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Sobre la filosofía de la redención: Prolegómeno suicida. (Parte 1 de 8)

Philipp Mainländer (1841 – 1871 nacido Philipp Batz) fue uno de los filósofos pesimistas más radicales al proponer al suicidio como argumento ontológico contra los malestares de la vida humana: la existencia. Su filosofía está inspirada en el pensamiento alemán de Kant, Schopenhauer y filosofías redentoras como la budista y la cristiana.

Mainländer considera que la verdadera filosofía debe ser puramente inmanente, esto significa que debe explicar el universo con principios que puedan ser reconocidos individualmente, además no puede sobrepasar al sujeto que posea cognición y hablar de las cosas como si las abstracciones fueran la cosa en sí.

Prefacio

La filosofía de la redención (Die Philosophie der Erlösung) de Philipp Mainländer, retoma algunos argumentos budistas que se relacionan con la idea del suicidio:

En cambio Buda, conforme al espíritu de su genial doctrina, proclamó con valentía el suicidio como extraordinariamente meritorio, recomendándolo de forma incondicional. Sólo a sus sacerdotes les prohibió quitarse la vida, pues, de lo contrario el universo no podría ser redimido. Por lo tanto, les exigió renunciar a la autoaniquilación como un duro sacrificio.1

Philipp Mainländer

La inspiración de Mainländer por la filosofía budista es heredada por su filosofo de cabecera Schopenhauer, pero Batz igualmente retoma la propia vida de Jesucristo cómo argumento alegórico suicida, a partir de su crucifixión.

Como se deja evidenciar, la moral cristiana no es nada más que el mandato hacia un lento suicidio, y por ello, realmente, se puede llegar a manifestar que -recurriendo además a la profetizada caída del mundo-, tanto Cristo como Buda han aconsejado el suicidio.2

Philipp Mainländer

El propio Mainländer nos deja ver los cuatro pilares de su sistema con un fragmento de ovación en el apartado Schlusswort (Última palabra) de su primer volumen en alemán:

Vier Namen werden alle Stürme und Umwälzungen der kommenden Zeiten überdauern und erst mit der Menschheit untergehen, die Namen Buddha, Christus, Kant und Schopenhauer. 3

Cuatro nombres sobrevivirán a todas las tormentas y trastornos de los tiempos venideros y solo perecerán con la humanidad, los nombres Buda, Cristo, Kant y Schopenhauer.

Philipp Mainländer

La filosofía de la salvación por medio del suicidio que propone Mainländer, tiene su origen en la muerte de su hermano y en la muerte de su madre. Su argumento ontológico contra la existencia lo desarrolló en su propia carne el día 1 de abril de 1876, al día siguiente de la publicación del primer tomo de su obra capital. Para Mainländer la propia existencia humana no tiene ningún valor, Philipp nos encamina a la idea que los humanos somos impulsados por la comprensión de que la nada es mejor que ser.

El exterminio de la unidad divina

Mainländer se atrevió a ir más allá de las clásicas propuestas de su época, propone la (metafórica) afirmación de que Dios murió mediante un suicidio y al mismo tiempo esto dio origen a la multiplicidad.

Pero, tenemos también derecho a darle a esa esencia el conocido nombre que desde siempre ha denominado aquello que jamás ha logrado nombrar imaginación alguna, ni vuelo de la más audaz fantasía, ni pensamiento tan abstracto como profundo, ni temperamento sosegado y devoto, ni espíritu encantado y desligado del mundo: Dios.

Sin embargo, esta unidad simple que ha sido, ya no existe más. Ella se ha fragmentado, transformándose su esencia absoluta en el universo de la multiplicidad. Dios ha muerto y su muerte fue la vida del universo. 4

Philipp Mainländer

Sin embargo, esta unidad simple que ha sido, ya no existe más. Ella se ha fragmentado, transformándose su esencia absoluta en el universo de la multiplicidad. Dios ha muerto y su muerte fue la vida del universo.

Así la muerte de Dios habría generado la multiplicidad y la vida humana sería un accidente consecuente. Pero incluso el mismo proceso al que se sometió la unidad divina nos condena al malestar de lo cotidiano, así es pues, que el curso vital se dirige al mismo proceso de desintegración inicial. Mainländer considera que la voluntad de desintegración inicial, se verifica en el lecho de muerte de las personas y al mismo tiempo que el conjunto de nuestros días vividos, no es otra cosa que el desarrollo hacia el télos cosmológico.

Para Mainländer nuestros días son el corolario del suicidio de Dios, del cual desconocemos su forma, pero podemos intuir que su esencia era determinada, además de que en su plano existencial era libre y concluyó que el no ser era la manifestación más factible de su condición.

Sin duda nos encontramos frente a un acontecimiento que no podemos entender de otra manera sino como una obra. Tenemos también pleno derecho a llamarlo de esa forma, pues estamos aun completamente inmersos en el campo inmanente, el cual no es otra cosa que esta obra misma.5

Philipp Mainländer

Por lo tanto, a Dios le quedó sólo una acción posible y ciertamente fue libre, dado que él no estaba bajo ningún tipo de coacción, pues del mismo modo en que bien pudo prescindir de esta, pudo ejecutarla, es decir, entrar en la absoluta nada, en el nihil negativum, a saber: exterminarse completamente, dejar de existir.6

Philipp Mainländer

Así, Dios comete suicidio, su aniquilación constituye la historia del universo. La propia historia del cosmos, es el resultado de aquel acto inicial al que todos nos encaminamos, la nada absoluta, al nihil negativum. La cotidianidad humana solamente forma parte del decurso lento de la aniquilación divina.

Como conclusión de esta primera parte, podemos resumir que Dios quiso el no ser; su propia condición divina fue el óbice para la entrada en la nada absoluta; La esencia de Dios se desintegró en la multiplicidad, en cuyos entes existentes se encaminan igualmente al no ser; La condición de Dios determinada, al seguir los pasos a la nada absoluta, se transformó en una suma de fuerzas; El universo completo tiene por única meta dirigirse al no ser y se acerca gracias al continúo debilitamiento de la suma de las fuerzas; Todos los individuos seremos llevamos por medio del debilitamiento de nuestra fuerza al exterminio pleno.

Notas

[1] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p. 129)
[2] Íbidem.
[3] (Philipp Mainländer Tomo I, Schlusswort [1876]/2014)
[4] ____ [1876]/2011 p.49)
[5] ____ [1876]/2011 p.52)
[6] ____ [1876]/2011 p.54)

Bibliografía

Mainländer, P., & Jer, S. B. (2011). Filosofía de la redención. Fondo de Cultura Económica.

______ (1876). Die Philosophie der Erlösung. I

______ (1886). Die Philosophie der Erlösung II

______ (1989). Philosophie der Erlösung. Beltz Verlag.

______ (1996). Die Philosophie der Erlösung. Schriften, Band I/ Band II. Hrsg. Von     W.H. Müller-Seyfarth. Hildesheim/Zürich/New York: Georg Olms Verlag &     Horstmann, U.

______ (2019). Die Philosophie der Erlösung: II. Beltz Verlag.

______& Piro, L. (2014). Die Philosophie der Erlösung, Erster Band (German Edition) (1.a ed.).

Imagen | Unsplash

Cite este artículo: Aguiliuz, J. (2022, 06 de septiembre). Sobre la filosofía de la redención: Prolegómeno suicida (Parte 1 de 8). Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2022/09/sobre-la-filosofia-de-la-redencion/

Artículo de:

Jorge de Jesús García Aguiluz (autor invitado):
Estudiante de Filosofía y Comunicación; autor del libro «Lingua et Mortem: La fenomenología de la redención»

#Pesimismo, #Redencion, #reflexión

por autores invitados

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