Gadamer: la historicidad de la comprensión como principio hermenéutico

Verdad y Método, obra de Hans Georg Gadamer, publicada originalmente en 1960, particularmente en el capítulo 9: La historicidad de la comprensión como principio hermenéutico; se abordan diversas problemáticas en la hermenéutica, y gira su eje central sobre las implicancias de la comprensión.

Gadamer, toma como punto de partida, la explicación de Heidegger acerca de la estructura circular, la cual describe la forma de realizar la misma interpretación comprensiva, es decir:

Solo se comprende realmente cuando la interpretación ha comprendido en no dejarse imponer nunca por ocurrencias propias o por conceptos populares, ni la posición, ni la previsión, ni la aceptación, sino la elaboración del tema científico desde la cosa misma1.

Tomando en cuenta lo anterior, el que quiere comprender un texto se enfrenta a sus expectativas, específicamente se alude a la “proyección del sentido”2, esto implica que hay que diferenciar interpretaciones, una interpretación correcta, es lo que involucra el revisar constantemente esa interpretación, para no caer en una arbitraria, o sea ocurrencias y limitaciones del pensar, es decir el evitar comprender desde errores de opiniones previas. Para comprender de manera correcta un texto es necesario contextualizarlo.

Otro punto examinado es la relación entre el intérprete y el texto. En primera instancia, la tarea de comprender exige estar abierto a la opinión de otro o a la del texto. El intérprete se debe comprometer a la entrega desde esa apertura, para dejarse decir algo y estar receptivo al texto en cuestión, ello es imprescindible en la tarea hermenéutica, para asegurarse una comprensión correcta y tomarlo como método para afrontar los problemas que puede involucrar lo hermenéutico.

Los prejuicios como
condición para comprender

Gadamer plantea, con respecto a los prejuicios, que estos no deben ser eliminados en la tarea hermenéutica, sino que, como propone al principio del capítulo, deben ser revisados, tomarlos de forma positiva. La rehabilitación del concepto de “prejuicio”3 consiste en la existencia de “prejuicios legítimos”4. Dentro de los prejuicios se pueden tipificar dos que se reflejaron en la historia.

El de autoridad es una fuente de prejuicios que vienen representados en presupuestos de verdad solo por el hecho que autoridades lo expresan, la crítica a ello, intenta combatir a estos prejuicios desde la razón, se debe hacer uso correcto de la razón contra toda imposición de autoridad, la importancia reside en la defensa del sentido razonable del texto, esto implica confrontarse a lo que atestiguan las autoridades, pero ello tampoco implica que todo lo expresado desde la autoridad no debe ser reconocido como veraz, sino que no debe haber precipitación en aceptar o rechazar, más bien se trata de verificar esos prejuicios y hallar el correcto camino medio entre razón y autoridad.

Los prejuicios de tradición operan sobre la validez por costumbre o por conservadurismo, se relaciona directamente con aquella comprensión un tanto romántica que no necesita de fundamentos racionales, la crítica alude a esto, pero Gadamer salva de la tradición, la cuestión de la conservación que nunca deja de estar presente, por ello es posible las trasformaciones, o lo nuevo.

La comprensión, en la teoría hermenéutica, tuvo diferentes miradas, pero entonces ¿cuándo alcanza la comprensión su realización más auténtica? Gadamer nos dirá que la comprensión no es un acto de la subjetividad, sino que se determina desde la comunidad, la que nos une con la tradición. Retomando lo expuesto sobre la tradición, aquí se entiende que nuestra comprensión seguirá esos mismos pasos, es decir que es un proceso de continua formación a partir de la tradición, hay un movimiento de la comprensión.

La distancia en el tiempo,
clave para la hermenéutica

Siguiendo el punto anterior y para comprenderlo mejor, se relaciona directamente con la distancia en el tiempo del significado hermenéutico.  Una interpretación correcta se da en esa captación de que la comprensión realizada desde la distancia del tiempo hace posible un movimiento y una expansión de sentidos, porque la distancia permite una comprensión del verdadero sentido que hay en las cosas, por su lejanía, como un contraste que se da entre el presente y ese pasado del texto.

Ahí reside la productividad de la comprensión, porque se está comprendiendo de una manera diferente, ya no es una mera reproducción de sentido, sino que deviene en un agregado de sentidos nuevos.

El principio de
la historia efectual 

Es el efecto de la historia tanto en los fenómenos mismos de la historia como de la obra transmitida, una consecuencia producida que lleva a la reflexión de la conciencia histórica, pero entendida como una exigencia teórica, más que hermenéutica. La conciencia histórica tiene que hacerse consciente, para hacer cuestionable la aparente inmediatez de lo que es real en la comprensión, si se niega su consecuencia es la de la deformación del conocimiento, lo que serían cosas falsas.

La necesidad de hacer consciente la historia efectual reside entonces en hacer de la comprensión algo correcto, o una realización efectiva de la comprensión. Esa consciencia de la historia efectual, es también consciencia de la situación hermenéutica, implica hacer consciente una dificultad propia, teniendo en cuenta que esa situación tiene como tarea llevar a cabo una iluminación de lo que queremos comprender, llegar a la total iluminación no ocurre, ya que por ser históricos el saberse nunca se agota.

Esa situación hermenéutica, la podemos entender en términos de que se representa como una posición que está limitada en las posibilidades de ver, y el horizonte, cabe en ello, es el ámbito de la visión que abarca todo lo visible desde un determinado punto. Aplicando a la consciencia, hay una estrechez del horizonte, de abrir nuevos horizontes.

En conclusión, para una tarea de comprensión histórica, es necesario un desplazamiento de esos horizontes, ponerse en el lugar de otro para entenderlo, entonces la consciencia histórica se coloca en una situación, intentando reconstruir y comprender desde un verdadero horizonte, para conocer objetivamente. Se trata de abrir horizontes más allá de nuestro presente para comprender. 

Notas

[1] Gadamer, H.G. (1999). Verdad y método. Salamanca: Ed. Sígueme. p. 332.

[2] Gadamer, H.G. (1999). Verdad y método. Salamanca: Ed. Sígueme. p. 333.

[3] Gadamer, H.G. (1999). Verdad y método. Salamanca: Ed. Sígueme. p. 344.

[4] Gadamer, H.G. (1999). Verdad y método. Salamanca: Ed. Sígueme. p. 344.

Bibliografía

Gadamer, H.G. (1999). Verdad y método. II Fundamentos para una teoría de la experiencia hermenéutica. Capítulo 9: La historicidad de la comprensión como principio hermenéutico. Salamanca: Ed. Sígueme.

Imagen | Wikipedia

Artículo de:

María Laura Picón (autora invitada):
Profesora de Filosofía, actualmente cursando la Lic. en Filosofía en UNSE (Universidad Nacional de Santiago del Estero, Argentina), bailarina de tango, dibujante y pintora abstracta, escribo.

Cite este artículo: Picón, L. (2022, 02 de agosto). Gadamer: la historicidad de la comprensión como principio hermenéutico. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2022/07/gadamer-la-historicidad-de-la-comprension/
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