El presente artículo pretende guiarnos hacia una noción un tanto generalizada y más o menos precisa sobre la postura que plantea el estudioso de la filosofía antigua e historiador Olof Gigon. El cual nos dice que debemos de tomar en cuenta el papel del Poeta clásico Hesíodo en su “teogonía” como el primer filósofo antiguo del mundo Griego puesto que éste mismo plantea una idea en su argumentación que difiere de los postulados míticos de Homero y que en sus poemas sobre el origen del cosmos y de los dioses nos muestran un primer acercamiento a lo que podría denominarse el objeto de la filosofía la cual se inició a partir de Tales de Mileto, ya que el poeta Hesíodo busca decir y transmitir la “verdad” como un mandato divino.

Canta, oh musa, la cólera del pélida Aquiles; cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos y precipitó al Hades muchas almas.

Homero, la Ilíada.  (Homero, Ilíada, 1996)

Es aceptada la idea de que la tradición mitológica fue fomentada y transmitida de forma literaria por la expresión poética de Homero y Hesíodo durante el periodo que lleva como nombre medievo griego época que se inicia tras la finalización de la civilización micénica a finales del siglo XII a. C.1 Este periodo fue de vital importancia para el desarrollo cultural griego pues es donde se dio inicio a los cimientos de esta nueva civilización que es característica del mundo griego, incluso hasta la época de Alejandro Magno.2

Por otra parte, también es importante señalar que estás expresiones artísticas literarias en un principio fueron transmitidas de forma oral hacía las demás personas como elemento civilizador poco antes de que la civilización griega estuviera completamente alfabetizada y que formaban parte del imaginario cultural del mundo griego. Pues muchas de las preguntas y problemas sobre el significado de la vida tanto en temas de índole moral, cultural, espiritual e incluso sobre el origen del mundo y de los dioses, eran resueltas o respondidas a través de estas expresiones literarias.

Así, la obra de Hesíodo es el resultado de una larga tradición cultural y solo puede ser comprendida en la medida en que se relaciona con el ambiente cultural que le dio origen siendo esta una región un tanto rica en tradición como en historia, de mitos y leyendas; pero también vemos como menciona la doctora Vianelo que sus límites en la composición no sobrepasan los siglos IX y VII a. C.3

El espíritu griego está ampliamente representado en la poesía y esto fue un primer comienzo que dio origen a la filosofía pues una de las tareas principales de la misma fue el de separarse completamente de las expresiones poéticas un tanto mitológicas-fantasiosas para dar origen al Logos, a la razón pura del entendimiento. Es en Hesíodo donde se logra captar este cambio de paradigma literario, pues precisamente la literatura parte fundamental de la civilización griega y de aquí nace una nueva forma de buscar la verdad como una etapa de transición de la época homérica al pensamiento racional filosófico (Gigon, 1994).

La vida de Hesíodo

Se plantea la idea de que conocer a Hesíodo no se compara a tratar de entender la figura enaltecida casi legendaria de Homero. Las referencias que tenemos en relación con la vida del poeta Hesíodo que con mayor exactitud nos dan señales de que sean verdaderas las encontramos en sus propias obras4. Se dice además que todas las referencias restantes de la tradición clásica son meras fantasías pues se llega a desconocer la realidad sobre la vida del autor.

El padre de Hesíodo se dedicaba al comercio en Cyme, una ciudad eólica del Asia menor que formaba parte del desarrollo cultural de los centros Jónicos, siendo esta ciudad de importancia para el comercio (Teogonía, 22-34). Se dice también en los trabajos y los días que posiblemente sufrió un naufragio que lo dejo en una ruina económica por lo cual regresa a su ciudad natal Beocia, en la aldea de Ascra, al pie del sagrado monte Helicón, donde se dedicó a la agricultura (Trabajos, 631-640).

Es interesante conocer el porqué sobre el viaje del padre de Hesíodo que estando en la ruina económica se trasladara a Ascra pues el mismo Hesíodo la describe como “mala en invierno, irresistible en verano y nunca buena (Trabajos, 640). Existen las teorías de un posible asesinato que como pena capital era el destierro como acto de salvación, acción que está explícita en los poemas Homéricos. Más esta teoría es solo para la crítica contemporánea e incluso filológica más que filosófica, pero la motivación inicial de los viajes del padre de Hesíodo no llega a tener completa justificación5.

“Hesíodo escuchando las inspiraciones de la musa”

Hesíodo, Teogonía (Hesíodo)

Hesíodo y Perses fueron sus dos hijos que nacieron en la tierra de Beocia, los cuales le ayudaban en el trabajo con los animales cerca del Helicón. Hesíodo se convirtió en Poeta cuando cuidando su rebaño en las laderas del monte Helicón, pues se cuenta que se le aparecieron las musas (Teogonía 22-24). Las cuales le enseñaron bellos cantos, otorgándole un cetro de laurel como símbolo de su misión profética de transmitir la verdad del cosmos y sobre el origen de los dioses a todos los demás.

Después de que se le manifestaran las musas a Hesíodo este mismo acudió a los juegos funerarios, literarios, los cuales eran dedicados a Anfidamante, en Calcis, participando junto con otros poetas; lo mejor de todo es que ganó en los juegos con un himno ganando el trípode consagrándolo a las Musas del monte Helicón (Trabajos, 650-662), que fue precisamente en el lugar donde ellas, las Musas, le dieron la inspiración para poder ser un verdadero poeta y tener la capacidad de poder decir la verdad. De alguna manera esta historia sobre los juegos literarios nos da uno noción para poder situar a Hesíodo en una línea del tiempo, pues estos juegos se realizaban aproximadamente en el siglo VIII a. C. y principios del VII a. C.

Hesíodo se considera a sí mismo como un maestro o una especie de sacerdote que tenía una misión dentro la sociedad en la cual él vivía y también por los mismos dones que él ahora poseía. Al ser un pastor un tanto rustico al estilo de su tiempo en la antigua Hélade, las Musas le asignan al pie del monte Helicón la misión de cantar en forma de poesía “el linaje de los bienaventurados que siempre han existido” (Teogonía, 27-30). Lo más impresionante de todo es que las Musas le proporcionan un conocimiento cosmogónico y teológico, por lo que el mismo se considera poseedor de un conocimiento trascendental y al ser un discípulo de la divinidad, muestra humildad al dar información de su vida y de sus circunstancias un tanto personales.

Sobre la muerte de Hesíodo se tienen algunos datos históricos en forma de leyendas, esto porque se trata de una tradición literaria antigua y pocas veces llegan a sobrevivir testimonios vivos y las ciudades eran centros literarios, los cuales se atribuían ser las depositarias del cuerpo y de la tradición del poeta muy parecido al caso de Homero (Corbera, 1990). Por otra parte, nos relata Aristóteles y Pausanias que Hesíodo murió en Ascra (Pausanias IX, 38, 3 y Aristóteles, s.f. citado en Corbera, 1990). Se dice también que cuando Ascra fue destruida las personas de ese lugar se trasladaron a Orcomenos y por mandato de un oráculo los habitantes conservaron las cenizas de Hesíodo y pusieron un tumba en el centro del ágora. Esta misma tumba fue venerada de la misma manera que con los fundadores de ciudades.

Hesíodo: el filósofo poeta

Desde la tesis de Olof Gigon se puede considerar a Hesíodo el poeta de la teogonía del que hemos venido hablando sobre su vida como un primer filósofo. Este mismo es considerado como uno de los poetas épicos porque su estilo literario es la de Homero, pero lo más interesante de esto es la audacia de su contenido ya que en un punto de su obra se pone en contra de Homero y Hesíodo nos trata de transmitir algo completamente distinto y nuevo. Así, su obra que trata sobre el origen genealógico de los dioses es considerado desde la obra de Olof Gigon como el origen de la filosofía que, comparado con Tales de Mileto propuesto por Aristóteles y Teofrasto, tiene un sentido más profundo y elemental a la hora de buscar un origen de todas las cosas.

Se observa en los escritos de Hesíodo que siguen siendo todavía de una forma tradicional en cuando al estilo literario de la época pero que empezaban a mostrarse rasgos de racionalidad en los mismo, mostrando nuevas ideas. La obra de la Teogonía es una confrontación entre estos dos poetas; Hesíodo y Homero. las Musas le dijeron:

¡Pastor de los campos, vergonzosamente inútiles! Sabemos decir muchas mentiras que parecen ser la realidad, pero también sabemos, sólo cuando queremos, decir la verdad.

Hesíodo, Teogonía (Hesíodo)

De esta manera las hijas de Zeus se comunicaron con muy sabias palabras llenas de significado, dando el mandato de transmitir las historias de los dioses bienaventurados de tiempos sin principio a las demás personas. Lo que entendemos de estas palabras en que las Musas saben decir cosas falsas con sentido verdadero y también nos dicen lo que es verdadero. Y Hesíodo tiene el mandato divino de decirnos la verdad y no cosas falsas que parecen verdaderas, pero en realidad no lo son. Esto es precisamente el sentido que tienen las palabras de las Musas, hijas de Zeus.

Aquí los intelectuales de aquella época clásica ya se están apartando de los relatos épicos Homéricos pues resultan ser un tanto engañosos y se está poniendo la verdad sobre los mitos de Homero. Así aquí en esta parte de la historia de los clásicos griegos surge; desde la tesis de Olof Gigon la filosofía. Lo que llama la atención también de estos hechos históricos es que los filósofos griegos posteriores al oponerse a las apariencias que parecen y se nos presentan como verdaderas y que en sus palabras ellos transmiten el Lógos y no los mitos un tanto engañosos y deformadores de la realidad, se tornan ellos mismos como herederos de Hesíodo en una evolución constante del pensamiento.

En algunos pasajes de la Teogonía de Hesíodo las diosas prometen mostrarle la esencia de la verdad. En Platón también encontramos diferencias entre mito y Lógos , las cuales se presentan como dos formas en la que se puede expresar el pensamiento y el lenguaje ya que Platón se sirve muchas veces de los mitos para transmitir sus principales ideas sobre temas filosóficos que eran un tanto pedagógicas como herramientas para la enseñanza y transmisión de las ideas. Siendo este una forma en la que se conoció la filosofía a través de las imágenes y la oralidad dialéctica. Así en Hesíodo encontramos un primer elemento filosófico que es: el querer decirnos la verdad de todas las cosas.

Sabemos también en primera instancia que las musas no son nada nuevo, puesto que se encuentran incluidas en los versos de los poemas Homéricos, ya que el poeta al ser un portador de la verdad hace llamar a las musas para cantar la cólera de Aquiles y los viajes de Ulises. Lo primero que debemos de hacer para tener una idea más clara de lo que nos trata de transmitir el poeta de la Teogonía es saber lo que significan las Musas para este tipo de relatos un tanto mitológicos. Hesíodo hace llamar a las musas para que le narren la verdad, tanto a él como a sus interlocutores, pues no es el poeta quien dice la verdad sino más bien son las musas las portadoras de este don divino. Por lo tanto, el poema es una obra de las musas en palabras del mismo Hesíodo que nos dice una verdad que debe de ser trasmitida a todo el género humano.

Notas

[1] En el estudio introductorio a Hesíodo de la Doctora Vianelo se especifican las características de cada periodo de la época helénica antigua.

[2] Hesíodo. (s.f.). Teogonía. (P. V. Córdova, Ed.) México: UNAM.

[3] Ídem.

[4] Ibidem, La autora hace referencia a la historia de la tradición clásica, en donde Homero es el mayor de los representantes de la literatura griega de esa apoca en donde se desarrollo la Teogonía de Hesíodo.

[5] Ídem.

Bibliografía

Gigon, O. (1994). Los orígenes de la filosofía griega. España: Gredos.

Hesíodo. (1990). Poemas Hesiódicos. (M. A. Lloveras, Ed.) AKAL/CLASICA.

Hesíodo. (s.f.). Teogonía. (P. V. Córdova, Ed.) México: UNAM.

Homero. (1993). Odisea. Madrid: Gredos.

Homero. (1996). Ilíada. Madrid: Gredos.

Imagen | Wikipedia

Artículo de:

Luis Alberto Ruiz (colaboración):
Psicólogo y estudiante de filosofía. Ha estudiado Tanatologia; también le interesa el budismo tibetano (estudió en Casa Tibet México).

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