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Sobre la filosofía de la redención: Prolegómeno suicida. Parte 5 de 8

Philipp Mainländer en su sistema de pensamiento, argumenta a la ética de forma inmanente, una ética accesible para todo ser humano dotado de razón, una ética que depende del mundo material inmediato.

Mainländer observa, características celestiales y diabólicas en la condición humana, que al mismo tiempo protagonizan en la vida de los humanos. Los caracteres celestiales guiados por el debilitamiento y lo diabólico o demoniaco nuestra condición actual.

De lo diabólico, lo celestial y la ética inmanente

La ética inmanente en Mainländer, no reconoce ningún tribunal divino después de la muerte, al contrario, ésta ética si afirma lo demoniaco del estado actual o lo demoniaco de los impulsos que te hacen querer la vida, contra lo celestial del estado ideal de su propia moral.

Das Christentum drohte seinen Bekennern mit der Hölle und versprach ihnen das Himmelreich, aber die immanente Ethik kennt kein Gericht nach dem Tode, keine Belohnung, keine Bestrafung einer unsterblichen Seele. Dagegen kennt sie die Hölle des gegenwärtigen Staates und das Himmelreich des idealen Staates, und insofern sie auf beide Hinweise, steht sie Fest auf der Physik.1

El cristianismo amenazó a sus seguidores con el infierno y les prometió el reino de los cielos, pero la ética inmanente no conoce el juicio después de la muerte, ni la recompensa, ni el castigo de un alma inmortal. Por otro lado, conoce el infierno del estado actual y el cielo del estado ideal, y en la medida en que apunta a ambos, se mantiene firme en la física.

Philipp Mainländer

La ética inmanente amenaza con un ciclo sin fin donde el individuo se condena en su progenie, en nuestros hijos que son muestra de nuestro renacimiento. A diferencia del Estado Ideal que promete la política, la ética inmanente Mainländeriana es la del camino al Estado Ideal en la muerte sin temor a ser juzgados por una divinidad, puesto que la unidad divina se exterminó. La filosofía inmanente de Mainlander no te incita o motiva al suicidio, pero es un mecanismo violento que destruye contramotivos.

Batz considera al egoísmo del ser humano como una característica intrínseca; el ser humano no sólo quiere conservar su propia existencia, sino también en que éste desea la mayor cantidad de bienestar y disfrutar cada goce que pueda, así para evitar o minimizar el posible dolor o sufrimiento. Al mismo tiempo Mainländer considera que todos los movimientos, son el accidente del primer movimiento

No obstante, todos los movimientos son consecuencias del primer movimiento, que debemos calificar de libre. Y así, la razón -que podemos denominar un principio liberador- ha devenido por necesidad y opera con necesidad: en ninguna parte del universo hay lugar para la libertad.2

Philipp Mainländer

Así Philipp contra argumenta el carácter libre de cada ser individual y lo argumenta como un ente sometido a las leyes de universo, a la teleología del exterminio motivado por el deseo inicial del no ser. La voluntad, –como la supuesta capacidad de elección de los seres dotados de intelecto–, cuando busca redimirse puede lograrlo por medio del ejercicio de la razón, llegando a la conclusión de que “el no ser es mejor que el ser”, Nichtsein ist besser als Sein.3

Es ella la que, a través de la experiencia y la ciencia, le presenta al ser humano la vida en todas sus formas, lo hace examinar, comparar y concluir, conduciéndolo, finalmente, a la comprensión de que el no ser es preferible a todo ser. Y cuando la voluntad está dispuesta y penetra en ella este conocimiento abstracto con violencia irresistible, de tal forma que le provoca un ansia vehemente por el, entonces se ha consumado el acto de salvación por la vía más natural, sin conocimiento intuitivo, indicio ni milagro. Es por eso que antes era absolutamente imprescindible la auténtica fe, y hoy en día es necesario, de un modo incondicional, el saber enardecedor para santificarse.4

Philipp Mainländer

Mainländer afirma a la razón y a la voluntad como el enlace que nos va a conducir a la redención, la razón como el medio para estructurar el pensamiento y la voluntad para poder ejercer la salvación de propia mano. Aunque Mainländer sostiene que no todos pueden seguir el camino de la redención porque no a todos se les puede exigir pensar así, sobre todo a los “brutos en materia filosófica”.

[…] Und deshalb kann auch Tugend gelehrt werden, muss Tugend gelehrt werden; nur kann ich von einem philosophisch Rohen nicht verlangen, dass er sein höchstes Wohl im Nichtsein erkenne. Dazu gehört hohe Bildung und der umfassendste geistige Horizont, wenn nicht das Herz schon bei der Zeugung eine asketische Richtung erhalten hat. Der Rohe kann nur in den Gütern der Welt, in Reichtum, Ehren, Ruhm, Genuss etc. sein Wohl erkennen. Befähigt ihn durch echte Bildung, es höher zu suchen, so gebt ihr ihm auch die Möglichkeit, es zu finden.5

[…] Y por tanto también se puede enseñar la virtud, hay que enseñar la virtud; sólo que no puedo pedirle a un filosóficamente bruto que reconozca su bien supremo en el no ser. Esto requiere un alto nivel de educación y el más amplio horizonte intelectual, si el corazón no ha recibido ya una dirección ascética en la concepción. El bruto sólo puede ver su bienestar en los bienes del mundo, en la riqueza, el honor, la fama, el goce, etc. Capacítalo a través de la educación real para buscarlo más alto, así también dale la oportunidad de encontrarlo.6

Philipp Mainländer

Y por ello se puede y debe enseñar la virtud; pero no puedo exigirle a un bruto -en materias filosóficas que reconozca como su máximo bien el no ser. Para ello se requiere de una elevada formación y del más amplio horizonte espiritual, en caso de que el corazón no haya recibido, ya en la procreación, una orientación ascética.7

Philipp Mainländer

Batz conceptualiza las características de las personas brutas a partir de su capacidad de «reconocer su bienestar únicamente en los bienes del mundo, en la riqueza, el honor, la fama, el placer, etc. Si lo facultaran, merced a una auténtica educación, para buscar más alto, también le habrían otorgado la posibilidad de encontrarlo».8

Los humanos egoístas no se pueden guiar para alcanzar otra cosa que no sea su bienestar, los ricos desarrollan actitutes altruistas «sólo para recuperar la paz de su corazón, que le fuera arrebatada por la representación de la miseria de otros».9

Philipp afirma que todas las actitudes humanas son motivadas por impulsos ególatras, pero hace la distinción que cuanto al grado de egoísmo de dichas tendencias.

El ser humano que se ha apartado de la vida y sólo quiere la muerte es un egoísta, al igual que aquel que con todo poderío quiere la vida; pero el egoísmo del primero no es el natural, el cual se suele denominar lisa y llanamente egoísmo o egolatría. Con otras palabras, tanto la buena voluntad originaria como la mala, solamente pueden enardecerse, esto es, entregarse completa y absolutamente a lo universal -situarse con gusto en la dirección del movimiento de la humanidad-, cuando el conocimiento de ello les garantiza una gran ventaja.10

Philipp Mainländer

De esta forma argumenta al suicida como un ególatra, al que se le ha revelado el camino de la redención y opta por él. Aunque de igual forma argumenta al deseoso de la vida como un ególatra, ya que seguirá las tendencias del beneficio propio incluso si eso conlleva provocar más sufrimiento.

El egoísta natural […] El piensa únicamente en su beneficio personal, y si sólo puede lograrlo (mas sin entrar en conflicto con las leyes) a costa de la paz y el bienestar de muchos, no le importan en lo más mínimo las quejas y el dolor de aquellos. Él hace rodar las monedas de oro entre sus dedos, y sus sentidos están como muertos para captar las lágrimas de los despojados.11

Philipp Mainländer

Finalmente, Mainländer propone al Estado Ideal (a partir de su Ética Inmanente) como la única posibilidad posible: «[…] el movimiento de la humanidad tiene como meta y logrará el Estado ideal, a pesar de aquellos que no lo deseen y opongan resistencia».12

Martin Heidegger habría retomado (muy proablemente) la ética inmanente de Mainländer para desarrollar su propuesta del Da-sein como (ser-para-la-muerte), mismo que debe cumplir la única posibilidad posible a partir del destino.

[…] des Daseins, in dem es sich frei für den Tod ihm selbst in einer ererbten, aber gleichwohl gewählten Möglichkeit überliefert.

Das Dasein kann nur deshalb von Schicksalsschlägen getroffen werden, weil es im Grunde seines Seins in dem gekennzeichneten Sinne Schicksal ist.13

[…] el Dasein, libre para la muerte, hace entrega de sí mismo a sí mismo en una posibilidad que ha heredado, pero que también ha elegido.

El Dasein sólo puede ser alcanzado por los golpes del destino porque en el fondo de su ser él es destino, en el sentido que acabamos de definir.14

Martin Heidegger

Todos los movimientos que desarrolla la humanidad se dirigen al Estado Ideal de la ética inmanente, el movimiento del ser hacia el no ser. Y para alcanzar el no ser Batz considera a la castidad como el medio más factible:

Nun aber soll der Wille nicht mehr bloß den Tod verachten, sondern er soll ihn lieben, denn Keuschheit ist Liebe zum Tode.15

Pero ahora la voluntad ya no debe menospreciar la muerte, sino amarla, porque la castidad es amor a la muerte.

Philipp Mainländer

Pero, ahora, la voluntad no debe tan sólo despreciar la muerte, sino que debe amarla, pues la castidad es amor a morir. ¡Inaudita exigencia! […] ¡la redención de la vida, la liberación de sí mismo! 16

Philipp Mainländer

Por medio de la abstinencia del placer sexual, los humanos, considera Mainländer, se libran del renacimiento, su carne se redime y la muerte absoluta es la recompensa. De esta forma la tarea a la que fueron asignados como organismos del cosmos se cumple y quien empeña la vida en divulgar la palabra del exterminio «es el más puro fenómeno en esta Tierra: un iluminado, un redentor, un vencedor, un mártir, un sabio héroe».17

Mainländer también medita sobre el concepto del propio pesimista, él lo argumental como alguien maduro para la muerte:

El que está maduro para la muerte y no está en condiciones de amar la vida, así como el optimista no puede apartarse de ella. Si el pesimista no reconociera que perviviera en sus hijos -con lo cual perdería la procreación su carácter cruel-, tal como Humboldt, retrocedería igualmente espantado ante ello por el hecho de tener que pagar pocos minutos de voluptuosidad con los tormentos que ha de sufrir un ser desconocido quizá por ochenta años, y considerará con razón como un delito la procreación de hijos.18

Philipp Mainländer

Mainländer considera que el pesimista –en el sentido más estricto de la palabra- es aquel que no está en condiciones de amar la vida y que reconoce que su descendencia va a estar condenada de ésta forma, Batz afirma a la procreación de hijos como un posible delito.

Und wer ist ein Pessimist? muss es sein? Wer reif ist für den Tod. Er kann so wenig das Leben lieben, wie jener vom Leben sich abwenden kann. Er wird, wenn er nicht erkennt, dass er in seinen Kindern weiterleben würde, wodurch die Zeugung ihren grausamen Charakter verliert, wie Humboldt entsetzt davor zurückschrecken, wenige Minuten der Wollust zu erkaufen mit den Qualen, die ein fremdes Wesen vielleicht 80 Jahre lang erdulden muss, und wird das Kindererzeugen mit Recht für ein Verbrechen halten.19

¿Y quién es pesimista? ¿quién debe serlo? Quién está maduro para la muerte. No puede amar la vida más de lo que puede apartarse de la vida. Si no se da cuenta de que vivirá en sus hijos, lo que significa que la procreación pierde su carácter cruel, rehuirá, como Humboldt, comprar unos minutos de lujuria con los tormentos que un ser extraño podría tener que soportar por 80 años, y con razón considerará el engendrar hijos un crimen.

Philipp Mainländer

Concluyendo podemos decir que Batz considera a al ser humano como un ente egoísta al mismo tiempo que lo argumenta como un ente sometido a la teleología del exterminio motivado por el deseo inicial (de la unidad divina) del no ser. Es gracias al enlace entre voluntad y a la razón que obtendremos la redención, puesto que la razón es el medio para estructuras nuestros criterios y la voluntad para ejercer la salvación de propia mano.

Todos los que llegan a la muerte, obtienen el premio de la redención, se la han ganado. Cuando por fin siguen los caminos de la muerte, obtienen el crecimiento espiritual e intelectual. La flama de la voluntad se extingue junto a los latidos del miocardio, están redimidos.

Notas

[1] (Philipp Mainländer [1876]/2014 | Tomo I, Ethik, 25.).

[2] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.96).

[3] (Philipp Mainländer [1876]/2014 | Tomo I, Ethik, 23.).

[4] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.96).

[5] (Philipp Mainländer [1876]/2014 | Tomo I, Anhang: Kritik der Lehren Kant’s und Schopenhauer’s. Ethik).

[6] (Philipp Mainländer [1876]/2014 | Tomo I, Apéndice: Críticas a las enseñanzas de Kant y Schopenhauer. Ethik).

[7] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.97).

[8] Íbidem.

[9] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.97).

[10] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.98).

[11] Íbidem.

[12] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.99).

[13] (Heidegger, M. [1927]/2018).  § 74.)

[14] Íbidem.

[15] (Philipp Mainländer [1876]/2014 | Tomo I, Ethik, 26.).

[16] (Philipp Mainländer [1876]/2011 pp.100 y 103).

[17] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.110).

[18] (Philipp Mainländer [1876]/2011 p.111).

[19] (Philipp Mainländer [1876]/2014 | Tomo I, Metaphysik, 21.).

Bibliografía

Heidegger, M. (2012). Ser y Tiempo (1.a ed.). TROTTA.

______ & Herrmann, F. V. (2018). Martin Heidegger, Sein Und Zeit (1927) (2nd 2018 ed.). Verlag Vittorio Klostermann.

Mainländer, P., & Jer, S. B. (2011). Filosofía de la redención. Fondo de Cultura Económica.

______ (1876). Die Philosophie der Erlösung. I

______ (1886). Die Philosophie der Erlösung II

______ (1989). Philosophie der Erlösung. Beltz Verlag.

______ (1996). Die Philosophie der Erlösung. Schriften, Band I/ Band II. Hrsg. Von     W.H. Müller-Seyfarth. Hildesheim/Zürich/New York: Georg Olms Verlag & Horstmann, U.

______ (2019). Die Philosophie der Erlösung: II. Beltz Verlag & Piro, L. (2014). Die Philosophie der Erlösung, Erster Band (German Edition) (1.a ed.).

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Cite este artículo: Aguiliuz, J. (2022, 05 de octubre). Sobre la filosofía de la redención: Prolegómeno suicida (Parte 5 de 8). Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2022/10/redencion-prolegomeno-suicida/

Artículo de:

Jorge de Jesús García Aguiluz (autor invitado):
Estudiante de Filosofía y Comunicación; autor del libro «Lingua et Mortem: La fenomenología de la redención»

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por autores invitados

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