El concepto de indefensión aprendida, en el que se basa la metáfora del elefante encadenado, fue desarrollado en 1967. El psicólogo Martin Seligman, interesado en el estudio de la depresión, comenzó a investigar con perros y su reacción ante descargas eléctricas. El investigador seleccionó dos grupos de perros y los metió en cajas individuales. Cada cierto tiempo le suministraban al can una descarga eléctrica lo suficientemente molesta para que este intentase por todos los medios huir de la situación. Sin embargo, mientras que a un grupo de cánidos se les permitía parar las descargas eléctricas presionando un botón, el otro carecía de esta ventaja. Tras varias repeticiones, Seligman pudo apreciar que el primer grupo había aprendido a presionar el botón cuando anticipaba el castigo. Sin embargo, al desafortunado grupo de cachorros le precedía una respuesta que parecía ir en contra de las leyes que rigen la supervivencia: los perros habían dejado de intentar huir de las descargas eléctricas. Independientemente de cómo se comportasen, las descargas eléctricas ocurrirían de igual manera y, a consecuencia, aparecía en ellos un comportamiento pasivo. Esta situación ya había sido anteriormente descrita en algunos problemas psicológicos como, por ejemplo, la depresión.

Con el fin de expandir un concepto que inicialmente solo era utilizado por estudiantes y profesionales de la psicología, Jorge Bucay elaboró la metáfora del Elefante Encadenado que busca relatar de manera comprensible para todos los públicos los resultados obtenidos en la investigación realizada por Seligman.

La metáfora dice tal que así:

Durante la función, la enorme bestia [refiriéndose al elefante] hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales… Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas. Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza podría liberarse con facilidad de la estaca y huir. […] El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño. Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él. Imaginé que se dormía agotado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro… Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Bucay, J. (2008). El elefante encadenado. RBA Libros.

Bucay trató de expresar con este breve relato las repercusiones que puede acarrear poseer un locus de control externo. No importa cómo de fuerte o de grande sea el elefante, lo que realmente importa es que este ha desarrollado un locus de control externo. Considera que el control de la situación ya no depende de él y, por tanto, ignora la fortaleza que le caracteriza.

La sociedad del siglo XXI

Ese enorme elefante que tiene la percepción de que la situación se encuentra totalmente fuera de su control representa fielmente la sociedad occidental del siglo XXI. El auge de las democracias y el derecho a voto inicialmente parecía asemejarse al botón de los perros de Seligman: otorgaba a las personas la creencia de que podían controlar la situación. Si decidían ir a votar, si ejercían el derecho que tantos siglos les había logrado conseguir, podrían convertir el país en el que crecieron en un lugar más habitable para las futuras generaciones; un verdadero incentivo para que en las próximas elecciones se llevase a cabo de nuevo el voto. Sin embargo, el paso de las décadas en el que esta utopía parece haberse esfumado y la creación de múltiples partidos políticos, que no parecen aportar nada nuevo, ha desarrollado en las masas un verdadero efecto de indefensión aprendida.

No es raro escuchar en vecinos, amigos o familiares comentarios tales como “para qué voy a votar, si todos los partidos son iguales”. Y, a corto plano, es adaptativo pensar así: ¿por qué una persona emplearía su día de descanso en ir a votar si no supondrá ningún cambio? ¿Por qué una persona votaría a un partido político en función de su programa electoral si luego este no va a cumplir con lo prometido? Resulta más sencillo y menos agotador no ejercer el derecho a voto.

Conclusión

Múltiples profesionales de la psicología y de la política han hablado extenso y tendido sobre este tema que parece cada vez de más relevancia. Asimismo, las estadísticas reflejan como año tras año la cantidad de votos emitidos disminuye mientras que la abstención resulta ser la opción favorita, evidencia de nuevo del elefante encadenado en el que la sociedad occidental actual se está transformando. ¿Qué hace que unos ciudadanos decidan votar y otros, ante el mismo panorama político, se encuentren bajo los efectos de la indefensión aprendida? Pues lo cierto es que no hay una única respuesta a esto. Sería interesante explorar esta tendencia creciente con el fin de detectar cuál es el botón que permite a los perros del siglo XXI parar las descargas eléctricas.

Bibliografía

Bucay, J. (2008). El elefante encadenado. RBA Libros.

Díaz, M. (2021). Plebiscito Constitucional, Indefensión Aprendida y Locus de Control en Chile. Universidad de Atacama.

Rodríguez, J. (29 de mayo de 2023). 63,91% de participación en las elecciones del 28M, un punto menos que en 2019. El País. https://elpais.com/espana/2023-05-28/datos-participacion-elecciones-28m.html

Vera, A. (15 de noviembre de 2019). ¿Es la abstención electoral un fenómeno de indefensión aprendida? Huffpost. https://www.huffingtonpost.es/entry/es-la-abstencion-electoral-un-fenomeno-de-indefension-aprendida_es_5dce8e1ce4b0d2e79f8afc2c.html

Imagen | Generada con Synthesys IA

Cite este artículo (APA): María, M. (2023, 18 de julio). ¿Es la sociedad un elefante encadenado?. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/07/metafora-elefante-encadenado
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por Míriam María Vázquez

Actualmente, estudiante del grado de psicología en la UAM, aunque vive en Guadalajara, España. Apasionada por la escritura desde que tengo uso de razón y enamorada de la divulgación desde que conocí este pequeño mundo del conocimiento.

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