Una propuesta para la conceptalización y operacionalización del término subcultura política

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El presente ensayo sugiere algunas líneas que justifiquen un estudio en torno a la subcultura política, posteriormente se va a mencionar referentes conceptuales tales como la cultura política las cuales posiblemente su estatus sea de mayor alcance que el primer término mencionado.

No obstante, a pesar de eso último, lo cierto es que si se justifica el estudio en torno a la subcultura política es porque permite percibir otra perspectiva distinta a consideración que puede ser con un mayor nivel de abstracción y así revelar tanto otras perspectivas teóricas, así como otros referentes empíricos, con ello, llevar acabo un acercamiento distinto a ciertos tipos de objetos de estudio.

Sumado a dar una cierta precisión conceptual la cual puede ser la orientadora de un abordaje metodológico. Y, haciendo alusión a que el concepto de la cultura política requiere de una cierta delimitación conceptual y probablemente de objeto de estudio.

Contando con una claridad conceptual y, consecutivamente, llevar a cabo una disgregación de tal modo que se indique variables, indicadores y, por último, una manera de abordarlo proponiendo una metodología la cual trate de aproximarse al referente empírico. Ofrecer distintas razones para elaborar un estudio que tenga presente la noción de subcultura política y revelar ciertas características en distintos escenarios con un matiz político.

El concepto
subcultura política

Este escrito comienza sugiriendo una necesidad por llevar a cabo una aclaración conceptual, para así llegar a comprender las distintas aristas características de un fenómeno político. De ese modo, siguiendo a Phillip y Polcok (s.f., p. 8 y traducción propia), se propone la noción de cuestión conceptual que, entre sus características, puede estar de esclarecer la ambigüedad de un término: “para responder a una pregunta conceptual, la investigación primero debe definir el concepto en un lenguaje inequívoco que todos entiendan1”.

Teniendo a consideración dicha sugerencia, se piensa que un término el cual es necesario referir como una cuestión conceptual es la subcultura política, pero, para entender dicho concepto se piensa importante señalar ciertas diferencias e inclusive similitudes con conceptos tales como el de la cultura política, política cultural y cultura y política, así como sus implicaciones para los actores políticos.

Mencionado esto, se comienza con el término de subcultura política, en donde parece que se involucra la perspectiva que llegan a tener las personas en torno a acontecer con un matiz político: “estas subculturas pueden tener puntos de vista marcadamente diferentes sobre algunos asuntos políticos críticos, como los límites de la nación, la naturaleza del régimen o la ideología correcta2” (Bingham et al., 2008, p. 44-45, traducción propia).

De ese modo, parece que la noción de subcultura política involucra tanto a la perspectiva de las personas como sucesos políticos en un amplio rango (ideologías, gobiernos, regímenes, etc.). Teniendo presente las anteriores líneas, ahora se continúa con el término de cultura política y cuya atribución que se distingue es hablar de patrones en torno a la política (Turner y Elordi, s.f., p. 158).

Entre las líneas generales que se sugiere para diferenciar el concepto de subcultura política con el de cultura política es que para el primer término parece ser que involucra una relación entre la percepción de la persona con un acontecer político, mientras que para el segundo término se está hablando de patrones que no necesariamente están sujetas a la percepción de la persona. Señalando una diferencia, ahora se continúa presentando la noción de política cultural y cultura y política.

Así, la política y cultura son concebidos como dos “terrenos” que llegan a ser autónomos mientras que la política cultural involucra esa relación de dependencia entre ambos terrenos (Berezin, 1997, p. 363).

Se comienza, señalando que, si la política cultural hay una relación entre dos “terrenos” y que en ciertas ocasiones llegan a terminar en cierta dependencia por parte de la cultura a la política, el término de subcultura política puede pensarse como un terreno que puede ser autónomo de la cultura, esto debido a que no establece una cierta vinculación con el último rubro.

Continuando con este aclaramiento de conceptos, se sugiere subcultura política y cultura, parece que aquí ya se puede hablar de dos terrenos con cierta autonomía, pero que adquieren sentido cuando se establece una comparación entre estas dos dimensiones.

Por otra parte, si se sigue ahondando, entonces se propone tener a consideración el aporte de Gaona (s.f.) quien va a indicar que los actores están sujetos a ciertas prácticas políticas-culturales: “los actores y las acciones están subordinadas a las prácticas político-culturales” (p. 13).

Teniendo en consideración las anteriores líneas, lo que se sugiere es hablar, primero, de las prácticas político-culturales que parece involucrar a los dos terrenos, el político y el cultural. De ese modo, no parece ser dos terrenos autónomos e inclusive que haya una relación de dependencia en donde la práctica política someta a la práctica cultural. Ahora, puede haber el escenario en donde las prácticas culturales puedan estar sujetas y dependen de la práctica política.

En relación con la subcultura política se piensa que puede involucrarse para la realización de prácticas políticas. De ese modo, la percepción de la ciudadanía en torno a un fenómeno político hace que se involucre efectuando ciertas prácticas de esa misma índole.

Recapitulando, tal parece que la subcultura política como esa percepción de los ciudadanos en torno a los fenómenos políticos puede tener cierta relación con terrenos tales como la práctica política, de ese modo parece ser que se puede hablar de la manera en cómo la subcultura política puede configurar este tipo de prácticas.

Ganadores, perdedores
y subcultura política

Teniendo a consideración este tipo de referente, ahora se piensa que es importante pensarlo en torno a la noción de sistema democrático en donde se hace presente la noción de ganadores y perdedores en la competencia electoral: “La democracia se trata de ganar y perder en época de elecciones. Sin embargo, la gobernabilidad democrática también se trata de cómo el sistema político trata con los ganadores y los perdedores3” (Anderson y Guillory, 1997, p. 66, traducción propia).

He de sugerir que las líneas de investigación hacen alusión a sistemas políticos con características tales como si llegan a ser de tipo mayorías o consensuados. Lo que se propone es no necesariamente hacer alusión a un sistema político, sino enfocarse en una subcultura política que pueden expresarse a niveles microsociales.

De ese modo, se considera en poder hablar de una subcultura política propia de los ganadores y una subcultura política de los perdedores. Considerando que ambos tipos de cultura pueden darse en escenarios propios de una vida política que se efectúa diariamente.

Parece que aquí se hace necesario indicar que en la participación política que se da diariamente puede haber cierto tipo de resultados que determina ganadores y perdedores.

Teniendo presente las líneas anteriores, se continúa ahondando en la categoría de la subcultura político comparando con otra noción la cual es la democracia subnacional, para así contar con ciertas características que puedan ser constitutivas del primer término referido.

Subcultura política y
democracia subnacional

La democracia subnacional parece que involucra diversos rubros tales como una cierta homogeneidad étnica: “la democracia subnacional es una función de la relativa igualdad de ingresos, la eficacia de las instituciones electorales y la homogeneidad étnica4” (Cleary and Stockes, s.f., p. 22, traducción propia). Esa noción se presenta en una investigación que, a su vez, indica un cierto sistema político mexicano delimitado en estados federativos y que en casos como Baja California se concibe como un sistema competitivo en donde participan múltiples partidos (Cleary and Stockes, s.f., p. 53).

Se indica el anterior contexto, ya que, en esta investigación, orientada por analizar aspectos microsociales, puede estimar a delimitar el tipo de Estado Mexicano al que se está aludiendo y si está presente tanto la variable de competencia por parte de integrantes de un partido político y las prácticas políticas-culturales que efectúan.

Se presentan estas consideraciones, para hacer hincapié en una relación entre la subcultura política con la democracia subnacional. Se buscan establecer algunas líneas generales para tratar de aclarar la concatenación entre estos dos conceptos.

Se propone que la subcultura política es esa percepción de los ciudadanos a fenómenos políticos y esto se da en un contexto delimitado y en donde se es étnicamente homogéneo, en ese sentido hablar de una subcultura política compartida entre congéneres.

No obstante, ese espacio en donde hay rasgos étnicos compartidos llega a ser democráticos en la medida en que se participan en procesos electorales y competitivos, es posible que en esa participación se ejecuten prácticas políticas y culturales y a partir de ello devenga cierta subcultura política que es la percepción que se tiene en la participación de dichos procesos políticos y, si fuera el caso, democráticos.

Referido lo anterior, las siguientes líneas consisten en proponer algunas cuantas categorías en torno a la subcultura política y el ahondamiento que se ha tratado de sugerir.

Categorías de la
subcultura política

Ya que la subcultura política involucra necesariamente una percepción ciudadana en torno a un fenómeno político, entonces una categoría que se puede identificar es esa percepción que llega a concebir el ciudadano, y con ello qué tipo de atributos les adjudica a los fenómenos políticos.

Continuando, el fenómeno político puede llegar a ser una categoría, en donde puede involucrar un amplio rango (participación en elecciones, hablar con representantes electorales, etc.), se asimila como un fenómeno político situado en un contexto en donde se pueda acercar desde una perspectiva micro

Otra categoría que se propone es el carácter de la autonomía, se considera que puede haber una autonomía absoluta y esto pueda entenderse como una percepción ciudadana que se concentra exclusivamente en fenómenos políticos sin que el terreno cultural intervenga. Con ello, se plantea que distintos niveles de autonomía pueden determinar una relación entre la subcultura política y la cultura.

Por otra parte, hay una relación entre la política y la subcultura, precisamente dando al híbrido subcultura política, parece que la relación puede ser también otra categoría en el entendido de que si hay una relación absoluta esta puede significar que el fenómeno político sólo adquiere sentido si se da mediante una cierta percepción ciudadana.

Continuando, la categoría de ganadores puede concebirse como aquellos ciudadanos que fueron los que obtuvieron mayores recursos materiales el cual les permite realizar actividades ya sea recreativas de índole política. En cuanto a los perdedores involucra a aquellos ciudadanos que obtuvieron menores recursos o bien, según el caso, no obtuvieron recursos.

Continuando, se propuso una relación entre la subcultura política con prácticas político-culturales, señalando que la percepción de un fenómeno político puede alentar a la práctica política-culturales. Entonces, la categoría puede ser el tipo de participación política (PP) que efectúe, Y, junto con esa categoría, otra la cual puede ser los motivos por la que el ciudadano realizó la PP.

Se propone la categoría de origen étnico, ya que esta puede mostrar el carácter homogéneo que llega a caracterizar a ciertos grupos ciudadanos. El origen étnico, de igual modo, puede tener relación en determinar una PP. Finalmente, puede también tener relación con las motivaciones para la efectuación de la PP.

Sumado, el Estado federativo al que se ha indicado. Si se está buscando la elaboración de un estudio cualitativo entonces se propone la delimitación a un Estado como lo es la Ciudad de México, y continuar delimitando hasta llegar a concebir alcaldías en donde se den estos elementos de una subcultura política

Por último, señalar si la PP se da de manera activa, lo cual se puede asumir como categoría y entenderlo como una mayor intervención en las decisiones públicas o bien, su contraparte, pasiva que puede significar que no hay alguna intervención por parte del ciudadano en procesos de decisión.

Presentado, estas propuestas, ahora se sugiere ahondar con las variables que pueden distinguir a cada una de las categorías mencionadas, con la finalidad de contemplar sus distintas formas de medir la subcultura política.

Variables

Las variables de la percepción ciudadana, se sugiere que puede ser los tipos de significados que él atribuye al fenómeno político, si le desagrada o bien le agrada dicho fenómeno.

Se sugiere dos indicadores, la edad de los ciudadanos, en donde es posible que de una edad joven le llegue agradar, desagradar, rechazar o aceptar un cierto tipo de fenómeno político. Así como el sexo del ciudadano y la manera en cómo ello hace que se atribuya cierto tipo de significado al fenómeno político.

Las variables propias del fenómeno político, se puede apuntar que son la participación de ciudadanos tanto en comités organizacionales, sindicatos, movimientos sociales. Ahondar en el movimiento social y distinguir sus relaciones políticas más próximas e inmediatas.

Las variables de la autonomía de la subcultura política pueden ser si los significados que atribuyen los ciudadanos no fueron influenciados por conocimiento de otra índole. Sumado a que la acción del ciudadano no fue limitada o impuesta por otros actores políticos como no políticos.

La relación entre la cultura y la política puede dar la motivación para efectuar un PP. En motivación se puede encontrar variables como el conocimiento cultural que se tenga, el nivel educativo, actividades en redes sociales. Mientras que en la PP se puede encontrar participación en congresos, sindicatos, procesos electorales o activismo digital. Poder señalar la relación entre estos tipos de variables, para así encontrar qué tipos de motivaciones generaron o generan una cierta PP.

Las variables de los ganadores, puede llegar a ser los distintos recursos que obtuvieron y la manera en cómo le permite realizar actividades recreativas o con matices políticos. Las variables de los perdedores pueden caracterizar por llegar a ser con los recursos mínimos con los que se obtuvo al momento de participar políticamente, o bien, si es el caso en donde indicar los distintos casos en donde no se obtuvieron los recursos e indagar las distintas razones por las que no se puedo obtener.

Las variables del origen étnico se sugieren que puede ser tanto el tipo de etnia a la que se adscriben miembros de la familia como así mismo el hijo o la hija. De igual modo, si el lugar en donde residen se considera una comunidad étnica. El tipo de tradiciones que le caracterizan a dichas comunidades étnicas y al PP que efectúan sus miembros.

Sugiriendo estas variables, ahora se continúa presentando algunos indicadores que trate de aproximarse a sus variables y, consecutivamente, acercarse al referente empírico propio de esta investigación.

Indicadores

Se ha mencionado, en anteriores líneas, que la edad es un indicador, se propone que lo llegue a ser para dos categorías con sus respectivas variables: la percepción ciudadana y la PP.

Para el primer caso, como se ha indicado dependiendo de un cierto rango de edad es que el ciudadano va a tener una cierta percepción del fenómeno político. En ese sentido, la edad puede, precisamente, señalar la manera en cómo los ciudadanos llegan a rechazar o aceptar el fenómeno político. Además, demostrar cierto rango generacional y los posibles sucesos políticos que llegaron a percibir.

El indicador de la edad en la PP muestra la manera en cómo ciertos miembros de una generación efectúan una cierta PP, sumado a las motivaciones propias de cada miembro para ejercer su PP. Con ello, la edad en el caso del PP muestra desde las PP más contemporáneas hasta las que con más frecuencia se ejercen y pueden ser heredadas de generación en generación.

Siguiendo, se postula el indicador del sexo, con lo que se busca presentar es la manera en cómo el sexo puede dar distintos resultados con las categorías mencionada y revelando una manera de orientación ya sea por del hombre o de la mujer.

El sexo para el caso de la percepción ciudadana puede revelar que los hombres llegan a percibir de una cierta manera el fenómeno político y las mujeres pueden percibir de cierto modo los fenómenos políticos más próximos.

El sexo para la PP también resulta importante y entre las razones puede estar el que los hombres lleguen a efectuar (inclusive con mayor frecuencia) una cierta PP. De igual modo, en el caso de las mujeres también pueden tender a realizar una PP e inclusive que sea radicalmente distintas a la que ejercen los hombres.

Se considera que otro tipo de indicador puede ser el nivel educativo que llega a tener el ciudadano. De esa manera, al tener cierto nivel educativo va a involucrarse para tener una cierta percepción del fenómeno político en cuestión.

Continuando, el nivel educativo puede determinar la efectuación de cierto PP. A partir del nivel educativo y con ello, de cierto grado de conocimiento al cual se puedo acceder, puede permitir el tener en cuenta ciertos tipos de recursos para efectuar una cierta agencia en el ámbito público.

Continuando, la ocupación que llega a tener el ciudadano en el proceso político se le sugiere como un indicador. Con ello, a partir de la ocupación que llega a tener puede determinar si puede efectuar acción sin necesariamente relacionarse con otras ocupaciones en una determinada jerarquía propia de la organización a la que era o es partícipe.

Una de las variables en relación con la categoría de motivaciones para integrarse e intervenir en un proceso político, es el de motivaciones que llega a tener, un indicador que se sugiere es el contar con conocimiento cultural lo cual hace que llegue a integrarse y participar en dichos procesos políticos.

En cuanto a la categoría de los ganadores, un indicador que se propone es el tipo de recursos que se obtuvieron, que pueden venir desde cantidad monetarias, intercambio de especias e incluso cierto reconocimiento según la organización jerarquizada. Se propone otro indicador que son los sentimientos que llega a tener el ganador al momento de contar con recursos, proponer una cierta satisfacción al momento de haberlos obtenido.

Por otra parte, refiriéndose a la categoría de los perdedores, parece ser que se reformula el indicador de tal modo que consta en los tipos de recursos con las que se contó, a pesar de no sea semejante a los recursos obtenidos por el ganador, el perdedor puede contar con unas ciertas ganancias menores los cuales posiblemente no les genere satisfacción y llegan a ser mínimas comparadas con las del ganador.

En relación con el origen étnico, se propone el indicador de la lengua étnica que le caracteriza a la comunidad, esto con la finalidad de señalar aquellos casos provenientes de una cierta etnia.

En cuanto al PP de los miembros que se adscriben a una cierta comunidad étnica, se propone el indicador de ocupación que llega a tener el miembro, esto con la finalidad de distinguir qué tipo de labores políticas realiza y si ello se debe a la adscripción étnica que llega a tener.

Propuestos indicadores, ahora se sugiere ciertas líneas para pensar en una metodología teniendo en cuenta esta serie de digresiones en torno al concepto de la subcultura política.

Líneas generales en
torno a la metodología

Recapitulando, se ha señalado que el interés es de tipo cualitativo y busca enfocarse en las relaciones políticas que se suscitan en un determinado contexto, considerando que es ahí donde se puede señalar ciertos elementos que permiten formular una cierta subcultura política.

De ese modo, se sugiere especificar el caso en donde se va a buscar el análisis, como propuesta está la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa (UAM-I) considerando el escenario en donde se pueden coordinar los elementos propios de una subcultura política.

En cuanto al fenómeno político que se considera importante analizar son los procesos políticos presentes en un colectivo estudiantil, esto con la finalidad de acercar a las maneras del PP característicos del estudiantado. De ese modo, lo que sugiere es un acercamiento a la participación de los alumnos en la formación de esos colectivos, resaltar sus demandas y la manera en cómo tratan de alcanzar sus objetivos. Y los conocimientos y su involucración para optar por integrarse a un colectivo y, consecutivamente, ser participe en un movimiento social universitario.

En cuestión de los ganadores, es importante indicar los siguientes supuestos. Poder hablar de los ganadores de un colectivo estudiantil, esto puede significar que los distintos procesos, en donde se concentra en los que tiene un matiz político, puede haber esta dicotomía de ganadores y perdedores. Identificar los tipos de recursos que obtuvieron y la cantidad de recursos es el que puede dar a esta noción de ganadores y perdedores.

Finalmente, en cuanto al origen étnico, no se desestima que se pueda encontrar cierta minoría de aquellos que se adscriben a una comunidad étnica, no obstante, su identificación puede permitir entender las labores que realizan y su PP respectiva en dicho colectivo estudiantil, así como sus propios motivos para obtener por una integración e intervención en procesos políticos.

Reflexiones finales

Con esta breve comparación entre conceptos, se pudo señalar ciertas características propias del término subcultura política, entre ellas, una cierta autonomía y relación entre los dos terrenos: político y cultural. Sumado a qué condiciones tales como la homogeneidad étnica lo llevan a diferencias de parámetros de índole político y con ello, lo diferencia propiamente de la cultura política.

Y, señalando que puede haber una subcultura política del ganador y una subcultura perdedor haciendo hincapié que estas dos denominaciones que se adjudican en un contexto en donde se puede tener una aproximación de una manera cualitativa, así, se piensa que la noción de ganador y perdedor no necesariamente está ya relacionada con un enfoque de sistemas de partidos (y en específico europeos), sino que puede estar orientado desde una perspectiva micro.

Continuando, se ha indicado líneas generales que han tratado de justificar las variables e indicadores y considerando cuál es su relevancia para tratar de identificar los elementos propios de una subcultura política. Señalado, que la operacionalización de este concepto puede ser la disgregación de la noción abstracta a variables e indicadores que tratan de aproximarse a uno o varios referentes empíricos.

En ese tenor, este ensayo presenta algunas líneas generales que tratan de concebir una cierta metodología para abordar esta disgregación del concepto abstracto, consiste en señalar que el referente empírico son las PP que ejecuta en una organización o “colectivo” estudiantil operando dentro de la UAM-I.

Se busca tener la posibilidad de que el referente empírico enriquezca más las líneas en torno a las variables e indicadores, en general, enriquezca más las distintas fases propias de un proceso de investigación. Se presentan justificaciones para terminar por complementarse con su respectiva continuación investigativa.

Notas

[1] “to answer a conceptual question, the research first must define the concept in unambiguous language that everyone understands” (Phillip y Polcok, s.f., p. 8).

[2] “these subcultures may have sharply different points of view on some critical political matters, such as the boundaries of the nation, the nature of the regime, or the correct ideology” (Bingham et al., 2008, p. 44-45

[3] “Democracy is about winning and losing at election time. Yet, democratic governance is also about how the political system deals with the winners and losers” (Anderson y Guillory, 1997, p. 66).

[4] “subnational democracy’ is a function of relative income equality, the effectiveness of electoral institutions, and ethnic homogeneity” (Cleary and Stockes, s.f., p. 22).

Bibliografía

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Mabel, Berezin. 1997. Politics and culture: A less fissured terrain. Annual Review of Sociology, vol. 23, no 1, 361-383.

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Rusell Bingham y Kare Strom. 2008. Comparative Politics Today. A world view: Eleventh Edition.

Phillip y Pollcok III., (s.f.). The Essential of Political Analysis. A Division of Congressional Quarterly Inc. Washington D.C.

Imagen | Pixabay

Artículo de:

Irving Garnelo Pérez (autor invitado):
Lic. en sociología de la UAM-I. Actualmente cursa la maestría en UAM-C. Autor del recopilado de cuentos “Girasol y otras semillas del 68… otros cuentos”.

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por autores invitados

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