Reseña de la 5th International Interdisciplinary Boredom Conference (2023). Parte 2 de 4

El presente texto es una difusión enviada por la Sociedad Internacional de Estudios de Aburrimiento. La reseña no es un branded content, sino una reseña de un evento que la Sociedad organiza. La autora que se ciñe a nuestra política de reseñas.

Salamis Aysegul Sentug
(University of Kent, UK)
Exploring Feminine Boredom in 19th Century and Contemporary European Paintings Depicting Women Travelers

Estableciendo un diálogo entre el siglo XIX y el XXI, y utilizando la tipología de Martin Doehlemann’s para analizar la obra artística, Salamis Aysegul Sentug explora en su investigación el papel del aburrimiento en la representación de “la mujer viajera” en la pintura. Viajar —y, sobre todo y ante todo, viajar en ferrocarril— significaba para una mujer decimonónica —ciertamente, solo para una muy privilegiada, ya que los viajes en general estaban vetados incluso para la mayor parte de las mujeres ricas— un remedio contra su aburrimiento doméstico, así como una vía de escape.

Lo que pretende explicar Sentug es que, tal y como sucediera a partir del siglo XIX a raíz de la invención del ferrocarril, hoy en día nos encontramos ante una nueva reconfiguración entre el mundo y el yo mediada por nuestra era cibernética. Si antes la vía de escape era el viaje en tren, ahora lo es el mundo virtual. Sin embargo, la crisis perceptual originada por la propia experiencia del viaje —con su propia y particular reconfiguración entre el yo y el mundo— siempre ha conducido a un aumento del aburrimiento, aclara la investigadora. La crisis perceptual decimonónica, explica Sentug, procede de la imposibilidad de vinculación del individuo con el exterior cuando el primero se halla en un tren en marcha: “todo viaje se vuelve aburrido en proporción exacta a su rapidez”, afirmaba ya un crítico de arte del siglo XIX, John Ruskin, refiriéndose a los viajes en tren (Sentug, 2023). A esto se añadía el aburrimiento causado por la espera —situative boredom, siguiendo la tipología de Doehlemann— y el incómodo efecto de la mirada indiscreta de un hombre dirigida hacia una mujer, a saber, el aburrimiento de la sociedad (boredom of society). Del mismo modo, un usuario del siglo XXI experimenta un aumento de aburrimiento cuando intenta escapar del mismo acudiendo al mundo virtual.

Siguiendo a Pettmann, Sentug explica cómo nuestra atención empieza a desintegrarse debido a la velocidad a la que viaja la información a través de nuestros ordenadores. Por esa razón, uno empieza a reaccionar de manera similar “a un chiste, a una foto familiar, a una receta […] a una masacre” (Pettmann, citado en Sentug, 2023). Sobre este principio general de simbiosis tecnológica se apoya la actividad artística del pintor contemporáneo Nathaniel St. Amour, que explora con su arte los viajes virtuales en los que nos encontramos cada vez más inmersos hoy en día (Figura 1).

Figura 1: A la izquierda, cuadro de Augustus Egg (1862) ilustrando el aburrimiento de la mujer viajera en el siglo XIX. A la derecha, retrato de Nathaniel St. Amour (2013).

Panel cultural II

Annie Runkel
(University of Dundee, UK)
Boredom and the Unoriginality of Romance Fiction

En su investigación Boredom and the Unoriginality of Romance Fiction, Annie Runkel se pregunta por el sorprendente éxito de los romances de ficción a pesar del carácter repetitivo y previsible de sus novelas. Si bien todo aparece trillado en ellas —los personajes, la estructura en tres actos con final feliz y los escenarios suelen estar cortados siempre bajo el mismo patrón— el número de lectores que consume estas novelas en cantidades nada desdeñables es sustancial, lo que viene a indicar que existen mecanismos que compensan la repetición y la predictibilidad que en otros casos habrían llevado a los lectores a experimentar aburrimiento. Anticiparse a lo que va a suceder, convertirse en un experto capaz de advertir las más ligeras variaciones de una novela a otra o encontrar en la lectura de estas un espacio seguro en el que obtener un refuerzo emocional positivo son algunos de los mecanismos más fundamentales. La mayoría de los lectores de este género acuden a las novelas románticas como vía de escape de sus propios problemas, por lo que encuentran especialmente agradable una historia predecible con final feliz y personajes prototípicos. Hay en este proceso un cierto componente lúdico en el que se desencadenan actividades cognitivas gratificantes para el lector; de ahí que este experimente una sensación de control que no puede vivir en la vida real.

Lo que desde luego puede resultar muy interesante en el contexto de los Estudios de Aburrimiento es el debate con el que la investigadora concluye su presentación: la dicotomía “aburrimiento versus romance de ficción” está muy presente hoy en día en el mundo de la literatura romántica. Muchos opinan que reaccionar mediante el aburrimiento a una situación de insatisfacción puede llevar con mucha mayor probabilidad a un cambio de actitud saludable, mientras que el recurso a los romances de ficción llevaría a la evasión perpetua del problema real por parte del sujeto. En cambio, otras voces ven en los romances de ficción un posible germen de cambio debido a la ausencia de restricciones sociales en sus escenarios. En un supuesto así, la literatura sirve como lugar de experimentación previo que inspira al individuo a cambiar su conducta (Figura 2).

Figura 2: Captura de la presentación de Runkel. Esquema en torno al debate “aburrimiento vs. lectura de romances de ficción”.

Tirna Chatterjee
(Jawaharlal Nehru University, India)
Beckett in Bengal: Boredom, Waiting and Repetition in the Cinema of Ashish Aviunkthak

Si lo más habitual es encontrar estudios sobre el aburrimiento en Occidente, Tirna Chatterjee se encarga en Beckett in Bengal: Boredom, Waiting and Repetition in the Cinema of Ashish Aviunkthak de reivindicar un lugar para la investigación postcolonial o decolonial del aburrimiento. Lo hace a través de su particular interpretación de dos películas del director de cine y antropólogo cultural Ashish Avikunthak: sus dos adaptaciones de Beckett Esperando a Godot y Come and Go, entre otras, muestran con cierta crudeza una visión compartida entre literato y director acerca de la naturaleza del tiempo, la memoria y la repetición. En un intento bastante exitoso de desintegrar las fronteras del discurso, Esperando a Godot —como “meditación postcolonial sobre el futuro” que es (Chatterjee, 2023)— es capaz de crear un puente entre los antiguos tratados filosóficos y religiosos indios y los grandes temas filosóficos, políticos y teológicos de Beckett. En un vago escenario mínimo, violencia, sexualidad, emociones y pulsiones rencorosas y expresiones de cariño se suceden unas a otras como un espectro en movimiento de una pieza transgeográfica, translingüística y transcultural que, en el cenit de sus expresiones deliberadas, llega “incluso a recomendar el suicidio como forma de pasar o matar el tiempo” (Chatterjee, 2023). Avikunthak juega con la naturaleza del tiempo beckettiana y con el aburrimiento de la espera para contextualizar en ese marco una nueva referencia geográfica y translingüística de las revoluciones de la India de finales de los sesenta y principios de los setenta. Muestra así una delicada habilidad para añadir capas de significado en torno a la experiencia postcolonial. 

Mariusz Finkielsztein
(Collegium Civitas, Poland).
L’Ennui des Syrtes: Or the Boredom of Empires

De acuerdo con las investigaciones de Mariusz Finkielsztein, un análisis del aburrimiento en la novela de Julien Gracq Le Rivage des Syrtes revela cómo esta narración ficticia es capaz de ilustrar el pensamiento de uno de los más grandes e importantes representantes del catastrofismo y pesimismo históricos, Oswald Spengler. En The Decline of the West —“Gracq ve este libro […] como una obra profética que describe perfectamente nuestra época”, aclara Finkielsztein—, Spengler define la cultura como una criatura viviente que “alcanza la vejez, la caída y el fin” (Spengler, 1946, p. 106). Cuando alcanza la totalidad de sus posibilidades, “la cultura se endurece de repente, se mortifica, su sangre se coagula, su fuerza se descompone y se convierte en Civilización” (Spengler, 1946, p. 106). En este último estado la cultura es decadente; la sociedad que vive inmersa en ella —tal y como demuestra la novela— no puede evitar el aburrimiento.

El narrador protagonista, Aldo, es un joven aristócrata que pertenece a una de las familias gobernantes de Orsenna —ciudad-estado cuyas semejanzas son evidentes con la República y el Imperio venecianos— y que, por aburrimiento, deja la juerga juvenil para convertirse en espía de la clase gobernante. A pesar de que Orsenna se encuentra desde hace décadas en una aburrida Guerra Fría contra Farghestan, ninguno de los contrincantes ha realizado ningún movimiento de hostilidad o amenaza hasta el momento. Solo el aburrimiento hará que se desate la catástrofe: las intrigas en torno al romance de Aldo con la traidora Vanessa inflamarán el ánimo colectivo de Orsenna contra su adversario. Por eso —advierte Finkielsztein—, si algo queda patente en la novela de Julien Gracq, es que “el estado de aburrimiento existencial de la sociedad” (the state of societal existential boredom) lleva a una falta de significado tal que se llega a alcanzar incluso el absurdo, y esta disposición, compartida por la sociedad, hace que incluso “el espectáculo de la destrucción por bárbaros o la mera anticipación de la misma […] [resulte] más placentero que vivir en Orsenna” (Finkielsztein, 2023).

Si buscan fuera para encontrar un cambio significativo —aclara el investigador—, es porque no se ven capaces de liderar ese cambio por sí mismos. Solo así tiene sentido que la guerra se convierta en una fuente de novedad que pueda acabar con el aburrimiento: la inercia estructural, extendida de generación en generación, se acaba manifestando en forma de una dominante pasividad en los sujetos, que solo reciben órdenes. Sin embargo, —aclara Finkielsztein en el turno de preguntas— el carácter despolitizador del aburrimiento no siempre es una constante: “tal y como Ros Velasco ha investigado ya, el aburrimiento también puede llevar a una revolución […] [es decir, ] el aburrimiento tiene estas dos vías” (Finkielsztein, 2023).1

En definitiva, la realidad es que tanto súbditos como miembros de clases gobernantes se han aburrido en algún momento de su imperio. El aburrimiento del imperio —aclara Finkielsztein— se da sea en el escenario ficticio de la novela de Gracq, sea en la decadente realidad histórica de un Imperio Británico en su última etapa cultural. Gran testimonio de esto último constituye el ensayo Imperial Boredom, de Jeffrey A. Auerbach, cuya lectura nos recomienda encarecidamente (Figura 3).

Figura 3. De izquierda a derecha: el ensayo Imperial Boredom, de Jeffrey A. Auerbach, la novela de Julien Gracq Le Rivage des Syrtes y el ensayo de Oswald Spengler The Decline of the West.

Invitados especiales I

Sandi Mann
(The University of Central Lancashire, UK)
Why Bored People Don’t Eat Nuts: The Effect of Boredom on Food Choices

No podría faltar la significativa contribución de la reputada investigadora Dra. Sandi Mann, activa en el área de psicología y profesora titular de psicología ocupacional en el departamento de psicología de la University of Central Lancashire desde 1998, experta en emociones —especialmente en el área de trabajo—, y miembro del grupo de investigación de psicología de la salud. Es autora de diversos libros de psicología como The Science of Boredom: Why Boredom Is Good (2016).

El título de su ponencia revela ya la importante relación a esclarecer entre conducta alimentaria y aburrimiento: Why Bored People Don’t Eat Nuts: The Effect of Boredom on Food Choices. El punto clave del aburrimiento, afirma la investigadora, reside en nuestra reacción frente al mismo: la búsqueda de estimulación neuronal —que es, en definitiva, lo que nos falta cuando nos aburrimos— nos llevará o bien a dirigir nuestros recursos y nuestra atención hacia una redefinición de la tarea que nos aburre para hacer de ella una ocupación más estimulante o significativa, o bien a buscar en actividades externas o internas la fuente de estimulación adicional que nos falta, alejándonos de la tarea aburrida (Mann, 2023). Este último patrón de conducta es el más interesante desde el punto de vista de la investigación de la conducta alimentaria; de hecho, no es ninguna casualidad que esta haya sido la reacción mayoritaria frente al aburrimiento durante la pandemia.

Numerosos estudios, aclara Mann a lo largo de la parte central de su conferencia, han encontrado una relación directa entre comer más y estar aburrido. Es más, según estudios de la década de los noventa, como el de Schlundt et al. (1993) o el de Hill et al. (1991), existe una correlación positiva entre el aburrimiento y un aumento de antojos poco saludables. En ello juega un papel importante —y parece ser, predominante— la elección del chocolate —en el estudio de Hill et al., un 60% de los participantes lo escogieron cuando se sintieron aburridos— lo que, de hecho, viene corroborado por un estudio más reciente de Havermans et al. (2015). En consonancia con la investigación previa, dos estudios llevados a cabo por la Dra. Mann verificaron la hipótesis de partida: después de realizar una tarea aburrida, los participantes prefieren antes un alimento graso o azucarado que otros. De hecho, no solo concluyeron que las patatas fritas, los dulces y la comida rápida se valoran más significativamente después de una tarea aburrida, sino que, además, las personas propensas al aburrimiento poseen una tendencia mayor a consumir alimentos poco saludables cuando experimentan aburrimiento que aquellas que no lo son. Los hallazgos de Mann coinciden con los resultados experimentales anteriores (Abramson y Stinson, 1977; Havermans et al., 2015; Willis, 2014). De esta manera, las últimas investigaciones de Mann, y, en general, su larga trayectoria en los estudios sobre el aburrimiento, se constituyen como método de prevención imprescindible a la hora de despertar una llamada de atención colectiva respecto a la existencia de comportamientos negativos inducidos por el aburrimiento (Figura 4).

Figura 4. Captura del primero de los dos estudios llevados a cabo por Mann. Los resultados muestran la preferencia por la comida poco saludable después de realizar una tarea aburrida.

Notas

[1] Finkielsztein se está refiriendo al trabajo de Ros Velasco y Moya Arriagada sobre el aburrimiento como emoción revolucionaria en el contexto de Chile (2021).

Comentario: para ver la bibliografía del documento, pueden referirse a la mencionada en la parte uno de este artículo.

Imágenes | 1 (Dall-E), 2, 3 y 4 (capturas de pantalla de las conferencias mencionadas)

Artículo de:

Julia Köwitz García
Estudiante de Filología Alemana en la UCM. Apasionada por la literatura, la filosofía, la música y la física. Miembro de International Society of Boredom Studies.

Cite este artículo (APA): Köwitz, J. (2023, 23 de diciembre). Reseña de la 5th International Interdisciplinary Boredom Conference (2023). Parte 2 de 4. Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/12/5th-international-interdisciplinary-boredom-conference-2023
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por Sociedad Internacional de Estudios de Aburrimiento

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