Tierra y mar: La figura del pirata a través de Schmitt y Espronceda

La tierra es la madre del derecho, y el mar el elemento de la libertad. Esto nos dice Carl Schmitt, teórico político alemán del siglo XX, en su libro El nomos de la tierra. Para este autor, el suelo es esencial en la formación de los Estados, pues su división permite el asentamiento de los “amigos” frente al de los otros, los “enemigos”. Distinguir lo “mío” de lo “tuyo” establece las fronteras y hace de la tierra el espacio de las unidades políticas.

Por el contrario, el mar es un elemento inestable y cambiante, que no permite toma, división, ni asentamiento. Por ello, se convirtió en la morada de aquellos criminales cuya forma de vida era la piratería. El pirata es, para Schmitt, el enemigo total del Estado por su naturaleza apolítica. Sus actos al margen de la ley atentan contra todo tipo de propiedad y contra la idea misma de lo político, pues el mar carece de fronteras y pone en tela de juicio las que se establecen en la tierra.

Si el “enemigo” en tierra firme es aquel que no pertenece a la esfera de nuestros “amigos”, el otro, el que no convive en nuestro mismo suelo, en el mar el pirata es el enemigo total de todos los Estados por estar exento de cualquier asentamiento. Las unidades políticas que habitan el continente comparten el sistema de diferenciación amigo-enemigo con base en la repartición de la tierra, es decir, al establecer límites, fronteras. La libertad que ofrece el mar es, para Schmitt, puro caos y anarquía, y el pirata el criminal que lo encarna.

El pirata romántico

Durante el romanticismo, los criminales fueron vistos a ojos de los poetas como héroes marginados, de los cuales se compadecen. Para estos autores, estos personajes son criminales de motu propio porque alguna virtud les extravía. Consideran que hay una justificación para su comportamiento marginal e ilegal: una sociedad corrupta que es cómplice y responsable de su mala vida. Así, Espronceda le dedicó poemas a varios relegados sociales: el mendigo, el cosaco, el verdugo, el reo de muerte… pero sin duda su poema más famoso es La canción del pirata, una oda a la libertad que ofrece la vida en el mar. Tal y como dice el poeta:

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío,
a quien nadie impuso leyes.

Canción del pirata. José de Espronceda

El pirata romántico sigue siendo un criminal, excluido y enemigo de la sociedad, tal y como sostiene Schmitt. Sin embargo, estas características son consideradas virtuosas cuando se oponen a un mundo podrido. Esta visión del individuo que se corrompe diluyéndose en una sociedad emponzoñada es propia de la melancolía romántica, que encuentra en el vuelo de la libertad una salida para sus oprimidos corazones, incomprendidos por el vulgo. El poeta romántico gustaba de verse diferente a sus compatriotas, era hasta cierto punto extravagante y, sobre todo, era un suspirador anhelante de unas alas que le elevasen por encima de la masa homogénea que configura la gente de a pie. Esos espíritus románticos encontraron en la criminalidad pirata una forma de oponerse a sus coartadores y, en lugar de echarse a la mar, le dedicaron alabanzas a aquellos que sí aceptaron la peligrosa vida libre, a esos piratas que atraviesan las aguas en busca de víctimas que abordar y saquear.

Dicotomía colectivo-individuo

Podemos entender la dicotomía Schmitt-Espronceda en lo relativo a la piratería como una diversa interpretación, no de la figura del corsario, sino de la sociedad y de la libertad. Espronceda, siguiendo la línea romántica de su época, ensalza al individuo por encima del colectivo, para lo cual debe perseguir la libertad que, necesariamente, rompe la homogeneidad de una sociedad unida. Por el contrario, para Schmitt, como hemos visto, esa fractura que induce la libertad es criminal y perjudicial para los “amigos” que conforman un Estado. Debe primar una unidad sustancial que proporcione estabilidad. Esta puede ser racial, religiosa, económica… puede ir cambiando incluso, porque siempre hay un suelo firme bajo nuestros pies.

Ambos autores vieron en la figura del pirata una encarnación de determinados valores respecto a la sociedad, sin faltar a su naturaleza delictiva. Espronceda, romántico español, ve virtud en el crimen que comete el corsario, puesto que es un crimen contra la opresión de la colectividad en pos de abrazar la libertad. Schmitt ve en la libertad individual que se impone por encima de la unidad política un resquicio vulnerable que pone en peligro la estabilidad interna de un Estado, el cual debe evitar ser enemigo de sí mismo.

En nuestra estampa tenemos, a un lado, la tierra: firme, dividida en unidades que pretenden ser indisolubles. Cualquier colectivo que lo ponga en peligro, por minoritario que sea, debe ser erradicado para preservar la estabilidad política. En frente, golpeando las costas, el mar: voluble, inseguro, lugar de nadie, espacio de piratas.

Por un lado, lo político; por otro, los enemigos del Estado, lo apolítico.

A un lado, acantilados; al otro, estelas.

Bibliografía

Schmitt, C., El nomos de la tierra. En el derecho de gentes del “Jus publicum europaeum“, Buenos Aires: Struhart&Cía.

Valera, J. (s. f.). Del Romanticismo en España y de Espronceda / Juan Valera. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/del-romanticismo-en-espana-y-de-espronceda–0/html/ffcb5092-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html

De Espronceda, E. (s. f.). Canción del pirata. Wikisource. https://es.wikisource.org/wiki/Canci%C3%B3n_del_pirata

Imagen | Pexels

Artículo de:

Laura Jiménez Gordillo (autora invitada):
Graduada en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid. Amante de los libros, la poesía y la literatura. Actualmente, se prepara para ser profesora de filosofía y planea ampliar sus horizontes académicos hacia las Ciencias de las Religiones.

Cite este artículo (APA): Jimenez, L. (2022, 22 de agosto). Tierra y mar: La figura del pirata a través de Schmitt y Espronceda. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2022/08/tierra-y-mar-la-figura-del-pirata-a-traves-de-schmitt-y-espronceda
#Espronceda, #Libertad, #pirata, #política, #Schmitt, #sociedad

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