El auge esquizoanalítico del arte contemporáneo

La estética ya no es un espacio disciplinar de la filosofía, sino una experiencia existencial. Artistas como Deleuze y Guattari proponen una relectura del empirismo trascendental. El arte es comprendido como devenir, como una forma de expresión no representacional. En este sentido, el arte se propone como una experiencia caótica. El caos de la experiencia artística sigue creando por sí mismo en sus interacciones con el mundo. Los autores diferencian la “esquizofrenia” del diagnóstico clínico para concebirlo como su proceso. Para ellos la esquizofrenia es el concepto de la producción de lo subjetivo. El esquizo sería, por lo tanto, el anti-Edipo. El psicoanálisis, a partir de entonces, se ha tornado esquizofrénico.

La experiencia del arte pasa a ser un proceso caótico que produce una quiebra en la distinción entre el sujeto-objeto. Este pensamiento rompe también con el modo de producción capitalista, por eso la producción deseante del arte es considerada la enfermedad del hombre moderno. La heroicidad de un anti-Edipo supone una ruptura con la realidad que se conocía y la apertura a un nuevo modo de experimentarla.

El esquizo lleva consigo los flujos descodificados y hace con que ellos atraviesen el cuerpo sin órganos, donde instala sus máquinas deseantes y produce una perpetua escorrentía de fuerzas activas1

Deleuze y Guattari (2010)

Existe una clara influencia del psicoanálisis, sin embargo, a diferencia de este, el esquizoanálisis prescinde de una primacía de las estructuras familiares. Pasa a ser fundamental una nueva práctica psiquiátrica basada en lo singular. Se toma en consideración el territorio existencial de cada uno. El objetivo del cambio es que la esfera del deseo pueda seguir transformándose. El anti-Edipo revela que las enfermedades mentales están vinculadas al capitalismo (lo mismo trató de reivindicar Foucault con la locura). Deleuze y Guattari alegan que el psicoanálisis freudiano estaba basado en las representaciones represivas en la medida que reflejaba y, con ello, justificaba, las relaciones dominantes.

La pedagogía que surge de este movimiento es nómada, se apoya en el desplazamiento físico. Existe analogía entre el hacer-práctico y el hacer-pensamiento. Así se define, pues, la forma nómada de construir pensamiento. Deligny fue uno de los activistas de esta pedagogía, cuya aportación ha calado en la producción artística del devenir. En sintonía con estas premisas, nace el pensamiento rizomático. Un rizoma2 no responde a ningún modelo estructural cerrado, es ajeno a toda idea de eje. Exalta la conexión, heterogeneidad y deseo. El rizoma no se deja reducir a lo uno ni a lo múltiple, puede ser roto, interrumpido, pero siempre recomienza. El deseo siempre se produce y se mueve rizomáticamente. Cuando un rizoma está bloqueado, un deseo no pasa.

El arte contemporáneo ha representado el pensamiento rizomático a través de nudos, enredos, redes, etc. Trata de significar que la producción es un devenir otro para devenir uno, es decir, un proceso de subjetivación constante en el que nunca se llega a fijar la identidad. El caos, la mutación, la irreductibilidad, son características de este nuevo modo de entender y producir arte. La representación ya no es lo único importante, sino sobre todo el sentido. El arte es una filosofía del acontecimiento.

El auge esquizoanalítico concibe la producción de la subjetividad como: “máquinas esquizofrénicas que son deseantes, cuerpos sin órganos que son esquizos3. La estructura del pensamiento tal y como se ha entendido hasta ahora se rompe. Una de las quiebras más importantes es la del sujeto que no reclama identidad ni univocidad en su inconsciente con el mundo. Otra es la ruptura del Edipo como patrón universal para la formación del deseo. La singularidad y el deseo revolucionario son la base del poder de acción. El deseo ya no es concebido como falto, sino que es producción.

La esquizofrenia como proceso es la producción deseante, pero como es al final, como el límite de la producción social determinado bajo las condiciones del capitalismo. Esta es nuestra enfermedad de los hombres modernos.4

Deleuze y Guattari (2010)

Notas

[1] Salazar, J. A. (2020). El esquizo: proceso, positivación y modos de desterritorialización continua de la máquina estatal. Revista La Deleuziana (79), 77-83 (http://www.ladeleuziana.org/wp-content/uploads/2020/10/10.-Salazar.pdf)

[2] Ver definición en: https://filosofiaenlared.com/consulta/diccionario/r/rizoma/

[3] Salazar, J. A. op.cit. (78)

[4] Ibídem. (79)

Bibliografía

Deleuze y Guattari (2009). Rizoma. Ed. Fontamara.

Salazar, J. (2020). El esquizo: proceso, positivación y modos de desterritorialización continua de la máquina estatal. Revista La Deleuziana.

Vicenti, D. (1972). Rizoma. IDIS

Imagen | Tomada por la autora

Cita este artículo (APA): Francisco, C (2023, 23 de septiembre). El auge esquizoanalítico del arte contemporáneo. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/09/el-auge-esquizoanalitico-del-arte-contemporaneo
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por Cristina Francisco López

Graduada en Filosofía, maestra en Crítica y Argumentación Filosófica. Actual doctoranda en Filosofía y Ciencias del Lenguaje en Madrid. Joven apasionada por la lectura y escritura.

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