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Lee la primera parte, y la segunda parte. 

En cuanto a la rigurosidad histórica de “symploké” y “pluralismo platónico” tal y como aquí están expuestos, cabe decir que no pretende ser una tesis histórica, ni una tesis sobre el pensamiento de ningún filósofo, sino más bien una herramienta teórica influenciada por las traducciones del Sofista que he consultado (Platón, 1988) y el concepto usado por Gustavo Bueno1 que, creo, permiten acercarnos al tema tratado con mayor profundidad y rigor.

En primer lugar, la fórmula conjuntiva resultante de nuestra anterior discusión, “ni todo está relacionado con todo ni nada está relacionado con nada”, es lo que entenderemos aquí como “principio platónico de symploké”, famosamente presente en el diálogo El Sofista (Platón, 1988).

Damos una nueva definición de pluralismo existencial discontinuista:

Aquella ontología que se construye, al menos, basándose en el principio platónico de symploké.

La propuesta humanista está construida, en su plano o contexto, alrededor de este principio, y nos muestra los dos subprincipios propios del principio de symploké. Por un lado, el principio de imposibilidad de la desconexión interexistencial absoluta garantiza que exista un número diferente de 0 de existentes abrigados bajo el paraguas de “lo humano”. Es decir, que el rango de valores que toma “lo humano” caiga dentro de lo efectivamente existente. Por otro lado, el principio de imposibilidad de la conexión interexistencial absoluta garantiza que “lo humano” no sea unitario ni externamente —por lo cual permite la diferencia dualista fundamental “yo—ello”, “esto—aquello”, “nosotros—otros”—, ni internamente —lo cual permite la graduación de “lo humano” desde un modelo normativo o puro de “lo humano” hasta, según la norma,  un concepto menor, mínimo o degradado de “lo humano”—.

Como con todo pluralismo existencial discontinuista, podemos revelar su esqueleto lógico mediante una reducción analítica dual—fundamental. El mismo Platón nos ofrece una guía para ello mediante dos argumentos. Intentaré construir una versión de estos tomando los siguientes axiomas:

El movimiento, aquello que transmite el cambio a todo con lo que está conectado, existe.

El reposo, aquello que transmite el no—cambio a todo con lo que está conectado, existe.

Los contrarios, aquellos existentes que no pueden ser, respecto a un existente, al mismo tiempo y en el mismo sentido, existen.

El reposo es el contrario del movimiento.

Recordemos que el principio de symploké está constituido por dos subprincipios: la imposibilidad de la desconexión interexistencial absoluta y la imposibilidad de la conexión interexistencial absoluta. Los argumentos platónicos son los siguientes.

Sobre la imposibilidad de la desconexión interexistencial absoluta:

Si nada está conectado con nada, entonces ni el movimiento ni el reposo están conectados con el ser, y por tanto no existen. Se violan los axiomas 1 y 2. Por tanto, no es posible que nada esté conectado con nada.

Sobre la imposibilidad de la conexión interexistencial absoluta:

Como es fácil de ver, el movimiento anula al reposo, y el reposo anula al movimiento. Si todo está conectado con todo, entonces el movimiento y el reposo están conectados. Pero esto causaría que el movimiento dejase de cambiar puesto que le es transmitido el no-cambio, y que el reposo cambiase puesto que le es transmitido el cambio. Pero esto es imposible, puesto que el movimiento, por su propia naturaleza, no puede dejar de cambiar, ya que se transmite el cambio a sí mismo, pues está en conexión consigo mismo mediante el principio de identidad y transmite cambio a todo con lo que está conectado. Lo mismo pasa con el reposo pero considerando el no-cambio. Además, si coexisten debe ser porque no son contrarios. Se violan los axiomas 1, 2 y 4. Por tanto, no es posible que todo esté conectado con todo.

Por los axiomas 1, 2 y 4, parece claro que tenemos ante nosotros un sistema pluralista. Probémoslo mediante reducción analítica dual—fundamental. Avanzamos primero por procedimiento filosófico—sintético y posteriormente por procedimiento filosófico—analítico. 

En primer lugar, por el axioma 3, sabemos que este es un sistema de contrarios. Tratemos de extraer la idea general de estos argumentos mediante la reducción analítica dual—fundamental, lo cual nos permitirá observar cómo los sistemas de contrarios derivan en un pluralismo existencial discontinuista. Comencemos.

Procedimiento filosófico-sintético: como el sistema considerado es un sistema de contrarios, tenemos al menos un existente que no puede ser, respecto a otro existente, al mismo tiempo y en el mismo sentido. Esto es: es un sistema tal que existen al menos dos predicados P y Q tal que, para al menos un existente a, ¬(Pa∧Qa). Tomemos el existente p al cual le corresponde el predicado P. ¿Cuál es la cualidad fundamental y absoluta de p? Ser p, es decir, el principio de identidad. Este principio corresponde a “lo p”, lo cual es aquello que transmite el “ser p” a todo con lo que está conectado. Lo p queda delimitado por lo nop al cual, de la misma manera, le corresponde “lo nop”, lo cual es aquello que transmite el “no ser p” a todo con lo que está conectado. Por tanto, p no puede ser p y nop al mismo tiempo y en el mismo sentido. Este es el famosísimo principio de no contradicción. Entonces, p tiene al menos un contrario, nop, respecto al cual no puede ser al mismo tiempo y en el mismo sentido. Desde p obtenemos dos familias, “lo p” y “lo no-p”. Sintetizamos los existentes que cumplen tales predicados en estas dos familias. Como es fácil de ver, todo existente debe caer en alguna de las dos familias.

Procedimiento filosófico-analítico: tales familias no pueden estar conectadas, pues ambas están conectadas con “lo p” y “lo no—p” y, por lo mismo, si estuviesen conectadas relacionarían mediante transitividad “lo p” con “lo no—p”. Pero esto es imposible, pues estos no pueden ser al mismo tiempo y en el mismo sentido.

Por ello, queda claro que este sistema es pluralista, y que puede ser expresado mínimamente en dos familias de contrarios desconectados.

Probamos ahora que tal pluralismo de contrarios es discontinuista, es decir, que es tal que propone un ser absolutamente discontinuo. 

Con el objetivo de probar que es absolutamente discontinuo: para toda relación no vacía R existen al menos dos existentes a y b tales que ¬Rab cuando a representa “lo p” y b representa “lo nop”. Además, para cada existente a, como todo existente cae (puede ser representada en) o bien dentro de la familia de “lo p” o bien en su contraria, hay al menos otro existente b y una relación no vacía Q tal que ¬Qab cuando a se representa o bien en “lo p” o bien en “lo no—p” y b en su contrario, y Q representa la relación “estar conectado con”, la cual no está vacía pues al menos cada familia está conectada internamente mediante la relación “también pertenecer a la familia F”. Por tanto, en este sistema el ser es absolutamente discontinuo. 

Entonces, el sistema de contrarios expuesto es un pluralismo discontinuista. Ya que esto lo hemos concluido tomando como base el principio platónico de symploké, llamamos a este sistema expuesto “pluralismo platónico”. Así, damos las siguientes definiciones:

Llamamos “pluralismo platónico” a todo pluralismo discontinuista de contrarios.

Llamamos “principio platónico de symploké” a toda operación que establezca que un sistema es un pluralismo platónico.

Teniendo esto en cuenta, está claro que lo que hemos considerado es un pluralismo platónico. El humanismo, en tanto es un pluralismo discontinuista de contrarios, pues distingue entre “lo humano” y su contrario “lo no-humano”, y entre “lo más humano” y “lo menos humano”, es, en su plano o contexto, un pluralismo platónico. Tiene sus raíces, por tanto, en el principio platónico de symploké.

Pasemos a discutir las posibles fallas de esta ontología humanista. Para ello nos centraremos en el principio platónico de symploké. Recordemos que, si lo que hemos expuesto es correcto, este consta de dos subtesis fundamentales: una subtesis sobre la imposibilidad de la desconexión interexistencial absoluta y una subtesis sobre la imposibilidad de la conexión interexistencial absoluta. Veamos como es posible aceptar la primera y rechazar la segunda.

Es posible aceptar la subtesis sobre la imposibilidad de la desconexión interexistencial absoluta por dos razones. En primer lugar, tomando el argumento que expone Gustavo Bueno2, si la desconexión interexistencial fuese absoluta entonces no podría existir ninguna relación entre el existente que es el sujeto, llamémoslo S, y otro existente E. Por ende, no podría existir la relación “S conoce E”. Pero entonces tampoco podríamos conocer esto mismo, que acabamos de probar. Tampoco podríamos conocer ninguna de las verdades lógicas, filosóficas y matemáticas que de hecho conocemos. Por tanto, es posible aceptarla primera subtesis en nuestra ontología posthumanista.

Podría ofrecerse un segundo argumento. Este es una versión del argumento de Platón pero considerando hechos mooreanos3. En primer punto, considérese una sensación que sea una fracción no—necesaria del ser. Por ejemplo, levántese una mano. “He aquí una mano”, dice la sensación correspondiente. Tal sensación existe y, por tanto, es un existente. Sin embargo, tal fracción no es el ser, pues no le es necesaria al ser, ya que, aun no siendo tal sensación, el ser seguirá siendo, (en el sentido de que seguirá siendo predicable de otras cosas, por ejemplo, de estas mismas palabras, incluso de sí mismo, puesto que él existe al menos como predicado y, por tanto, es) y una cosa siempre se es necesaria a sí misma. Como resultado, tenemos al menos dos cosas diferentes: el ser y otro existente. Pero tal existente es, pues existe. También el ser es, por lo que antes dijimos. Entonces, al menos dos cosas diferentes están relacionadas en el ser mediante la relación “también ser”. En consecuencia, es posible rechazar la desconexión interexistencial absoluta.

Antes de afrontar la segunda tesis, cabe decir que es posible rechazar el argumento ofrecido para defender la imposibilidad de una conexión interexistencial absoluta, fundamentado en la no composibilidad de, al menos, dos contrarios en una ontología cuyos existenciales están absolutamente relacionados. Explicamos ahora las posibles razones. 

Considérese una ontología de contrarios arbitraria. En esta ontología, ¿hay cosas que son? Si no hay cosas que son, entonces los contrarios no son, y, por tanto, no podrá ser una ontología de contrarios. Entonces, hay cosas que son. Ahora, si las cosas son es debido a que participan del ser. ¿Ambos contrarios participan del ser? Si solo un contrario participa del ser, entonces el otro contrario no participa del ser y en consecuencia solo hay un contrario. Pero hemos aceptado que es un sistema de contrarios. Por tanto, ambos contrarios deben ser. Pero ambos contrarios no pueden estar conectados, y de hecho lo están si ambos mantienen la misma relación de participación con el ser, pues estarán conectados mediante este. Aun así, hemos aceptado que están conectados mediante el ser. Entonces, no pueden ser contrarios. No obstante hemos aceptado que son contrarios. Reductio ad absurdum. Así, creo que sería posible rechazar los sistemas de contrarios tal y como aquí los entendemos.

Una consecuencia de esto es que nos veríamos forzados a decir que pares tales como mal—bien, cambio—reposo, coloro—incoloro, etc., no son contrarios, pues son relacionables y, por tanto, composibles en un determinado campo relacional o red conectiva (al menos, la propia del ser). Los llamaríamos, por contra, “existentes relativamente opuestos” (o, simplemente, “opuestos”), pues aceptaríamos que son opuestos, pero también que son relacionables, todo ello según consideremos una cara u otra de la realidad. No ahondaremos más en esto.

Notas

[1] Ver: Bueno, G. [fgbuenotv]. (2012, 12 de marzo). Gustavo Bueno, Sobre la Unidad y la Identidad (2) [Vídeo]. YouTube. https://youtu.be/T1lEBCGWuk8, y Symploké: Discontinuismo / Pluralismo radical / Monismo continuista / Ateísmo terciario. s. f. Filosofía en español. https://www.filosofia.org/filomat/df054.htm

[2] Ibídem.

[3] Wikipedia. Aquí hay una mano. Wikipedia, la enciclopedia libre. https://es.wikipedia.org/wiki/Aqu%C3%AD_hay_una_mano

Bibliografía

Bueno, G. [fgbuenotv]. s.f. Gustavo Bueno, Symploké [Vídeo]. YouTube. https://youtu.be/fML2Ysy6l6s

Bueno, G. [Juan José Méndez]. (2010, 24 de noviembre). Gustavo Bueno: el principio de symploké [Vídeo]. YouTube. https://youtu.be/ILZbBTpsbv8

Platón. (1988). Diálogos V. Gredos.

Artículo de:

Jaime Calaforra Arranz (autor invitado):
Estudiante de Filosofía en la Universidad de Valencia. Con intereses generales en la filosofía, la poesía y narrativa y las ciencias formales. En cuanto a la filosofía, le interesa mucho la lógica, la metafísica, la epistemología, la ética y la filosofía política.

Imagen | Pixabay

Cita este artículo (APA): Calaforra, J. (2023, 12 de marzo). Bases formales para una ontología posthumanista. Parte 3 de 4. https://filosofiaenlared.com/2023/03/bases-para-una-ontologia-posthumanista
#filosofía, #Filosofía contemporánea, #humanismo, #Metafísica, #reflexión

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