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El filósofo francés René Descartes es reconocido como el padre de la filosofía moderna y el racionalismo. Este pensador no aceptaba la lógica tradicional aristotélica ni encontraba en la enseñanza de sus maestros la certidumbre absoluta que buscó durante toda su vida.

Como alumno de La Flèche, aprendió los fundamentos de las matemáticas y, con ellas, surgió el deseo de encontrar una ciencia exacta aplicable a todos los terrenos. Así fue como pronto empezó extirpase mucho de lo que desde muy joven le fue enseñado.

Hace ya algún tiempo que advertí cómo desde mis primeros años había recibido por verdaderas una cantidad de falsas opiniones, y que aquello que después he fundamentado sobre principios tan mal asegurados no podía ser sino muy dudoso e incierto; de manera que me hacía falta intentar seriamente una vez en mi vida deshacerme de todas las opiniones a las que hasta entonces había dado crédito.

(Descartes, 2011, p. 165) 1

Racionalismo

El racionalismo fue una corriente filosófica desarrollada en los siglos XVII y XVIII, cuyo pensador más destacado fue Descartes. Esta última sostenía que, en la búsqueda del conocimiento, la razón tiene un papel fundamental; es decir, el pensamiento y la reflexión como instrumentos con los que el ser humano cuenta para alcanzar el conocimiento puro. Asimismo, también se planteaba el desconfiar de nuestros sentidos, ya que estos pueden llegar a engañarnos.

Por otra parte, la disciplina que en este sentido se vuelve primordial y característica del mismo, para garantizar un conocimiento exacto, son las matemáticas, ya que estas no cometen errores. En cuanto a Descartes, este afirmaba la gran utilidad de la ciencia matemática y la geometría dada su exactitud. Aunado a lo anterior, el filósofo planteaba que estas podían emplearse en las ciencias sociales.

De igual manera, el denominado método deductivo es también parte fundamental del racionalismo, el cual se basa del análisis que parte de lo más general a lo particular. Además, en esta corriente existen un tipo de verdades a las que no se puede llegar a conocer por medio de la experiencia; es decir, que estas son innatas, y se halla en cada uno desde su origen, por ende, solo se puede llegar a ellas por medio de la razón.

El genio maligno
y los sueños

Un recurso ficticio usado por Descartes en sus Meditaciones Metafísicas es el genio maligno, con el pretendía plenamente poner en duda los sentidos y para así entregarse a la razón como único sustento de la realidad. Por eso, al comienzo, la duda y la hipótesis del genio maligno muestran el uso de la libertad del sujeto, a fin de construir una filosofía asentada en la autonomía de la razón.

Supondré entonces que hay, no un verdadero Dios que es fuente soberana de verdad, sino un cierto genio maligno, no menos astuto y engañador que poderoso, que ha empleado toda su destreza para engañarme.

(Descartes, 2011, pp. 169) 2

La ficción cartesiana del genio maligno está inspirada en la comedia de Plauto, El Anfitrión. El genio maligno es un elemento fundamental del planteamiento retórico de la filosofía por parte de Descartes.

En las Meditaciones metafísicas, el filósofo también toma en cuenta la posibilidad de no estar experimentando la realidad, sino un mundo de sueños, uno en donde todo lo que siente y percibe pareciera indicarle que está despierto y en el mundo real. Con ello, Descartes llegó a la conclusión de que los sentidos nos pueden engañar de vez en cuando y lo mejor es no confiar nunca en ellos.

Pensando en ello con cuidado, me acuerdo de haber sido engañado con frecuencia por semejantes ilusiones mientras dormía. Y al detenerme en este pensamiento; veo con tal evidencia que no hay indicios concluyentes, ni marcas tan ciertas por las cuales se pudiese distinguir con nitidez la vigilia del sueño, que me lleno de extrañeza; y esta extrañeza es tal, que es casi capaz de persuadirme de que estoy dormido.

(Descartes, 2011, pp. 166) 3

A modo de anécdota recuerda ya haber experimentado este tipo de engaño propiciado por los sueños.

Matrix y el racionalismo Cartesiano

La siguiente cita pareciera sacada directamente de las Meditaciones Metafísicas, sin embargo, es en realidad una línea de diálogo, en la que el personaje de Morfeo le explica lo que es la Matrix a Neo:

¿Alguna vez tuviste un sueño, Neo, que estabas tan seguro de que era real? ¿Y si no pudieras despertar de ese sueño? ¿Cómo sabrías la diferencia entre el mundo de los sueños y el mundo real?

(“The Matrix”, 1999). 4

En la película “The Matrix”, se aborda un problema similar al que Descartes planteó en su filosofía: la posibilidad de que nuestras percepciones y experiencias sean ilusiones engañosas. Por ejemplo, imagina que estás viviendo en un mundo virtual, donde todo lo que ves, oyes y sientes parece real, pero en realidad es generado por máquinas inteligentes.

Esto nos hace cuestionar la confiabilidad de nuestros sentidos y la realidad que percibimos. Al igual que Descartes, quien dudaba de si lo que veía y sentía era verdadero, los personajes de “The Matrix” se enfrentan a la idea de que su mundo es una ilusión cuidadosamente construida. En este aspecto, sus sentidos los engañan al transmitirles información falsa.

Imagina que te despiertas y te das cuenta de que la vida que has estado experimentando no es más que una simulación. Tu cuerpo real está en algún lugar diferente, mientras que tu mente ha sido conectada a una realidad virtual llamada “la Matrix“. Estas cuestiones plantean preguntas sobre la verdadera naturaleza de la realidad y cómo podemos discernir lo que es real de lo que no lo es. En palabras del personaje de Morfeo:

¿Cómo se define ‘real’? Si estás hablando de lo que puedes sentir, lo que puedes oler, lo que puedes saborear y ver, entonces ‘real’ es simplemente señales eléctricas interpretadas por tu cerebro.

(“The Matrix”, 1999). 5

Para finalizar, se puede apreciar que la película explora la lucha de los personajes por descubrir la verdad detrás de la ilusión en la que viven. Una en la que se enfrentan al desafío de confiar en sus sentidos y buscar una realidad más auténtica. En última instancia, nos invita a reflexionar sobre la confiabilidad de nuestras propias percepciones y cómo podemos llegar a la verdad en un mundo lleno de engaños y apariencias.

Notas

[1] Descartes, R. (2011). Meditaciones Metafísicas. Madrid: Editorial Gredos.

[2] Ibíd., p. 169

[3] Ibíd., p. 166

[4] Wachowski, L., & Wachowski, L. (Directoras). (1999). The Matrix [Película]. Estados Unidos: Warner Bros.

[5] Wachowski, L., & Wachowski, L. (Directoras). (1999). The Matrix [Película]. Estados Unidos: Warner Bros.

Imagen | Bing Creator Image

Cita este artículo (APA): Teja, L. (2023, 12 de julio). Descartes y su influencia en Matrix. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/07/matrix-y-descartes
#matrix, #Racionalismo, #reflexión, #René Descartes
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