Comenzaré este texto diciendo que la historia nació cuando el ser humano comenzó a añorar el ayer; los especialistas dirán que la historia tuvo origen con la creación de la escritura o con los primeros registros artísticos y literarios. Los señores mixtecos mandaron a realizar códices donde se contaba la vida de los gobernantes como es el caso del Códice Colombino1 en el que se narra la vida de 8 Venado ‘Garra de Jaguar’; los asirios dejaron relieves donde representaban la dignidad real y la autoridad de los monarcas, como aquel que mostraba a Asurnasipalm II (c. 883–859 a. C.) siendo atendido por un sirviente2; mientras que los gobernantes chinos durante la dinastía Shang (c. 1600–1046 a.C.) escribieron sus ruegos y peticiones en huesos y caparazones de tortuga para que los espíritus les dieran alguna profecía sobre la guerra3. Fácil es decir que la historia comenzó por la búsqueda del poder y la legitimación del dominio de un grupo sobre otro, yo diría que en realidad se debe a la necesidad intrínseca del ser humano de saber sobre su origen.

En dado caso, si la historia es reflexión, quizá deberíamos marcar su inicio junto con el de la filosofía. En algún punto, entre el descubrimiento del fuego y el gran logro de la reproducción de este, uno de los tantos homos se sorprendió tanto que se cuestionó su mundo, debieron pasar miles de años para que sus dudas fueran resueltas; las pinturas rupestres demuestran la necesidad que tenían nuestros antepasados de saber sobre su mundo y el de registrar lo que veían.

Avancemos unos cuantos miles de años en el tiempo, llegaremos a Mesopotamia, donde a los sumerios no les bastó el arte para expresarse, así que crearon la llamada escritura cuneiforme4, dejando un tesoro de registros y la muestra de la primera civilización; esto probablemente se debió a un largo proceso de meditación y observación. Los sumerios contaban con organización política, religiosa y social; sin embargo, les faltaba un sustento más poderoso que las armas para conservar y legitimar lo producido, fue la escritura el medio que encontraron para conseguirlo.

Más que registros

Parte fundamental para el estudio de la historia son los documentos. La historiografía necesita de los registros del pasado para existir, cualquiera de sus definiciones (escritura de la historia, estudio de la historia, historia de la escritura de la historia) nos exigen pruebas documentales para dotarle de sentido; no obstante, se precisan otros elementos para el estudio del pasado. La palabra historia proviene del griego ἱστορία (historia) que se traduce como investigación o información; al mismo tiempo, se conoce como historia al pasado mismo, definiendo así a la historia como “investigación o información del pasado”.

Fue Heródoto quien alrededor del año 430 a. C. definió la labor del historiador y el motivo de la historia en su obra Historia, la cual comienza dando a conocer su intencionalidad, “ésta es la exposición de la investigación de Heródoto de Halicarnaso para evitar que, con el tiempo, se olviden los hechos de los hombres y que las gestas importantes y admirables acometidas tanto por griegos como por bárbaros, y en particular, el motivo por el que lucharon unos contra otros, carezcan de celebridad5.” El autor quería dejar rastro de las gestas importantes realizadas por su pueblo, para ello, se dedicó a viajar y a investigar, buscó testigos, recabó información y, por último, expuso todos sus hallazgos en su obra6. Otros temas que expone Heródoto y que tienen que ver con la metodología de la historiografía son, la recaudación y contrastación de las fuentes, la búsqueda de la verdad, el conocimiento del contexto y la selección de datos que se utilizarán para la investigación; dado que el tema que nos atañe tiene que ver con otra línea, dejaremos este punto para trabajos próximos.

De Heródoto aprendimos que los acontecimientos no son inmotivados, que tienen causas y consecuencias y que es imprescindible conocer los motivos que los originaron para prender de ellos. Ahora volvemos al principio de este texto, donde se discutía el nacimiento de la historia; Heródoto se encontró con la necesidad de buscar el origen de los acontecimientos que marcaron su época, principalmente investigó el porqué de los hechos y se cuestionó su presente y el actuar tanto de los hombres como de las deidades, en sí buscó en el ayer respuestas para el hoy, quiso preservar el pasado y recordar los grandes sucesos, añoró el ayer.

Para finalizar, podemos decir que somos lo que pensamos y que, si pensamos en el ayer, somos historia. La historia tiene su origen, al igual que la filosofía, en la duda; no podemos darle una fecha de partida porque es propia de nosotros, los seres humanos, en cuanto a su definición como pasado y, como disciplina, arte o ciencia (dependiendo cómo se le mire), inició con el trabajo de Heródoto que, a su vez, es resultado de los testimonios que nos dejó la antigüedad. Los seres humanos somos seres históricos.

Notas

[1] Instituto Nacional de Antropología e Historia. (s. f.). Códices de México. Memorias y saberes. Códices de México. https://www.codices.inah.gob.mx/pc/index.php

[2] The Metropolitan Museum of Art. (s. f.). Relieve de Asurnasirpal II. MET Museum. https://www.metmuseum.org/es/art/collection/search/322611

[3] Solís, M. (s. f.). Historia de la escritura china. Centro de Estudios de Asia Oriental Sevilla. https://www.ceao.es/historia-de-la-escritura-china/

[4] Instituto Nacional de Antropología e Historia. (2011, 19 julio). Identifican textos inéditos en lengua sumeria. INAH. https://inah.gob.mx/en/boletines/1935-identifican-textos-ineditos-en-lengua-sumeria

[5] Heródoto, Historia, I

[6] Mark, J. J. (2018, 27 marzo). Heródoto. Enciclopedia de la Historia del Mundo. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-234/herodoto/

Referencias

Heródoto (2016). Historia (2a ed. C. Alcalde Martín, trad.). Madrid: Alianza editorial.

Instituto Nacional de Antropología e Historia. (s. f.). Códices de México. Memorias y saberes. Códices de México. https://www.codices.inah.gob.mx/pc/index.php

The Metropolitan Museum of Art. (s. f.). Relieve de Asurnasirpal II. MET Museum. https://www.metmuseum.org/es/art/collection/search/322611

Solís, M. (s. f.). Historia de la escritura china. Centro de Estudios de Asia Oriental Sevilla. https://www.ceao.es/historia-de-la-escritura-china/

Instituto Nacional de Antropología e Historia. (2011, 19 julio). Identifican textos inéditos en lengua sumeria. INAH. https://inah.gob.mx/en/boletines/1935-identifican-textos-ineditos-en-lengua-sumeria

Mark, J. J. (2018, 27 marzo). Heródoto. Enciclopedia de la Historia del Mundo. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-234/herodoto/

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Artículo de:

Beatriz Alvarado (Fundadora y directora de la revista cultural La Memoria Errante):
Estudiante de Historia y Arte en el Instituto Cultural Helénico (ICH) y de Comunicación y medios en la Universidad Tecnológica de México (UNITEC). Se ha interesado por la difusión de la historia, el periodismo cultural y el estudio de la opinión pública.

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por La Memoria Errante

La Memoria Errante (LME) es una revista cultural y digital que surgió en 2020 ante la necesidad de crear un espacio donde artistas y humanistas pudieran compartir sus creaciones fuera del mundo académico. Actualmente, cuenta con escritoras y escritores de distintas partes de la República Mexicana y América Latina. Tiene convocatorias abiertas a todo público y busca hacer promoción de la lectura y la escritura haciendo uso de las diferentes redes sociales.

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