Este escrito se centrará en explicar cómo el hombre lidia con su libertad, la cual no fue elegida, sino que ya viene con él. De esta manera, debe aceptarla y saber cómo manejarla, ya que Dios no se encuentra presente para auxiliarlo. Por eso mismo, para poder tratar este ensayo, nuestra fuente principal será el filósofo Jean-Paul Sartre, quien también fue escrito, novelista y dramaturgo francés. El escrito que analizará este ensayo será el titulado “El existencialismo es un humanismo”, realizado en el año 1945. Tomando de este las reflexiones que hace Sartre en torno a la existencia y esencia, también como el ser humano es responsable de su libertad y la de los otros mortales, junto a la angustia que esta le genera. A su vez, como repercute en la sociedad actual, la cual tiene presente una gran influencia del existencialismo de este pensador.

Desarrollo

El filósofo define al existencialismo como “una doctrina que hace posible la vida humana y que, por otra parte, declara que toda verdad y toda acción implica un medio y una subjetividad humana1. Por ende, es vital el papel que cumple el hombre, ya que se encuentra la subjetividad de por medio, porque en todas las acciones que ejecutamos está presente. Nunca podremos ser plenamente objetivos, somos seres falibles, es decir, que el error se encuentra en nosotros, haciendo que nuestras acciones no sean correctas todo el tiempo. En efecto, se debe partir de la subjetividad, como dice Sartre o mejor dicho, “la existencia precede a la esencia”2. Porque el hombre es un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto, así este se vuelve responsable de todos, como menciona Heidegger. Entonces, se cae la teoría, la cual dice, Dios existe, ya que no hay naturaleza humana, así el hombre comienza

Por existir, se encuentra, surge en el mundo, y que después se define3

El hombre comienza siendo nada, luego en la existencia comenzará a ser, logrará esto con lo que este hace, en efecto, “el hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetivamente4. Por ende, comienza a ser algo que se lanza al porvenir, como menciona Sartre, entonces volvemos a lo mencionado anteriormente, la existencia precede a la esencia, siendo principalmente más importante, el existir. Y este subjetivismo se define como, la imposibilidad para el hombre de sobrepasar la subjetividad humana, esto quiere decir que no puede escapar de ella.

Al ser imposible escapar de la subjetividad, el hombre se tiene que elegir a sí mismo, es legislador a su vez lo está haciendo con toda la humanidad. Porque como se mencionó anteriormente, el hombre es responsable de todos. Esto recibe el nombre angustia, ya que como dice el pensador francés “no puede escapar al sentimiento de su total y profunda responsabilidad. Ciertamente, hay muchos que no están angustiados; pero nosotros pretendemos que se enmascaran su propia angustia, que la huyen5. Todos los que alguna vez en su vida tuvieron a su cargo responsabilidades la sintieron y parece ser que nadie está exento de alguna vez sentirla, nos encontramos rodeados de estas.

Teniendo en cuenta lo anteriormente mencionado, “todo está permitido si Dios no existe, en consecuencia, el hombre está abandonado6. En consecuencia, ya no hay un cielo inteligible al cual se puede acudir si se lo necesita, el bien es ya imposible a priori porque no hay trascendencia. Generando que el hombre, este condenado a ser libre, desamparado. En primer lugar, está condenado a pesar de no autocrearse y, en segundo lugar, libre, ya que este es, arrojado al mundo, teniendo que aceptar y resignarse a esta libertad que le generan un montón de responsabilidades y angustia, porque solo se encuentra una realidad la cual es la de la acción. Menciona Sartre, muchas veces estamos frente a varias opciones, las cuales no sabemos, cuál elegir y pedimos consejo a una persona externa. Esto que hacemos, es pura y exclusivamente nuestra responsabilidad, no podemos culpar a otros de nuestras acciones. De esta forma, hay que hacerse responsables tanto de nuestra libertad como de nuestras acciones que, obviamente, repercuten en el otro.

Es vital lo que afirma el pensador que es “soy yo mismo el que elige el sentido que tienen7. Las cosas que voy construyendo y eligiendo, junto al amor con el cual las voy realizando, por eso debe haber un compromiso total. Así, el existencialismo todo el tiempo alienta a la acción a no quedarse estático sin saber que hacer, ya que es una filosofía de la acción. Por esto mismo, el destino del hombre está en sus propias manos, tiene que responsabilizarse de su libertad, de las acciones que hace. Hay posibilidad de encontrar la libertad, pero, el ser humano debe aprender a cómo accionar frente a los demás y las cosas que lo rodean. En consecuencia, la moral que presenta el existencialismo, es una moral de la acción y como afirma Sartre, optimista porque depende exclusivamente del ser humano, su destino, él decide las siguientes páginas de su historia.

Por último, es importante decir que “nos captamos a nosotros mismos frente al otro, y el otro es tan cierto para nosotros como nosotros mismos8. Ya que, todo proyecto por más individual que sea tiene valor universal, es decir que uno construye eligiendo. Y esto, repercute en los otros, así no solo el hombre es responsable de su propia libertad, sino que la libertad de los demás depende de él. Siendo indispensable para su existencia, captarse a él mismo frente al otro. Pero, primero tiene que encontrarse a sí mismo y convencerse de que nada puede salvarlo de sí mismo.

Conclusión

Fue muy fructífero poder analizar, el existencialismo de Sartre, ya que, nos deja una gran enseñanza, la cual es el aceptar nuestra libertad, el hacernos responsables de ella. Porque no contamos ya con lo inteligible que nos brindaba Dios. Anteriormente, el hombre permanecía en la quietud esperando que Dios actuara por él. Por eso, lo que propone Sartre es aprender a lidiar con la angustia que nos generan las responsabilidades de la vida cotidiana. Así, poder manejar nuestros actos, ya sea con nosotros mismos o con otros, porque la libertad del otro, depende de mí. Porque soy responsable del otro, en este mundo donde fui arrojado hacia el porvenir. En consecuencia, el existencialismo, que en realidad es un positivismo, una doctrina de la acción, me empuja a moverme, a accionar sin miedo a lo que pueda pasar, enseñándome a ser yo responsable de mis actos, de mi moral. No, buscando siempre algo o alguien el cual me hizo de determinada manera o me obligo a hacer tal o cual cosa.

Nuestra sociedad, la cual se siente culpable por los actos que realiza o en los momentos de ocio, está abrumada por la sensación constante de responsabilidad, tiene que aprender a en primer lugar, elegirse a si mima y hacerse cargo de las decisiones. No, buscar alguien que cargue con su culpa, sino tener la dignidad y el compromiso total en sus actos con los demás. Ya que, al construir, está generando un valor universal porque el ser humano es sociable, no puede vivir en soledad.  Aunque, siempre la angustia de las responsabilidades este presente, debemos elegirnos y responsabilizarnos de lo que somos y lo que hacemos.

Notas

[1] Sartre,1945; p2.

[2] Ibídem.

[3] Ibídem.

[4] Sartre,1945; p4.

[5] Sartre,1945; p5.

[6] Sartre,1945; p7.

[7] Sartre,1945; p9.

[8] Sartre,1945; p14.

Bibliografía

Sartre, J. P. (2006). El Existencialismo Es Un Humanismo. UNAM.

Imagen | Pexels

Artículo de:

Sol Maria Catolino Carísimo (autora invitada):
De Buenos Aires, Argentina. Profesora de filosofía egresada del instituto Pbro. A. M. Sáenz y lic. en filosofía en la UCALP de la ciudad de la Plata.

Cite este artículo: Catolino, S. (2022, 24 de diciembre). ¿La persona es realmente libre? Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2022/12/la-persona-es-realmente-libre
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