La influencia del darwinismo en la sociedad y el pensamiento

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El darwinismo es un término con el que se hace referencia a las teorías acerca de la evolución de las especies desarrolladas por el científico Charles Darwin. Estas teorías en su mayoría se encuentran en la obra capital del científico: El origen de las especies.

El origen de las especies se considera la obra precursora de la literatura científica y el fundamento de la biología evolutiva debido a que la biología moderna nace con ella. El naturalista inglés ofrece en esta obra el marco teórico y conceptual que se mantiene hasta día de hoy en relación con la explicación del origen y la evolución de las especies. Es dentro de este marco a partir del cual se han ido encadenando y amoldando los nuevos conocimientos sobre seres vivos.

Sin embargo, a pesar de la clara influencia de la obra de Darwin en la sociedad y el pensamiento posterior, se ha llegado a cuestionar su valor científico por diversas razones. El filósofo Karl Popper afirmó que la propuesta de Darwin se trata de una «explicación histórica generalizada». En realidad, la obra de Darwin no enuncia un conjunto de leyes como lo hicieron otros científicos como Einstein o Newton, por ejemplo, sino que recoge teorías y conceptos desarrollados por figuras como el naturalista Jean-Baptiste Lamarck o el erudito Thomas Malthus entre otros. Darwin solo introdujo el nuevo concepto de selección natural que Popper también cuestiona por su carácter tautológico1. En la Revista Social subtitulada Eco del Proletariado se señala que “la teoría sobre el origen de las especies no es obra de un solo individuo; es obra del decimonoveno siglo” (Almarcha Barbado, 1998, p.47)

Ahora bien, independientemente de estos apuntes, se ha de tener en cuenta el gran poder explicativo que tiene el modelo darwiniano de variación y selección que, además, tiene una coherencia difícil de refutar en biología. Es imprescindible conocer y entender la teoría darwinista y El origen de las especies no solo para entender la biología moderna sino muchas de las claves de nuestra sociedad y pensamiento actual.

Conceptos básicos del darwinismo

Dado que el objetivo de este estudio consiste en investigar acerca de la influencia del darwinismo en la sociedad y el pensamiento, considero oportuno analizar brevemente las bases del darwinismo para entender qué es aquello que ha determinado la historia posterior.

La teoría darwinista tiene tres puntos clave:

Transformismo o evolucionismo: se trata del hecho de que las especies no son órdenes inmutables, sino que van cambiando o evolucionando a lo largo del tiempo. Esto es un punto importante, puesto que se tiende a utilizar como sinónimos darwinismo y evolucionismo cuando realmente las teorías evolucionistas no se reducen a las ideas de Darwin. No obstante, la teoría darwinista sí que es evolucionista. Cabe mencionar también que la teoría transformista no la desarrolla Darwin, sino que la recoge del naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck.

Diversificación y adaptación a la vida: esta noción consiste en que las distintas especies que hay son producto de la adaptación al medio en el que viven como parte de la lucha por la existencia. Asimismo, de esta teoría se asume que todos procedemos de un antepasado común.

Selección natural o supervivencia del más apto: es un fenómeno evolutivo que afirma que la adaptación a la vida mencionada en el apartado anterior la logran los supervivientes de la lucha por la existencia los cuales son los seres más aptos o más fuertes. Este fenómeno se explica a partir de tres premisas:

El atributo sujeto a la selección ha de ser heredable.El rasgo debe ser variable entre los individuos de una población.

La condición indispensable para que actúe la selección natural es la aparición de una cierta variabilidad en sus caracteres dentro de las poblaciones naturales. La acumulación de estas variaciones a lo largo de la existencia es como se producirán todos los fenómenos evolutivos2.

Influencias de Darwin

Resulta llamativa la facilidad que tiene la teoría darwinista – una teoría perteneciente al campo de la biología – de ser extrapolable a un ámbito social. A mi parecer esta facilidad de extrapolación se debe, entre otras cosas, a quién fue una de las principales influencias del naturalista: Thomas Robert Malthus. Es por esta razón por la que considero de relevancia dedicar un apartado a analizar las fuentes de Darwin.

El fenómeno de la selección natural descrito por Darwin estaba inspirado en las ideas del Ensayo sobre el principio de la población de Thomas Malthus en el que se desarrolla la teoría de que la población crece a un ritmo superior que los recursos, lo que conduce a una progresiva pobreza. En este ensayo también se erigen las ideas de «la supervivencia del más apto» o «el predominio de la ley del más fuerte» en la naturaleza. Esto conlleva que los individuos más débiles o menos aptos no se reproduzcan ni transmitan a las generaciones siguientes.

La intención de Malthus al elaborar su ensayo sobre la población era interpretar la desigualdad económica y la pobreza de los trabajadores bajo un sistema capitalista. El economista consideraba que la desgracia y la indigencia eran leyes naturales contra las cuales es imposible e inútil actuar. Esto supone que Darwin se inspira en el problema económico fundamental de la escasez para elaborar su teoría sobre la evolución y desarrollar el concepto de «selección natural». La economía fue clave en la explicación del origen de las especies.

La problemática de la escasez en economía supone que las necesidades y deseos humanos son ilimitados, mientras que los recursos existentes para satisfacerlos son limitados. Malthus ante esta problemática afirmó que el origen de la miseria surge de la combinación de la excesiva fertilidad por parte de los pobres, presas del instinto de reproducción, y la falta de recursos.

Darwin tras leer el ensayo de Malthus observó que lo que señalaba el economista que sucedía en las poblaciones humanas, también ocurría en los animales: comprobó que las poblaciones animales crecían más rápidamente que las humanas, pero en última instancia se mantenía una estabilidad. Esta estabilidad se debe a que inevitablemente la naturaleza, de manera inconsciente, selecciona a los supervivientes y sentencia a los débiles.

En definitiva, lo que quería señalar en este apartado de la investigación era que identificar los escritos de Malthus como una fuente del darwinismo implica aceptar que la teoría darwinista, en algunos de sus aspectos, se trata de una proyección de una ideología además de la intencionalidad de la misma: una justificación natural de desigualdades y opresión. La competencia y la supervivencia de los más aptos se deben a un orden natural3.

Interpretaciones no biológicas
del darwinismo

La influencia del darwinismo en otras áreas de conocimiento y concretamente las humanas y sociales ha sido y es notable. En primer lugar, surgió el darwinismo social, y recientemente surgió la sociobiología; el darwinismo social pretendió explicar la sociedad con el modelo darwinista, mientras que la sociobiología pretenderá lo mismo, aunque reduciendo el modelo al comportamiento genético.

Darwinismo social

El darwinismo social es un término que hace referencia a teorías que aplicaron los conceptos biológicos de la «lucha por la existencia» y la «selección natural» a áreas de las ciencias sociales como la sociología, economía y política. El origen de este proyecto lo plantea el sociólogo Herbert Spencer.

El darwinismo social no es únicamente un proyecto político o la defensa de una ideología concreta, sino que es una visión del mundo. Su característica principal es explicar la sociedad a partir de leyes naturales y criterios científicos. Biólogos e historiadores afirman que esta teoría social es una falacia naturalista dado que lo desarrollado por Darwin solo trata de explicar un fenómeno biológico y no se han de hacer valoraciones morales a partir de ello o utilizarse como una guía moral.

Se debate también hasta qué punto esta teoría social refleja las ideas de Darwin acerca de cuestiones sociales y económicas del ser humano. Es cierto que su obra El origen de las especies deja lugar a las interpretaciones respecto a este tema4. Sin embargo, no fue Darwin quien extendió esta visión del mundo, sino que fue a partir del sociólogo Herbert Spencer y el erudito Francis Galton cómo se popularizó esta teoría.

Herbert Spencer fue el primer teórico que trató de ponerle un velo científico a la moralidad y buscó sus bases en la evolución biológica. Para este autor las sociedades humanas se comportan y funcionan como organismos por lo que su interés era comprender la ley universal que rige el mundo orgánico – que será la selección natural – y trasladarla a la sociedad. En su libro Social Statics argumenta que la superioridad y excelencia de la sociedad victoriana era lo natural e inevitable. En cuanto a la miseria de las clases bajas, también era lo natural, puesto que su pobreza está ligada a defectos inherentes a su carácter moral los cuales se debían a una inferioridad biológica innata.

En el orden natural de las cosas, la sociedad está excretando continuamente a sus miembros enfermizos, imbéciles, lentos, vacilantes, pérfidos, estos hombres irreflexivos abogan por una interferencia que no solo interrumpe el proceso purificador, sino que incluso aumenta la depravación.

(Spencer, 1982, p.122)

Respecto a Francis Galton, es autor de un libro sobre la herencia de la capacidad mental. En su obra titulada Hereditary Genius se propuso demostrar científicamente que los victorianos ilustres eran hijos de otros victorianos ilustres. Buscaba demostrar que el talento intelectual es hereditario. La grieta de la tesis de Galton es el prejuicio de presuponer que el éxito y el nivel social se correlacionan positivamente con la inteligencia, además de que evidencia la predisposición favorable al orden social imperante. En otras palabras, Galton trató de demostrar que las personas eminentes, entre ellos él mismo, debían su rango social a una capacidad mental heredada genéticamente y así garantizar que las personas de bajo nivel social fuesen inevitablemente consideradas de inteligencia inferior.

Las disparidades de riqueza, poder y estatus, lejos de ser los estigmas de una sociedad injusta, son la expresión justa y natural del ordenamiento biológico. Según la «aptitud» innata o el mérito, la sociedad otorga a cada uno de sus miembros la posición y la recompensa adecuadas.

(L. Chorover, 1982, p.42)

El darwinismo en un principio se trata de una teoría biológica que busca responder al problema de la variabilidad de las especies. Sin embargo, al trasladar esta teoría al ámbito social, se convierte en una fórmula para racionalizar y justificar la desigualdad, la opresión y la estratificación social.

Sociobiología

Poco a poco el darwinismo social ha perdido influencia a lo largo de la historia. No obstante, aún hay en la actualidad viejos espectros de esta ideología para seguir justificando la miseria y opresión del mundo. Surgió el neo-darwinismo y más recientemente la sociobiología. El término sociobiología lo acuñó el etólogo John Paul Scott en 1948 en una conferencia sobre genética y comportamiento social, pero no se popularizó hasta 1975 con la publicación del libro Sociobiology: The New Synthesis.

La sociobiología se define como una disciplina que estudia las bases biológicas de todas las formas de conducta social en todos los organismos, incluidos los humanos. En lo que se centran los sociobiólogos es en cómo explicar lógicamente el comportamiento de los organismos y para ellos es fundamental el papel de la selección natural, es decir, el papel de la herencia genética a la hora de estudiar la conducta humana.

Debido a que el pilar fundamental sobre el que se erigen el darwinismo social y la sociobiología es el mismo – la selección natural –, las críticas y controversias son similares. La sociobiología también se ha moldeado para justificar ciertas medidas económicas y políticas. Entre otras está la creación en 1973 de la Heritage Foundation contra los afroamericanos del Norte. Esta fundación estadounidense tuvo un papel de liderazgo en el movimiento conservador de Estados Unidos durante el mandato de Ronald Reagan.

Una crítica interesante que se le ha hecho a la sociobiología desde la antropología elaborada por el estadounidense Marvin Harris es que esta disciplina ignora el concepto de cultura y la noción de su adaptabilidad. Harris afirma que la cultura entendida como conjunto de conocimientos tradicionales de una sociedad también es heredada, aunque no genéticamente. En consecuencia, el antropólogo critica que los sociobiólogos se centran en exceso en el papel que tiene la genética en el comportamiento humano. Según Harris la genética no es el único factor heredado que nos proporciona conocimientos útiles para la supervivencia y un ejemplo de ello es la cultura la cual es transmitida por sociedades ancestrales sin mediación de los genes.

Por último, me gustaría aclarar antes de continuar con el siguiente apartado que mi propósito haciendo un análisis crítico del darwinismo, el darwinismo social y la sociobiología no es rechazar estas teorías, sino más bien señalar algunas quiebras que puedan tener y que son ideológicamente tendenciosas. La existencia humana es un hecho biológico, pero no se puede simplificar la comprensión de la conducta humana en una sociedad humana a términos de un análisis sociobiológico unidimensional.

Consecuencias del darwinismo social

Como he ido mencionando en los apartados anteriores, el darwinismo ha servido como refuerzo científico a muchas actuaciones tanto estatales como individuales. Algunas de las acciones más atroces que se han llevado a cabo basándose en el darwinismo son las prácticas eugenésicas y, por otro lado, dentro del campo económico, la defensa del laissez-faire.

Eugenesia

El estudio que hizo Galton en su libro Hereditary Genius acerca de la «inteligencia hereditaria» lo llevó a considerar al incompetente, al enfermizo, al pobre como una amenaza para el bienestar de la sociedad debido a su tendencia de engendrar hijos por su inherente promiscuidad – una idea claramente recogida del ensayo de Thomas Malthus. Los incompetentes engendrarían a unos niños enfermos.

Galton aspiraba a una mejora racial basada en que las clases altas – los más sanos, ricos y sabios – debían animarse a que tuvieran más hijos, mientras que las clases bajas debían ser persuadidas para no tenerlos o, en caso necesario, obligarlas a tener menos. En 1883 Galton denominó a esta idea y afán «eugenesia». La eugenesia la definió como una ciencia que aborda todas las influencias que mejoran las cualidades innatas de una raza además de aquellas que las desarrollan hasta la mayor ventaja.

Bajo las ideas que propugna la eugenesia muchos políticos y científicos promulgaron leyes que impidieran la reproducción de los «degenerados». Algunos ejemplos de estas leyes son en 1898 en la legislatura de Michigan la incorporación de un decreto de esterilización eugenésica en el que se impuso la castración de la totalidad de los internados en el Asilo para Débiles Mentales y Epilépticos de Michigan5. En 1907 en el estado de Indiana se aprobó otra ley sobre esterilización eugenésica. En 1911 en Nueva Jersey y Iowa ocurrió lo mismo. Para ser más breve, entre 1909 y 1928 veintiún estados de los Estados Unidos aprobaron leyes de esterilización eugenésica con la intención de controlar la reproducción de los «desviados sociales». El número de esterilizaciones realizadas bajo la legitimación de estas leyes antes de 1929 ha sido estimado en unas 8.5006. Algunas de estas leyes nunca fueron aplicadas, aunque otras muchas sí, y lo preocupante de ello es que la mayoría de ellas siguen aún vigentes en los códigos de los estados de una forma u otra7.

De esta manera, Estados Unidos se convirtió en la primera nación donde se decretaron y aplicaron leyes en las que se incluía y articulaba la esterilización eugenésica en aras de la «mejora racial».

Por último, otro ejemplo de eugenesia justificada por el darwinismo social también lo son las Leyes de Nuremberg de 1935 adoptadas en la Alemania nazi a través de las cuales se prohibía toda relación entre judíos y alemanes.

 Las medidas destinadas a controlar la conducta que pudiera significar una amenaza para los intereses de grupos poderosos quedan así revestidas con los ropajes de las mejoras humanitarias. (L. Chorover, 1982, p.62)

La eugenesia con su promesa de progreso humano a través de una mejor herencia genética parecía perseguir el ideal de salud universal.

Laissez-faire

Laissez-faire o laissez passer se trata de una expresión francesa que significa «dejen hacer, dejen pasar». Hace referencia a una completa libertad que propugna la vertiente económica del libre mercado. Fue Vincent de Gournay, un fisiócrata, quien usó esta expresión por primera vez en contra del intervencionismo del gobierno en la economía. La expresión completa que utilizó es: “Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même8“.

A partir de Herbert Spencer el darwinismo social se trasladó al ámbito económico. Spencer, como he mencionado anteriormente, era uno de los mayores defensores del darwinismo social. Defendió el libre mercado del laissez-faire basándose en su creencia de que la lucha por la supervivencia estimula y potencia la superación personal que se hereda – la lucha por la existencia puede ser entendida como la competencia en términos económicos. En otras palabras, el laissez-faire sirvió como la proyección de las teorías de la lucha por la existencia y la selección natural al ámbito económico además de la continuación de prácticas económico-políticas del libre mercado utilizando una justificación natural.

La tesis de Spencer se basaba en que mediante la suprema ley universal de la competencia la humanidad se dirige hacia la “la mayor perfección y felicidad más completa” (Spencer, 1982, p.127). La naturaleza dejada a su libre albedrío, sin ser estorbada por las intervenciones humanas, se encarga de asegurar el inevitable progreso a través de la benevolente eliminación de los débiles, situación análoga a lo que ocurre en el mundo animal.

En 1848 Herbert Spencer fue nombrado como redactor jefe de la revista The Economist y sus ideas dejaron huellas en todo el pensamiento económico posterior. Un ejemplo de ello es el premio Nobel de Economía en 1974 Friedrich Hayek. El Nobel sostiene que la economía de mercado es un sistema que se autorregula – es una «catalaxia» como lo denomina él – y prestada a su funcionamiento espontáneo obtendrá mejores resultados y contribuirá al progreso de la sociedad. Todo ello lo contrapone a las economías en las que intervienen los estados mediante una política económica activa. No obstante, me parece importante señalar que la teoría de Hayek, a diferencia de la de Spencer, se separa en varios puntos clave del darwinismo, aunque es evidente la influencia que han tenido en Hayek ambos autores, Darwin y Spencer.

En definitiva, la argumentación de Spencer se basa en analogías entre el mundo animal y la sociedad humana las cuales parten de premisas que no justifican sus conclusiones. Sin embargo, para empresarios como John Rockefeller:

La evolución era la marca de la ley divina en los asuntos de los hombres y de esta forma las pequeñas empresas que aplastaba en su ascenso sucumbía, no a la avidez de dinero y poder humano, sino a la ley natural y a la inevitabilidad social.

(Hofstadter, 1982, p.128)

Conclusiones

Mi intención a la hora de realizar este estudio ha sido explicar brevemente en qué consistía la doctrina de Darwin, el impacto que ha tenido en la sociedad y el pensamiento, así como rastrear y alumbrar ciertos restos que puedan quedar de esta teoría biológica que sirve como justificación de desigualdades y opresión social.

El darwinismo social poco a poco ha ido perdiendo relevancia, aunque no creo que haya desaparecido, sino que considero que ha ido tomando nuevas formas y ocupando nuevos espacios. Mi propósito tampoco era desechar o banalizar la teoría de la evolución de Darwin la cual tiene un gran valor científico, sino tan solo señalar que quizá sea ideológicamente tendenciosa y así poder enmendar los errores que se hayan podido cometer a partir de ella.

El darwinismo impregnó toda una época y ha llegado a una inmensa cantidad de disciplinas que se han podido servir de ella para explicar cualquier acontecimiento que fuera. Sin embargo, no se puede reducir el análisis de la sociedad humana a un análisis y a una problemática meramente biológica.

Enciéndase de nuevo la apagada hoguera de la esclavitud, traten los blancos de vender la raza negra en sus mercados, y cuando el fiero capataz descargue rudamente su látigo sobre el africano, al hendir su piel y brotar su sangre, gocemos todos (sic) pues se está cumpliendo la lucha por la existencia (F. Benjumea y Fernández, 1998, p.2).

Notas

[1] Véase Conocimiento objetivo, Tecnos. Madrid 1972/74, página 223 de Karl Popper citado en del Corral Salazar, Andrés. 2016. Selección natural y epistemología evolucionista en K. Popper, Universidad Autónoma de Manizales. Bogotá, 2016. Página 5.

[2] En palabras del propio Darwin véase Darwin, Charles. 2016. El origen de las especies, Akal. Página 94.

[3] Lectura recomendada: “El rol del darwinismo en la legitimación de la opresión” de Emiliano Salvucci en Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad – CTS, vol. 11, número 32, pp. 37 – 48. 2016.

[4] Véase Darwin, Charles. El origen de las especies, Akal. Madrid 2016. Página 21 o Darwin, Charles. El origen de las especies, Akal. Madrid 2016. Página 47.

[5] Cifra tomada de Flood, Everett. 1898. “Notes on the Castration of Idiot Children”, American Journal of Psychology, Página 299 citado en Chorover, Stephan. 1982. Del génesis al Genocidio, H. Blume Ediciones. Página 61.

[6] Cifra tomada de Clarence J. Karier. “Testing for Order and Control in the Corporate Liberal State”, Educational Theory, 22, número 2. 1972, páginas 154–180 citado en Chorover, Stephan. 1982 Del génesis al Genocidio, H. Blume Ediciones. Página 63.

[7] Datos tomados de Chorover, Stephan. Del génesis al Genocidio, H. Blume Ediciones. Madrid, 1982. Página 63.

[8] Traducción: “Dejen hacer y dejen pasar, el mundo va solo”.

Bibliografía

Almarcha Barbado, A. (1998). “El darwinismo social y sus resonancias en la Europa actual”, Revista galego-portuguesa de psicoloxía e educación Nº2 (Vol. 2). ISSN: 1138 – 1663. URL.

Chorover, S. (1982). Del génesis al genocidio, H. Blume Ediciones.

del Corral Salazar, A. (2016). Selección natural y epistemología evolucionista en K. Popper, Universidad Autónoma de Manizales. URL.

Darwin, C. (2016). El origen de las especies, Akal.

Fernández Pérez, J. (2010). Darwin y el Evolucionismo; Ciencia y cultura. De Rousseau a Darwin. El buen salvaje y el último mono, Universidad Complutense de Madrid. URL.

Salvucci, E. (2016). “El rol del darwinismo en la legitimación de la opresión”, Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad – CTS, vol. 11, número 32, pp. 37 – 48. URL.

Artículo de:

Inés de Vicente (autora invitada):
Estudiante de Economía y Filosofía en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Interesada también en política e historia.

Imagen | Pixabay

CITA APA: De Vicente, I. (2022). La influencia del darwinismo en la sociedad y el pensamiento. Revista Filosofía En La Red, (3), 44–52. Recuperado a partir de https://revista.filosofiaenlared.com/index.php/espanol/article/view/6
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