica: somos un mestizaje, no podemos únicamente aceptar una parte o la otra, así nunca vamos a avanzar como sociedad. Se debería pasar de un antagonismo al agonismo, de esta forma, la figura de adversario la que  considera Mouffe esencial, para la política democrática, para poder ver cómo puede adaptarse el antagonismo, la cual siempre está presente y debe lidiar con este. Obviamente que si esto llegara a suceder tomaría varias décadas poder llegar a un acuerdo y respetar al adversario en lo que tiene para decir, sin desautorizarlo y menospreciarlo por su pensamiento.

Por otra parte,  cuando la autora habla de Freud y las fuerzas libidinales donde operan en la creación de identidades colectivas. A la vez el miraba a la lucha como Eros, el instinto de la vida y Thanatos, el de la muerte junto al instinto de agresividad y destrucción. Esto ocurre en las Bases de Alberdi, en la que triunfa Thanatos, al tener el objetivo de sepultar a España y toda su influencia. Cae en una identificación colectiva errónea queriendo que sea totalmente europea, resultando fallida su búsqueda de ofrecer un cierre del proceso político posrevolucionario y operar el pasaje hacia una nueva etapa histórica. Eso es lo que ocurre en nuestros tiempos: sigue triunfando Thanatos, prevaleciendo aún la agresividad y rivalidad. 

Argentina sigue teniendo una Constitución, copia de la de California (EE.UU.), mostrando con esto que desde un principio se allanó mal el camino político. Teniendo también en cuenta que todavía es difícil solucionar el problema de la deuda externa, que ocurre por no mirar hace adentro, es decir, centrarnos en nuestro país, crear nuestra propia identidad.

Se puede ver desde la creación de la Constitución que prevaleció el criollaje aristocrático, la cual es la clase dominante abierta al imperialismo que permitió tanta influencia extranjera, ya que Alberdi, al estar preocupado porque tengamos un gobierno nacional bien formado, se olvidó de preocuparse por unir al pueblo tanto criollos como pueblos originarios. También, al no aceptar parte de ambos, complicaba el panorama, pero como dice Mouffe, que trata de desarrollar el diálogo y aceptar la pluralidad de ideas y opiniones, servirá en un futuro para que el trato con la democracia sea más profundo y cercano. Por eso la autora toma su enfoque agonista para demostrar que para poder desarticular las relaciones de poder que hay hoy en día se debe hacer desde la hegemonía con la creación de nuevos discursos e instituciones.

A modo de cierre me gustaría decir que me fue de mucho agrado poder comparar las miradas de estos dos autores, porque se puede profundizar en el pensamiento de cada uno. De esta forma, viendo que muchas de las aportaciones de Moueffe como el nosotros/ellos, el antagonismo  y agonismo, lo ontológico y lo óntico sirven para la Constitución de Alberdi y en cómo se debe conducir nuestra política y sociedad. Teniendo en cuenta que estos conceptos sirven para poder entender el problema de fondo que tiene nuestro país el cual parte desde la creación de nuestra Constitución que se debería haber formado enfocándose en las necesidades de la sociedad en la relación que tenía que tener esta con la política. Apostando por la unidad y el consenso, aceptando las raíces tanto europeas como originarias, haciendo partícipes a los ciudadanos de la política.

De todos modos, creo que aún hay posibilidad de que apostemos por una identidad propia junto a una democracia en la que se escuchen todas las voces, sin la necesidad de entrar en confrontación. Es posible lograr esto, y algo muy importante que Alberdi en su momento desestimo: que el suelo sí es la verdadera patria, es lo que hace que seamos lo que somos, nuestras raíces, las cuales debemos aceptar y amar, ya que partiendo de esta base vamos a poder crecer como Nación, dejando de ver siempre para el afuera y mirar hacia adentro que tenemos mucha riqueza para poder avanzar y crecer.

Bibliografía

“En torno a lo político” Chantal Mouffe. Editorial Fondo de cultura económica. Año: 2011

“Bases y pintos de partida para la organización política argentina” Juan Bautista Alberdi. Editorial: Biblioteca del congreso. Año: 2017

Imagen | Pixabay

Artículo de:

Sol Maria Catolino Carísimo (autora invitada):
De Buenos Aires, Argentina. Profesora de filosofía egresada del instituto Pbro. A. M. Sáenz y lic. en filosofía en la UCALP de la ciudad de la Plata.

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por autores invitados

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