Muy pocos hemos tenido la oportunidad de experimentar o vivir [aunque suene rarola muerte de cerca y lejos de sentimientos o visiones espirituales, es verdad que dicha situación hace reflexionar y permite, de una u otra manera, ver como en efecto carrusel toda o gran parte de nuestra vida.

¿Por qué vemos eso?

Quizá por el miedo natural que se tiene de morir. Y es que es claro que no sabemos lo que nos espera -si es que nos espera algo- con certeza [algunos guardan, probablemente en un sentimiento de consolación, la ilusión de una vida más allá de la orgánica]. Lo que sí es cierto, es que no habrá ni marcha atrás ni una nueva vida [orgánica, al menos].

Existe también el temor al saber y reconocer que nuestra existencia, tal cual, desaparecerá; y si no temiéramos a ello, dejaríamos de llamarnos propiamente seres vivos: la vida, es claro, es lo que nos da una razón de ser.

La enfermera australiana Bronnie Ware ha trabajado gran parte de su vida profesional en la Unidad de Cuidados Paliativos. Dicho espacio hospitalario, para quienes no sepan, es aquel que se encarga de brindar atención a los pacientes en fase terminales que no responden [ni responderán] a cuidados curativos, por lo que lo único que se pretende con ellos es generar una muerte digna con el menor dolor o estado general afectado posible.

Regrets of the dying [Lamentos de los moribundos], un artículo publicado hace algunos años (2012) en su blog, enlistó las cinco cosas más comunes de lo que sus pacientes se arrepintieron al encontrarse a punto de morir o en su fase más cercana al recordar y meditar sobre lo que fue e hicieron con su vida.

Te comparto dicha lista, con una breve reflexión:

Desearía haber tenido el coraje de vivir
una vida fiel a mí mismo y no vivir
lo que otros esperaban de mí 

Este es/fue el pesar más usual de todos. Cuando las personas se dan cuenta de que su vida está a punto de terminar y miran hacia atrás, ven cuántos sueños no se han cumplido. La mayoría de la gente no había cumplido ni la mitad de sus sueños y tenían que morir sabiendo que, por su culpa –en la mayor veces de los casos– no los habían conseguido/perseguido. 

Es muy importante tratar de honrar al menos algunos de sus sueños en el camino. Desde el momento en que perdemos la salud, es demasiado tarde. La salud nos otorga una libertad que no valora hasta el momento que la perdemos.

Desearía no haber
trabajado tan duro

Lo más común entre los varones al sentir que la vida se les iba es que habían dejado ir mucho tiempo de calidad tanto con su pareja, hijos y familiares debido a su obsesión de generar ingresos, algo que en la mayoría de los casos se empleaba para lujos y no tanto para saciar las necesidades básicas.  

Desearía haber tenido el coraje
para expresar mis sentimientos

Muchas personas suprimieron sus sentimientos con el fin de mantener la paz con los demás, y como resultado, se establecieron para ellos una existencia mediocre que nunca llegó a ser lo que realmente podían o querían ser capaces de llegar a ser. 

No podemos controlar las reacciones de los demás, sin embargo, y aunque la gente puede reaccionar inicialmente ante tu forma de ser, hablando honestamente, nunca les darás gusto. Sé tu mismo, tu misma.

Desearía haberme mantenido
en contacto con mis amigos

La vida muchas veces se va en el trabajo, e incluso en la familia (en el mejor de los casos), pero, por más que esta segunda es clave, pasar tiempo con “la familia que eliges” es sin duda un tesoro inigualable. Serán ellas y ellos, muchas veces, las que estarán ahí cuando todo vaya mal.

Desearía haberme
permitido ser más feliz

Un poco ligado al tercer lamento, ya que para muchos de los moribundos su vida se había ido tratando, o de seguir patrones y hábitos, o de fingir ante la sociedad que estaban contentos, o incluso que vivían una vida determinada de acuerdo a la sociedad por el miedo al qué dirán sin permitirse hacer y ser lo que realmente les hacía felices.

Bronnie Ware cierra con una frase que me encantó: “la vida es una elección. Es tu vida. Elige conscientemente, elige sabiamente, elige honestamente. Elige la felicidad“.

Como vemos, creo que en resumen podríamos decir muchos de ellos se hubieran querido dar la oportunidad de sonreír más seguido o, simplemente, de hacer tonterías de vez en vez. Está bien ser serio-formal-decente (ante la sociedad), pero no puedes negar el hecho que lo más bobo es, la mayoría de los casos, lo que más te genera felicidad.

Ojalá ninguno de nosotros nos arrepintamos de alguno de estos puntos cuando sea el momento de recapitular nuestras vidas.

Imagen | Flickr

Publicado originalmente en el bLog de miguE en septiembre de 2012.

Cita este artículo (APA): García, M. (2022, 12 de octubre). ¿De qué nos arrepentiremos al morir?. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2022/10/de-que-nos-arrepentiremos-al-morir/
#arrepentimientos, #morir, #muerte, #paliativos, #reflexión

por Miguel Ángel

ceo de filosofía en la red, drando. en Filosofía, mtro. filosofía y valores, lic. en psicología organizacional, PTB en enfermería; catedrático de licenciatura en la Universidad Santander (México)

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