Clics contra la humanidad. Reseña

El presente texto se ciñe a nuestra política de textos reseñados. 

Vivimos, nos dicen, en la era de la información, una época privilegiada de la historia en la que tenemos acceso a casi todo tipo de información, a un clic de distancia. James Williams, ex empleado de Google por diez años, y luego doctor en filosofía por Oxford, opina que vivimos más en una era de la atención. Un espacio de tiempo dominado por todas las compañías -y de hecho, cualquier creador de contenido-, que persigue ansiosamente el tiempo de sus usuarios.

Clics contra la humanidad es un ensayo ganador del Premio Nine Dots1 en 2016, un texto que intentó responder a la pregunta ¿Tienen las tecnologías digitales un impacto disruptivo sobre la vida política? El libro, a lo largo de sus trece capítulos, nos lleva a reflexionar incisivamente en todo lo que hay detrás en el mundo de Internet.

Williams sabe de lo que habla. Él, durante su estancia en Google, obtuvo el Founders Awards, un reconocimiento por logros empresariales. En específico, fue galardonado por un proyecto que indagaba la monetización de la publicidad a través de las búsquedas en Google.

Como menciono al inicio, James afirma que la atención es lo que realmente se persigue en la web, y este bien tan preciado se persigue y busca mediante algoritmos, ingenieros, psicólogos… todo el diseño está enfocado a que permanezcamos en la red social o plataforma, y esta atención pasa a ser la moneda mediante la cual, muchos servicios gratuitos, revenden nuestros datos a anunciantes.

Nada nuevo2, es verdad, pero analizarlo bajo un prisma filosófico, detona un sin fin de reflexiones.

Dentro de este matiz, el autor marca algo de lo más interesante, y que sin lugar a dudas, creo que pudiera ser su verdadero aporte: el cómo vemos el tiempo que pasamos en Internet. Explico.

James Williams sostiene que ver en el Internet -o en las redes sociales- una adicción, catalogar el tiempo que pasamos y/o dependemos de ellas bajo dicho adjetivo, nos ciega. Comparar, para él, estas tecnologías con las sustancias que causan adicción, como las drogas, hace complicado el poder imputar una responsabilidad ética a las empresas por el diseño y todo el trabajo cognitivo que hay detrás de un producto.

El autor señala que no es tanto el que la tecnología sea adictiva -o no- sino que hay varias maneras de entender esta seducción: compulsión, habituación, pérdida de control, manipulación. Aplicar estos conceptos, sin satanizar, permite darle un peso moral y ético a las empresas que están detrás.

Las notificaciones o las apps adictivas, por ejemplo, pueden llenar el vacío de esos momentos del día que uno empleaba antes para reflexionar sobre sus metas y prioridades.

Siguiendo con la idea de la atención vs. información, el autor señala que en la era en donde la segunda abunda, el tesoro y el bien es la atención de los usuarios. Curioso que Williams usó como epígrafe del capítulo 7 la ya icónica -e histórica frase- de Reed Hastings (cofundador, presidente y director ejecutivo de Netflix, así como miembro de las juntas de Facebook y de varias organizaciones sin fines de lucro) sobre que el sueño era el gran competidor de Netflix3.

Otro de los detalles por lo que Clics contra la humanidad es imperdible es por la sección que dedica a la publicidad y el papel que esta ha jugado a lo largo de la historia, y del que rol que desempeña hoy día. En el mundo de Internet la publicidad ha pasado de ser un contenido que te recomienda algo a convertirse, queriendo o no, en parte del mismo. Y la línea que divide lo orgánico4 de lo promocionado.

James Williams, desde su experiencia en Google, propone algunas ideas de lo más interesantes para apostar por un negocio, si bien lucrativo, menos intrusivo o más ético. Personalmente, catalogo muchas de sus ideas en el plano de la utopía, pero leerlas y meditar en ellas, son sin lugar a dudas un sendero reflexivo que puede ayudarnos a la manera en cómo, individualmente, nos desenvolvemos en la Red.

El presente texto se ciñe a nuestra política de textos reseñados. 

Notas

[1] The Nine Dots Prize. (s. f.). James Williams. https://ninedotsprize.org/winners/james-williams/

[2] Rodríguez, P. (2020, 16 abril). Hay empresas que tiene extensos informes con tus datos personales recopilados en Internet y los venden. . . Xataka. https://www.xataka.com/privacidad/hay-empresas-que-tiene-extensos-informes-tus-datos-personales-recopilados-internet-venden-cien-euros

[3] Redacción. (2017, 19 abril). El gran competidor de Netflix es el sueño. ABC. https://www.abc.es/play/series/noticias/abci-gran-competidor-netflix-sueno-201704192030_noticia.html

[4] Martínez, C. (2018, 16 julio). Contenido orgánico versus contenido promocional en las redes sociales. TreceBits. https://www.trecebits.com/2017/02/03/contenido-organico-versus-contenido-promocional-en-las-redes-sociales/

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por Miguel Ángel

ceo de filosofía en la red, drando. en Filosofía, mtro. filosofía y valores, lic. en psicología organizacional, PTB en enfermería; catedrático de licenciatura en la Universidad Santander (México)

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