Fuga y captura en “Quince millones de méritos” (Black Mirror)

En este texto se defiende la idea de que el corto expone una dinámica socio-cultural actual que se corresponde con dos conceptos fundamentales de la filosofía de Gilles Deleuze y Félix Guattari, a saber, el aparato de captura y la máquina de guerra. Para esto, primero se explica que la máquina de guerra está estrechamente ligada al trazo de líneas de fuga. En seguida, se muestra cómo estos flujos son codificados por el aparato de captura. Finalmente, se explica que esta dinámica entre fuga y captura permite una lectura que le da sentido a los acontecimientos en el capítulo, no en cuántas metáforas de una realidad virtual, sino de una realidad actual.

Máquina de guerra

En todas partes máquinas, y no metafóricamente: máquinas de máquinas, con sus acoplamientos, sus conexiones. Una máquina-órgano empalma con una máquina-fuente: una de ellas emite un flujo que la otra corta. El seno es una máquina que produce leche, y la boca, una máquina acoplada a aquella. La boca del anoréxico vacila entre una máquina de comer, una máquina anal, una máquina de hablar, una máquina de respirar (crisis de asma). De este modo, todos «bricoleurs»; cada cual sus pequeñas máquinas. Una máquina-órgano para una máquina energía, siempre flujos y cortes.

Deleuze & Guattari, 1985, p. 11

La cita anterior permite detectar que, para Deleuze y Guattari, toda forma máquinas, es decir, todo se puede traducir en producción1. Lo común a las máquinas es su capacidad de producción a partir del deseo. Es el mismo deseo el que hace fluir, corta los flujos y fluye. La máquina deseante, por ejemplo, produce deseo, lo que equivale a producir producción. Estas producciones están siempre definidas por lo que producen, de ahí que mantengan el flujo del deseo encaminado, codificado y orientado hacia la producción de algo específico.

Sin embargo, las máquinas-órganos están empalmadas al cuerpo sin órganos, que se comporta como máquina-fuente. Es a partir del acople de máquinas-órganos que el deseo fluye de forma codificada. En ellas el flujo del deseo se corta y se direcciona. En el cuerpo sin órganos el flujo del deseo es estéril, no está dirigido a la producción concreta de algo, sino que opone un flujo amorfo del deseo frente al flujo direccionado propio de la máquina deseante. En este sentido, el cuerpo sin órganos se comporta como potencialidad pura, como la máquina-fuente a la que otras máquinas se empalman2.

A pesar de que estas ideas comparten la intuición de que la máquina de guerra produce guerra,

[…] la máquina de guerra no tiene por objeto la guerra, su objeto es un espacio muy especial, el espacio liso que compone, ocupa y propaga.

Deleuze, 1996, p. 29

Su objeto es el espacio liso, porque la guerra se hace contra lo molar, contra la organización sociopolítica del deseo, contra el estriamiento del espacio y el Estado. Por lo tanto, la guerra no debería entenderse siempre como bélica y destructiva, al estilo de las guerras mundiales. En contraste, la máquina de guerra es la forma en la que el deseo produce su flujo fuera de las máquinas que lo codifican, que lo cortan y lo direccionan3.

Aparato de captura

En ese orden de ideas, es justo diferenciar entre dos formas en las que se presenta el espacio: el liso y el estriado. El espacio estriado supone por un espacio organizado, distribuido y dividido. En él todo está ya dispuesto. Este espacio hace referencia a lo molar, a la organización del deseo y al Estado (regulador). Cuando el espacio se estría, se le asigna una función, un propósito o una forma en la que el deseo debe comportarse. Por otro lado, el espacio liso se asocia al campo de inmanencia que es el cuerpo sin órganos. Es decir, mientras el espacio estriado distribuye el espacio, el espacio liso permite el flujo amorfo del deseo, consintiendo que se salga de las codificaciones a las que ha sido sometido.

Habiendo mencionado la diferencia entre ambos espacios, se entiende que la máquina de guerra es, por excelencia, la productora de flujos libres de deseo. A partir de ella se trazan líneas de fuga que rompen con los códigos establecidos. La creación de líneas de fuga se convierte en la forma de aplanar el espacio estriado. Las líneas de fuga son creativas y atraviesan los códigos que direccionan el flujo del deseo. A modo de analogía, la línea de fuga se comporta como una fuga de agua en una tubería. La tubería le indica al agua por dónde, cómo y con qué intensidad fluir, pero puede ocurrir la presencia de fugas que se les escapan a los tubos.

No obstante, la máquina de guerra corre el riesgo de ser absorbida por el Estado. Aunque la máquina de guerra no está codificada, el Estado (lo estriado) sí busca capturarla y hacerse con ella a modo de institución militar4. Así, el aparato de captura es:

[…] el procedimiento por el cual la función de soberanía intenta controlar la máquina de guerra.

Garavito, 1996, p. 130.

El Estado intenta adueñarse de la máquina de guerra por todos los medios posibles. La ve como algo ajeno a él que debe ser parte de su aparato, una pieza que debe incluir y tener bajo control.

El Estado se preocupa por conservar, por absorber y por codificar5. Así, aunque la máquina de guerra tienda a romper los códigos en los que se mueve todo el deseo codificado, el mismo Estado se encarga de atrapar ese flujo libre para asignarle un código. En este orden de ideas, todo flujo libre está condenado a enfrentarse a un aparato de captura y a ser codificado.

Quince millones
de méritos

La dinámica entre máquina de guerra y aparato de captura se hace clara en el capítulo “15 millones de méritos” (Black Mirror; T1, E02; Netflix). En este episodio, Bing, un hombre adulto, vive atrapado en un edificio en el que debe pedalear para ganar méritos, con los que puede comprar comida, pasta dental, pornografía, ropa para sus avatares o pagar para saltar propagandas. Los pedaleos de Bing y de otras personas producen la energía que mantiene funcionando al edificio. Todo el sistema está diseñado para controlar el flujo del deseo de los participantes, de tal forma que en él encuentran casi todo lo que desean.

El deseo de liberarse del mismo sistema sería posible si no fuera porque existe un concurso televisivo en el que los participantes demuestran sus habilidades con el objetivo de obtener un poco más de libertad. Para concursar se requieren quince millones de méritos. Bing, después de enamorarse de Abi y regalarle la boleta para que participara en el concurso, decide reunir otros quince millones de méritos para participar y explotar frente a toda la audiencia y los jurados. Su frustración frente al sistema nace después de que Abi, habiendo concursado en la modalidad de canto, es admitida para participar en programas eróticos. Bing siente que el sistema le arrebató lo más real que había conocido allí.

Él descarga su ira contra una de las pantallas de su celda/habitación, resquebrajando el cristal y dejando un trozo afilado que Bing guarda.

Díaz, 2014, p. 592

Cuando Bing se presenta en el concurso, decide sorprender al jurado y al público con una amenaza de suicidio con el cristal, seguido de un discurso sobre lo alienados que están todos en el sistema6. Bing traza una línea de fuga, pues se sale de todos los códigos establecidos. Su deseo es amorfo, no sabe exactamente qué pretende hacer con sus actos. Operando como máquina de guerra, logra conmover al auditorio y somete a su público a la reflexión, al pensamiento, a la creatividad de la línea de fuga.

En contraste con tal explosión de rebeldía, el jurado le ofrece a Bing su propio programa televisivo en el que se puede expresar con total libertad. El sistema encuentra la forma de capturar el flujo libre y aprovecharlo para sí mismo. Convierte a la máquina de guerra en institución militar. El protagonista se transforma en un producto más de entretenimiento a cambio de tener jugo de naranja y una habitación más grande. Este acontecimiento muestra la capacidad de:

[…] los mecanismos del sistema para convertir la rebeldía, en un elemento más de consumo.

Díaz, 2014, p. 592

Es decir, para capturar e incorporar la máquina de guerra en los flujos codificados y regulados por el Estado.

En síntesis, en “15 millones de méritos” no existe el afán por mostrar los impactos de una tecnología en la sociedad futura, sino más bien se centra en exponer cómo es que el aparato de captura se las arregla para incorporar la máquina de guerra al Estado, haciéndose con el control de los flujos que en un principio eran amorfos y libres. La lectura deleuze-guattariana permite explicar que este capítulo de Black Mirror no versa sobre la sociedad futura, sino sobre la sociedad actual. Es un llamado a estudiar cómo fenómenos de fuga, que están descodificados, son codificados e incorporados en el espacio estriado. Este capítulo permite entender el proceso a través del cual las líneas de fuga son codificadas y redirigidas.

Notas

[1] Deleuze, G., y Guattari, F. (1985). El Anti-Edipo: Capitalismo y esquizofrenia (F. Monge, Trad.; Nueva ed. amp. [1a ed., 9a reimp.]). Paidós.

[2] Íbidem.

[3] Deleuze, G., y Guattari, F. (2002). Mil mesetas: Capitalismo y esquizofrenia (J. Vázquez Pérez, Trad.; 1.a ed.). Pre-Textos.

[4] Íbidem.

[5] Íbidem.

[6] Díaz, V. (2014). Black Mirror: El reflejo oscuro de la sociedad de la información. Teknokultura: Revista de Cultura Digital y Movimientos Sociales, 11(3), 583-606. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4903683

Bibliografía

Deleuze, G. (1996). Conversaciones. 1972-1990 (J. L. Pardo, Trad.; 1.a ed.). Pre-Textos.

Deleuze, G., & Guattari, F. (1985). El Anti-Edipo: Capitalismo y esquizofrenia (F. Monge, Trad.; Nueva ed. amp. [1a ed., 9a reimp.]). Paidós.

Deleuze, G., & Guattari, F. (2002). Mil mesetas: Capitalismo y esquizofrenia (J. Vázquez Pérez, Trad.; 1.a ed.). Pre-Textos.

Díaz, V. (2014). Black Mirror: El reflejo oscuro de la sociedad de la información. Teknokultura: Revista de Cultura Digital y Movimientos Sociales, 11(3), 583-606. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4903683

Garavito, E. (1996). Deleuze: Máquinas de guerra y aparatos de captura. Revista de Extensión Cultural. https://repositorio.unal.edu.co/bitstream/handle/unal/57366/edgargaravito.1996.pdf?seq uence=1

Imagen | Pixabay

Cita este artículo (APA): Mendoza, V. (2023, 11 de diciembre). Fuga y captura en “Quince millones de méritos” (Black Mirror). Filosofía en la Red. https://filosofiaenlared.com/2023/12/-analisis-quince-millones-de-meritos-black-mirror
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