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El significado de “educación” en santo Tomás de Aquino

La educación es un concepto importante para la sociedad del siglo XXI. Por esta razón, para comprender su significado, no basta con consultar un diccionario, sino que es necesario recurrir al apoyo de personas que han sido relevantes en esta temática, especialmente desde una perspectiva filosófica. En este sentido, el objetivo de este ensayo es brindar una idea de cómo Santo Tomás de Aquino comprende el concepto de educación.

Con respecto al significado del concepto de educación, Santo Tomás de Aquino no realizó una definición formal; sin embargo, hay una convergencia en los investigadores -Molteni (2012), Martínez (2011), Millán-Puelles (2013)- entre otros en considerar como definición de educación el siguiente extracto:

[…] Se entiende no solo la generación, sino la conducción y la promoción al estado perfecto del hombre en cuanto hombre, que es el estado de virtud.

IV Scriptum super Sententiis 26, q. 1, a. 21.

A partir de lo anterior hay que tener en consideración los siguientes elementos: por un lado, la definición de educación está en el contexto del matrimonio, sin embargo, esta se extiende a todos los ámbitos educativos (Molteni 2012). Por otro lado, el concepto de educación al estar en el contexto del matrimonio refleja una validación de los padres como agentes de la dimensión educativa. Así, todo desarrollo sobre la educación siempre aludirá de modo análogo a la relación entre sus padres con sus hijos y nos permitirá enriquecer la esencia y sentido de la educación (Millán-Puelles 2013). Y, por último, Tomás no se preocupó en distinguir explícitamente el concepto de educación, pues, las veces que utiliza el término en sus escritos tiene un sentido bastante amplio y flexible, que puede traer más de un inconveniente al lector (Millán-Puelles 2013). Ahora, para solucionar esta dificultad y comprender correctamente el concepto, es necesario realizar un análisis cuidadoso.

La educación perfecciona
la persona humana

Para poder comenzar a tener una idea sobre el aporte que nos dejó Aquino en lo que significa educación, se debe considerar los siguientes elementos:

Primero, la palabra “Conducción”, que viene del latín “Traductio” que significa “hacer pasar” y se traduce por “conducción”. Su uso refiere a un desarrollo naturalmente predeterminado, es decir, se opone a la idea de un despliegue espontáneo. Es un proceso al que se le imprime una dirección, del que el educando es susceptible. De modo que, es necesario que sea instruido por alguien experto en ese aspecto, así lo da a entender santo Tomás de Aquino en su obra Summa Contra Gentiles II, c. 122.

Segundo, el otro término por considerar es el de “Promoción”. Viene del latín “Promotio” que significa “mover hacia delante”. Alude a un cierto ascenso o elevación de la prole de un grado inferior a uno superior, en virtud de un fin. En este aspecto la educación no crea nada nuevo, sino que favorece el desarrollo intrínseco de su naturaleza, desde los primeros principios, los cuales son semillas de conocimiento, así lo expresa el Aquinate en el De Veritate, q. 11, a.1. Sin embargo, cabe precisar que este promover no se pone en movimiento por sí solo o de modo autónomo, sino que en la comparación con la realidad pueden ser despertadas, exaltadas y reconocidas, ya que para sto. Tomás, en su obra Summa Contra Gentiles II, c.37 todo conocimiento empieza en los sentidos.

Tercero, la expresión “al estado perfecto”, en latín, “Perfectum status”, se puede comprender de dos maneras; primero de modo absoluto, refiere al último fin de todo nuestro ser, el cual no se puede aplicar en este contexto educacional, pues se hace referencia a la educación como un fin intermediario; y segundo, de modo relativo, en la que se conserva la noción de un estado perfecto de nuestro ser, pero distinto del que es por excelencia. En otras palabras, considerando la Summa Theologiae I-II, q. 4, a. 5 “Perfectum status” refiere a la plenitud del hombre en cuanto tal; pero en una modalidad racional y libre, que nos diferencia de los animales. Cabe agregar, que la actividad educativa tiene por fin hacer que el hombre acondicione su libertad de una manera recta y permanente. Por lo tanto, se deduce que la educación es un derecho fundamental que todo ser humano debe recibir, para que así pueda realizar su condición personal.

Y cuarto, “que es el estado de la virtud”, en latín “qui est virtutis status”: El desarrollo sistemático de esta frase nos lleva a comprobar que la virtud, por su esencia misma es perfección. Esta afirmación se fundamenta de modo directo, considerando el estado de perfección, y de modo indirecto, por medio de la noción de bondad. La palabra “virtus” en sto. Tomás tiene algunas acepciones, por ejemplo, en la Summa Theologiae I-II, q. 26, 41 y 55; sin embargo, la que más se acomoda es la que refiere a la idea de perfección como un hábito sobreañadido y complementario, diferenciándose de la potencia que lo sustenta. Por lo tanto, la educación apunta a la adquisición de perfecciones que no tenemos de modo innato.

La finalidad de la educación
es el estado de la virtud

En conclusión, al considerar estos términos en su conjunto nos hacen comprender que la educación para Tomás de Aquino es un medio para la perfección operativa del hombre. Esto queda reflejado en el educador que guía al educando para la adquisición de la virtud, lo guía y lo capacita para que alcance los instrumentos que le permitan lograr la perfección. En otras palabras, es una como una segunda generación, no en sentido literal, sino como un ordenamiento a un estado nuevo. De ahí que la educación no es un mero proceso de madurez o desarrollo biológico, ni mucho menos espontáneo, sino que es un proceso guiado, que tiene una conducción, una dirección y promueve una intencionalidad consciente de quien educa.

Por otra parte, la educación tiene como fin la adquisición de las virtudes, es decir, llevar a la persona al estado perfecto, ya que son un complemento heterogéneo, una prolongación en la esencia accidental, puesto que esta alude a las potencias operativas del hombre las cuales llegarán a la posesión de las virtudes, específicamente a las morales por sobre las virtudes intelectuales, porque no basta que el hombre las conozca, sino que las use correctamente. En otras palabras, la educación incorpora ciertos accidentes que le habilitan para su operación perfecta o virtudes morales.

Bibliografía

De Aquino, Tomás (2020). Corpus Thomisticum. (Obras Summa Theologíae, Summa Contra Gentiles, de Veritate, Scriptum super-Sententiis). De http://www.corpusthomisticum.org/

Martínez, E. (2011). Ser y educar: Fundamentos de Pedagogía Tomista. Universidad Santo Tomás.

Millán-Puelles, A. (2013). La Formación de la Persona Humana. In. A. d. F. y. C. Contemporáneas (Ed.), Obras Completas (Vol. II: Fundamentos de Filosofía). Rialp.

Molteni, A. (2012). Elogio a la Educación, santo Tomás de Aquino y el acontecimiento educativo. Instituto de Teología Universidad Católica de la Santísima Concepción de Chile.

Imagen | Pixabay

Cita este artículo (APA): Camacho, R. (2023, 10 de noviembre). El significado de "educación" en santo Tomás de Aquino. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/11/educacion-en-santo-tomas-de-aquino
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por Rodrigo Camacho

Licenciado en Filosofía y Mg. En Educación Superior. Área de investigación: Filosofía de la Educación y Didáctica de la Filosofía. 10 años de Docencia en diversas instituciones de Educación Superior.

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