El sistema de Mainländer tiene la característica de tener al exterminio como una metafísica, siguiendo con la alegoría del suicidio de Dios, Batz afirma a las especies vivas como voluntades de morir.

El propio concepto de voluntad surge de su filosofo de cabecera, Arthur Schopenhauer. La voluntad es pues en el sistema de Mainländer, el motivo subyacente a la acción del hombre, toda acción humana remarca el deseo de morir.

Sobre la metafísica de
la extinción como causa final

El único devenir válido –en el sistema de Mainländer– que puede abstraer el filósofo a partir de la filosofía inmamente (Immanente Philosophie) –el filósofo inmanente que es producto de la multiplicidad, en el mundo del movimiento y la motivación–, es la nada. Este fin solamente puede ser propuesto de manera regulativa, no constitutiva, es decir; el universo no tiene una causa final propiamente dicha, más bien, el universo se mueve como si tuviese una razón final. Así, se regula la metafísica del universo en Mainländer, un universo encaminado a su destrucción, y sus individuos, de igual modo, se dirigen a la cómoda noche sosegada de la muerte.

El primer movimiento ciego e inconsciente que tuvo el individuo se sustentó en la desintegración de una unidad simple, precósmica e insondable. En su movimiento se unían, de un modo inseparable, el impulso hacia la meta con la meta misma. Es imposible tener una representación de esta meta en los primeros individuos del universo. Su primer impulso fue todo. 1

Philipp Mainländer

El impulso y rasgo del primer movimiento vive dentro del inconsciente de cada ser humano, aunque modificado por los inicios del universo hasta éste momento. Para nuestra existencia Batz desarrolla la alegoría de la celestial muerte de Dios, y para nuestro inconsciente desarrolla la alegoría de “lo demoniaco”, éste dice Philipp es responsable de los instintitos puros de los seres vivos, con estos impulsos ciegos, interactúa la conciencia en el ser humano.

He revelado a este demonio como voluntad de morir. Voluntad de morir es, a la luz de la conciencia, la esencia del inconsciente, a saber, del inconsciente individual, no de un inconsciente universal quimérico y delirante.2

Philipp Mainländer

El demonio individual inconsciente y nuestro espíritu consciente tienen deseos por la muerte absoluta (absoluten Tod), ellos cooperan para que el ser humano pueda alcanzar su meta, porque la voluntad anhela la vida como pretexto para la muerte; para que se cumpla la ley del debilitamiento de la fuerza.

El estado originario del universo se presenta a nuestro pensamiento como un anhelo impotente de los individuos por la muerte absoluta, el cual sólo encontró parcial satisfacción en el debilitamiento siempre creciente de la determinada suma de fuerzas.3

Philipp Mainländer

El espacio inorgánico4 no requiere la vida, busca desecharla, por la propia ley del debilitamiento no se puede conseguir el exterminio total, los instantes se presentan como retardadores del exterminio absoluto.

Sin excepción, en el reino inorgánico no se quiere la vida, sino el exterminio; la muerte se quiere. Tenemos que lidiar en realidad con una voluntad sólo debido a que se ha de lograr lo que aún no es, pues existe un momento retardador que hace imposible el logro inmediato. La vida no se quiere, sino que es sólo apariencia de la voluntad de morir.5

Philipp Mainländer

Así la vida no es otra cosa que el alegórico deseo al que sujetan desde fuera. La vida humana en el reino inorgánico no es una meta para, más bien la propia lucha es el medio en relación a la multiplicidad que nos condiciona. Los organismos e individuos no suelen conseguir la muerte absoluta y obtienen a partir de la reproducción a su progenie representa su muerte relativa (relativer Tod). Para Mainländer planta y animal son lo mismo, «El animal es, en primer lugar, planta, y todo lo que dijimos de ella vale también para él».6

¿Podría morir la planta si ella no quisiera morir en lo más profundo de su esencia? Ella sigue únicamente su impulso fundamental, que extrajo todo su afán del anhelo de Dios por no ser.

[…] Ella engendró y a través de la generación sigue viviendo. Si bien la generación -la conservación en vida- es ocasionada ciertamente desde fuera y depende de otras ideas, en lo más esencial nace de la idea más interna de la planta misma, de modo que la vida de la planta es un fenómeno completamente distinto al de la idea química.7

Philipp Mainländer

La planta nos muestra, por consiguiente, voluntad de vivir junto a voluntad de morir, o, mejor, puesto que ella quiere la muerte absoluta que no puede alcanzar, quiere la vida directamente como medio para la muerte absoluta, y el resultado es la muerte relativa.8

Philipp Mainländer

El animal quiere el exterminio y al mismo tiempo le teme a la muerte, dado que la muerte es condición, y el objeto que le puede provocar la muerte debe ser abstraído de algún modo: El animal es el medio para el final del todo, al igual que la plenitud del reino orgánico solo es el medio para llegar a lo inorgánico.

[…] Es will das Leben als Mittel zum absoluten Tode.9

[…]Quiere la vida como medio para la muerte absoluta.

Philipp Mainländer

Al ser humano, la vida se le presenta a través de la razón, en deseos por riqueza, honor, mujeres, hombres, poder, fama, etc., lo que provoca la avidez en deseos de vivir. La razón se transforma en medio para conseguir la satisfacción. «La razón hace de la satisfacción, artificialmente, un goce refinado».10

Mainländer considera que los humanos tenemos una capacidad superior a los animales y plantas, porque podemos conseguir la muerte absoluta y no la relativa, gracias a nuestra razón y el medio es la virginidad o la abstinencia.

Erlösung wird nur Demjenigen zu Teil, welcher sie sich erworben hat durch Menschenliebe oder Keuschheit.11

La redención solo llega a aquellos que la han adquirido a través de la filantropía o la castidad.

Philipp Mainländer

[…] Ahora bien, la reconfortante imagen satisface del todo sus ojos y enciende su voluntad; vigorosamente arde el anhelo de morir y, sin vacilación, la voluntad se apodera con entusiasmo moral del mejor medio para la meta reconocida: la virginidad. Un ser humano tal es la única idea en el universo que sí puede alcanzar la muerte absoluta queriéndola.12

Philipp Mainländer

Aunque Nietzsche se burló de esta propuesta llamándolo “El dulce apóstol de la virginidad”.

[…] Oder dürfte man solche Dilettanten und alte Jungfern, wie den süsslichen VirginitätsApostel Mainländer unter die rechten Deutschen zählen? 13

[…] ¿O podríamos contar entre los verdaderos alemanes a esa clase de diletantes y solteronas como Mainländer, el dulce apóstol de la virginidad?14

Friedrich Nietzsche

Todos los organismos, dice Mainländer quieren la vida, pero disfrazan la voluntad de morir con la voluntad de vivir, quieren el medio que los va a llevar a la redención y a la muerte absoluta. Y la humanidad no es la excepción.

Al ser ésta el conjunto de sus individuos, los cuales se mantienen gracias a la procreación (muerte relativa), el movimiento de los individuos de manera individual produce una conexión con el movimiento de la vida a la vida, el movimiento de la vida hacia la muerte relativa y el acto implícito constituye el movimiento del individuo de la vida hacia la muerte absoluta.

Y si al individuo le espera la muerte absoluta, ¿Qué le espera a la humanidad? Obviamente el mismo movimiento, ya que la humanidad no es otra cosa que su conjunto de sus individuos. Con lo anterior Mainländer sostiene que cualquier definición de la humanidad, que no contenga esta descripción estará incompleta.

El movimiento de la humanidad del ser al no ser, cubre por completo todos los movimientos particulares. El pensador que lo ha reconocido no leerá una página más de la historia con asombro, ni menos se lamentará. […] La humanidad completa está consagrada al exterminio.15

Philipp Mainländer

Claro que se pueden proponer argumentos contrarios a la metafísica de exterminio anteriormente propuesta, en específico, que la propia meta hacia el final del universo no sea el nihil negativum, la nada absoluta, puede ser incluso el paraíso, a Batz el argumento le parece frágil.

Primero: la divinidad precósmica tuvo la omnipotencia de ser como quiso. Según esto, si hubiese querido ser un conjunto de seres puros y nobles, habría podido de inmediato satisfacer su deseo y habría sido innecesario un proceso.16

Philipp Mainländer

Podemos concluir que la metafísica que nace a partir de la filosofía de la redención es la del exterminio, esta condición no es propia del universo, nació desde fuera en el primer movimiento de la unidad simple: el exterminio de la divinidad. Pero esta unidad simple no consiguió el fin objetivo, obtuvo el fin en general, consiguió el exterminio, pero no en la nada absoluta. Para conseguir el nihil negativum la unidad divina inició un proceso de debilitamiento gradual para conseguir la desintegración. Los individuos, accidentes de este primer momento igualmente estamos encaminados a seguir aquel impulso inicial ciego, el cual es medio y meta de manera insoluble. Ya que nada en el universo es movido hacia “adelante” desde “arriba”, sino impulsado desde sí hacía fuera.

La multiplicidad es el resultado de un acto unitario de una unidad simple que no es más; y que está en unión en movimiento constituida a partir del debilitamiento de fuerzas, el movimiento del universo del ser al no ser.

Der Weise aber blickt fest und freudig dem absoluten Nichts in’s Auge. 17

Pero los sabios miran con firmeza y alegría al rostro de la nada absoluta.

Philipp Mainlander

Notas

[1] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.64)

[2] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.66)

[3] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.67)

[4] El espacio inorgánico lo afirma Mainländer como el espacio donde surgió espontáneamente la materia. (Mainländer, (1876) (Versión 2014). Die Philosophie der Erlösung. Tomo I. Metaphysik,16.)

[5] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.68)

[6] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.68)

[7] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.69)

[8] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.70)

[9] (Philipp Mainländer [1876]/2014 | Tomo I, Metaphysik, 12.).

[10] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.71)

[11] (Philipp Mainländer [1876]/2014 | Tomo I, Politik, .20).

[12] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.72)

[13] (Friedrich Nietzsche [1882]/2000 § 357)

[14] (Friedrich Nietzsche [1882]/2019 § 357)

[15] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.74)

[16] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.75)

[17] (Philipp Mainlander [1876]/2014 | Tomo I, Metaphysik, 27.)

Bibliografía

Mainländer, P., & Jer, S. B. (2011). Filosofía de la redención. Fondo de Cultura Económica.

______ (1876). Die Philosophie der Erlösung. I

______ (1886). Die Philosophie der Erlösung II

______ (1989). Philosophie der Erlösung. Beltz Verlag.

______ (1996). Die Philosophie der Erlösung. Schriften, Band I/ Band II. Hrsg. Von W.H. Müller-Seyfarth. Hildesheim/Zürich/New York: Georg Olms Verlag & Horstmann, U.

______ (2019). Die Philosophie der Erlösung: II. Beltz Verlag.

______& Piro, L. (2014). Die Philosophie der Erlösung, Erster Band (German Edition) (1.a ed.).

Nietzsche, F. (2000). Die fröhliche Wissenschaft. Beltz Verlag.

______ (2019). LA GAYA CIENCIA (1.a ed.). COLOFON.

Imagen | Unsplash

Cite este artículo: Aguiliuz, J. (2022, 20 de septiembre). Sobre la filosofía de la redención: Prolegómeno suicida (Parte 3 de 8). Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2022/09/filosofia-de-redencion/

Artículo de:

Jorge de Jesús García Aguiluz (autor invitado):
Estudiante de Filosofía y Comunicación; autor del libro «Lingua et Mortem: La fenomenología de la redención»

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