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Cuando se habla de grupos que han sido invisibilizados, uno de los errores más comunes es mencionarlos en términos de pasado. Es decir, para que sintamos una conformidad social, tendemos a reconocer el ayer de estos grupos como algo digno de respetar, este movimiento, nos genera un conformismo, pues decimos: “Claro, claro que no discriminamos a los indígenas, ahí tenemos a Benito Juárez1, fue presidente”; pero para usar un ejemplo más atinado a lo que quiero, habría que tomar por caso a cuando decimos: “No, no discriminamos a las mujeres, ahí tenemos a Sor Juana, es la más grande poeta que han dado estas tierras ¿ves? la reconocemos, es evidente que no discriminamos a las mujeres

Dicho esto, el paso lógico sería buscar darle lugar a las mujeres de ahora, no basta con admirar el pasado cuando negamos nuestro presente, es por ello que este breve ensayo pretende darle lugar a la filósofa, escritora, poeta, ajedrecista y divulgadora cultural, pero sobre todo a mi amiga, me refiero a la maestra Adriana Tafoya, directora de la editorial independiente Verso Destierro.

Este trabajo no busca hacer una revisión extensa por la obra de una escritora que lleva consigo 13 libros en su haber, como sí busca destacar el feminismo y posturas políticas de Adriana, esto con la finalidad de mostrar dos cosas:

1) el profundo compromiso político y filosófico de Adriana, así como;

2) continuar con la idea de que el ensayo es la forma más común de filosofía, aunque no es la única, por lo que bien valdría la pena acercarse a otras formas de lenguaje filosófico, como lo son el cine, la literatura, pero en este caso particular, la poesía.

¿Qué propone Adriana? 

Tafoya nos habla en su lenguaje, y en mi poema favorito, uno que con cariño le suelen corear cuando lo presenta nos dice en su Diálogos con la maldad de un hombre bueno (Título que por supuesto vamos a comentar más adelante):

Quién no quiere ser guapo y emborracharse
Quién no desea tener muchas mujeres y emborracharse
A quién no se le antoja conseguir mucho dinero, viajar y emborracharse
A quién no le gustaría ser el primero en todo, tener mujeres muchas y emborracharse
Quién se resistiría a una maleta llena de billetes, quedarse con el derecho ajeno
y emborracharse

Quién no se emociona con la idea de ser el primero en todo, ser guapo,
acostarse con niñas y mujeres, viajar, tener mucho dinero y emborracharse

Quién se aguantaría las ganas de tomar el dinero ajeno, meterse a la casa grande, tener
a la mujer del amigo, acostarse con hombres, niñas y mujeres, viajar bien vestido
y emborracharse

Quién no disfruta de sacar provecho, ser oportunista, buen ratero o abusador,
es natural disfrutarlo y emborracharse

Quién no es inteligente para saber que todo esto es humano y verdader

Pero dime, a quién no le extasiaría vengarse, cortarle los güevos a este alegre Casanova
recuperar su dinero, acuchillar a los amigos del ojete,
viajar a Europa con el rostro muy en alto
con la ropa llena de sangre y después, ¿por qué no?, también emborracharse.2

Para empezar, hay que comenzar con el título, mismo que da nombre al poemario de Tafoya. En varias ocasiones, al tomar clases con Tafoya, ella nos hablaba de una suerte de ironía social, misma que permite que ciertas cosas “luzcan bien” en los hombres, mientras que en las mujeres no.

Este tema es el motivo del poema, mismo que da título, nos invita a dialogar con la maldad de los hombres bien vistos, los que encajan socialmente. Dicho poema busca enlazar historias comunes de los “hombres buenos” por lo que se tocan pederastia, infidelidad, adulterio, robo y alcoholismo, por supuesto. Todas estas cualidades, los enlista como componentes básicos de esta maldad que llevan “los hombres buenos”.

Un punto crítico en el poema es donde nos dice “es natural disfrutarlo” no es que Tafoya lo crea, más bien su poema se pone del lado de “hombre bueno” para mostrar lo irónico de sus posturas, pues suelen muchas veces caer en la clásica falacia naturalista. Este verso es poderoso no por su finura literaria, de la que suelen gozar muchos otros poemas de Adriana, sino más bien por su crudeza. 

Un punto que no deja de lado Adriana es cuando nos dice “acostarse con hombres, niñas y mujeres” y es que si bien, viviendo en una cultura machista y a la mexicana, los dos últimos elementos —desgraciadamente— son comunes, pero el primero denota un punto que el feminismo menciona mucho, ya que la cultura de la discriminación a las mujeres también se da en hombres bisexuales y gays. Para Adriana ya basta de pensar que la comunidad LGBTTTIQ+ libre de violencia de género. 

Tafoya logra hacer una poesía completa de los diálogos cotidianos, esa es otra de las fortalezas de este poema, le habla a todos en lenguaje común, porque este es un fenómeno común.

El final del poema es catártico en muchos sentidos, aunque principalmente en esa venganza psicológica que genera el haberle provocado lo mismo al “buen hombre”, todo esto producto del alcoholismo. 

¿Cuál es la bondad el poema? 

La poesía de Tafoya no se cierra a los elementos que solo destaqué aquí, aunque sí es una poesía catártica, en el sentido de que busca liberar la afronta con puntos en el machismo que para ella es fácil identificar. Voy a centrar mi conclusión en el ámbito de fondo y de forma.

En cuanto a las formas del poema usa dos recursos potentes, a saber la anáfora y la epífora, estos recursos permiten la repetición constante, aunque no por ello son fáciles de usar porque suelen ser cansados, este hecho no sucede en el poema de Tafoya, justo esto demuestra la creatividad de la poeta. He podido escuchar su poema en vivo un par de veces, y en ellas se suele dar mucho el fenómeno de que la gente la ayuda con el remate de “y emborracharse” al punto que se vuelve un coro.

En cuanto al contenido del poema, hay mucho por destacar, pues expone las injusticias y al mismo tiempo propone una solución para ellas, salida que llegamos a escuchar en las consignas de manifestaciones, este poema es un desfogue a la violencia, pero sobre todo a los “hombre buenos”.

Notas

[1] Benito Juárez fue el primer presidente indígena de México y lideró la lucha por la independencia del país frente a la invasión francesa en el siglo XIX. Además, promovió la educación laica y la separación de la iglesia y el estado, sentando las bases del México moderno. Es un símbolo de la lucha contra la opresión y la defensa de los derechos humanos.

[2] Tafoya, A. Diálogos con la maldad de un hombre bueno. México: http://repoelas.com/colaboraciones/poema04_ATF.htm

Imagen | Revista Kametsa

Cite este artículo: Sánchez, F. (2023, 21 de abril). Diálogos con la maldad de Tafoya. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/04/dialogos-con-la-maldad-de-tafoya
#Corrupción, #discriminación, #feminismo, #invisibilización, #justicia, #literatura, #mujeres, #pasado

por Fernando Sánchez Alvarado

Estudiante de filosofía y matemáticas; escribe cuentos y prosas poéticas. Interesado en la filosofía trascendental. Para el CCH y el Colegio de Bachilleres elabora exposiciones de filosofía para adolescentes. Del lado de la literatura, es parte del Taller de poesía de la maestra Adriana Tafoya.

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