Con la llegada de la información a nuestras vidas, se ha ido dejando de lado el verdadero sentido de la búsqueda del conocimiento. La sociedad de la información nos empuja cada vez más a una moda de inacción frente a la objetividad que marca el conocimiento. La verdad se ve desplazada a través de los medios masivos de información, que solo buscan el sensacionalismo, pero lejos de acercarse a la verdad, marca la pauta de la posverdad, como una moda impuesta de forma inconsciente hacia nuestra conciencia. En consecuencia, es importante hacer un alto en el mundo líquido en el que nos encontramos y pensar sobre los peligros que esta supone. Al alejarnos de la verdad, también vamos apagando nuestra capacidad de pensar críticamente y nos convertimos en lacayos de una sociedad que alaba la capacidad del no pensar y solo actuar frente a los estímulos que nos presentan los móviles. Viviendo en una virtualidad absoluta que pregona la facilidad como único medio de conseguir nuestros objetivos y se deja de lado el esfuerzo que todo lo que vale la pena supone.

La sociedad de la posverdad

La sociedad del siglo XXI exige implícitamente que, todos los ciudadanos tengan un smartphone para comunicarse. Como sociedad, hemos acortado los procesos comunicativos para acercarnos a las personas más alejadas, pero a la vez, nos hemos alejado de las personas más cercanas; sin embargo, no se ha contemplado la posibilidad de que la verdad está en crisis y esta crisis ha dado paso a la posverdad como una moda impuesta a todos los consumidores, sin la posibilidad de reflexionar sobre las preferencias, simplemente que nuestras decisiones sean dadas a través de diversos algoritmos predeterminados. La comunicación se ve mermada por la comunicación masiva de las redes sociales, porque tenemos más amigos en las redes que en la vida real. Es así como, la virtualidad comunicativa nos enseña a dialogar con nuestros amigos virtuales, pero en la vida real nos cuesta entablar una buena conversación con las personas.

Las redes sociales, de manera casi inadvertida, se han transformado en lacayos de esta posverdad. Se elaboran noticias y titulares acompañados de imágenes, con poco texto y mucha emotividad que se comparten miles y millones de veces.

(Ruiz, 2020, p. 106)

En la sociedad de la posverdad no se valora el esfuerzo autónomo de las personas, sino la aceptación de todo sin cuestionar nada. Pero al dejar de lado el cuestionamiento y la duda, nos vamos convirtiendo en autómatas de una sociedad que no busca que pensemos, sino que aceptemos sin reflexión todo aquello que se nos presenta como verdadero. Aun así, es una verdad manipulada, una verdad que solo responde a los estímulos mediáticos y sin comprobación veraz, en fin, la sociedad de la posverdad es la que manipula bajo los intereses de poder la conciencia de las personas.

Por ello, la escuela debe ser el lugar idóneo para enseñar a dudar de todo aquello que se presente como indudable o incuestionable, es ahí donde debemos poner el ojo, ya que una sociedad que no tolera la duda, es una sociedad que solo busca manipular a quienes habitamos en ella y es lo que está sucediendo en la actualidad. Es importante que las personas activemos nuestro pensamiento crítico para evitar la manipulación a la que estamos sometidos todos los días.

Desarrollar el pensamiento crítico

El siglo XXI es una época particular, porque la sociedad ha sufrido diversas transformaciones a nivel global, pues con la inserción de la virtualidad en la educación y en todos los ámbitos de la sociedad, se ha dejado al descubierto muchas carencias socioafectivas, las cuales han buscado ser llenadas a través de la virtualidad, pero eso hace evidente que, como seres humanos no hemos alcanzado el nivel de madurez necesaria para poder manejar la redes, sino que son ellas las que marcan la pauta que debemos seguir como sociedad.

Hoy en día asistimos a una masiva inundación de emociones por parte de la virtualidad, se nos induce constantemente a consumir de forma indiscriminada sin preguntarnos razones de la misma, y cuando tratamos de privarnos del consumo emocional al cual estamos expuestos, entonces aparece uno de los trastornos de nuestro siglo: la ansiedad. Porque la virtualidad se convierte en adicción cuando no sabemos controlarla a tiempo y es ella quien comienza a dictarnos nuestro día a día.

Para controlar esta ola de emociones irracionales a las cuales estamos sometidos a diario, es importante que la filosofía sea repensada como forma de activación del pensamiento crítico, en la que los niños y jóvenes aprendan a pensar por sí mismos, pero esta forma de pensamiento constituirá la base para que se forme el nuevo ciudadano que las democracias necesitan hoy.

El pensamiento crítico exige un compro­miso de todas las personas que participan en el proceso pedagógico que se desarrolla en el aula. Suele ocurrir que los profesores que se esfuerzan en enseñar pensamiento crítico se desanimen ante la resistencia de los estudian­tes. Sin embargo, cuando un estudiante aprende la ha­bilidad de pensar críticamente —y esto por lo general sucede con unos pocos, no con la mayoría—, la experien­cia es de lo más gratificante para las dos partes.

(Hooks, 2022, p. 20)

En ese sentido, para desarrollar el pensamiento crítico debemos empezar por el asombro, a través de aspectos cotidianos. Los niños poseen esta capacidad de manera innata, pero a medida que van creciendo la sociedad, la escuela y el hogar se encargan de anularla. Por eso, los docentes de filosofía son la piedra angular en el desarrollo del pensamiento crítico para despertar en ellos la curiosidad por conocer y que ello los lleve al cuestionamiento y la reflexión por aquello que se les presenta. Pues el pensamiento crítico es necesario para desarrollar ciudadanos conscientes de su realidad frente a la virtualidad.

Bibliografía

Hooks, B. (2022). Enseñar pensamiento crítico. Editorial Rayo verde.

Ruiz, J. C. (2020). El arte de pensar. Cómo los grandes filósofos pueden estimular nuestro pensamiento crítico. Editorial Almuzara.

Imagen | Pexels

Cite este artículo (APA): Sosa, V. (2023, 28 de febrero). El pensamiento crítico y la posverdad. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/02/el-pensamiento-critico-y-la-posverdad
#información, #pensamiento crítico, #Posverdad, #sociedad

por Vladimir Sosa Sanchez

Licenciado y profesor de Filosofía, Ciencias Sociales y Religión. Estudió Maestría en Filosofía. Miembro del grupo de investigación, Filosofía y Liberación - UNMSM (Perú). Miembro de Filosofía en la red (México). Miembro del colegio profesional de la COMEFI (México) y del Instituto Peruano de Investigaciones Filosóficas.

error: Content is protected !!