Bajo una visión filosófica, el concepto de persona, sentido de vida y el concepto de felicidad, se han tratado desde un análisis complejo, pero para descubrir más de estos significados, será necesario revisarlos desde el contexto histórico de la modernidad.

La palabra persona

Para la primera definición, es importante reconocer que, desde la antigua Grecia hasta el mundo contemporáneo, una de las grandes interrogantes que marcó el análisis del pensamiento filosófico, fue tratar de dar una respuesta considerable al contexto histórico, político y social del concepto que designa la palabra persona. La palabra persona según la RAE1, se distingue del latín persōna: ‘máscara de actor’, ‘personaje teatral’, ‘personalidad’, ‘persona’, del etrusco φersu, y del griego πρόσωπον prósōpon. Asimismo, individuo de la especie humana y también, se le da el tratamiento de categoría gramatical, persona física y persona jurídica.

Pero, es a partir de la disciplina de nuestra conveniencia, y de la mano de Immanuel Kant que el concepto, indudablemente se refiere a la especie humana, sea hombre o mujer, dentro de una naturaleza biológica, jurídica y moral, siento un sujeto consciente y racional.

Pensamiento ilustrado

En su obra ¿Qué es la ilustración?, Kant parte del pensamiento moderno para distinguir del ser racional del individuo, puesto que para él la ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad.

La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia, sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten el valor de servirte de tu propia razón!: he ahí el lema de la ilustración2.

Mientras tanto, en su obra Fundamentación de la metafísica de las costumbres, parte del ser natural y cómo su racionalidad puede dominar a la primera, ya que el hombre está sometido a las leyes físicas, biológicas de la propia naturaleza. Pues todos los seres racionales están sujetos a la ley de que cada uno de ellos debe tratarse a sí mismo y tratar a todos los demás, nunca como simple medio, sino siempre al mismo tiempo como fin en sí mismo.

Más de aquí, nace un enlace sistemático de los seres racionales por leyes objetivas comunes; esto es, un reino que, como esas leyes se proponen referir esos seres unos a otros como fines y medios, puede llamarse muy bien un reino de los fines (desde luego que solo un ideal)3.

Dentro del contexto de la Ilustración, Kant habla sobre el ser racional, capacidad que nos invita, a superar nuestras propias limitaciones naturales y elegir un propio destino, ya que si somos pensantes podemos conocer los fines de nuestra razón, de vivir y poder alcanzar la felicidad. Dicho de otro modo, el concepto de persona nos lleva a la pregunta por el propio hombre y, para tratar de responder a esta pregunta, Kant desde la postura racional creía conveniente reconocer qué es lo que se puede conocer, asimismo, qué se debe hacer y qué se puede esperar. Ahora bien, esto nos lleva a preguntarnos por el sentido de la vida del hombre.

El sentido de la vida

Hablar de sentido, es hablar de la relación intencional entre esa persona llamada hombre, que busca (sentido) agrado o dirección en la propia vida. Se puede decir que, el sentido de la vida está profundamente relacionado con aspectos filosóficos, sociales, éticos y religiosos, asimismo esta sujeta a la noción de felicidad, esto es la carga moral que cada quien deposita en sus propios actos.

Pero para nuestro autor, el sentido de la vida tiene que ver más con la capacidad del entendimiento. Es, pues, difícil para cada hombre en particular lograr salir de esa incapacidad, convertida casi en segunda naturaleza […]. Por esta razón, pocos son los que, con propio esfuerzo de su espíritu, han logrado superar esa incapacidad y proseguir, sin embargo, con paso firme. Pero ya es más fácil que el público se ilustre por sí mismo y hasta, si se le deja en libertad, casi inevitable. Porque siempre se encontrarán algunos que piensen por propia cuenta, hasta entre los establecidos tutores del gran montón, quienes, después de haber arrojado de sí el yugo de la tutela, difundirán el espíritu de una estimación racional del propio valor de cada hombre y de su vocación a pensar por sí mismo4.

Es claro decir que, el sentido de la vida del hombre comienza desde su capacidad de salir de la ignorancia, llevándolo a ser un hombre libre que no esté sometido a alguien más y que piensen por él. Puesto que, los seres humanos debemos salir de nuestra etapa de minoría de edad, para así poder alcanzar una plena autonomía moral, que es propia de un ser racional y adulto, sin tener en cuenta los intereses propios.

El sentido de libertad

De esta manera, el sentido de libertad también se conduce al mundo moral. La moralidad es la condición bajo la cual un ser racional puede ser fin en sí mismo; porque solo por ella es posible ser miembro legislador en el reino de los fines. Así pues, la moralidad y la humanidad, en cuanto que esta es capaz de moralidad, es lo único que posee dignidad5.

Este sentido de vida, es el que nos ayudaría a alcanzar la felicidad, ya que la felicidad no es el fin último del hombre, sino su propio entendimiento y la felicidad es la que acompaña todo nuestro obrar, el hombre en este sentido estaría determinado a crear su felicidad no por instintos, puesto que la felicidad según Kant es: la conciencia de un ente racional de lo placentero de la vida que acompaña interrumpidamente toda su existencia6.

Si se busca comprender qué es persona (ser humano), es importante no olvidar, cuáles son las posibilidades y los límites del entendimiento o conocimiento humano, para que así, se pueda saber cómo este debe de comportarse en tanto que es un ser moral y libre en una sociedad, sin pasar por alto que, todo este comportamiento es de modo racional, esto es, hacer lo que se debe hacer, actuar por el deber moral y no por intereses egoístas. Y de este modo, ¿qué es lo que puedo esperar?, si hemos actuado correcta y racionalmente, hemos cumplido con nuestro deber ser, y así, podemos aspirar a ser felices y llevar o vivir una vida digna.

Notas

[1] Ver: https://dle.rae.es/persona

[2] I. Kant, ¿Qué es la ilustración?, en Filosofía de la historia, trad. de E. Imaz, México, F.C.E., 1981, pp. 25-27.

[3] I. Kant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres, trad. de M. García Morente, México, Porrúa, 1977, Cap. 2 (Tránsito de la filosofía moral popular a la metafísica de las costumbres), pp. 47-48.

[4] I. Kant; ¿Qué es la ilustración?, en Filosofía de la historia, trad. de E. Imaz, México, F.C.E., 1981, pp. 25-27.

[5] I. Kant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres, trad. de M. García Morente, México, Porrúa, 1977, Cap. 2 (Tránsito de la filosofía moral popular a la metafísica de las costumbres), pp. 47-48.

[6] I. Kant, Crítica de la razón práctica, o.c., p. 26.

Imagen | Pixabay

Cita este artículo (APA): Amezca, P. (2023, 27 de julio). Breve definición de persona en Kant. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/07/definicion-de-persona-en-kant
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por Paulina Amezcua

Licenciada en filosofía, Maestra MADEMS. Especialista en historia del arte por la UNAM.

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