1984 George Orwell y su relación con la racionalidad universitaria. Parte 2 de 2

Esta es la segunda entrega del artículo donde podremos relacionar más a fondo la novela de Orwell y la racionalidad universitaria:

Ahora, la novela política de ficción, escrita por George Orwell “1984”, dispone el escenario perfecto para encontrar la relación que existe entre nuestra sociedad actual y el papel que juega la Universidad en cuanto a institución encargada de la formación del hombre moderno, sin olvidar que nosotros mismos hemos permitido que nuestra sociedad y sus instituciones se conviertan en reproductoras de actitudes totalitarias y represoras como las representadas en dicha novela. En relación con la obra, el autor nos describe en particular a una sociedad sometida a un sistema de control mental, viviendo una vigilancia asfixiante dentro de un aparato estatal que solo les presenta una propaganda alienante que los amedrenta y les impide pensar críticamente. Esta sociedad está condenada a una existencia miserable, con el riesgo de perder la vida o sufrir espantosas torturas si no demuestran fidelidad y devoción a este sistema. A fin de ser librados de la vigilancia de la policía del pensamiento, los miembros de esta sociedad se ven en la necesidad de organizar numerosas manifestaciones donde se van gritando las frases que identifican al partido, mostrando así, su malestar en contra de los supuestos traidores, cayendo así en un fanatismo ideológico y político.

Si bien, uno de los personajes más importantes de esta obra es Winston Smith, el cual trabaja en el Ministerio de la Verdad para cumplir el objetivo de engañar a la sociedad, ideal seguido en nombre del Ministerio, aparato estatal de esta sociedad, dedicándose a manipular y destruir cualquier documento histórico como fotografías, libros o periódicos que revele otra realidad, es decir, su verdadera historia e identidad del hombre. El objetivo primordial es dejar sin acceso a la humanidad al verdadero conocimiento y cegarla para que no use su criterio y asombro para buscar la verdad. De esta manera, el plan del Estado se lleva a cabo gracias a la estructura de dominación cultural al conformar el Ministerio del Amor, el cual se encargará de administrar castigos y torturas a todo hombre que pretenda salir de dicho sistema. También, está el Ministerio de la Paz encargado de los asuntos relacionados con la guerra, permitiendo que toda contienda sea permanente para que así, el país esté en paz consigo mismo.

Otro más es el Ministerio de la Abundancia, representante de los asuntos concernientes a la economía y de lograr que la gente viva al borde de una crisis. Y, por último, el ya mencionado Ministerio de la Verdad. Lo más relevante de esta obra es mostrar a un elemento muy significativo, el Gran Hermano, estructura de vigilancia que sustituye a todo actor político, porque él se convierte en el líder supremo, en el comandante en jefe y el guardián de toda la sociedad, sus ojos están puestos en el más mínimo detalle a través de telepantallas. De esta manera, la dominación cultural se logra en toda la población, aunque esta esté segregada por grupos minoritarios, a diferencia de la clase de los proles que es la mayoría de la población, que viven en la miseria.

Esta condición no los aparta de los intereses del estado por completo, ya que se busca por diferentes medios del Partido mantenerlos contentos para que aprendan solo a obedecer las órdenes que se les dan para que sean incapaces de pensar por sí mismos y rebelarse.

Retornando la historia, después de años trabajando en el ministerio de la verdad, Winston Smith se da cuenta de que él ha sido cómplice de la gran farsa de su gobierno, y ya consciente de ello, pretende evadir al sistema del gran hermano. Enamorado de una joven de nombre Julia, buscan crear una resistencia contra la sociedad enajenada. Sin embargo, recaen en el mismo sistema, Winston Smith y Julia, solo quieren tratar de escapar de un sistema donde la intimidad y el libre pensamiento están prohibidos.

La lucha de esta pareja es paralizada por el mecanismo represor, la policía del pensamiento, y son puestos a diversas torturas en el ministerio del amor, tales torturas se basan en reconocer que algo que sería falso para el pensamiento, en realidad es verdadero, logrando así aceptar lo que el partido ha transmitido siempre ignorando lo que su razón o sus sentidos percibieran.

Lamentablemente, es el sistema represor quien logra cumplir su cometido, consiguiendo distanciar a la pareja para ser incapaces de crear un vínculo afectivo entre ellos, el régimen estricto sería capaz de tachar sus mentes para generar ahora un vínculo con el gran hermano. Es así como Winston toma conciencia sabiendo que lo único que le esperaba era su muerte y no habría alguien más que le recordara, sería borrado para siempre.

Importancia de la
búsqueda de la verdad

Todos, como hombres sin excepción, tenemos una concepción del mundo donde vivimos y cada uno de nosotros posee un conjunto de ideas o explicaciones, más o menos estructuradas, que nos dan una visión acerca de lo que es la realidad, y es de acuerdo a estas nociones y a nuestra actitud de contemplación y de duda, que nos preguntamos, sí, eso que percibimos o palpamos es la verdad. Lo anterior significa que el hombre siempre ha estado en busca de eso que llama verdad para entender su realidad y establecer un conocimiento certero del cual podamos decir que es falso o verdadero de acuerdo a esa realidad donde existimos1.

La verdad se define como la adecuación del intelecto con la realidad. Por otra parte, los griegos se refieren a ella como aletheia2, es decir, “desvelamiento”. En ambos casos puede observarse que es necesaria una actitud activa por parte de la persona. Adecuar el intelecto a la realidad implica, entre otras cosas, acercarse a ella desde la humildad, este trabajo no se da en lo solitario sino en común. Cuando el hombre rechaza la verdad, enferma. Ese rechazo no se da ya cuando el hombre yerra, sino cuando abandona la verdad; no cuando miente, aunque lo haga profusamente, sino cuando considera que la verdad en sí misma no le obliga; no cuando engaña a otros, sino cuando dirige su vida a destruir la verdad3. Al describir brevemente la obra de 1984, entendemos la importancia de la búsqueda por la verdad, Winston Smith y Julia representan el largo camino que se recorre para llegar a la verdad, a partir de entender que la actividad del pensar es una verdadera reflexión, esta dificultad nos ayuda a distinguir el tipo de pensamiento que puede desarrollar un individuo. En primera instancia, el llamado “pensamiento único”, el cual es característico de sistemas autoritarios y regímenes dictatoriales como el nazismo o el estalinismo, denota generalmente “imposición” de un determinado ideario (hegemónico o dominante) a un colectivo de personas, cercenándose así (o quedando muy limitada) toda posibilidad de expresión pública libre4. Como en la novela, el tipo de pensamiento que debe de ser desarrollado en toda la sociedad para que esta sea sometida y se olvide de su propia identidad. Y que al parecer trabaja bajo la imposición de un conocimiento falto e inhibe el desarrollo del pensamiento crítico. Y en efecto, el pensamiento crítico, que reivindica al individuo como sujeto pensante, con derecho a expresarse libremente y provisto de valores5. El pensamiento crítico constituye un instrumento para lograr sociedades e instituciones más justas, democráticas y humanas.

Reflexión humanista

Es importante darse cuenta de que la Universidad, como pilar de la formación del hombre, ha conferido establecer una comunidad donde se instituye una identidad que busca valores como el de la libertad, puesto que cada individuo quiere y actúa en beneficio de su formación académica. De esta forma, la educación dentro de la comunidad se convierte en algo valorativo por su trascendencia en el ser humano. Parte de su finalidad es la formación del criterio, siendo este la capacidad de juzgar, para convertirse en nuestro medio para encontrar la verdad. Pero no solo se trata de perseguir una racionalidad donde el camino ya esté marcado por reglas a seguir, sino concebir una racionalidad en donde se aplique la parte humana del hombre. Es decir que, solo a través de buscar la verdad, el hombre genera su propio criterio, el cual le ayuda a formular juicios y con ellos entender su realidad. En nuestra actualidad, al ser parte de una Universidad, nos es preciso conocer el modelo o idea de ser humano existente que se quiere educar, ese ser humano que se debe estudiar estrictamente para así poder cambiar lo que no está bien, recuperando la idea de hombre que mejor se ajuste a nuestra sociedad, esa que distingue entre la necesidad del otro, de reconocer al semejante, haciéndolo parte de nuestras relaciones otra vez, en donde haya una integración de todo lo que nos hace verdaderamente humanos.

Notas

[1] Del conocimiento podemos decir que es verdadero o falso. De nuestra seguridad respecto a su veracidad se pueden indicar los siguientes estados: a) Ignorancia: estado de la mente en el que se admite el desconocimiento sobre un determinado asunto. b) Duda: estado en el que no se puede afirmar o negar la verdad de un juicio, porque las razones que están a favor y las que están en contra tienen una fuerza similar. c) Certeza subjetiva: estado en el que la mente afirma la verdad de un juicio sin admitir ninguna posibilidad de equivocación. El problema consiste en poder afirmar la verdad de nuestros enunciados y, a la vez, nuestra certeza sobre esa verdad. Esta situación conduce a la búsqueda de criterios que sirvan para establecer la verdad de nuestro conocimiento.

[2] Origen de la palabra «verdad» Para desentrañar el sentido de la palabra «verdad» es conveniente recordar el significado que tiene en las tres lenguas de mayor influencia en nuestra cultura: a) en griego se utiliza el término alétheia, que significa «lo que no está oculto», es decir, «lo que está manifiesto», y viene a ser «descubrimiento». La falsedad, el pseudos, es su contrario, el «encubrimiento». Así pues, verdad en griego es descubrimiento de las cosas, desvelamiento de lo que son; b) en latín, el término veritas se refiere, concretamente, a la exactitud y el rigor en el decir, que conecta lo que se dice con quién lo dice. Este matiz lo recoge la palabra castellana «veracidad», que se opone a mentira o engaño.

[3] Díaz, B. (2010) La búsqueda de la verdad como tarea universitaria. humanidades – revista de la universidad de Montevideo, Año X, N.º 1, diciembre 2010, ISSN: 1510 – 5024

[4] Morin E. Los principios fundamentales de la educación del siglo XXI. Conversaciones con Edgar Morin. Pág.40.

[5] Beuchot, M, Filosofía del hombre y educación, en cultura, educación y hermenéutica, IISUE UNAM, México

Imagen | Dall-E

Cita este artículo (APA): Amezca, P. (2023, 26 de noviembre). 1984 de George Orwell y su relación con la racionalidad universitaria. Parte 2 de 2. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/11/1984-george-orwell-1984-y-su-relacion-con-la-universidad
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por Paulina Amezcua

Licenciada en filosofía, Maestra MADEMS. Especialista en historia del arte por la UNAM.

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