Al igual que tú, de niño era fanático del cine, mamá nos llevaba casi siempre, cuando las entradas estaban en $25 y podías meter Doritos a las salas. A mis 9 años se estrenó Hellboy, la primera película que pude ver de Guillermo del Toro. La trama me encantó, era la historia de un monstruo que era bueno -tema del que hablaremos en otro momento- tenía el mal carácter de Wolverine, luchaba con fuerzas mágicas como el Doctor Extraño y tenía ese porte oscuro de Batman, pero seguía siendo un monstruo, es decir era feo, Hellboy  jamás saldría en la revista Time o impondría una forma de belleza, su carácter estaba lejos de ser bondadoso, está más cerca de un vagabundo que de Superman, creo que esto es el cine de Guillermo del Toro, hacer de la fealdad algo digno.

Este será el primero, de espero, muchos artículos destacando elementos filosóficos de Guillermo del Toro, hoy nos toca pensar a los monstruos, para averiguar su utilidad en el cine del director Jalisciense; en sus películas dejan de ser un fetiche, y se convierten en un espejo, sus seres fantásticos, los dota de sangre, de miedos, pero sobre todo, de humanidad.

Para esto vamos a recordar una de las anécdotas más peculiares del director, y lo analizaremos en conjunto a sus entrevistas. Con motivo del lanzamiento de La forma del agua, el cineasta mexicano, nos contó una anécdota casi profética: 

Me había asustado tanto que empecé a ver hormigas verdes en la pared y criaturas dentro de mi armario, y en ese preciso momento fue cuando hice un pacto con los monstruos: si son buenos conmigo y me dejan ir al baño, les dedicaré toda mi vida

Guillermo del Toro

De este suceso tomemos en cuenta el que, de niño, padecía de frecuentes pesadillas lúcidas, en las que estas criaturas le atormentaban, estas no le hacían daño, sino que representaban una manera diferente de ser, eran lo otro, lo no definido y que provoca miedo. 

En la misma anécdota hubo un momento de ruptura, en el que en lugar de dejarse víctima del miedo, buscó la negociación, es decir, el diálogo con el otro, este pequeño hecho encierra mucha de la propuesta de su propuesta fílmica, que no solo propone pensar a los monstruos como seres ajenos, sino que les brinda humanidad. 

Vale recordar que el cine de monstruos, de manera convencional, se enfoca en ensalzar la historia de la entidad, pero a los ojos de los protagonistas, generalmente nos cuentan el miedo que causa el demonio, pero no nos cuentan las motivaciones de este, de modo que se vuelven seres simples con la capacidad de aterrarnos.

Análogamente, recordemos cuando de niños, o incluso ahora, vemos discriminación en las calles; presenciamos con temor u odio a personas con formas de vida distintas a la nuestra, ya sea por su color de piel, orientación sexual, credo o posición social. De manera sistemática vemos cómo el miedo a lo desconocido, está en juego cuando discriminamos. Esta situación se acentúa en el cine de Guillermo del Toro, por ejemplo, en La forma del agua, atrapan al monstruo pez, por eso, por ser un monstruo.

En la misma entrevista se le cuestiona por la inspiración del argumento, a lo que responde:

Cuando era niño, vi a la creatura del lago negro, flotando bajo July Adams, y me identifiqué con la criatura, descubrí que July Adamas, era sensacional […] dije ojalá y acaben juntos y no acababan juntos y había que corregir ese error garrafal.

Guillermo del Toro

La forma del agua nos narra una versión diferente de la bella y la bestia, donde la princesa no es princesa, es una mujer muda que es vista como un ser invisible, puesto que no habla, no tiene presencia. Por otro lado, la bestia, es un monstruo acuático, que no embellece, sino que es así, un monstruo, y estos seres encuentran el amor, porque como bien dice:

Para mí la película se llama La forma del agua, porque el agua, como el amor, no tiene forma

Guillermo del Toro

Tomemos, por ejemplo, el caso de los fantasmas en La Cumbre Escarlata (Película que sí o sí, debes ver), desde el inicio vamos notando cómo los fantasmas, parece, atormentan a la protagonista. Cuando en realidad son alertas que el mundo le da. Es decir, no representan miedo por ser fantasmas, sino por lo que sucedió o se cuenta de estos. Creo que el caso de los grupos minoritarios es análogo, estos no representan miedo por ser lo que son, sino por lo que ya se ha hecho o se ha dicho en torno a estos.

Este tipo de cine trata de ver la historia desde la perspectiva del monstruo, desde cómo perciben el mundo aquellos que no suelen tener un papel protagónico en la vida, y que han sido invisibilizados. Creo que el cine de Guillermo del Toro es eso, una pugna por defender la empatía, en el que el vehículo son los monstruos, porque son una potenciación de las (rarezas / perfecciones) humanas.

Bibliografía

Guillermo del Toro. (2017). Likes: Guillermo del Toro: “Soy mexicano, he sido la otredad toda mi vida”. 08 / 02 / 2022, de Movistar Plus Sitio web: https://www.youtube.com/watch?v=XQfyk0CjJ5Y

Bettelheim, B. (1997). Psicoanálisis de los cuentos de hadas. México: Crítica.

Imagen | Wikipedia

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por Fernando Sánchez Alvarado

Estudiante de filosofía y matemáticas; escribe cuentos y prosas poéticas. Interesado en la filosofía trascendental. Para el CCH y el Colegio de Bachilleres elabora exposiciones de filosofía para adolescentes. Del lado de la literatura, es parte del Taller de poesía de la maestra Adriana Tafoya.

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