Existe una reveladora anécdota sobre una mujer revolucionaria que fue encarcelada por sus ideas y no obstante logró conectar con los guardias de la prisión de una forma tan genuina que, cuando la liberaron, ellos no pudieron evitar dejar correr las lágrimas, por el simple hecho de que no volverían a ver a esa prisionera que, como ningún otro, los trató como humanos. Rosa Luxemburgo era una mujer con una compasión admirable, en una carta que escribió justo antes de morir, al presenciar desde su prisión la crueldad con la que un hombre sometía y maltrataba a un animal, que ella lograba ver como su igual, expresó: “Mi pobre búfalo, mi pobre amado hermano, estamos aquí los dos, tan impotentes y embrutecidos y somos uno solo en el dolor, en la impotencia, en la nostalgia”.

Después de su muerte los movimientos de izquierda difundieron una imagen romántica de la sensible revolucionaria estudiosa de los pájaros, retrato nostálgico que provocó que no se le tomara en serio, condenándola al olvido al no ser considerada rigurosa ni realista. El gran prejuicio que rodeaba su recuerdo provocó entonces renuencia a conocer sus textos, fue de esta manera silenciada, hasta años después.

Pero Luxemburgo cuestionaba todas las ideas: la derecha la volvió una enemiga política y de los que apoyaban el Partido Socialista alemán recibió insultos también. Si bien llegó a decir que Marx era el filósofo que mejor leía la realidad de su época, nunca dejó de oponerse a la violencia que implicaba una revolución ejecutada conforme a sus ideas. Tanto fue el valor de su obra que pudo salir de aquella oscuridad al ser recomendada por el mismo Lennin más tarde, aun cuando ésta no era del todo compatible con sus propuestas.

Mientras tanto, la propaganda anti-socialista alemana vendía una imagen totalmente diferente: la de una mujer sanguinaria que fue acusada de “incitar a las masas a la desobediencia civil” (Arendt, p. 47) y cuyo apodo era «Rosa Roja», ruda, fuerte, violenta.

¿Es posible que dichas facetas coexistieran en la misma persona? La complejidad de un carácter como el de Rosa Luxemburgo no se puede abarcar con los adjetivos de tierna, tenaz o crítica. Era una filósofa que, desde su condición de mujer no apoyaba el sufragio femenino y sin embargo era ágil al expresar sus ideas políticas, y que desde su condición de judía no se identificaba con ninguna patria, pero sí con una gran comunidad de congéneres que se encontraban por toda Europa. Rosa era una mujer valiente, de espíritu crítico y rebelde, defendió sus ideas hasta el final de sus días, lo que le valió muchos enemigos, pero aquellos que la apreciaron no fallaron en recuperar su legado que permanece vigente y merece ser recordado hoy.

Bibliografía

Arendt, H. (2017). Hombres en tiempos de oscuridad. Gedisa Editorial.

Luxemburgo, R. (2019). Carta dirigida a Sophie Liebknecht desde prisión. Recuperado el 15 de febrero de 2022 de https://www.elviejotopo.com/topoexpress/una-carta-dirigida-a-sophie-liebknecht-desde-prision/

Artículo de:

Melissa Olvera (autora invitada):
Estudia filosofía en la Universidad Autónoma de Querétaro, sus líneas de interés se orientan hacia la interpretación filosófica de películas y series de televisión, la ética y los problemas filosóficos de las tecnologías. Ha publicado poemas y relatos en antologías independientes y en la revista de crítica cultural Deméter.

Diana Ocharán (autora invitada):
Estudia filosofía en la Universidad Autónoma de Querétaro, sus campos de interés son filosofía de la música, filosofía de la cultura y ética ambiental.

Imagen | Wikipedia

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por Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro

Creado en 1987, el plan de estudios fomenta que el estudiante esté al centro del desarrollo de su proyecto académico de modo que, en compañía de los profesores, el proceso enseñanza-aprendizaje se disponga como una experiencia en la que se encuentren vinculadas tanto las disciplinas filosóficas, las siempre aceleradas ciencias y tecnologías, así como las implicaciones éticas, lo que conlleva situar al estudiante en su propio contexto histórico, provocando la apropiación de su situación para intervenirla de manera directa.

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