El presente artículo es una traducción de Luis López Galán del texto Women, Life, Freedom: When Dress Codes Killde de Claire Elise Katz, que ha sido traducido con autorización del Blog de la American Philosophical Association como parte de la alianza de colaboración que tenemos con ellos. 

Nuestra hija menor viajó a Israel con un grupo de adolescentes en julio de 2021, el verano anterior a su último año de secundaria. El viaje había sido organizado por dos campamentos de verano dirigidos por la Unión para el Judaísmo Reformista1, el movimiento progresista del judaísmo. Entre los numerosos lugares que visitaron se incluía el Muro de las Lamentaciones. Antes, las jóvenes recibieron la charla, en la cual los instructores les informaron sobre el código de vestimenta adecuado para la oración. El hecho de que solo hubiera un código de vestimenta para las chicas no fue bien recibido por ellas, la mayoría familiarizadas con los sexistas códigos de vestimenta de la escuela secundaria en Texas.

La temperatura en Israel superaba los 100 grados Fahrenheit [37,7 grados centígrados]. Los chicos podían usar pantalones cortos y camisetas; a las chicas se les informó de que debían cubrir sus piernas y brazos, preferiblemente con faldas y vestidos largos, no con pantalones. Frustradas con un código de vestimenta que solo se aplicaba a las mujeres, nuestra hija y varias de sus amigas se subieron las faldas por encima de las rodillas y así se acercaron al Muro para orar. La gente las miraba con desaprobación y una mujer mayor las persiguió, lanzándoles epítetos. «¿Dónde está escrito [en la Torá/Talmud] que las mujeres deban cubrirse de formas específicas para orar en el Muro?», interpeló una de las jóvenes a la barahúnda. Este aparentemente pequeño acto de resistencia, de gran importancia para las chicas, tenía como objetivo señalar el requisito sexista y concreto de vestimenta que se aplicaba solo a las mujeres y no a los hombres, pero también rechazar esa visión generalizada que les dice a las mujeres que sus rodillas y codos son signo de vergüenza y distracción. 

La violación del
código de vestimenta

Aunque apoyo el acto de resistencia de mi hija, también me aterroriza. No puedo evitar pensar que pudo ser apedreada, escupida o agredida físicamente por un extremista religioso que de la nada se sintiera responsable de imponer su autoproclamada autoridad moral. ¿Qué tan cerca estuvo mi hija de ser asesinada?

¿Melodramático? ¿Histriónico? ¿La pregunta de una madre demasiado emocional? No lo es cuando consideramos los eventos recientes en Irán, donde la joven de 22 años Mahsa Amini murió, presuntamente asesinada, el 16 de septiembre de 2022, mientras estaba bajo custodia de la policía de moralidad iraní. ¿Cuál fue el crimen moral de Amini, tan abominable como para ser arrestada y presuntamente golpeada por la llamada policía de la moral? Se le acusó de «mal hiyab», que en su caso significa usar el hiyab de forma demasiado suelta, de modo que se pueda ver algo de cabello. En resumen, violó el código de vestimenta islámico.

Según Reuters2, el cuerpo de policía de la moral, conocida como Gasht e Ershad (Basij) o Patrullas de Orientación, [sancionada por Estados Unidos y ahora también por Gran Bretaña], tiene la tarea de «detener a las personas que violan el conservador código de vestimenta de Irán. La policía tiene como objetivo “promover la virtud y prevenir el vicio». Es importante destacar que este estricto código de vestimenta no siempre estuvo en vigor. En fotografías de los años previos a la Revolución Islámica de 1979, a menudo se ve a mujeres usando pantalones cortos y trajes de baño. Y de esto hace apenas 43 años. Aunque el estado introdujo mandatos cada vez más conservadores para la vestimenta de las mujeres en los años siguientes a la revolución, la «lucha contra el “mal hiyab” es tan antigua como la Revolución Islámica, que ha erigido el vestir conservador de las mujeres como uno de sus pilares», y las mujeres que violaban el código de vestimenta frecuentemente eran amenazadas con violencia.

La valentía de las protestas

Al momento de escribir este texto, la causa definitiva de la muerte de Amini sigue sin esclarecerse; funcionarios iraníes afirman que murió de un fallo cardíaco. Sin embargo, era una mujer joven y sana. Testigos afirman haberla visto golpeada mientras estaba bajo custodia, por lo que sostienen que murió debido a la brutalidad policial. Las tomografías computarizadas del cerebro muestran lesiones graves en el cráneo, que son un resultado poco probable de «enfermedades subyacentes3», como afirman las autoridades iraníes. La especulación de que su muerte fue causada por un castigo infligido porque llevaba su hiyab demasiado suelto ha provocado protestas incluso de jóvenes escolares4, que exigen la caída de la autoridad religiosa iraní y el reconocimiento de la libertad política y los derechos humanos en Irán. Sea lo que sea que suceda, la valentía de estas personas que protestan en un país que las encarcelaría, golpearía e incluso mataría5 debe ser reconocida.

Podemos apuntar con nuestros dedos morales y políticos a Irán, y ciertamente, debemos hacerlo. Una mujer murió bajo custodia policial iraní y las pruebas indican que fue brutalmente golpeada por llevar su hiyab demasiado suelto, dejando ver su cabello. Pero, al apuntar solo a Irán con ese dedo, perdemos de vista la ubicuidad global de los códigos de vestimenta específicos para mujeres que toleran, promueven y sancionan una mayor vigilancia sobre sus cuerpos, vidas y sexualidad. Que les transmiten que deben avergonzarse de haber nacido o convertirse en mujeres; que les dicen que son una distracción para los hombres y, por lo tanto, deben cubrir su piel de pies a cabeza [porque se las responsabiliza del comportamiento de los hombres], o en algunos casos ser excluidas por completo de esos espacios [en lugar de exigir que los hombres controlen su propio comportamiento]. La policía moral de Irán es sin duda extrema, pero ¿cómo debemos pensar en general acerca de estos códigos de vestimenta?

Sexismo y misoginia,
un análisis teórico

Como teórica feminista que trabaja la intersección de la filosofía francesa del siglo XX y temas en la filosofía de la educación, encontré el trabajo de Althusser6 y Foucault7 productivo para reflexionar sobre los fundamentos teóricos e implicaciones filosóficas de los códigos de vestimenta que se desarrollan y aplican dentro de un marco moral. Sin embargo, Kate Manne8 ofrece otra manera de pensar en las estructuras de Althusser que describen los respectivos roles de la ley y la ideología como mecanismos de control del comportamiento (ver especialmente el capítulo 3 de Manne). Utilizar los tres aparatos teóricos en mi análisis es especialmente poderoso, pero para este artículo, me centraré en el trabajo de Manne.

Manne distingue entre sexismo y misoginia, argumentando que se han utilizado erróneamente de manera intercambiable. Según dice, el sexismo es la creencia de que las mujeres son inferiores a los hombres y deben ser subordinadas. La misoginia es la que impone, a través de leyes o acciones (fuera de la ley), la subyugación de las mujeres. La estructura de Manne es relevante cuando se aplica a los códigos de vestimenta. El sexismo genera la idea de que las mujeres deben vestir de manera recatada, considerándolas tentadoras, distractoras, promiscuas y, en última instancia, responsables del comportamiento de los hombres. La misoginia crea los códigos de vestimenta que imponen esta visión, a través de castigos reales, como suspensiones escolares (en Estados Unidos), flagelaciones (en Irán) o ser objeto de insultos (en Israel), y también a través de la amenaza de que el uso de esta ropa implica que son responsables de cualquier violencia que les suceda. La vergüenza generada por las opiniones negativas hacia las mujeres que visten de esta manera (consideradas promiscuas) y los códigos (que hacen sentir a los infractores como delincuentes sexuales) se lleva como una prenda inamovible. No es casualidad que la fuerza iraní se llame policía de la moral, estableciendo explícitamente una conexión entre la violación del código de vestimenta y la transgresión moral.

¿Qué hace una autoridad cuando
enfrenta un rechazo ideológico?

Aparte de las mujeres y niñas que rechazan explícitamente el papel de modestia en la subjetividad femenina, muchas mujeres y hombres sí creen en esa modestia y por ella apoyan y hacen cumplir los códigos de vestimenta. Utilizan palabras como distracción o intentan asustar a las niñas con la afirmación de que «los chicos verán su ropa interior» si sus shorts no son lo suficientemente largos, o que son promiscuas e impuras (¿quién las querría?) si visten prendas que violan el código. La preocupación es que las niñas sean tratadas como objetos sexuales o sean ridiculizadas. En otras palabras, mientras que en la distancia se amenaza con un castigo real entendido como el máximo ejecutor de la moralidad, aquí y ahora hay otro ejecutor primario del código de vestimenta que es la ideología. 

Esto se puede observar cuando un niño pequeño responde con un «no me importa» a la amenaza de que «los otros chicos te verán». Es como si el niño hubiera señalado que el emperador está desnudo, abierto el telón para revelar al mago o, dentro de los términos de Nietzsche, rechazado la amenaza de exilio por una transgresión percibida (ver La genealogía de la moral de Nietzsche). Esto es precisamente lo que vemos ahora con las protestas en Irán que exigen un cambio de régimen y el fin de la autoridad moral que estableció estos códigos de vestimenta. Aunque puedan usar el hiyab por miedo, las estudiantes iraníes, incluidas las niñas9, no creen en las visiones religiosas que fundamentan la ley. Entonces, ¿qué hace una autoridad cuando enfrenta un rechazo ideológico? Por un lado, el poder se revela efímero porque, aunque puede haber castigo, el objetivo principal, el miedo a ser marginado o avergonzado, ha sido subvertido. Pero, por otro lado, la autoridad puede aumentar el temor, diciéndoles a estas jóvenes que el código de vestimenta es para su propia protección, para evitar toques no deseados e incluso para prevenir violaciones. Y si eso no funciona, se las arresta, golpea, encarcela, reeduca o mata.

Los vínculos con la
actualidad occidental

Por injusto que sea hacer que las mujeres jóvenes sean responsables del entorno de aprendizaje de los hombres jóvenes, mi preocupación trasciende la injusticia fundamental. He escrito previamente sobre el peligro de los códigos de vestimenta de las escuelas secundarias de Estados Unidos, que perpetúan la cultura de la violación, y por qué los administradores escolares, los maestros y los padres deberían estar alarmados. Además, los hombres jóvenes deberían estar indignados por la afirmación opuesta de que no pueden controlar sus acciones. Pero ¿estamos lejos de que los códigos de vestimenta de Estados Unidos den como resultado castigos pecuniarios o corporales para las mujeres? ¿Cuánto?

En nuestra actualidad, son frecuentes las referencias al riesgo de que Estados Unidos se convierta en El cuento de la criada10 con sus capas y capuchas rojas. ¿Pero es esto nada más que una sátira? La actual composición de la Corte Suprema incluye una mayoría católica conservadora cuyos miembros creen en una visión retrógrada11 de las mujeres, y también que están justificados para emitir fallos12 basados en esas creencias que afectarán a todas las mujeres del país. ¿Podemos confiar en que los códigos de vestimenta que impregnan las escuelas secundarias de Estados Unidos, por peligrosos que sean incluso en ese ámbito, se mantendrán confinados solo a las escuelas secundarias? Irán permitía el uso de pantalones cortos hasta que dejó de hacerlo, y eso fue hace tan solo 43 años.

Según Peter Kenyon de NPR13 [Servicio de Radiodifusión Pública de Estados Unidos], «el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, ha intervenido ahora en las protestas, condenándolas como complots organizados por Estados Unidos e Israel…» ¡Qué irónico!

Notas

Este texto es una versión revisada/actualizada de ¿Te vas a poner eso? publicada por la misma autora en el blog de Mujeres y Filosofía de la APA.

Al momento de escribir esto, y según informa BBC Persa y lo publica Rana Rahimpour en su cuenta de Twitter, la escaladora deportiva iraní Elnaz Rakebi, quien compitió sin su hiyab en el Campeonato Asiático de la Federación Internacional de Escalada Deportiva en Seúl, inicialmente fue reportada como desaparecida y luego se descubrió que había volado a Teherán dos días antes de lo previsto. «Existen preocupaciones sobre su seguridad».

[1] Union for Reform Judaism. https://urj.org/

[2] Reuters. (2022, octubre 10). Death of young Iranian woman puts spotlight on morality police. Reuters. https://www.reuters.com/world/middle-east/death-young-iranian-woman-puts-spotlight-morality-police-2022-10-10/

[3] Iran International Newsroom. (2022, julio 10). Iranian Coroner Claims Mahsa Amini Did Not Die Of Blows To Body. Iran International. https://www.iranintl.com/en/202210072530

[4] Rothwell, J. (2022, octubre 4). Iranian schoolgirls give clerical leaders the finger as they join uprising against the regime. The Telegraph. https://www.telegraph.co.uk/world-news/2022/10/04/iranian-schoolgirls-give-clerical-leaders-finger-join-uprising/

[5] https://twitter.com/HadiNili/status/1577290016052715521

[6] Althusser, L. (1971). Ideology and Ideological State Apparatuses (Notes towards an Investigation). In “Lenin and Philosophy” and Other Essays. Retrieved from https://www.marxists.org/reference/archive/althusser/1970/ideology.htm

[7] Foucault, M. (1995). Discipline & Punish: The Birth of the Prison (A. Sheridan, Trans.). Vintage Books. (Original work published 1975)

[8] Manne, K. (2019). Down Girl: The Logic of Misogyny. Oxford University Press.

[9] Gritten, D. (2022, octubre 5). Iran protests: Schoolgirls heckle paramilitary speaker. BBC News. https://www.bbc.com/news/world-middle-east-63143504

[10] Bowden, J. (2018, mayo 5). ‘Handmaid’s Tale’ author says US under Trump getting more Gilead-like. The Hill. https://thehill.com/blogs/in-the-know/in-the-know/386382-handmaids-tale-author-says-us-under-trump-getting-more-gilead/

[11] Levin, B. (2022, mayo 3). Samuel Alito’s Antiabortion Inspiration: A 17th-Century Jurist Who Supported Marital Rape and Had Women Executed. Vanity Fair. https://www.vanityfair.com/news/2022/05/samuel-alito-roe-v-wade-abortion-draft

[12] Baker, C. N. (2022, mayo 5). What Would Alito’s Draft Opinion Mean for Women’s Rights? Ms. Magazine. https://msmagazine.com/2022/05/05/alito-opinion-abortion-constitution-womens-rights/

[13] Kenyon, P. (2022, octubre 4). The death of a young Iranian woman in police custody continues to reverberate. NPR. https://www.npr.org/2022/10/04/1126680819/the-death-of-a-young-iranian-woman-in-police-custody-continues-to-reverberate

Imagen | Wikimedia Commons

Artículo original de:

Claire Katz
Profesora y jefa interina del Departamento de Enseñanza, Aprendizaje y Cultura en la Escuela de Educación y Desarrollo Humano de la Universidad de Texas A&M, donde ostenta el título de Profesora Presidencial de Excelencia Docente.

Traducido por:

Luis López Galán (Filosofía en la Red):
Colaborador de medios como El vuelo de la lechuza, Espacio 17 Musas o El placer de la lectura; ofrece servicios editoriales y es, en la actualidad, estudiante de Grado de Filosofía. Español residente en Inglaterra.

El presente artículo es una traducción de Luis López Galán del texto Women, Life, Freedom: When Dress Codes Killde de Claire Elise Katz, que ha sido traducido con autorización del Blog de la American Philosophical Association como parte de la alianza de colaboración que tenemos con ellos. 
#Educación para la libertad, #feminismo, #filosofía política, #igualdad, #igualdad de género, #justicia, #opresión

por American Philosophical Association (APA)

The American Philosophical Association promueve la disciplina y la profesión de la filosofía, tanto dentro de la Academia como en la arena pública. La APA apoya al desarrollo profesional de los filósofos en todos los niveles y trabaja para fomentar una mayor comprensión y apreciación del valor de la investigación filosófica.

error: Content is protected !!