Hace unos meses, tuve la oportunidad de asistir a un par de conferencias sobre el pensamiento filosófico de los Yoga Sūtras de Patañjali, situando el texto en el marco de una canonización desarrollada a lo largo de la historia, una crítica planteada desde el Tantra y la profundización en el concepto de kaivalya (el aislamiento) como meta de la propuesta liberadora de Patañjali.  

El recorrido fue muy interesante porque permite situarlo fuera de ese otro marco popular al día de hoy. Hablo de las shalas y certificaciones de yoga, donde el pensamiento habitual gira en torno al sentido de unidad del Yoga, lo cual podría estar un poco lejos de lo que trataré de exponer aquí. 

Dicho de otro modo, interrogantes como si el sentido de unidad que se reconoce en el yoga es compatible con la influencia dualista que está presente en los Yoga Sūtras gracias a su influencia sāṃkhyana o si estamos dispuestos como practicantes de yoga que tomamos como referencia el Ashtanga de Patañjali1, a renunciar a este mundo y buscar el aislamiento de la mente en Puruṣa pueden ser planteadas y analizadas de un modo distinto a las que repiten en las shalas. 

Canonización de los
Yoga Sūtras

Para comenzar, surge la pregunta cómo y por qué este texto ha sobrevivido como la referencia principal para hablar del Yoga en términos filosóficos y categóricos al día de hoy. 

Oscar Figueroa2, gran estudioso de este texto, presenta como primer punto a convenir que los Yoga Sūtras son la propuesta más sólida al recoger otras escuelas previas, pues crea un sincretismo de estas tradiciones. Ese sincretismo viene acompañado de la capacidad inédita para plasmar en un discurso coherente y sofisticado aquello que se ha recogido de las tradiciones pasadas. Por ejemplo, el sāṃkhya3 le aporta una buena parte de influencia. 

Asimismo, el texto articula los conceptos de una manera rigurosa, y su estilo se presenta a través del sutra o aforismo, como una invitación al comentario, cosa que permite comenzar el viaje de distintas interpretaciones y explicaciones. Todo ello, sincretismo-sutra-comentario, permitirá que el texto se convierta en una filosofía general del yoga en una época muy temprana. 

De acuerdo con Figueroa, si hacemos un recorrido histórico se puede ver cómo los Yoga Sūtras y Patañjali adquieren autoridad, tanto para avalar un modo de pensar, como para ser objeto de crítica. El mismo Patañjali se convierte en objeto de culto gracias a ser encarnación de la serpiente Ananta Ādiśeṣa. 

Del nacimiento

Dentro de la mitología, se narra que antes de nacer en la Tierra, el sabio Patañjali era Ananta Ādiśeṣa, la serpiente de Viṣṇu, quien reencarnó como ser humano. Es por ello que en las imágenes de Patañjali que solemos encontrar, este usualmente tiene cuerpo de serpiente.

Cierto día, el dios Viṣṇu quedó extasiado por la danza de Śiva Naṭarāja (‘el rey de la danza’, nombre del dios Śiva cuando baila), sintiendo tanto placer y felicidad que comenzó a temblar.

La serpiente Ananta, que es quien sostiene a Visnú cuando duerme, le preguntó qué había sucedido, ya que había sentido el temblor, y Viṣṇu respondió que la danza de Śiva Naṭarāja le había provocado tanta felicidad y placer que experimentó el samādhi. 

Entonces, la serpiente Ādiśeṣa solicitó encarnar como hombre para poder experimentar el Samadhi.

El Señor Viṣṇu conmovido por el deseo de Ananta, le contó lo sucedido al señor Śiva Naṭarāja y le pidió que lo ayudara. Este le otorgó la gracia de encarnar como ser humano en Kamaloka (el planeta Tierra, o “mundo del deseo”, kama:“deseo” y loka: “mundo”). 

Para ello, nacería del vientre de su esposa Párvati, quien a su vez, encarnaría en la Tierra como Gonika (la futura madre de Patañjali). En su encarnación en la Tierra, Gonika (la madre de Patañjali) era una devota tántrica, y siempre le imploraba al Señor Śiva le concediera un hijo yogui. 

Un día mientras Gonika oraba en el río, Surya (el Dios del Sol) escuchó su oración y llamó al Señor Śiva para que intercediera por ella. 

La historia cuenta que entre las manos (en gesto de oración) de Gonika, apareció una pequeña serpiente (Ananta) que se convirtió inmediatamente en un bebé, que recibiría el nombre de Patañjali, que significa: “Caído en mis manos en gesto de Oración” (Pat, “caído del cielo” y Anjali, Manos en postura de oración, ruego o plegaria”).

Se cree que el Sabio Patañjali aprendió todo sobre el yoga en el vientre de su madre. Esto es posible en la tradición del yoga, ya que esta cuenta que en el inicio de los tiempos, el Yoga fue revelado por primera vez, por el Señor Śiva a su esposa Parvati. De modo que Parvati, la esposa de Śiva, fue la primera en recibir las enseñanzas del Yoga. Al encarnar como Gonika, Patañjali su hijo, nació conociendo el Yoga intuitivamente por obra de su madre, desde el vientre materno.

De la vigencia

Ahora bien, el comentario se vuelve una forma de mantener la vigencia del texto, debido a que sus exégetas serán defensores y críticos. Por ejemplo, se reconoce la autoridad de Patañjali, aun cuando se está peleando con él, porque se reconoce como un yoga no revelado con el que vale la pena discutir.

Con el tiempo, también se reconoce a Patañjali como una escuela autónoma, desdibujando su relación con el sāṃkhya. Esto podría explicar por qué hoy en día tenemos una idea no-dualista del texto, pues se va tejiendo a lo largo de la historia. 

Y es precisamente interesante reflexionar en que se ha desdibujado el fundamento dualista del texto, cuando en la actualidad se piensa en el Yoga como unión, incluso ligado a una visión panteísta del yoga. Insisto en este punto, porque la visión dualista del texto contrasta con la visión occidental que pareciera más una mescolanza de distintas escuelas y tradiciones, quizá. Y la pregunta que surge, de acuerdo con esto, es si los practicantes de yoga dejarían de serlo si se plantearan la posibilidad de una visión dualista que propone el aislamiento (kaivalya) como meta final del Yoga (quizá no), como veremos en lo que sigue.  

Del sāṃkhya

Esto se desprende de un análisis de la influencia del sāṃkhya en los Yoga Sūtras4.

El sāṃkhya es una filosofía complicada en su estructura y planteamiento. Sin embargo, hay dos conceptos fundamentales: Puruṣa y Prakiriti; ambos componen la realidad, de ahí que se le plantea como una filosofía dualista. 

Para observar la influencia de esta filosofía en los Yoga Sūtras, habrá que llegar al culmen del Ashtanga5 expuesto por Patañjali, donde aparecen los siddhi6, una consecuencia interesante del trabajo del Yoga. Y aunque puede ser una consecuencia positiva, Patañjali niega que el practicante se quede en ello, pues su meta está en kaivalya7, el aislamiento en Puruṣa. 

El yoga es la voluntad de ir hacia el interior, de la liberación como aislamiento. Es el poder de distinguirse del poder (siddhi), el poder de no usar ningún poder. Lo espiritual, por tanto, va más allá de la ética, está más allá del bien y del mal. Esto puede dar lugar a una forma de vida controvertida con la vida, puesto que el aislamiento requiere de dejar de moverse, es decir, de la cesación total. Todos los vrttis (procesos) de nuestra mente deben detenerse y disolverse por más positivos que sean. Se autodestruyen al llegar kaivalya, el estado en el que Puruṣa se establece en su propia naturaleza.

[…] como un ojo que todo lo ve […] también la luz que todo lo ilumina, pues él mismo es la luminosidad de la conciencia que hace posible el conocimiento.

(Pujol, 2016)

No hay libertad

Se libera de todo contenido mental, y se separa de la mente material, la cual posibilita las percepciones del mundo. Esto querría decir que al llega a este estado de aislamiento, se alcanza la liberación que al mismo tiempo implica la imposibilidad de la libertad. ¿Por qué se dice esto? La libertad, en términos generales, implica, decidirse entre una cosa u otra, entre una relación u otra. Al llegar a este estado de cesación, se es un espectador que no puede hacer nada ni relacionarse con nada. 

De este modo, vuelve la pregunta sobre si estamos dispuestos a renunciar a la libertad que implica mantener nuestra mente y sus procesos mentales, porque estos incluyen también el samyama (dharana, dhyana y samadhi), los pasos internos de concentración integral incluidos en el Ashtanga, donde ser da la concentración, tranquilidad y paz mental.

Sin embargo, hay alternativa. Es posible que quien no pretenda llegar a kaivalya siga una vida ética derivada del famoso Ashtanga. Aquel que persigue kaivalya, sabrá que no hay ningún propósito que cumplir, pues este es el poder de la conciencia establecido en su propia naturaleza.

Si es llamado desde lo alto, el yogui no debe reaccionar ni con júbilo ni con arrogancia, ya que pueden retornar de nuevo en las circunstancias indeseables.

Yoga Sūtras, 3.51

De modo que establecerse en la propia naturaleza implicaría un aislamiento completo de la realidad material, de todo proceso mental (vrtti) que también es materia. 

Para concluir este recorrido, quiero decir que es muy interesante escuchar a investigadores serios sobre estos temas. Como se dijo en alguna de las clases dictadas: Si no entendemos las raíces filosóficas, qué vamos a poner en práctica. Comprender el lenguaje filosófico del yoga, nos permite tener una experiencia del yoga distinta a la pura repetición de lo que vemos y escuchamos.

Queda mucho que explorar, como aficionada del yoga, sigo en la búsqueda.

Notas

[1] Ashtanga de Patañjali se refiere a las ocho ramas del yoga que se describen en los Yoga Sutras de Patañjali y que proporcionan una guía para la práctica del yoga y el desarrollo personal.

[2]  Oscar Figueroa expone una serie de puntualizaciones sobre los Yoga Sūtras dentro de un curso dado el 26 de noviembre de 2022 bajo el título “Otra mirada al yoga de Patañjali. Influencia budista, crítica tántrica y recepción histórica”. 

[3] Grosso modo, el sāṃkhya es una escuela filosófica dualista que propone la dualidad de Puruṣa y Prakriti, en la que el primero es una entidad independiente, asilada, pura, y la segunda es una entidad movil y cambiante que compone toda la realidad material que percibimos. Lo interesante es cómo Patanjali rescata el concepto Puruṣa como la respuesta a la liberación del sufrimiento de esta realidad. 

[4] Ruth Ferrandez realiza este análisis en la conferencia “Samadhi, nirodha y kaivalya”. En Ferrandez, R. y Figueroa, O. (26 de noviembre de 2022). Otra mirada al yoga de Patañjali. Influencia budista, crítica tántrica y recepción histórica [Primera conferencia del curso] Samadhi, nirodha y kaivalya, UNED Denia, España.

[5] El ashtanga de Patañjali es expuesto en la segunda parte del texto. Dirigido a aquellos principiantes que aspiran a seguir el camino del Yoga, el filósofo describe en sus aforismos una serie de preceptos que debe seguir para lograrlo. Los primeros son principios de comportamientos consigo mismos y con los demás (yamas y niyamas), continúa con la postura (asana), la respiración (pranayama) y el repliegue de los sentidos (pratyahara)y finalmente, el asanasamyama: concentración (dharana), meditación (dhyana) y liberación (samadhi). 

[6] Para saber más sobre los siddhi, lean mi artículo “El superyogui, el Hatha Yoga y los siddhi”: https://filosofiaenlared.com/2022/10/superyogui-hathayoga-siddhi/

[7] Aislamiento, liberación. “Es el objetivo del yoga de Patañjali y se produce cuando la mente se separa de la conciencia” (Pujol, 2016).

Bibliografía

Ferrandez, R. y Figueroa, O. (26 de noviembre de 2022). Otra mirada al yoga de Patañjali. Influencia budista, crítica tántrica y recepción histórica [Primera conferencia del curso] Samadhi, nirodha y kaivalya, UNED Denia, España.

Pujol, O. (2016) Patañjali, Yogasūtra. Los aforismos del Yoga. Barcelona: Kairós.

Imágenes | Wikipedia 1, 2, 3

Cite este artículo (APA): Téllez, E. (2023, 17 de mayo). Del yoga dualista de Patañjali. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/05/del-yoga-dualista-de-patanjali
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por Erika Tellez

Lic. en Filosofía (UCSJ) y egresada de la Maestría con especialidad en Estética (UNAM). Actualmente, docente en el Centro Universitario de Integración Humanística y en el Diplomado de Historia del Arte de la Universidad Anahuac. También, colabora en la Editorial Progreso como autora, revisora en el área de libros de texto de Bachillerato.

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