La posverdad es una constante en el mundo contemporáneo, dada la relevancia de las redes socio-digitales en la obtención de información. Comúnmente se intenta abordar el problema desde el modelo de déficit, que presupone que las personas ignoran o no comprenden las evidencias en contra de sus creencias, de modo que el objetivo es enseñarlas y comunicarlas de la manera más clara posible. No obstante, este modelo se ha visto insuficiente, y en el presente artículo expondremos algunos de los motivos por los cuales esto sucede.

¿Qué es la posverdad?

El término de posverdad suele referirse a la circulación de versiones falsas que se presentan como auténticas, aunque de un modo más abarcador, puede definirse como denotativo de circunstancias en las cuales los hechos objetivos tienen menos influencia en la conformación de la opinión pública que los llamados a la emoción y las creencias personales1.

Tomando en cuenta que, actualmente gran parte de la información que consumimos circula en redes socio-digitales, donde es más probable que la información falsa se desplace por un canal, en tanto, la información que podría refutarla se desplaza por otro, existen menos posibilidades de abrir el diálogo y el debate. En este sentido, podemos decir que nos encapsulamos en microambientes nutridos por información y por apreciaciones con las que estamos de acuerdo, reproduciendo así las preferencias, prejuicios y puntos de vista que refuerzan los microclimas en los que estamos.2

Ante esta situación, podríamos, como algunos autores, apelar a que la cuestión de la posverdad está asociada a un desdén por la razón, que a su vez puede vincularse con corrientes posmodernistas que proponen la inexistencia de verdades absolutas, y argumentar que la realidad se conforma por hechos duros, y que hacer depender a la realidad “objetiva” de la percepción de las personas negaría su validez.3

Sin embargo, cabe cuestionarse en qué medida nos sería útil mantener esta postura. Pues el hecho de sostener que existe una realidad objetiva a la que tenemos que atenernos no niega ni hace que dejen de existir distintas percepciones de la realidad. Más aún, si se busca combatir a la posverdad, nos es más útil tener en cuenta que no solo se trata de “educar”, debatir o refutar las creencias de los otros

El modelo de déficit

En el análisis que hacen Hornsey y Fielding de las actitudes no-científicas, se critica que es sencillo asumir la resistencia a las evidencias como resultado de la ignorancia o de una falta de comprensión, es decir, lo que se denomina el modelo de déficit, que percibe a la comunicación pública de la ciencia como un proceso de corrección de una supuesta ignorancia, desinterés o rechazo de la sociedad hacia la ciencia y la tecnología. 4

Siguiendo con su crítica, plantean que, si se acepta el modelo del déficit o de la explicación como respuesta a las actitudes no científicas, se asume que la evidencia, los datos y argumentos conducen a actitudes. No obstante, la propuesta de estos autores va encaminada del modo opuesto, planteando que las personas desarrollan primero las actitudes y después se encaminan en la búsqueda de información sesgada y selectiva para sostener la actitud. En este sentido, las evidencias se evalúan también de forma selectiva.5

Raíces de actitudes

Con su propuesta, estos autores buscan desarrollar un modelo de comunicación de la ciencia que enfatice en estas raíces de actitudes que motivan a la gente a querer rechazar el consenso científico. Y sugieren que, para “convertir” a la gente que rechaza la evidencia científica, es necesario identificar las raíces de actitudes para entonces desarrollar estrategias de comunicación de la ciencia “a la medida” que trabajen sobre esas motivaciones subyacentes.

La propuesta de Hornsey y Fielding nos dice lo siguiente: primero hay que distinguir entre actitudes de superficie y raíces de actitudes, lo que yace en la superficie son actitudes concretas y específicas, por ejemplo, el creacionismo, escepticismo climático, etc. En tanto que lo que se encuentra debajo es la raíz de la actitud, estas pueden ser miedos subyacentes, ideologías, cosmovisiones, intereses creados o necesidades de identidad que sostienen las actitudes, dándoles también coherencia, estabilidad y permanencia aun cuando pueden llegar a desafiarse mediante evidencia.6

Además de esta propuesta, otra idea que me parece esencial para comprender la insuficiencia del modelo de déficit se encuentra en lo que el autor Luis Vega denomina el relativismo epistémico de segundo orden.

El relativismo epistémico

Recordando la perspectiva de que existe una realidad objetiva que se sostiene con hechos duros, cabe continuar con la crítica trayendo a la discusión al relativismo epistémico, que podemos decir que tiene por objeto enfrentar las visiones absolutistas que intentan realizar una comparación entre diversas ideas, culturas o valores apelando a nociones de valor universales desde las cuales se quiere explicar y evaluar la diversidad de posturas. 

Podemos decir que esta oposición al absolutismo soporta una postura escéptica y otra permisiva en el relativismo, mismas que se pueden resumir del siguiente modo:

Ningún punto de vista es privilegiado, ninguna descripción es verdadera y ningún criterio de valor es válido (Escéptica).

Todos los puntos de vista son igualmente privilegiados, todas las descripciones son verdaderas y todos los criterios de valor son igualmente válidos. (Permisiva)7.

Relativismo de segundo orden

Luis Vega, por su parte, propone un relativismo de segundo orden, en el que se procede reflexivamente en el terreno metacognoscitivo, donde lo importante es discutir nociones como verdad, esquemas de conceptualización, criterios de racionalidad y normas de justificación. En lugar de pensar que toda idea o conocimiento son relativos, se invita a reflexionar sobre los criterios que permiten justificar esas ideas o conocimientos.8 Cabe pensar, entonces, que epistémica y discursivamente hemos de movernos no entre verdades y falsedades, sino entre pruebas y contrapruebas, y siguiendo esto último, propone que no es posible saber con independencia del conocimiento de los sujetos epistémicos. 

En este punto, podemos decir, siguiendo a Vega, que las cosas pueden darse al margen de un sujeto o justificación particular, pero no cabe conocer que algo es verdadero o falso al margen de toda justificación. No hay epistemología sin sujetos epistémicos y esos sujetos epistémicos son miembros de comunidades epistémicas.9

Siguiendo lo anterior, para Luis Vega,

La justificación racional de un presunto conocimiento es, en principio, una justificación no solo pertinente, sino generalizable con arreglo a un criterio epistémico, es decir, un criterio que marque ciertas diferencias entre una creencia o un sistema de creencias y un conocimiento o cuerpo de conocimiento.

Vega, L. (1995), pp. 216

En este aspecto, podemos ver que existen criterios epistémicos que justifican las pretensiones de conocimiento de las creencias que se sostienen, de modo que, aunque no se niega que exista una realidad que podría denominarse “objetiva“, lo importante aquí es ver que, si se tienen estos criterios epistémicos, no es tan sencillo que las evidencias científicas sean asumidas con solo exponerlas.

Conclusiones

Tanto la propuesta de raíces de actitudes como la del relativismo de segundo orden permiten ver por qué el modelo de déficit es insuficiente al momento de abordar la posverdad. No es tan sencillo como mostrarles a las personas las evidencias en contra de sus creencias. Por una parte, las actitudes tienen una raíz que lleva a buscar la información que las sustenta y, por otro lado, las creencias pasan por un criterio epistémico que las determina como conocimientos para los miembros de una comunidad epistémica.

Entender que existen estos fundamentos en las personas que sostienen creencias o conocimientos alternativos a la evidencia científica, nos permite romper con la idea de que es una cuestión de ignorancia o de educación, pues existen motivos de peso que impiden aceptar las evidencias.

Notas

[1] Trejo, R. (2022), Posverdad, Populismo, Pandemia, México, Ediciones Cal y Arena, p. 42

[2] ibid. p. 45

[3] Kakutani, M. (2018), The Death of truth. Notes on falsehood in the age of Trump, New York, Tim Duggan Books, Citado por Trejo, R. (2022), p. 83

[4] Sergio Rodríguez, M. (2019), Conocimiento y poder en el Modelo de Déficit. Una aproximación epistemológica a la comunicación pública de la ciencia y la tecnología, Tecnología & Sociedad, Buenos Aires, 8, 2019, 31-57.

[5] Hornsey, M. y Fielding, K. (2017), Attitude Roots and Jiu Jitsu Persuasion: Understanding and Overcoming the Motivated Rejection of Science, American Psychologist, 2017, Vol. 72, No. 5, 459-473, p. 459, 460. (Traducción propia)

[6] ibid. p. 460.

[7] Olivos, N. (2009), Dimensiones argumentativas del relativismo epistémico: Entre el programa y la duda escéptica, Andamios Volumen 5, número 10, abril, 2009, pp. 197-226. p. 199, 200.

[8] ibid. p. 212.

[9] Vega, L. (1995), “Racionalidad y relativismo” en Olivé, L. (Editor), Racionalidad epistémica, Madrid, Trotta, pp. 203-222. p. 214, 215

Bibliografía

Hornsey, M. J., & Fielding, K. S. (2017). Attitude roots and Jiu Jitsu persuasion: Understanding and overcoming the motivated rejection of science. The American psychologist72(5), 459–473. https://doi.org/10.1037/a0040437

Olivos, N. (2009). Dimensiones argumentativas del relativismo epistémico: entre el programa y la duda escéptica. Andamios5(10), 197-226. Recuperado en 26 de junio de 2023, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-00632009000100009&lng=es&tlng=es

Sergio Rodríguez, M. (2019), Conocimiento y poder en el Modelo de Déficit. Una aproximación epistemológica a la comunicación pública de la ciencia y la tecnología, Tecnología & Sociedad, Buenos Aires, 8, 2019, 31-57.

Trejo, R. (2022), Posverdad, Populismo, Pandemia, México, Ediciones Cal y Arena.

Vega, L. (1995), “Racionalidad y relativismo” en Olivé, L. (Editor), Racionalidad epistémica, Madrid, Trotta, pp. 203-222.

Imagen | Wikipedia

Cite este artículo: Nava, A. (2023, 07 de julio). Abordando la posverdad: la insuficiencia del modelo de déficit. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/07/abordando-la-posverdad-la-insuficiencia-del-modelo-de-deficit
#ciencia, #modelo de déficit, #Posverdad, #relativismo

por Alejandra Nava Hernández

Tesista de sociología en la UNAM. Interesada en los estudios CTS, sociología de la ciencia y de la religión.

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