Al intentar “definir” la filosofía, nos enfrentamos a una tarea compleja y escurridiza. La filosofía, por su propia naturaleza, parece resistirse a una definición precisa. Las múltiples “definiciones” que se le atribuyen, aunque capturan partes de su esencia, no logran abarcarla en su totalidad.

Las y los filósofos no nos ponemos de acuerdo. Aunque hay convergencias y similitudes en este mar de ideas y conceptos, la filosofía, como un alma indomable, no se debe ni se puede definir de manera convencional. Cada definición es a la vez dispar y similar. Desde una perspectiva romántica, la filosofía es más un sentir que un hacer; un viaje más que un destino; una búsqueda más que un hallazgo.

Pero, ¿es necesario definirla? Sin ser muy presuntuosos, quizás podríamos decir que la filosofía es un intento por entender, por encontrar un porqué y un para qué a todo. Sin embargo, esta solo es “mi definición“, no necesariamente “la definición”.  Y así en un bucle infinito con cada uno de los diferentes conceptos que intentan darle un significado a la filosofía.

Pero vallamos más allá. El tercer jueves de noviembre de cada año se celebra el día de la filosofía. Pero ¿qué celebramos exactamente?: ¿La búsqueda incansable de respuestas? ¿La aceptación de que sabemos que no sabemos nada? ¿Una asignatura que decimos muchos es la “ciencia de todas las ciencias“?

En lugar de preguntarnos “¿qué es la filosofía?“, tal vez debiéramos preguntarnos “¿qué nos hace sentir?”. De manera sorprendente y a veces inexplicable, la filosofía no solo ofrece respuestas, sino que también despierta emociones, sensaciones, encuentros. Nos emocionamos al enfrentarnos a grandes preguntas, al sentir “mariposas en el estómago” por conectar con pensadores del pasado y del presente, y al encontrar a quienes comparten nuestro lenguaje y nuestra búsqueda.

Filosofar es, en su esencia, un encuentro con lo humano. A menudo, los tecnicismos y las formalidades académicas, o incluso nuestras andanzas por la divulgación y la docencia, nos hacen olvidar que la filosofía está intrínsecamente ligada a las humanidades. Filosofar es interactuar con el otro, abrazar la diversidad de pensamiento, y luchar por deconstruir viejos preceptos y forjar nuevos.

No deberíamos limitarnos a lo que dijeron los filósofos del pasado. Aunque sus preocupaciones a menudo siguen siendo relevantes, enfrentamos nuevos desafíos que requieren nuevos encuentros y perspectivas. Sí, las bases y el pasado son fundamentales, pero los humanos están vivos ahora, y necesitan un encuentro con su presente, una vista a su futuro, un contacto con aquel que está en su aquí y en su ahora.

Por eso mismo, debemos celebrar no tanto a la filosofía en sí, sino el arte de filosofar. Es esencial fomentar en todos y todas el deseo de pensar y cuestionar, siempre orientados hacia la humanidad, hacia nosotros mismos, hacia adentro.

¿De qué sirven los estudios, papers, reels, artículos y cuánta más cosas, académicas o no, si se practican sin una verdadera conexión con la humanidad? ¿Qué valor tienen si se quedan atrapados en el ámbito académico sin influir en el mundo real? ¿Para qué empecinarnos con releer por milenésima vez a Kant, a Platón o al filósofo antiguo que esté de moda?

Sí. Es necesario y clave no olvidarnos de lo que nos han dicho los demás, y reflexionar o rumiar, como buen filósofo o filósofa, por enésima vez la reflexión a un texto en concreto, pero ¿lo humano dónde lo dejamos? Y más aún, ese apetito que en teoría es innato a cualquier filósofo o filósofa de cuestionar lo establecido, de no quedarse conforme con lo que dicen otros, de criticar todo. ¿Dónde queda el filosofar si lo único que hacemos es rumiar lo que se ha dicho y escrito hace décadas o cientos de años?

La filosofía puede y debe residir en las aulas y en los textos académicos, pero el acto de filosofar debe vivir con nosotros. Rescatémoslo, celebrémoslo, fomentémoslo. La humanidad necesita filósofos y filósofas, no solo en título, sino en espíritu: personas que vivan y respiren humanidades, no palabras que resuenan en el vacío. Personas que quieran cuestionarlo todo, que no den nada por sentado, que no reciten la historia, sino que se atrevan a forjarla.

Imagen | Dall-E

Cita este artículo (APA): Garcia, M. (2023, 16 de noviembre). ¿Qué significa la filosofía? Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/11/que-significa-la-filosofia
#búsqueda, #crítica, #día de la filosofía, #emociones, #filosofía, #humanidad, #reflexión

por Miguel Ángel

ceo de filosofía en la red, drando. en Filosofía, mtro. filosofía y valores, lic. en psicología organizacional, PTB en enfermería; catedrático de licenciatura en la Universidad Santander (México)

error: Content is protected !!