¿En qué piensas cuando escuchas la palabra “filosofía”? Sinceramente, a la mayoría se les vienen muchas cosas a la cabeza: desde el típico amor a la sabiduría1 o recordar el cole y esa asignatura aburrida de reflexiones y “conocimientos” trascendentales; otros tantos, probablemente, relacionen la palabra con la forma de vivir (o la intención que tiene) alguien o algo, en una fusión con los clásicos “misión-visión-valores” de una empresa o persona; y los “filósofos y filósofas”, por su parte, nunca llegan a un concepto único.

Pero algo se puede rescatar en medio de toda esta maraña, y me refiero no a intentar definir qué es o incluso detenernos en cosas como qué estudia, sino más bien, profundizar en cómo se vive y, si nos queremos poner más filosóficos, en lo que este saber hace en aquellas y aquellos que están en este mundo paralelo. 

En las múltiples entrevistas que he hecho con diversa cantidad de personas vinculadas a la filosofía, hay algo que es común entre todas ellas: la filosofía representa un parte aguas en sus vidas. El haberla descubierto, en su esencia general, les cimbró, les hizo no conformarse con el conocimiento que tenían y, sobre todo, no asustarse por el que tendrán. La filosofía para ellas y ellos representó un reinicio, una catarsis que les llevó a intentar, a su mejor manera posible, de llegar a “una verdad”.

Aunque, a pesar de lo anterior, ese es solo el único punto “frecuente” entre todos ellos; de ahí en más, el camino fue diametralmente diferente para cada una de esas personas. Sí, como he dicho, toparse con la filosofía fue un punto de inflexión, pero el sapere aude2 cada uno lo dio y lo experimenta diferente. Y es aquí cuando llegamos al cómo se vive. 

Normalmente, entendemos que la filosofía, en su praxis, es un arte solitario. Las moscas del mercado3 son algo de lo que debemos huir, Sócrates era un ente que se apartaba4, y en general, la filosofía, al ser algo introspectivo, nos exige el aislamiento.

¿Es así?

Sería muy aventurado, e irresponsable, dar una respuesta “concluyente” porque, como todas las cosas dentro de la filosofía, no hay una solución correcta ni universal. Pero, abusando de precisamente ese elemento individual, expongo mi reflexión: balance.

Sí, no podemos relegar al pensamiento filosófico solo a nosotros mismos, pero al mismo tiempo, no es adecuado solo aventar reflexiones a las masas, sin antes una introspección. En la soledad, en el silencio con nosotros y nosotras mismas, encontramos muchísimas cosas. Aún más, con medio de esta aura íntima, coexiste, en la mayoría de los casos, un interlocutor o interlocutora silenciosa pero quisquillosa. Son esas palabras que leemos, y que luego retumban en nuestros sesos, las fieles acompañantes de un sin número de noches.

Llegamos a tener discusiones con esas amigas y amigos muertos, en la mayoría de los casos, que nos han dejado un legado de cientos de años de reflexiones y debates. Pero muchas veces, y sobre todo cuando nos dedicamos profesionalmente a la filosofía, el fruto de esas charlas queda relegado a papers y demás indexadores de contenido, que si bien están geniales y son clave para la preservación del conocimiento, no pasan más allá, no tienen un impacto real.

Y es aquí cuando la parte de interacción toma sentido.

El roce humano, el tú a tú hace mucho, y la filosofía acompaña de manera impresionante. Ya lo decía anteriormente, esos diálogos que tenemos con aquellas letras que leemos, pueden retumbar de formas inesperadas cuando nos atrevemos a compartir, cuando hablamos, cuando salimos de esa caverna que es un paper o nuestra propia mente para enfrentarnos al mundo.

La filosofía tiene que encontrar el balance de la sociedad actual. Debemos de saber mezclarla de maneras homogéneas para, sin perder el elitismo y la razón ser de esta, sepa conjugarse e impactar, ya que de nada sirve, cualquier conocimiento, si se queda limitado a una base de datos, o cuando este solo genera puntos académicos para un grado, pero no impactos en la humanidad.

Sí, es verdad, se necesita la parte académica y todo el sistema orquestado para ello, pero también se requiere el reconocimiento de esta otra manera de hacer filosofía: la del mundo. Una filosofía que, al día de hoy, tiene dos aristas: el mundo real y el digital. Y esta filosofía no puede quedarse relegada bajo el mote de divulgación o difusión, también se hace filosofía en planos no ortodoxos. La filosofía se vive, se siente y evoluciona con uno. Y esta no puede estar limitada, para ser válida, solo a un plano específico.

Y volvemos a una de las preguntas iniciales: ¿qué es lo que hace la filosofía en las personas?

Las transforma.

Independiente de que cojas un camino académico y te desarrolles en él (algo admirable totalmente) o la uses como un detonante que marca un antes y un después en tu día a día. Lo que es cierto es que quién se topa con la filosofía no puede pasar indiferente. Y este antes y después deja una huella: en cómo eres, en cómo te relacionas, en cómo te enfrentas al mundo.

Como dije al inicio, definir a la filosofía es complejo porque, podríamos decir, cada uno de nosotros lo hará en la medida del grado de impacto en su vida. Para mí, concluyendo, la filosofía es un vehículo de encuentro; ha sido y es lo que me ha llevado a convivir y conocer muchísimas personas, todas distintas, pero en esa diversidad, con un elemento en común que nos une, que nos vincula y que logra cosas increíbles.

Eso es, para mí, la filosofía. Y eso forma parte de la magia de hacer filosofía en la red.

Notas

[1] Del griego: φιλοσοφία; derivado de φιλεῖν [fileîn] ‘amar’ y σοφία [sofía] ‘sabiduría’. Ver «φιλοσοφία». Diccionario Manual Griego: griego clásico – español. Vox: Spes. 1996. p. 625.

[2] Locución latina: atrévete a saber

[3] Cf. Nietzsche, F. (1883). Así habló Zaratustra

[4] Jenofonte, Recuerdos de Sócrates, Económico, Banquete, Apología de Sócrates, introds., trads. y notas de Juan Zaragoza, Madrid, Gredos (Biblioteca Clásica Gredos, 182), 1993.

Imagen | Fotografía de la Scuola di Atene (tomada por el autor)

Cite este artículo: García, M. (2022, 17 de noviembre). ¿Cómo se vive la filosofía? Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2022/11/como-se-vive-la-filosofia
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por Miguel Ángel

ceo de filosofía en la red, drando. en Filosofía, mtro. filosofía y valores, lic. en psicología organizacional, PTB en enfermería; catedrático de licenciatura en la Universidad Santander (México)

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