Hilma af Klint: artista espiritista-antroposófica

Lo primero que habría que decir de esta artista es que se le ha considerado pionera del arte abstracto, junto a Kandinsky, Mondrian y Malevich; todos pintores famosos de la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, su obra no es reconocida en vida, por lo que no ha sido integrada en los anales de la Historia del Arte bajo este título. Muy recientemente los ojos han puesto su interés en ella. 

Por lo menos, dos hipótesis se plantean para explicar su ausencia. La primera y más obvia en nuestra actualidad es que su condición de género la aparta “naturalmente” de los escenarios y, la segunda, el consejo que recibe de Rudolf Steiner de mantener en secreto su obra más significativa durante 20 años, considerando que el público no estaba listo para las temáticas que abordaba. 

Y esto no es para menos, pues Hilma af Klint es reconocida por su relación con el espiritismo, la teosofía y la antroposofía, temas inusuales para la época y que incluso hoy son un tanto desconocidos, sobre todo, diría yo, tachados de enigmáticos. Desglosemos un poco más todo lo dicho apuntando algunos pasajes importantes de su biografía, aquellos que la llevan hacia el espiritismo y los estudios antroposóficos.  

Hilma af Klint nace en Suecia hacia 1862 dentro de una familia de cinco hijos. Estudió en la Real Academia de las Artes de Estocolmo donde realizó una carrera técnica y aprendió paisajismo e ilustración botánica. 

Del espiritismo

Lo interesante de su biografía, además de lograr insertarse en el mundo del arte muchas veces negado a las mujeres, es que el fallecimiento de su hermana menor transforma su visión de la realidad.

Debido a este acontecimiento, se interesa en el mundo de lo espiritual y oculto, convirtiéndose en adepta de sesiones espiritistas, experimentando con la escritura y dibujo automáticos —técnicas que refieren a usar la escritura como un médium por el que los espíritus se materializan—, y creando un grupo llamado “Las Cinco”, conformado por mujeres que se reunía recurrentemente para profundizar en esta experiencia esotérica. 

Poco a poco, Hilma se hace experta en el automatismo, traduciendo el mundo astral y de distintas entidades fantasmales, llegando al punto que viviría la experiencia de dibujar bajo la influencia y guía de un ser trascendente que culminaría en la serie llamada “El templo”, proyecto pictórico realizado entre 1906 y 1915.

En este proyecto, la artista expresa temáticas en torno a la reconciliación entre el mundo astral y el material, plasma la problemática de la dualidad entre femenino-masculino, bien-mal, fe-ciencia, etc. (Sarriugarte-Gómez, 2019).

Un elemento trabajado en este proyecto es la espiral, como símbolo de movimiento de adentro hacia afuera, de arriba a abajo, del interior al exterior, de lo material a lo espiritual y viceversa. De este modo, su obra fue transitando del paisaje y la botánica a la experimentación del mundo espiritual, donde la Hilma buscaba expresar a través del trazo, la geometría y el color aquello que es invisible y hacerlo visible. 

Estos intereses la llevan a identificarse con la sociedad Teosófica y unirse a ella hacia 1896. La Teosofía tenía como línea de investigación la verdad del universo, es decir, la estructura simbólica del universo en la que se propone un sentido de unidad al que toda existencia pertenece.

En términos muy generales, se recomendaba llevar una vida ética de respeto y altruismo hacia el otro como consecuencia de ese sentido de unidad. Hilma lee gran cantidad de literatura sobre este tema, sobre todo de su fundadora Helena P. Blavatsky. Ahí, encuentra que el sentido de unidad no es tan lejano a sus propias inquietudes.  

Más adelante, Hilma af Klint conoce a Rudolf Steiner, miembro de la Teosofía y fundador de la Antroposofía, quien es famoso entre artistas como Kandinsky y Malevich que asisten a sus conferencias y lo conocen de manera personal. Tal es el caso de Hilma que lo invita a su estudio y se convierte en alumna y seguidora del pensamiento de este filósofo. 

La Antroposofía

En esta época, veremos el modo en que se transforma la expresión artística de Hilma, pasando de las geometrías abstractas a las pinceladas libres en acuarela. La influencia del pensamiento antroposófico la lleva a dar un paso más en el conocimiento que le deja el espiritismo para concentrarse en la ciencia espiritual propuesta por Steiner, la cual buscaba la unidad de la filosofía, la ciencia y el arte, dejando a esta última ser expresión sin intermediario del ser suprasensible habitado en la existencia humana. El arte, para el filósofo, era la manifestación material de las fuerzas etéricas invisibles (Sarriugarte-Gómez, 2019).

Grosso modo, Rudolf Steiner sugería a la Antroposofía como una herramienta para conocer lo más profundo del ser humano, una cuestión que ha acompañado a la humanidad desde siempre, como una inquietud que brota desde la misma existencia, que proviene del corazón mismo, ese lugar más honesto, como del querer más genuino (Steiner, 2008). 

A partir de ello, vemos en la obra de Hilma un cambio significativo en el modo de representar. Por ejemplo, crea un alfabeto, una serie de acuarelas que muestran temáticas como los Doce caballeros de la mesa redonda, una leyenda del siglo XII. 

Se nota en estas propuestas, como referí anteriormente, la intención de la Antroposofía de bajar el mundo astral a través del arte, sin trazos definidos, eludiendo la representación figurativa. El color, el agua y el pincel fluyen libremente en el papel y se vuelven una experiencia terapéutica en la que se contacta con lo más esencial. Los colores se funden libremente, originando espacio para que el interior y la conexión con el cosmos se manifiesten. 

Finalmente, quiero decir que la obra pictórica de esta artista se convierte en el reflejo de un proceso terapéutico, es decir que la intención no fue innovar en el arte, no fue explorar nuevas formas de expresión artística, sino el proceso de comprensión de aquello que hay de inasible e inflable en la existencia. Trazar puentes a través del arte parece ser el cometido de su obra.

Nota: Recomiendo el documental “Beyond the Visible” y la película “Hilma” para conocer más sobre esta artista extraordinaria.

Bibliografía

Sarriugarte-Gómez, I. (2019). Mediumnismo y arte. El caso de Hilma af Klint: de la mano dirigida a la mano intuitiva. En “La Colmena”, abril-junio de 2019 pp. 85-103. 

Imágenes | Wikipedia 1, 2

Cite este artículo: Téllez, E. (2023, 08 de marzo). Hilma af Klint: artista espiritista-antroposófica. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/03/hilma-af-klint-artista-espiritista-antroposofica
#antroposofia, #arte abstracto, #espiritismo, #Hilma af Klint, #Rudolf Steiner

por Erika Tellez

Lic. en Filosofía (UCSJ) y egresada de la Maestría con especialidad en Estética (UNAM). Actualmente, docente en el Centro Universitario de Integración Humanística y en el Diplomado de Historia del Arte de la Universidad Anahuac. También, colabora en la Editorial Progreso como autora, revisora en el área de libros de texto de Bachillerato.

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