John Greco nos habla sobre la virtud, la suerte y el problema pirrónico. (Parte 1 de 2)

¿Alguna vez te has preguntado si el gran tema epistémico sobre el conocimiento puede darse por medio de la virtud y la suerte?

Pues bien, en el texto Teorías contemporáneas de la justificación epistémica. Volumen 1 Teorías de la justificación de la epistemología analítica presentado por el Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra el capítulo titulado La virtud, la suerte y el problema pirrónico de John Greco, el cual comienza por exponernos el trilema de Agripa. Este surge de la noción de que el conocimiento debe basarse en buenas razones, no obstante, cualquier intento por esto resultará en una gama de 3 únicas opciones:

  1. En un regreso al infinito, esto es, que la justificación del conocimiento se rastrea, pero jamás se llega a un último término, puesto que es interminable dicha cadena.
  2. En un círculo cerrado, lo cual corresponde con que el conocimiento mismo es en sí su propia justificación.
  3. En creencias arbitrarias, es decir, que el conocimiento no es contundente, sino que se da de manera inconsistente.

De esto que se crea que el conocimiento es, sencillamente, imposible “de alcanzar”. Por lo que nos dice Greco que tanto el externismo como el fiabilismo ofrecen respuestas.

Primeramente, el fiabilista dice que el conocimiento surge de una creencia verdadera que resulta de un proceso fiable. Y aunque no todo proceso fiable tiene buenas razones, aun así puede haber conocimiento.

Como ejemplo de esto está la percepción que, aunque puede ser un método fiable para darnos cuenta de ciertas cosas, no es por necesidad que al observar algo pensemos inferencias formales, trascendentales o esenciales sobre lo que se ve. Si no que nos detenemos en que vemos algo y ya está.

De esta manera, el fiabilista niega que todo conocimiento debe estar basado en buenas razones o que el conocimiento es producto del razonamiento.

Ahora bien, sobre esta hipótesis del conocimiento como un proceso fiable, Laurence Bonjour, Keith Lahrer y Ernesto Sosa se postulan como no simpatizantes. En general, sus diversas críticas convergen en el punto de que, si bien es cierto que desde un proceso fiabilista el conocimiento se encuentra, este solo se da desde un elemento azaroso. De tal suerte que no es por virtud del agente epistémico, sino por un mero evento fortuito en el cual el sujeto ni siquiera es capaz de prever, incluso, ni de comprender, dicen los antes mencionados.

Bonjour pone el ejemplo de Norman, quien es un sujeto que cree que cierto presidente está New York, de esto no tiene pruebas “duras” más que una especie de clarividencia. No obstante, resulta que es cierta la creencia, por lo tanto, fiable, dice Bonjour, aunque Norman no sepa cómo alcanzó tal conocimiento.

Lehrer pone el ejemplo de un sujeto al que llama Verotemp, pues se le añade un dispositivo en el cerebro que es capaz de determinar correctamente la temperatura y de generar pensamientos sobre la temperatura. Así, Verotemp puede pensar y acertar sobre la temperatura de diversos objetos. Sin embargo, no tiene una reflexión sobre el fundamento de sus creencias.

De esto, y a modo de síntesis de lo que Bonjour y Lehrer opinan sobre la vía que toman los fiabilistas sobre el conocimiento, Sosa establece una metáfora. Esta es que el descubrimiento de un conocimiento desde el sentido fiabilista es como encontrar oro entre la oscuridad, donde el agente no tendría mérito porque fue desde un evento fortuito su adquisición. Por el contrario, dice Sosa que aquel que descubre el conocimiento en la plena iluminación de sus razonamientos es un ser virtuoso al que se le han de conceder los mejores de los méritos.

De esto que se extraiga que los escépticos y sus simpatizantes (pirrónicos) aceptan la metáfora. No obstante, los fiabilistas insisten en que llegar al conocimiento de forma fiable no deviene desde la suerte.

Sintetizando, el argumento pirrónico es el siguiente: el conocimiento es un logro que dignifica al agente en su mérito (Conocimiento Reflexivo → Mérito). Por el contrario, llegar al conocimiento de una forma irreflexiva no es digno de mérito y no cuenta como conocimiento válido (Conocimiento Irreflexivo → ¬ Mérito y ¬ Conocimiento).

A lo cual Greco dice estar de acuerdo con la primera parte, pero no con la segunda. En el siguiente artículo se presentará su respuesta y, propiamente, su propuesta.

Bibliografía

García, C., Eraña, Á., & Dávalos, P. (2013). Teorías contemporáneas de la justificación epistémica. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de investigaciones filosóficas.

Imagen | Unsplash

Cite este artículo: Gómez, C. (2022, 19 de septiembre). John Greco nos habla sobre la virtud, la suerte y el problema pirrónico. (Parte 1 de 2). Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2022/09/sobre-la-virtud-la-suerte-y-el-problema-pirronico
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por Claudia Gómez

Estudiante de Filosofía en la Universidad de Guadalajara (México).

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